La cristalización de una oración

Dr. Michael LaitmanPregunta: ¿Cómo podemos elevarle correctamente una oración al Creador?

Respuesta: Yo empiezo desde el estado animal actual, inmerso en mi deseo egoísta, y desde allí hago los primeros esfuerzos, aunque no sé exactamente qué tengo que hacer. Primero empiezo a mover, a escuchar consejos, y a tratar de formular mi oración, mi súplica.

Al principio yo no pido correctamente. Pido cosas que no conducen a la corrección, pero con ello, de todas maneras me obligo a recurrir al Creador y me doy cuenta de que no soy mi propio jefe.

Entonces establezco mi actitud hacia toda la realidad: Resulta que incluso las preguntas no son mías, y tampoco lo son los problemas, las respuestas y las decisiones. Todos ellos vienen de lo alto; todo me lo ha enviado la fuerza superior y todo proviene de una sola fuente.

Con el tiempo yo mismo me estabilizo correctamente con respecto a la fuerza superior, a la fuerza única y especial, de acuerdo lo que ella es y a lo que yo soy en este momento.

Después me estabilizo de esta manera, voy en una dirección más o menos correcta, en el camino correcto que he estabilizado por mí mismo; junto con el grupo, mientras estudiamos y diseminamos, me he formateado yo mismo tanto como he podido.

Entonces, sobre esta nueva base, pido ayuda. Mi petición no está dirigida todavía directamente hacia el otorgamiento, pero es suficiente.

Después de todo, la Luz que Reforma me ilumina desde Arriba. Una vez ésta yacía en mi alma corregida, y luego la dejó como resultado de la ruptura y ahora está por fuera. Yo convoco la influencia de esta Luz Circundante y esto invoca en mí el estado de la ruptura o en otras palabras las Reshimot (reminiscencias) rotas.

Cuando éstas se despiertan, yo tengo un nuevo deseo, que es más profundo y real. La forma en que está dispuestas todas las partes de la creación se revela en ella y yo veo cómo está conectado todo y que todo tiene que ser corregido. Así es como el Creador arregla dentro de mí mi oración y el deseo correcto en la correcta dirección.

Se me revelan dos tipos de Reshimot: Reshimo de la Luz (Hitlabshut) y Reshimo de espesor (Aviut). La Reshimo de espesor me revela mi estado roto y la Reshimo de la Luz se refiere a un nivel más elevado.

Esto me da la dirección. Si, por ejemplo, estoy en un deseo de espesor cero y descubro la Reshimo, la Luz, del primer nivel, entiendo que tengo que venir con mi vasija (Kli). Por lo tanto, el espesor de la Reshimo indica su siguiente nivel, una nueva profundidad. Añoro la Luz no su forma, ni su revelación en la vasija, sino una vasija de otorgamiento en el primer nivel. Esta es la forma en que se realiza el trabajo con las Reshimot.

Gracias a ello, yo alcanzo el verdadero deseo y éste me describe una nueva imagen: yo estoy en una cierta realidad tratando de sentirla, de imaginarla lo más claramente posible en una perspectiva de otorgamiento, y ahora le pido al Creador que la llene.

Solo piensen cuánto tiempo hemos estado hablando de la preparación para una oración, una preparación que en sí misma se llama una oración. El Creador divide nuestra plegaria a Él en estas dos partes y en cada una de ellas aparecen fases adicionales.

En realidad no necesitamos nada, sino solo esta súplica. Yo le suplico al Creador de la forma más precisa y avanzo gracias a estas súplicas. No podemos avanzar sin las súplicas. Aquellos que no se colocan a sí mismos en este marco de la humanidad, del grupo, del centro del grupo, y de las fuentes, y no se lo atribuye al Creador, no cierran el círculo, y no hacen lo que ellos están obligados a hacer. Mientras tanto, el Creador lleva a cabo Su trabajo sólo después de nuestra súplica, y nosotros finalmente establecemos el camino correcto hacia Él.

(138426 – De la preparación para la lección diaria de Cabalá del 20 de Junio del 2014)

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