Ynet: “¿Qué es importante para nuestros niños en la escuela?”

De mi columna en Ynet: “¿Qué es importante para nuestros niños en la escuela?

Si no queremos despertar una mañana y descubrir que hemos perdido a toda una generación, tenemos que cambiar, tan pronto como sea posible, el sistema educativo que prepara a nuestros niños para la vida. Pero mientras las encuestas indican la necesidad de un cambio urgente, el ministro de Educación está enfocado sólo en los grados y en transmitir el conocimiento. ¿Cuál es la solución?

Dr. Michael Laitman

Si fueras uno de los que toman decisiones en el país, ¿cuál servicio público mejorarías primero? ¿Los servicios de asistencia médica, la institución de Seguridad Nacional, las cortes o el sistema educativo? Cientos de israelíes respondieron a esta pregunta en una encuesta conducida por el Buró Central de Estadísticas y los resultados fueron publicados esta semana.  

Si tu eres de los emocionados padres de niños que comienzan esta semana un nuevo ciclo escolar, probablemente sepas la respuesta a esta pregunta. Más del 30% del público cree que el sistema educativo israelí necesita mejorar: 48% de los padres en Israel están inconformes con la manera en que éste opera; 60% buscan alternativas y 81% de los padres se quejan de que el sistema educativo no prepara a los niños para la vida adulta en el siglo 21.

El cliente siempre tiene razón y en este caso, son los padres. ¿Qué herramientas para manejarse en sociedad tendrán nuestros niños después de los 12 años? ¿Qué valores aprenderán en la escuela? El racismo está creciendo, la división en la nación se está expandiendo y el discurso en las redes sociales se está volviendo más violento. ¿Quién está preparando a nuestros niños para hacer frente a estos problemas reales y a muchos más?

Papás, ¿les interesa?

Esta semana la escuela será una vez más la institución central que influye en la vida de sus hijos y en su futuro. El sistema educativo fue establecido con la revolución industrial acelerada del siglo 19, la intención fue capacitar a muchos trabajadores para las líneas de ensamble. No ha cambiado mucho desde entonces… Resulta que la atención principal es enseñar habilidades profesionales que servirán mejor al sistema económico y ayudarán al desarrollo. Mientras las escuelas continúen siendo fábricas para producir ciudadanos buenos y competitivos y la prueba de rendimiento sea el único criterio para medir el éxito, no tiene sentido enviar a nuestros niños a la escuela.  

El sistema escolar debe enfocarse primero en enseñar valores y no en dar información. Mejorar las materias básicas e incrementar el número de estudiantes que alcanzan 5 puntos en los exámenes finales de inglés y matemáticas (el más alto nivel) y repetir frases escritas en los estudios sociales es importante, pero este es el papel del ministro de información y no del ministro de educación.

Re-education profunda

Al mismo tiempo, hay una tendencia a la baja en el número de jóvenes que quieren servir en la milicia. Muchos jóvenes piensan en dejar el país y somos cada día mucho más indiferentes unos de otros. En un estado que está lidiando con un problema nacional llamado odio infundado, cuyas semillas fueron sembradas con la destrucción del Templo, tenemos que tomar acción y enseñar la idea nacional de “ama a tu prójimo como a tí mismo”

“Quien se preocupa por días, planta trigo; por años, siembra árboles; por generaciones, educa al pueblo” (Janusz Korczak). Todos los padres se preocupan por el futuro de sus hijos y hace lo mejor para que aprendan a mantener las relaciones familiares entre ellos. Así es como juntos debemos preocuparnos del futuro de la siguiente generación. Debemos impulsar la mejora de las relaciones interpersonales de modo que podamos descubrir el poder de la unidad y la bondad de la seguridad que ofrece, no como un resultado del falso espíritu de garantía mutua, que emerge en los tiempos de crisis. “Nuestra única esperanza es reestructurar profundamente la educación de nuestros niños, para descubrir y reavivar el amor natural que late en nosotros y para reavivar en nosotros los músculos nacionales que han estado inactivos por dos mil años”  (Escritos de  Baal HaSulam).

Una lección en conexión

Si no queremos despertar una mañana y descubrir que hemos perdido a toda una generación, sugiero que empecemos el día escolar como Baal HaSulam dice en su artículo, con al menos una hora de actividad de consolidación de la unidad. No debemos desperdiciar el momento; tenemos que sentarnos de nuevo en la banca escolar. “Nosotros, la nación, debemos guiar una interacción que cree una micro sociedad entre los estudiantes, en donde cada uno cuide al otro, como una pequeña familia. Esto preparará a los niños para establecer una conexión cálida y amistosa por encima de toda la tensión y los conflictos naturales entre ellos y sacará toda la creatividad y el potencial en ellos. (“La educación no crea nada nuevo, solo extrae lo que ya se encuentra en cada persona” Rav Kook).

Durante la “hora de conexión”, los maestros proveerán las herramientas básicas para construir una conexión fuerte y sana entre los estudiantes, darán ejemplo de dependencia y consideración mutua positiva y guiarán a los estudiantes en la forma de lidiar mejor con el mundo global, que afecta cada aspecto de nuestra vida. Los niños se sentarán en un círculo en el cual todos son iguales y pueden verse y escucharse unos a otros y no detrás de pupitres acomodados en fila. Todos aprenderán a escucharse, sin imponer su opinión, hasta alcanzar un entendimiento general. Gradualmente aprenderán a superar su naturaleza egoísta y finalmente, sentirán unión, conexión y amor, como está escrito: “el amor cubrirá todas nuestras transgresiones”.

Un maestro para la vida

El maestro también será parte del círculo, se sentará con los niños y hablará con ellos al mismo nivel. Reemplazará su autoridad y superioridad con el arte de preguntas dirigidas que ayuden a los niños a descubrir la información por ellos mismos, al comunicarse y expresarse entre ellos. Así es como la información es asimilada de forma cualitativa y con mayor significado.  

Un niño que crece en un entorno que mide su éxito de acuerdo a su consideración de los demás y en relación a su contribución a la sociedad, está garantizado que florecer y será educado. Como adulto, indudablemente enfrentará la vida con una perspectiva mucho más amplia del mundo y con un sentimiento de responsabilidad y cuidado para construir una sociedad considerada igualitaria, igual al ambiente en el que creció.  

Baal HaSulam dice en el mismo artículo, “Es una pena admitir que una de las cualidades más hermosas e importantes que hemos perdido durante nuestro tiempo en exilio, es nuestra conciencia nacional, es decir, el sentimiento natural que conecta y sostiene a cada nación. Se debe a que los lazos de amor que mantenían unida a la nación israelí se han deteriorado, han sido cortados de nuestro corazón y están perdidos, se han ido” Nuestra nación tiene una gran sabiduría de conexión, una ideología que ha sido establecida por generaciones. Todo lo que tenemos que hacer es implementar el método de conexión que tiene sus raíces en el amor y misericordia de Abraham, entre nuestros queridos niños. No es un sueño, está justo aquí en las relaciones entre nosotros.
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Del artículo en Ynet  31/ago/16

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