Europa en una encrucijada, parte 3

thumbs_laitman_628_1Pregunta: Los ideales europeos de igualdad y fraternidad fueron sólo una linda envoltura externa, pero dentro, la persona permaneció en la misma barbarie, la Alemania de Hitler es un ejemplo. ¿Cuál es el cambio interno humano al que nos llama la sabiduría de la Cabalá?

Respuesta: La naturaleza humana es el deseo de disfrutar de todo lo posible. Nuestro cuerpo está organizado así. Cada célula, el sistema nervioso, los pensamientos, deseos, mente y corazón, todo desea recibir el máximo placer y satisfacción de comida, sexo, familia, dinero, honor y conocimiento, es decir, para nuestro propio placer; esta es la forma en que fuimos creados.

Toda la creación en el mundo está organizada de acuerdo a este principio, piedras, plantas, animales y humanos. Sólo  que en el humano este egoísmo se expresa mucho más. En contraste con todos los demás seres, el hombre no consume del entorno sólo lo que necesita para su existencia, sino que quiere devorar el mundo.

Incluso si no lo necesito, lo tomo para que otros no lo tengan. Vemos como multimillonarios sólo se preocupan por tener más y más, hasta el fin de su vida. ¿Para qué? El deseo de no dejarlo a los demás les motiva subconscientemente. Esa es nuestra naturaleza.

Si nuestra naturaleza es tan egoísta, entonces ni mente ni ética ni ciencia ni psicología ni filosofía ni cultura ni educación nos pueden ayudar. Por cientos de años en diferentes partes del mundo y particularmente en Europa, la gente ha tratado de corregir a la persona y aún vemos que sigue siendo igual de egoísta, quiere recibir para sí y no piensa en nadie más.

Los europeos sienten que es necesario construir un nuevo mundo donde todos estemos unidos. Intentaron unirse porque les parecía muy bonito y bueno. Querían hacer de Europa un hogar común.

Pero, ¿qué han hecho? En lugar de unir a la gente, unieron bancos, empresas y organizaciones de gobierno, para fortalecer el egoísmo aún más. Aparte de esto, nada cambió. Los franceses no odian a los alemanes menos que antes. Ninguna nación europea quiere a sus vecinos y les teme.

La Unión Europea, como la revolución francesa y todas las revoluciones en general, solo hizo cambios externos sin afectar la naturaleza humana. Para hacer una revolución real  es necesario cambiar a la persona. Hasta hoy, gradualmente comenzamos a darnos cuenta que sin cambio en la persona no hay oportunidad de éxito.

Pregunta: Usted dijo que ni la cultura ni la educación, ni la ciencia pueden cambiar a la gente y que Europa es prueba de ello. Así que, ¿cómo puede una persona cambiar, de qué manera?

Respuesta: Primero, se requiere la conciencia de la necesidad de cambiar la naturaleza humana. Nuestro estado es una amenaza sin este cambio. De lo contrario no valía la pena la unificación de Europa, porque todo empeoró. Cuando tratamos de implementar los valores supremos, pero en su forma externa, solo hacemos daño. Si pones gente que se odia en un apartamento, nada bueno resultará, comenzarán a pelear. Es mejor dejarla ir en direcciones diferentes.

Observa lo que está sucediendo en Europa, el odio está creciendo más y más. Afortunadamente tienen un problema común con los refugiados musulmanes, que los une. De lo contrario, ya se habrían matado unos a otros.

La sabiduría de la Cabalá dice que lo único que nos salvará es una unión genuina que debemos alcanzar en esta etapa de la historia. A través de ella la humanidad llegará a la corrección deseada. Y Europa, como la parte más preparada y más desarrollada del mundo, debe dar ejemplo a todos.
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De Kabtv “Una nueva vida” 18/ago/16

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