Diezmo – La décima parte de los deseos

Dr. Michael LaitmanTorá, “Levítico” 27:31 – 27:33: Y el que redime un poco de su diezmo, añadirá su quinto a ello. Todo diezmo del ganado o rebaño que pasa bajo la vara, el diezmo será consagrado al Señor. No mirará [un animal diezmado] si es bueno o malo, ni ofrecerá un sustituto por él. Y si lo reemplazarlo, [ambos] él y su sustituto son santos; no pueden ser redimidos.

La décima parte de nuestros deseos no los podemos corregir nosotros mismos. Se deben separar de todos nuestros esfuerzos y ser transmitidos al Creador a través de los Cohanim (Sacerdotes) y levitas como maaser (diezmo). Lo mismo afecta a los niveles vegetal y animado: La décima parte es separada de los productos del campo y de las bestias que comemos.

Esto significa que la décima parte de todo lo que pasa a través de una persona debe ser dada por el bien de todos.

En la Torá, hay una multitud de leyes, pero todas hablan de una sola cosa: de que depende de nosotros conectarnos correctamente, convertirnos en un deseo general común, a pesar de que somos completamente diferente y lejos unos de otros. Si alcanzamos una conexión mutua fuerte, entonces la característica de otorgamiento y amor que se llama el Creador se revelará entre nosotros y sentiremos una vida perfecta y eterna.

Y si no anhelamos esto, entonces la plenitud y eternidad comenzarán a trabajar en contra de nosotros y nuestras vidas se llenarán más y más de sufrimiento.
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De KabTV “Secretos del Libro Eterno” 12/10/14

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