Vida y placer, parte 1

Dr. Michael LaitmanMáximo placer con mínima inversión

Pregunta: ¿Desde el punto de vista de la Cabalá, qué tipo de fuerza dirige toda la creación? ¿Qué obliga a que todo gire?

Respuesta: En el mundo sólo existen dos fuerzas. Una fuerza es el deseo por placer, el deseo de satisfacerse a uno mismo, y el segundo es el deseo de otorgar. El deseo de otorgar pertenece al Creador.

El deseo por placer es inherente en cada criatura, comenzando con la partícula atómica más pequeña, pasando por cada molécula, hasta todos los objetos que existen en el mundo: inanimado, vegetativo, animado y humano. El deseo por placer es la substancia de la creación, y puede ser en pensamiento o en la substancia física. La meta es la preservación de la vida, haciendo todo en la existencia más cómodo y placentero. De forma consciente o inconsciente, en cada momento, nos esforzamos por esta meta.

La energía del placer es lo que dirige a la materia. Si la materia entra en contacto con el poder de la Luz, con la energía de vida, se siente equilibrada, plena, y en el estado más placentero y mejor.

Nuestro deseo funciona de acuerdo a una sola fórmula permanente: máximo placer y mínimo esfuerzo. Sin embargo, cada uno recibe placer de acuerdo a su naturaleza y  proviene de diferentes fuentes. Uno quiere llenar su estómago, un segundo la mente, y el tercero las emociones.

Existen tres tipos de llenado material que también caracterizan a los animales: comida, sexo y familia, y existen otros tres llenados humanos: riqueza, honor y conocimiento. No hay ninguna diferencia en lo que una persona hace. Es dirigida solamente por el placer. No tenemos ninguna posibilidad de comportarnos de otra manera.

Cada uno se esfuerza por recibir más placer o evitar el sufrimiento. Esta ley está en la base de nuestra substancia. Así es como nacemos, y así es como existimos. Todos nosotros somos egoístas que queremos disfrutar cada momento de nuestra existencia, en el pasado, presente y futuro.

¿Cuánto disfruta una persona a expensas de otros? Depende de su educación, miedo al castigo y la influencia del entorno. Basado en esto, hace un cálculo ¿Vale la pena robar para ser rico? Tal vez, uno podría incluso asesinar con el fin de ganar el paraíso, como imaginan los jihadistas.

No importa qué, el placer siempre se encuentra en la base del cálculo, en la base de todas las acciones. Como está dicho, un ser humano no está solo al actuar de esta manera, en general, toda la creación actúa de esta manera. De acuerdo a la fórmula de buscar el máximo placer con la mínima inversión, es posible calcular el comportamiento de cada parte de la creación.
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De un programa de radio israelí 103FM 29/nov/15

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