En la conexión entre nosotros

000Mi objetivo en la Convención de San Petersburgo fue asegurar que todos nosotros fuéramos capaces de admitir para nosotros mismos que la espiritualidad se alcanza en la conexión entre nosotros, y no en ningún otro lugar.

Si una persona quiere alcanzar el mundo espiritual, debe estar pensando en sumergirse profundamente dentro de la red que la conecta con los otros amigos y con toda la humanidad. Solo a través de esta red podemos ser dirigidos hacia el Creador en intenciones y acciones.

Es por esto que yo busqué esto para que entre en sus mentes y sensaciones, de tal forma que sientan que es posible y que nuestra unidad, en cierta medida, ya está apareciendo entre nosotros.

Estamos trabajando con deseos. Estos son muy similares, muy cercanos unos de otros. Quítense ustedes mismos las características externas y los rasgos de personalidad de los amigos, porque cuando empiezan a trabajar internamente con una persona estas cosas no tienen ningún significado.

¿Qué podemos hacer para que con cualquier pensamiento sobre la espiritualidad, cada uno de nosotros piense a través del grupo y no desde sí mismos personalmente? ¿Cómo podemos acostumbrarnos nosotros mismos a hacer esto? Este es nuestro problema más grande.

Sin embargo, en esta convención ya empezamos a darnos cuenta de que la espiritualidad se alcanza a través de la interconexión general. Nosotros creamos y construimos el mundo espiritual. No hay mundos más elevados. Existe una fuerza potencial que es llamada Atzmutó, la esencia inalcanzable del Creador. Tan pronto como creemos el sustrato correcto entre nosotros, esta fuerza instantáneamente se manifestará con todos sus elementos.

Por lo tanto, lo más importante para nosotros es darnos cuenta de que la espiritualidad existe dentro, en la conexión entre nosotros, y desde allí el Creador ya está al alcance. 

(145047 – De la Convención en San Petersburgo “Día tres” del 9/21/14, Lección 5)

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta