Una nueva vida #457 – Antisemitismo: no hay nada más natural

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Una nueva vida #457 – Antisemitismo: no hay nada más natural
Dr. Michael Laitman en conversación con Oren Levi y Yael Leshed-Harel

Las noticias informan que el número de ataques a judíos en el mundo, es cada vez mayor. El antisemitismo está en aumento.

Recientemente un escandaloso incidente ocurrió en Auckland, cuando en el camino al jardín de niños, un niño que llevaba una kipá fue golpeado en la cabeza por un joven que se burlaba.

Más y más judíos franceses están inmigrando a Israel. El diario británico The Guardian informa que la situación actual es la peor desde la Segunda Guerra Mundial. Encuestas y estudios dan testimonio de una situación cada vez peor.

Resumen

Pregunta: Nos es difícil aceptar el hecho de que este no es el principal resultado de gente desesperada en la periferia de la sociedad, sino de gente común en la sociedad occidental. Todo esto, para nuestra gran sorpresa, vuelve a sembrar temores que parece que se olvidaron con el Holocausto.

Es muy difícil acostumbrarse a esto, no entendemos cómo pudo ser. Aún así, tenemos que entender lo que está sucediendo. ¿Cuál es la raíz de este fenómeno, la siguiente ola de lo que estamos viviendo?

Respuesta: Primero, hay que decir que los judíos que nacieron en Israel no pueden entender lo que es el antisemitismo.

Hace unas semanas en una congreso israelí-estadounidense en Washington, tuve una discusión con un famoso israelí que aparece a menudo en televisión. Se sentó junto a mí y quiso demostrar que no había antisemitismo en el mundo, que sólo a los judíos les parece que existe. En otras palabras, él no siente un fenómeno que aparentemente es tan claro.

Este es un ejemplo típico de israelíes que han vivido como ciudadanos ‘de primera clase’ en su país. Simplemente son incapaces de comprender el antisemitismo que existe fuera de Israel.

Por otra parte, yo viví en el extranjero durante casi treinta años. Ahí nací, fui al jardín de niños, a la escuela y a la universidad y trabajé allí. En otras palabras, pasé por todas esas etapas y constantemente sentí este fenómeno en mi. Toda mi vida pasó en un fondo de antisemitismo a nivel personal y social, en donde te das cuenta que eres ‘ciudadano de segunda clase’. Todos están por encima de ti y tú debes interiorizar que este es tu lugar. Las posibilidades de estudios profesionales avanzados son imposibles para ti; tu potencial es bajo desde el principio. Y en todas partes necesitas construir un sistema especial de relaciones con los demás.

Todo esto fue muy claro y la presión social general da forma a la persona, por lo que la pregunta de si existe el antisemitismo ni siquiera te la plantes. Simplemente vives ahí y sabes cómo comportarte de acuerdo con la realidad.

Estos fueron los años que pasaron a la ‘sombra’ de la Segunda Guerra Mundial, es decir, un período que fue lo suficientemente bueno para los judíos en el mundo.

Pero en los últimos años, el antisemitismo volvió y todos lo justifican y apoyan de nuevo. El antisemitismo es ahora internacional y global; se está expresado en fanatismo aceptado de miles de millones de personas. Es imposible que este fenómeno esté dirigida por una fuerza específica. No, esto es un fenómeno histórico que siempre ha existido.

Todo comenzó con Abraham, que fundó su grupo de acuerdo al deseo de vivir en amor y unidad, no en competencia. Fue una aspiración a elevarse por encima del egoísmo natural del ser humano, de vivir por encima de él, con otorgamiento y amor a los demás. Así, el grupo de Abraham se desprendió de la antigua Babilonia y se estableció en oposición a Babilonia, es decir, en oposición al mundo entero. En su base, en su corazón, desde el principio, este grupo fue contrario a la humanidad.

Después de todo, todo el mundo vivió de acuerdo a su propio egoísmo y se desarrolló con base en competencia y estrechez. El narcisismo empujó a todos al desarrollo.

Por otra parte, Abraham enseñó a sus estudiantes de manera totalmente diferente. Como una de las principales ideologías de Babilonia, extendió su llamado a todas partes y explicó la manera de salir de la crisis que había estallado en ese período.

Y esa crisis fue causada por el odio, un fuerte aumento en el egoísmo. La gente de repente se dio cuenta de que ya no se soportaban unos a otros y estaban listos para devorarse, a pesar de que en el pasado, vivieron como una sola familia. No sabían qué hacer con este conflicto inesperado.

Y así, después de estudiar el tema, Abraham entendió que la razón de la crisis fue el surgimiento del ego.

Había dos soluciones a esta situación, dos formas de organizar la vida:

–       o todos se alejaban de los otros y se separaban, como parejas que se divorcian.

–       o se elevaban por encima del ego

De acuerdo a Abraham, debemos entender que el ego creció en nosotros, para lograr superarlo. A pesar de nuestro narcisismo, necesitamos alcanzar amor, comprensión mutua y unidad entre todos.

De acuerdo a Maimones, sólo un puñado de personas lo escuchó, unas pocas decenas de miles. Sintieron que era así, pero no entendían cómo implementar la solución adecuada. Abraham les explicó lo que estaba ocurriendo y su esencia. La naturaleza, según sus palabras, en última instancia, alienta a que la gente se una, a pesar de que el egoísmo nos separa y la naturaleza nos empujará, desde el exterior, hasta que nos veamos obligados a conectarnos.

Sin embargo, en ese período aún había dos posibilidades. La gente podía dispersarse por el mundo y así podría calmar el odio mutuo causado por el ego o, podían unirse por encima del ego y ser como hermanos.

Cada persona escogió lo más cercano a su corazón. Y hubo gente que entendió que Abraham tenía razón, que era preferible no dispersarse por el mundo, sino trabajar con el ego. “Esta es una fuerza destructiva y depende de nosotros manejarla -elevarnos por encima y conectarnos de buena manera y con amor. Así organizaremos la vida”.

Además, Abraham les explicó que no era sólo coexistir de buena manera, sino que esa es la meta de la creación. Después de miles de años todos llegarían a lo mismo, porque es una tendencia natural que conduce a todos al equilibrio, a la unidad, a la reciprocidad y a la equivalencia de forma.

La gente que entendió que esa era la verdad se unió a Abraham. Internamente, ya tenían una base, una forma apropiada de desarrollo.

Pero hasta entonces, Abraham mismo había soportado la fuerza egoísta; vendía estatuas de ídolos y sirvió a su pueblo como sacerdote. Era una persona sabia y su padre Taré era el más alto ideólogo de Babilonia junto al rey Nimrod.

Pero repentinamente el hijo se levantó contra el padre y contra el rey, salió del país con su grupo, a la tierra de Canaán. Así fue creado el pueblo judío.

Así que, básicamente, no somos un pueblo en el sentido ordinario de la palabra. Hasta ahora hemos sido el grupo de Abraham. Nada ha cambiado: ‘judío’ no es una nación; es una ideología, una visión del mundo, una percepción de la vida y de la realidad. Y lo más importante es que es un trabajo para lograr la meta de esta realidad. De esto se deriva el nombre ‘Israel’, que significa ‘directo al poder superior’ (Yashar-El).

Desde entonces, el odio de los babilonios, de quien se separaron, ha existido. Es un odio natural, latente en la naturaleza de cada persona. Después de todo, el ego, como se mencionó, odia al altruismo, al amor, a la reciprocidad y a la unidad que caracteriza al grupo llamado Israel, en su forma original.

Pero, por otro lado, este grupo era abierto y cualquiera podía unirse.

A lo largo de cientos de años, los babilonios pertenecientes al campo de Nimrod crecieron hasta abarcar a la humanidad actual. En sus escritos, Flavio Josefo describió cómo diferentes tribus dejaron Babilonia y con el tiempo, habitaron el mundo entero.

Sin embargo, el odio al grupo de Abraham siguió. La gente que siguió a Abraham dejó de explorar los misterios de la vida y aprendió a usar las dos fuerzas: la fuerza natural del ego y la fuerza altruista, anti egoísta, que se descubrió en el mundo.

Gracias a esto, la persona penetra más profundamente en la naturaleza, conoce sus secretos, sabe cómo investigarla y así, encuentra la meta de la realidad, del universo. Se vuelve más inteligente, logra más éxito y una comprensión más profunda. En el nivel físico también sabe cómo manejarse, cómo construir los cimientos de la nación, cómo cuidar el tesoro real en las naciones en las que vive, cómo alcanzar éxito en la ciencia, para recibir premios Nobel ….

En la medida en que el grupo de Abraham no estaba satisfecho con la expansión en el plano egoísta y entró en las profundidades de la naturaleza usando las dos fuerzas, enfrentándolas entre sí, en esa medida se desarrolló internamente, en alma y en intelecto.

Como resultado, a partir de entonces, los judíos tuvieron éxito y contribuyeron al desarrollo del mundo, es difícil comparar a ese pequeño grupo que ha pasado por todas estas vías complejas de la historia. De ellos vino la Torá, la base de la humanidad, que sigue aplicando sus leyes inherentes. El registro de la ‘herencia judía’ podría continuar por mucho tiempo, pero, en general, todo se basa en un factor primordial.

Repito, los judíos no son una nación en el sentido ordinario de la palabra. Desde un aspecto étnico, venimos de las diferentes tribus, clanes y grupos étnicos que poblaban la antigua Babilonia. Algunos representantes de los babilonios siguieron a Abraham, a él no importaba de dónde procedían sus alumnos. Sólo quería difundir el amor por encima de las diferencias y aceptó a todos en el marco de esta unidad. La palabra “judío” (Yehudah) se deriva de esto, significa ‘unión’ (Yijud). Abraham formó un grupo de estudiantes, los cuales, a través de la consolidación, trataron de resolver todos los problemas de este mundo y descubrir la fuerza superior que nos gobierna, el ‘mundo por venir’.

Pregunta: A pesar del antisemitismo, los judíos, de hecho, han alcanzado logros extraordinarios. Tienen el 27% de los premios Nobel de Física y el 31% de los premio Nobel de Medicina. Han recibido la mitad de los premios Pulitzer. El 37% de directores que han logrado premios Oscar son judíos. Por no hablar de las compañías de alta tecnología y de Internet. Si todo es tan bueno y bello, ¿por qué los descendientes de los babilonios no admiten la verdad de Abraham?

Respuesta: Porque la humanidad no necesita en absoluto, eso. La gente no nos aprecian porque somos inteligentes. No le interesan todos estos premios. Dicen que les estamos trayendo problemas.

En un principio, los babilonios odiaban al grupo de Abraham, no por el potencial espiritual ni porque descubrieron los secretos de la naturaleza. Eso no molesta a la gente. Sabían que Abraham había plantado su ‘tienda’; en otras palabras, abrió un centro y comenzó a enseñar a todos. Pero cuando su organización se hizo más impresionante, Nimrod la vio como amenaza para su gobierno.

Pregunta: ¿Cuál es la esencia de este odio?

Respuesta: Todavía estaba ‘en pañales’, en sus inicios. Y después, cuando el grupo se distanció de todos, las naciones del mundo sintieron su presencia extraña. Y comenzaron a odiarlo, ya que el ego es lo contrario del otorgamiento.

Es un odio sin fin que existe hasta hoy. Está latente en la base de la naturaleza, donde se encuentran dos fuerzas opuestas: recepción y otorgamiento. Esta es la base del universo; somos opuestos a todas las naciones, sus contrarios. Esta polaridad se expresa en su odio hacia nosotros.
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De Kabtv “Una nueva vida #457 – Antisemitismo: no hay nada más natural” 25/nov/14

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