Encerrado en un sistema unificado

Dr. Michael LaitmanLa Torá, Números, 35:26 – 35:27: Pero si el asesino va más allá de la frontera de la ciudad de refugio a la que había huido y el vengador de sangre lo halla fuera de los límites de su ciudad de refugio y el vengador de la sangre mata al asesino, él no tiene sangre.

Esto nos dice cómo el hombre puede protegerse de sus fuerzas internas perjudiciales. Tiene que esconderse en las relaciones correctas entre la gente y en ningún caso dejarlas.

Y si se aleja del medio que lo apoya en garantía mutua, pierde la conexión y va más allá de la frontera de la llamada ciudad.

Entonces está en peligro, su egoísmo comienza a matarlo. Y este es el vengador de la sangre que le sigue constantemente. Por eso, no debe huir de la ciudad en la que puede protegerse a sí mismo.

En otras palabras, un hombre representa al universo. Hay deseos en él que puede corregir y así vive libremente en todas partes. Pero, además, hay deseos que básicamente corrige, pero no por completo.

Algunos no están preparados para la corrección y supuestamente por accidente, los mata. En este caso, el hombre debe protegerse a sí mismo. Ese es el tipo de conexión con el medio ambiente que existe, lo que se llama la “ciudad de refugio.”

Este es un sistema muy complicado. En principio, la Torá habla sólo de cómo tenemos que estar interconectados entre nosotros.

En consecuencia, la división del pueblo de Israel en 12 tribus, por decenas, cientos y miles en la concentración de tropas, a las ciudades de refugio, la misma tierra de Israel se dividió en dos partes, más allá del Jordán y antes de Jordán, la tribu Menashe, tiene una mitad más allá del Jordán y la otra dentro la tierra de Israel. Estas son divisiones muy interesantes.

Por otra parte, fue ordenado de antemano donde vivirá cada una.

La conexión entre tribus está prohibida. ¡Parece que todo debería ser al revés, todo junto! No, tú eres de esta tribu y puedes tomar esposa sólo de esta tribu, vivir sólo en esta área, no puedes ir a ninguna parte ni construir una casa en el territorio de otra tribu.

Por un lado, todo está encerrado en el amor universal, en  la conexión universal mutua porque a la entrada a la tierra de Israel se alcanza el estado de amor mutuo. ¡¿No podemos entremezclarnos en este estado?! No, cada uno tiene que mantener su parte y vivir bajo su propio techo, bajo su propia palma, etc.

Después de todo, ¿Cómo funciona nuestro cuerpo? Existe precisamente porque tiene órganos completamente diferentes, que trabajan de modo diferente. El corazón, los pulmones, los riñones, el hígado, todo funciona en diferentes niveles. Cada uno tiene sus leyes internas.

Todos los órganos segregan  sustancias diferentes, parcialmente incompatibles entre sí, y sólo un correcto trabajo conjunto, es la clave para un cuerpo viviente sano. Uno no interfiere en la actividad vital del otro, sino que trabaja estrictamente de acuerdo con el patrón determinado de conexión con todos los demás.

Y la Torá da este esquema rígido, según el cual tienes que, por un lado, distanciarte de los demás y, por otro, estar en conexión con ellos. El sistema ensamblado correctamente, sólo funciona al enfrentarse a dos fuerzas opuestas y a su conexión por encima de la oposición.
[182428]
De Kabtv “Secretos del Libro Eterno” 16/dic/15

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