Las bacterias llegan a un acuerdo por un bien mayor

thumbs_Laitman_155En las noticias: (ucsdnews.ucsd.ed): “Lejos de ser egoístas, los organismos cuyo único propósito es maximizar su propia reproducción, las bacterias en comunidades grandes trabajan para el cuerpo mayor al resolver un conflicto social entre los individuos para mejorar la supervivencia de toda la comunidad.

Resulta que, muy parecido a las sociedades humanas, las comunidades bacterianas se benefician cuando pueden equilibrar las necesidades opuestas dentro del grupo.

El descubrimiento de este comportamiento inusual entre las comunidades grandes de bacterias, viene no de un altruismo inherente entre las bacterias, en su lugar, ‘surge’ espontáneamente de la comunidad en la cual crecen las bacterias.

Es un ejemplo de lo que llamamos “fenómenos emergentes”, explicó Gürol Süel, un profesor asociado de biología molecular en UC en San Diego que encabezó el esfuerzo de la investigación. ’Los fenómenos emergentes son procesos que no puedes observar o entender si estás estudiando a los individuos. Sólo puedes entender el proceso si observas el colectivo’.

Süel y sus colegas observaron este fenómeno inusual mientras medían cuidadosamente el crecimiento de una comunidad microbiana llamado un “biofilm”. Esas comunidades de bacterias y otros microorganismos forman estructuras delgadas en superficies, como la placa dentobacteriana que se desarrolla en los dientes, son altamente resistentes a los químicos y antibióticos.

Los biólogos de la UC de San Diego descubrieron que cuando la comunidad del biofilm llegaba a cierto tamaño, de pronto comenzaban a oscilar en su crecimiento. Al complementar sus experimentos modelos matemáticos, los investigadores descubrieron que esas oscilaciones resolvían un conflicto social entre células individuales que estaban cooperando, pero también tenían que competir por alimento. La razón de que esos biofilms son tan resistentes es que los individuos en el interior de la comunidad se las arreglan para resolver este conflicto interno a través de coordinar sus actividades en el espacio y el tiempo.

El conflicto es esencialmente este: las bacterias en los bordes exteriores del biofilm son las más vulnerables dentro de su comunidad a los ataques de químicos y antibióticos. Al mismo tiempo, también proporcionan protección a las células interiores. Pero las bacterias en el borde exterior están más cerca de los nutrientes necesarios para el crecimiento.

Pero, eso no sucede porque el biofilm desarrolla una solución ingeniosa a este problema, que los científicos llaman “codependencia metabólica”. Esencialmente, las células interiores producen un metabolito necesario para el crecimiento de las bacterias del exterior. Esto proporciona a la células interiores la habilidad de poner un freno periódico al crecimiento de las células exteriores, que de otra manera consumirían toda la comida y matarían de hambre a las células que están protegiendo de algún ataque. Al prevenir periódicamente el crecimiento de la periferia, las células interiores se aseguran de tener suficiente acceso a los nutrientes. Al mantener vivas a las células interiores protegidas, el biofilm tiene una oportunidad mucho mayor de sobrevivir al tratamiento con antibióticos.

Esta estrategia permite a las bacterias, con necesidades en conflicto, tomar turnos como conductores que se acercan a una intersección desde diferentes direcciones. En muchas maneras, el conflicto social interno dentro de las comunidades bacterianas no es diferente a los conflictos de grupos de individuos en oposición, los cuales deben encontrar maneras de resolverlo con el fin de mantener naciones o comunidades exitosas.

‘El conflicto social que estudiamos es directamente aplicable a los conflictos que surgen en las sociedades humanas’, añadió Süel. ‘Todos enfrentamos el dilema social cuando apoyamos a otros, incluso a nuestros competidores, puede en última instancia hacer más fuerte a nuestra sociedad. Podemos ser capaces de aprender más acerca de cómo resolver nuestros propios conflictos sociales mediante el estudio de las sociedades bacterianas’”.

Mi comentario: Es el mismo egoísmo universal el que fuerza a los enemigos a llegar a un acuerdo con el fin de no “perderse en su soledad”. Todo sucede en el nivel del nuestro mundo, entonces no sorprende que el comportamiento egoísta e inconsciente como este entre las bacterias sea claramente representado en todas la conexiones de elementos egoístas, como los átomos en la materia inerte, por ejemplo.

Toda la materia es egoísta, entonces todas sus conexiones no son más que la misma conexión egoísta, pero en un nivel superior. Mientras que la unión espiritual, la cual es incluso más elevada, sucede no en aras del beneficio egoísta sino, por encima del cálculo egoísta y en aras de un principio superior, el Creador. Este principio superior, es percibido y entendido sólo por una persona a la que se le ha dado una característica única llamada el punto en el corazón y únicamente bajo la influencia del poder superior, la Or Makif (Luz Circundante), la Luz que reforma.
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