Moisés

Dr. Michael LaitmanEl primer héroe de la fiesta de Pascua es Moisés, el líder espiritual. Es una cualidad especial dentro de la persona, que la lleva al éxodo de Egipto.

Si no hablamos de Moisés como la cualidad dentro de una persona, sino como un personaje, entonces no fue un líder nato. Moisés es una persona encerrada en sí misma, que trata de sentir el mundo circundante, sus características, a sí mismo.

Moisés vivió en el palacio del faraón y tuvo todos los beneficios de un príncipe. En el palacio lo respetaban y aprendió sabiduría egipcia, magia, todo lo que se sabía en Egipto en ese tiempo para construir pirámides, para percibir el universo con la astronomía y todo lo que se había desarrollado hasta entonces. Moisés fue un científico y todo esto le era muy atractivo, pero no estaba conectado ni con los egipcios ni con la gente. Era simplemente un príncipe.

Cuando estaba en el exilio de Egipto, el Creador le dijo que volviera y obedeció, pero sin ninguna intención personal. Cuando regresó a Egipto, fue con su abuelo, el faraón y con su madrastra, Batya, como un oponente frente a ellos y dijo al faraón: “Deja ir a mi pueblo” (Éxodo 5:1). Pero el faraón se opuso y argumentó, “Los hijos de Israel están viviendo aquí con su familia y ganado; ellos dirigen su hogar y han sido míos desde hace ya mucho tiempo. No tienen intención de ir a ninguna parte”. Imagina una situación en la que, al parecer, exigimos del presidente Obama,”Deje a los judíos ir a Israel” Y él responde: “No tengo la intención de liberarlos; los necesito para desarrollar la economía, la ciencia y el comercio. Trata de acercarte a ellos y escucha lo que te respondan”.

Después de todo, los judíos vivían muy bien en Egipto. Usaban todos los beneficios, incluso más que los propios egipcios. Por eso, era imposible acercarse a ellos en ninguna forma, incluso desde el punto de vista del faraón y de los propios judíos. La gente de Israel era gorda y perezosa bajo la influencia de tradiciones, cultura, ciencia, artes y entretenimientos de los egipcios. Tenían todo lo que necesitaban, incluyendo enormes pastos para su ganado. Se puede decir que vivían en el mejor lugar del mundo.

En el momento en que Moisés pidió al faraón la libertad del pueblo de Israel, comenzaron a sentir el lado malvado del faraón: golpes, presión, opresión, impuestos, grandes persecuciones y pogromos. ¡En general, todo lo que hemos visto a lo largo de la historia de los judíos, de pronto comenzó a aparecer, en Egipto, a personas que habían estado totalmente mimadas en todos los sentidos! Y así, la actitud del faraón hacia Moisés fue bruscamente negativa. A pesar de todo, Moisés fue al faraón de acuerdo con el mandato de su Creador y le exigió, “¡Deja ir a mi pueblo!”

Moisés temía al faraón y al Creador, no sabía qué hacer. Intentó convencer al Creador de que era reservado y tartamudeó, que no era un líder natural. Pero el Creador respondió: “¡Sé a quién elegir, así que adelante!” Y fue. Por otra parte, cuando el Creador dijo: “Vamos juntos. Voy a endurecer el corazón del faraón tanto que será preferible que vayamos juntos”.

La sabiduría de la Cabalá habla de las características más profundas e íntimas de una persona, las que debe discernir dentro de sí, en el camino del desarrollo espiritual, en el que la persona comienza a buscar dentro de sí las características del faraón, de Moisés, del Creador, del pueblo de Israel, de Egipto y de todas las imágenes de la Torá.

Finalmente, llega un estado de oscuridad absoluta, cuando entiende que no puede salir de Egipto, que no quiere irse y que no sabe qué fuerza hará posible que lo haga. Y por la noche, un poder inmenso, una tormenta estalla, rayos y truenos en sentido espiritual. ¡La persona se encuentra en un pánico terrible! Pero corre hacia el Creador.

La salida de Egipto es rápida; se desconoce desde donde y hacia donde. Lo que importa es que el Creador lo quiere y la persona hace su voluntad.

¡No hay nada más! Lo que importa es que lo quiere el Creador y que lo seguimos porque es imposible orientarnos usando nuestros sentimientos o conocimiento -ni con el corazón ni con la mente. Sólo la fuerza superior muestra a la persona a dónde debe ir. El Creador te guía con una columna de fuego o con una nube y vas; no puede ser de ninguna otra forma.

Para purificarte completamente de Egipto y tomar todo por encima de la razón y del sentimiento, ¡debes saltar al mar! ¡El mar es un estado terrible en el que le corresponde a la persona dar un paso, absolutamente contrario a sus emociones y a su razón! ¡Después de eso, no queda nada de lo que fue!. Está totalmente pura. En este estado, sucede el nacimiento espiritual. Después de la purificación completa de la memoria emocional y física, una nueva vida comienza.
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De Kabtv “Noticias con Michael Laitman” 11/abr/16

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