Un plan imposible que conduce a la ruptura

Dr. Michael LaitmanDespués de la primera restricción en cada Parzuf que empieza a trabajar con la Luz Superior, hay una cabeza (Rosh) que calcula cuánta Luz puede ser recibida con el fin de otorgar, y luego el cuerpo (Guf) recibe aquella Luz en la práctica, de acuerdo con la decisión de la cabeza.

La cabeza es la parte principal, mientras que el cuerpo sólo ejecuta sus decisiones. Es así como siempre ha sido, excepto por una vez cuando el cuerpo de pronto no ejecutó la decisión tomada por la cabeza; esto ocurrió en el tiempo de la ruptura de las vasijas. La cabeza quería recibir toda la Luz con el fin de otorgar, mientras que el cuerpo no era capaz de hacerlo.

La ruptura de las vasijas es un estado de incompatibilidad entre la cabeza y el cuerpo, no la acción de la ruptura. En el mundo espiritual, todo está determinado de acuerdo a la cualidad. Una vasija rota es una vasija que no puede prepararse de antemano para empatar con el cuerpo. No es la vasija existente la que está rota sino la conexión entre el deseo de recibir y el pensamiento. Podemos elaborar grandes planes en nuestros pensamientos, pero cuando cuando queremos cumplirlos, resulta que es imposible llevarlos a cabo.
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De la 3ra. parte de la Lección diaria de Cabalá, 3/23/14, Escritos de Baal HaSulam

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