De Yom Kippur a Purim

Dr. Michael LaitmanPregunta: ¿Por qué ayunamos en Yom Kippur (día de expiación)?

Respuesta: En Yom Kippur nos limitamos con cinco restricciones, no sólo comer. Todas las restricciones son acerca de la recepción del placer, queremos otorgar y no recibir.

Yom Kippur simboliza la disposición para cumplir nuestra misión y las restricciones que estamos dispuestos a hacer para unirnos entre nosotros y unir al mundo entero.

De esta manera descubrimos nuestros deseos egoístas no corregidos. Después de examinarlos, nos arrepentimos y lamentamos durante los diez días de arrepentimiento, desde el principio de Rosh HaShaná hasta Yom Kippur, aclaramos en qué medida esos deseos no están corregidos Entonces prometemos corregirnos, pero la corrección final sucede en Purim.

De Yom Kippur hasta Jánuca corregimos nuestros deseos de otorgamiento, es decir la primera y más fácil parte del ego. Esta festividad es llamada, ‘Janu-Ká’ (acampa aquí), es decir una interrupción, un descanso.

De Janucá hasta Purím corregimos los deseos más grandes. Purím corresponde a Yom Kippur (‘Ki-Pur’ significa ‘como Purím’). Es decir que en Yom Kippur ya estamos preparándonos para Purim, para la completa corrección del ego, de nuestra naturaleza malvada, hasta que sea imposible distinguir ningún mal.

Entonces en la festividad de Purim actuamos en forma totalmente opuesta a Yom Kippur, bebemos y comemos sin limitaciones.

Pero en Yom Kippur nuestros deseos aún no están corregidos y no podemos usarlos. No podemos ser felices ni comer ni beber ni tener ninguna satisfacción. Esto es porque todas nuestras satisfacciones son egoístas, con pensamientos sólo acerca de nosotros mismos.

Pero si corregimos gradualmente nuestros deseos, ¡entonces somos liberados de limitaciones y llegamos a un estado donde todo nos está permitido! Esto es lo que simboliza la festividad de Purím, la  corrección total.

Debemos llegar a este estado al conectarnos con los demás. Así que, en Purím es costumbre intercambiar obsequios, algo que testifica nuestra corrección y disposición a relacionarnos bien con todos.

Se concluye que Yom Kippur es el punto de partida del proceso de corrección en las relaciones entre las personas. Y la historia del profeta Jonás nos enseña acerca de la obligación de pueblo de Israel, aparte de la corrección personal, llevar a todas las naciones del mundo hacia la unidad.

No vale la pena confiar en la posibilidad de ayunar un día por año y con esto borrar todos los pecados e iniquidades que hemos cometido en todo el año. Está dicho que los crímenes en contra de otros no son perdonados en Yom Kippur, si la persona herida no nos perdona.

Todos somos egoístas y sólo pensamos en cómo obtener el mayor bien posible para nosotros mismos; a cuenta de esto, explotamos a todos los que nos rodean; queremos obtener ganancias y recibir de todos. Sólo el miedo al castigo, de alguna manera nos fuerza a compartir lo que recibimos con aquellos que nos rodean. Pero en lo profundo del alma, somos completamente indiferentes a ellos y el mundo entero puede arder, lo principal es la preocupación por nosotros mismos.

Necesitamos transformar esta actitud en una actitud opuesta, para que conectemos y nos unamos y las cosas mejoren para todos. Sólo entonces la fuerza superior, el Creador, habitará entre nosotros y extenderá un dosel de paz sobre nosotros.
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Del programa de radio israelí 103FM, 20/sep/15

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