Una decena como herramienta para la adhesión

Dr.Michael LaitmanSi desean explorar la fuerza superior, la sabiduría de la Cabalá dice que ustedes deben crear un instrumento adecuado para ello. Esto es igual que los científicos, quienes crean los instrumentos de medición: microscopios, telescopios, aceleradores de partículas, y similares. Pero estos son apropiados sólo para sustancias físicas. Entonces, ¿cómo podemos explorar la fuerza que actúa en nosotros, en nuestra esencia?

Para esto, los cabalistas recomiendan construir una estructura de diez personas (Minián) que tratan de crear la interconexión completa entre ellas. Ellas estabilizan la característica de la Luz en su entorno, ya sea que estén o no listas para esto, al desear hacer un todo completo de sí mismos por encima de sus egos.

Tal estructura ya contiene dentro de ella dos fuerzas: nuestra fuerza egoísta natural y la fuerza general de otorgamiento, es decir el Creador. Y el cálculo es simple: cuanto más superemos la fuerza de separación con la ayuda de la fuerza de unificación, en este grado nos armonizamos, parecemos, e igualamos con la Luz Superior.

Incluso cuando otorgamiento asciende a un valor de uno por ciento, en esa medida nos parecemos a la Luz y la sentimos. La sentimos en la medida en que el deseo de otorgar domine al deseo de recibir.

Si tratamos de hacer un esfuerzo a pesar de nuestra incapacidad para superar nuestro deseo egoísta, empezamos a prestarle atención al lugar en el que hay una deficiencia, a lo débiles que estamos todavía, al por qué no tenemos éxito. Entonces se desarrolla en nosotros un grito, una petición, una oración para que la Luz nos ayude, nos de fuerza, y luego nos conectamos. Ciertamente no tenemos el poder para conectarnos por nuestra cuenta. Este solo viene de la Luz.

Así avanzamos: La Luz actúa e influye en nosotros de acuerdo a nuestra petición; superamos nuestro deseo de recibir, absorbemos más del deseo de otorgar; nos conectamos entre nosotros con más fuerza una y otra vez…. Está escrito acerca de esto: (Baba Batra 9b) “Un centavo y otro centavo se acumulan en una gran suma”.

Entonces llega el momento en que realmente podemos unirnos. Luego cada uno siente cómo se desaparece en la conexión común entre nosotros. Ya no existo “yo” ni los “amigos”; todos nos fundimos en uno. Y en el momento de este estado de “unidad”, sentimos llenado, la Luz Superior, al Creador que habita entre nosotros.

Por lo tanto podemos investigarlo a Él. En otras palabras, hemos construido y activado un dispositivo llamado un “grupo”, una “decena”, (un Minián); y ahora podemos avanzar hacia adelante por medio de la cada vez mayor estabilización de nosotros mismos en las diversas formas de conexión. Y el Creador, de acuerdo a nuestra conexión mutua, se revelará más y más.

A través de su influencia, la Luz también nos despertará hacia capas aún más profundas del ego. Sentimos resistencia, descenso, y todo tipo de molestias, que hacen posible que nos volvamos hacia la Luz Superior con fuerza aún mayor, de tal forma que ella venga y adquiera el poder para que nosotros veamos nuestros defectos y los métodos para su corrección.

Este es el camino, 125 niveles, que, al ascenderlos, en última instancia alcanzamos “la equivalencia de forma” con el Creador. Y de esta manera descubrimos cuán importantes son para nosotros las características del temor y la ansiedad. Después de todo, son la preocupación y el temor, “¿Soy capaz de otorgar?”, los que nos empuja hacia adelante.
(147099)
De la Convención en Los Ángeles “Día dos” del 11/1/14, Lección # 3

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