La limpia ecología del mundo espiritual

Dr. Michael Laitman“… si una mujer ha concebido y da a luz a un varón: entonces será impura durante siete días”. (Torá Parashá Tazria, Levítico 12:2)

“Dar a luz a un varón” significa dar a luz al atributo de otorgamiento, una cualidad poderosa que trabaja solo en beneficio del amor y del dar.

“Será impura diete días”, son los atributos que no pueden transformarse en otorgamiento o amor durante el proceso del nacimiento del niño, llamados “siete días” o “siete Sefirot“. Por este periodo de tiempo, uno debe deshacerse del trabajo y de las condiciones prioritarias de uno porque hay una parte dentro del deseo que está formado para otorgar y otra parte que se transforma en desecho.

Pero no es solo desecho: más bien, son los atributos que no pueden usarse en beneficio del otorgamiento. Sin embargo, pueden ser corregidos en el siguiente nivel.

Esto es similar a la digestión de animales kosher, cuando estos tragan y regurgitan una y otra vez. Este es un ejemplo de cómo la naturaleza de uno puede usarse para propósitos espirituales.

Pregunta: Durante el proceso del nacimiento del niño en este plano material, la mujer primero descarga agua, luego nace el bebé, y después se separa la placenta y luego sale la sangre. ¿Son todos estos solo “desechos” que no fueron utilizados por el niño?

Respuesta: Este es un tipo de conexión especial entre el superior y los organismos inferiores, entre el nivel superior y el inferior.

En este mundo, la placenta es retirada del cuerpo de la madre y luego incluso la tiran o la utilizan para propósitos médicos. De forma inversa, en la espiritualidad estas cosas funcionaron para transformarse en sistemas de nivel inferior. Todos los sistemas intermedios que funcionaron entre el cuerpo de la madre y el niño, así como todo lo que se formó o funcionó para el bien del niño, deja el cuerpo de la madre y desciende a sistemas inferiores, dado que el niño ya no los necesita. En este punto, el bebé obtiene deseos adicionales y recibe un gen espiritual: así, el niño se eleva.

No se desperdicia nada en la espiritualidad. ¡Es una ecología limpia! Simplemente no puede ser de ninguna otra forma. Si el Creador hizo un deseo que es absolutamente igual a la Luz, pero que cualitativamente es opuesto a ella en absoluto; ellos necesitan implementarse completamente el uno al otro. Por lo tanto, nada se desaparece en la espiritualidad; todo es completamente reciclable.

En la materialidad, todo el desecho corporal producido por nuestro organismo puede reciclarse o quemarse. En realidad no es necesario quemar nada. La Cabalá explica qué es el desecho. Particularmente, Baal HaSulam escribió muchos artículos que ya están publicados y que describen la naturaleza del desecho producido por nuestros cuerpos y determina la forma en que estos deben reutilizarse en el círculo de la vida.

El asunto más interesante es que existen numerosos tipos de “desperdicios”, como sudor, cabellos, saliva, lágrimas, etc. Estos forman una “esfera” especial alrededor  de nuestros cuerpos.
(139380)
Del Kab.TV “Los secretos del Libro Eterno” 12/02/14

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