El Creador lo precede todo

Dr. Michael Laitman¿Por qué entendemos el mundo en el que vivimos? Es porque lo sentimos. Si comenzáramos a sentirlo de manera diferente, sería entendido como algo más dentro de nosotros mismos.

En otras palabras, la sensación debe ser previa al entendimiento. Es imposible entender la realidad que no sentimos. Esto no sucede. Algunas veces, es posible entender algo en nuestro mundo, de acuerdo a nuestra imaginación porque tenemos modelos de sentir, objetos particulares en el interior y es posible imaginarlos de alguna forma. Pero este es un problema.

¿Estamos listos para imaginar, digamos, el sabor de las uvas con benceno? Es decir, mientras no hayamos experimentado algo de forma tangible, los Kelim  (vasijas) no son creados en nosotros, dado que los Kelim son deseos, sensaciones y antes de esto, nuestro cerebro no tiene nada con qué trabajar.

Entonces, nuestro problema con el Creador es que Él es la única fuerza y tenemos la oportunidad en nuestro mundo de sentirnos separados de Él y esto es lo más grande que Él ha hecho. Él creó algo como si existiera fuera de Él (existencia a partir de ausencia) y específicamente a partir de esta no existencia es posible comenzar a alcanzar al Creador.

Pero es imposible entenderlo con el intelecto porque Él tiene características, maneras y actividades totalmente incomprensibles para nosotros. Los niveles de aproximación al Creador son de acuerdo al grado de equivalencia con Él. El problema más grande de nuestro acercamiento es que con cada paso de aproximación al Creador, debemos entender más y más -sentir, conocer y captar dentro de nosotros- que todos los movimientos dentro de nuestros deseos, pensamientos, impulsos y planes, no importa cuáles sean, cuando vamos directamente hacia Él e incluso cualquier actividad opuesta, cuando queremos dar rodeos y mentirnos a nosotros mismos, en todo esto el Creador nos precede.

No hay ninguna diferencia en cómo nos percibimos, en cualquier deseo, pensamiento o acción, siempre lo descubrimos a Él primero y, después de eso, a nosotros mismos ¿Y dónde estoy yo? Se vuelve claro que el “yo” de cada uno de nosotros está, específicamente, en entender el hecho de que el Creador está en todas partes y uno debe adherirse a Él en ese punto. Entonces, el yo gradualmente, en partes, en algún punto, se adherirá con el Creador hasta llegar a la plena equivalencia de forma con Él. Esta forma es llamada Adán (Hombre).

Sin embargo, para nosotros es difícil imaginar esto porque todo debe suceder dentro de nuestros deseos y esto será entendido sólo cuando comencemos a movernos dentro de nuestro análisis interno hacia el descubrimiento del Creador en todo, dentro de nosotros y alrededor de nosotros, de acuerdo al principio “No existe nada más que Él”.

¿Lo qué estoy pensando ahora es Su pensamiento, mi reacción a este pensamiento, es mi reacción o Su reacción? ¿De qué manera nuestros pensamientos pueden ser equivalentes? ¿Cómo puedo ver la diferencia entre Él y yo? Si no estoy de acuerdo con los pensamientos que despiertan en mí, significa que este desacuerdo viene de Él y aquí comienza a quedar claro que mi forma aún no es como la Suya.

Este es un análisis muy interesante. Al principio, es agotador. Después,  comienza a ser interesante. Después de todo, este es un juego interno constante que, de hecho, amplía nuestra vida y le da significado y energía interna, una fuente de movimiento. Si una persona comienza a buscar al Creador en todos sus impulsos, sensaciones y pensamientos -incluso en momentos que son reacciones inconscientes e instintivas– significa que está buscando de que manera es diferente del Creador.

En la naturaleza inanimada, vegetal y animal, el Creador se manifiesta instintivamente. Todo sucede de acuerdo a leyes particulares. No hay problemas y todas las leyes de la naturaleza son llevadas a cabo de forma precisa.

Entonces no podemos tener ninguna queja contra los animales, tampoco quejas de unos animales en contra de otros. Todo está en un equilibrio particular: quién se come a quién y quién existe a expensas de quien. Todo está definido desde el principio. Todo debe existir de esta manera. Hay una transmisión precisa e instintiva de la naturaleza. El Creador actúa de forma natural y no es expresada de ninguna forma.

Es lo mismo con respecto a las personas en quienes el Creador no quiere ser revelado. Trabajan instintivamente. Vemos que todos los grandes políticos, economistas y en parte, también los científicos (hay algunos que ya están conscientes de su diferencia), sin mencionar a las personas comunes, todos ellos existen de forma instintiva. El Creador no es revelado en relación a ellos

¿De qué manera es Él revelado a nosotros? Primero, Él nos obliga a buscar la razón de nuestra existencia -es decir, comenzar a buscarlo a Él- y nos lleva a una sensación de hacia dónde y de qué manera estamos comenzando a crecer por encima de nuestro nivel animal. Si estoy involucrado en esto ahora, estoy tratando de entender en qué lugar en mí, en mis pensamientos y sensaciones puedo captar al Creador, dónde Él constantemente me reta, me maneja desde el interior. Este pensamiento está relacionado con el nivel de Adán. Quiero elevarme por encima del comportamiento instintivo y reconocer conscientemente el liderazgo del Creador, conscientemente desde mi punto de vista. Este es precisamente el camino por el que debemos ir.

Aquí, gradualmente comenzamos a despegarnos de Él y, conscientemente, a conectarnos con Él, es decir que previamente estaba instintivamente bajo la guía del Creador. Todo lo que hice, todas mis vidas previas, específicamente, tenía que haber sido así ¡Todo es atribuido a Él!

Desde este momento, quiero sentir Su actividad en todas mis sensaciones, mis deseos, en cualquier cosa que suceda dentro de mí, después de eso, decido si estoy de acuerdo con esta acción, cómo puedo adherirme a él, pero de forma consciente.

Al principio, debo sentir que Él -es decir Él y yo- es decir yo, está haciendo algo dentro de mí ¿Estoy de acuerdo con Sus deseos y pensamientos en corazón y mente, con lo que Él está haciendo conmigo? Si no, debo conectarme a Él y adherirme a Él por encima de mis pensamientos y deseos. Este es un trabajo muy grande. Aquí, comienzo a separarme del Creador (esto es llamado “análisis del estado”) y después de eso, hago una corrección, conectándome a Él (esto es llamado “corrección y adhesión”).

La distancia entre Él y yo está determinada por el ego que comienzo a descubrir dentro de mí y mientras más trabajo en mí mismo, más crece mi ego de menos a un inmenso más o de un comportamiento instintivo a una consciencia de que Él es el que está actuando de esta manera, pero aun así estoy de acuerdo con Él y me muevo de regreso hacia Él. Esto procede de forma cónica y debemos conectar esos dos sistema en la línea media.

A través del entendimiento de que sin el ego no podríamos diferenciarnos de Él, nos convertimos en ser independiente, le damos gran contento al Creador. Sólo entonces comenzamos a entender qué es existencia a partir de ausencia y a partir de ahí nos conectamos a la “existencia a partir de existencia”.
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De la lección diaria de Cabalá 7/2/14

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