La vida tras las paredes de un acuario

Dr.Michael LaitmanLa percepción de la realidad es un tema único, puesto que no la entendemos en absoluto. Si se nos permitiera tener varias formas de percibir la realidad, podríamos entenderla mediante la comparación de ellas. Pero vivimos en una realidad, por lo tanto es difícil que nosotros la evaluemos. Lo que vemos y sentimos es nuestra única realidad.

¿Cómo podemos descubrir dónde estamos realmente? Los peces de un acuario tampoco saben qué hay por fuera de él; nadan en una especie de espacio limitado y no saben nada más. Esta es la forma en la que viven todos los animales y el ser humano en este mundo; ¿En qué nos diferenciamos a ellos?

Los humanos deseamos mucho saber dónde estamos. También es de gran importancia averiguar ¿podemos cambiar la realidad al conocer más sobre ella? Por supuesto que no, la humanidad ha producido una multitud de teorías sobre la naturaleza de nuestra realidad, pero nadie sabe cuán correctas son. Necesitamos un enfoque científico objetivo.

Después de todo, sin importar cuanto hablemos de una percepción de la realidad; ella se basa sólo en nuestros sentimientos y sensaciones. Y ¿quién sabe qué hay por fuera de ellos? Si yo cambiara el rango de mi visión, oído, gusto, olfato y tacto, entonces la realidad sería diferente.

Es sabido que incluso un perro que vive con una persona, percibe el mundo de forma completamente diferente, a través de olores. Otros animales a perciben a través del calor o del frío, o por medio del oído. De ello se desprende que la realidad son nuestras impresiones del mundo que nos rodea. Nuestros sentidos perciben algún tipo de información al respecto y la transmiten a través de una multitud de filtros. Ellos nos la transmiten después de muchas restricciones y cambios. Esa es la forma en que percibimos el mundo en el que vivimos.

La sabiduría de la Cabalá dice que en esencia nos encontramos en un océano de la Luz Superior; por fuera de ella no hay nada. Pero en cada uno de nosotros hay un deseo de recibir, el deseo de disfrutar, que imprime sus impresiones sobre un fondo de Luz blanca. Y esta impresión es lo que sentimos.

El deseo de recibir tiene una gama particular de absorción que limita las cinco áreas, vista oído, gusto, olfato, y tacto, en las que éste absorbe la Luz y nos transmite las impresiones. Entonces, así es como sentimos el mundo.

Pero es posible cambiar esta percepción. No se trata sólo de ampliar la gama de percepción de todos los sentidos: usar anteojos, ponerse placas absorbentes, aguzar los olores o sabores a través de algunas influencias químicas o físicas. La sabiduría de la Cabalá no está involucrada con el desarrollo de nuestros sentidos físicos; más bien, nos acerca a la verdadera forma de percepción de la realidad.

Nosotros podemos acercarnos a la verdad si recibimos impresiones no a través de los cinco sentidos corporales, sino a través de la construcción de sentidos a partir de nuestro deseo de recibir que sean similares a la Luz. Esto significa que deben tener las características de la Luz, las características de otorgamiento y amor, que están más allá de nosotros, más allá de nuestro ego. Si somos capaces de elevarnos por encima del ego que nos han dado, entonces podemos crear por nosotros mismos características que son como la Luz.

De ello se deduce que el ego nos lo dieron para que por encima de él pudiéramos construir características que se adaptan a la Luz. Entonces, empezaremos a sentir una realidad en la que la Luz esté en control. Nosotros la sentiremos en esas nuevas características que se crean dentro de nosotros.

La Cabalá está involucrada en el desarrollo de tales características dentro de la persona, ayudándola a construir una nueva percepción de la realidad. Y cuando la persona la adquiere, comienza a sentir cuán limitada, temporal, y distorsionada era su percepción anterior de la realidad.

En la medida que cambia su percepción de la realidad, la persona es él mismo cambió. De hecho, la percepción de la realidad es lo que define a la persona.
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De la Convención en Chile “Día uno” 7/30/14, Lección 2

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