¡El tiempo de preparación ha terminado, es hora de actuar!

yyyPregunta: ¿Cómo podemos entender, saber y sentir el esfuerzo que tenemos que hacer con el fin de conectarnos?

Respuesta: Nosotros vemos lo que está pasando en el mundo, y hasta cierto punto, empezamos a sentir que todo nos lleva hacia adelante y que hay una fuerza que nos lleva a la única meta.

¿Cómo podemos hacer un esfuerzo con el fin de ascender por encima de todos los pensamientos extraños que nos confunden? Debemos entender que todo nos viene a propósito del Creador. Por un lado, Él nos atrae hacia Él, y, por otro lado, nos confunde y nos aleja de Él, para que seamos capaces de desarrollar la actitud correcta hacia Él y hacia nuestro entorno, para que nos conectemos con Él.

En realidad, es por medio de nuestra naturaleza opuesta al Creador y por la confusión y la humildad de nuestro nivel que podemos aclarar, descubrir y alcanzar la adhesión con Él.

No es fácil, pero hay que aclarar este proceso, porque así es como crecemos. Al mismo tiempo, debemos estar preparados incluso para mayores problemas externos que el Creador nos presentará a medida que avancemos, de tal forma que nuestros problemas internos sean cada vez más difíciles de aclarar. Como está escrito: “El que es mayor que su amigo, su deseo es mayor”.

El Creador creó tales condiciones interiores para nosotros en las que caemos en nuestro ego, debido a que las cosas más triviales en las que un principiante no caería, pero en las que cae una gran persona, para ella son un gran problema.

Por ejemplo, no hace gran diferencia si un obrero que trabaja con un martillo pesado se desvía un milímetro en la dirección equivocada, pero, para un cirujano del cerebro, cualquier pequeña desviación puede costarle la vida al paciente. Por lo tanto, si nosotros mismos no pasamos por los descensos, no conoceremos todas las sutilezas, puesto que es sólo por medio de nuestro progreso que nos hacemos conscientes de ellos.

El Creador quiere que nos acerquemos a Él, así que necesitamos apoyo. No debemos olvidar que nuestro progreso no está en el estudiar más profundamente el material, sino en la conexión interna entre nosotros. Si la conexión entre nosotros es correcta, sentiremos dentro de nosotros el llenado de la fuerza interna llamada Luz, o el Creador, el Bore, es decir ven y ve. ¿Cómo lo hacemos?

Yo veo que es diferente en cada continente. Israel se caracteriza por problemas especiales, y, aquí, el Creador nos conduce de una manera cruel y seria, pero, aun así, el grupo de Bnei Baruj carece del poder para conectarse. Si hablamos de los israelíes en general, ellos siguen pensando que la caída de misiles sobre sus cabezas es normal y que todo acabará.

Junto con las aflicciones, la gente se vuelve insensible y no entiende lo que está pasando. Es como un niño que es golpeado y como resultado, se vuelve cada vez más obstinado. Cuanto más se lo golpea, más terco se vuelve, y nada puede hacerse.

Por lo tanto, trabajar con los israelíes no es nada fácil. Miles de personas salen a difundir todas las noches, organizando círculos de discusión, repartiendo folletos y haciendo todo lo posible para influir en la opinión pública. Estas son las condiciones que el Creador ha dispuesto para nosotros.

En América del Sur, los grupos son muy exitosos, sensibles y bien informados. Hay grupos que tienen dificultades para salir a difundir, pero se llevan bien entre sí. Por el contrario, hay grupos que salen y difunden nuestros materiales. Yo estuve en Colombia, Chile y México, y cada grupo es único. Creo que la meta debe ser que todos los de América del Sur se conecten debido a su lenguaje común. El Creador les ha dado una condición muy seria, y ellos deben ascender por encima de las diferentes regiones y ya no jugar el juego de la separación, “Estamos aquí y ustedes están allí”, más bien deben establecer un departamento Latinoamericano serio, es decir dirigir todos sus esfuerzos hacia el establecimiento de un todo.

El grupo de México tuvo una convención de conexión y comprensión muy poderosa. Las personas ya han crecido y están bien entrenadas y organizadas. El problema es que la espiritualidad está por encima del ego, y sólo si nos conectamos por encima del ego, lo restringimos y construimos un Masáj (pantalla), seremos capaces de sentir el mundo superior, la sensación del alma.

Este es un trabajo muy serio. Durante mi viaje, me convencí de que el período de preparación se terminó totalmente. No hay gente en Israel, Canadá y América del Sur que sepa más o menos que otros, o personas que no conozcan el material como los demás. Realmente hemos alcanzado una cierta base común, y ahora tenemos que trabajar sólo en nuestra relación, que es lo más importante. El periodo de preparación ha terminado. Ahora, tenemos que trabajar.

En Israel, el trabajo en nuestra conexión está en estado peor, puesto que tiene que atravesar todos los niveles de 125 hasta alcanzar la conexión completa.

La pregunta es cómo podemos realmente hacer eso. Yo creo que no seremos capaces de controlar esto desde el interior del Centro Bnei Baruj, ya que, a pesar de la mentalidad que tiene muy poco efecto sobre el llenado en la espiritualidad y todas las recomendaciones prácticas son idénticas para todos, las condiciones son importantes, y en cualquier caso nosotros debemos trabajar juntos. Esto se debe a que es la misma regla para todos, y la forma en de cumplirla les corresponde a ustedes.

(141262 – De la cena 1 de la Convención en Toronto “Día uno” del 8/4/14)

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta