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Haaretz: “Janucá o ¿por qué celebramos una guerra civil?”

En mi columna habitual en Haaretz, mi nuevo artículo: “Janucá o ¿por qué celebramos una guerra civil“

La unidad es como nosotros derrotamos al separatismo helénico dentro nuestro y nos volvemos en los modernos macabeos de hoy, guerreros de luz.

La próxima semana, nosotros (Los judíos que observamos las celebraciones judías), festejaremos Janucá, también conocido como, la Fiesta de las Luces. Pero el milagro de encontrar un minúsculo tarro de aceite, que debió haber contenido solo el aceite suficiente para encender la menorá por sólo un día; y la encendió durante ocho, es sólo el final de la historia. Su comienzo fue mucho más sombrío y sangriento, pero también subraya la eterna batalla del judío, preservar los valores de hermandad y responsabilidad mutua sobre todos lo demás.  

Nuestra misión, el legado de nuestros antecesores, traer la luz de unidad al mundo

En el año 167 A.C., un judío heleno dio un paso al frente para ofrecer en sacrificio a un ídolo en el lugar de adoración del sacerdote, Matatías el asmoneo. Este fue un procedimiento de rutina, parte de una campaña orquestada, dirigida por el imperio seléucida para forzar a la cultura helénica y al sistema de creencias del pueblo judío. A su anuncio, los seléucidas utilizaban a los judíos que eran atrapados por el encanto de la cultura y filosofía griega, para infundir la cultura helénica a la vida judía y obligarla en aquellos que no la deseaban. Pero los seléucidas y sus cómplices no habían conocido de antes a Matatías. Como el judío heleno se adelantó con la intención de llevar a cabo la orden del funcionario de gobierno, Matatías se levantó y mató tanto al judío como al funcionario.

Temeroso de la retribución del gobierno, Matatías tomó a sus cinco hijos y juntos huyeron a las montañas que rodeaban su ciudad, Modín. Ahí ellos podían protegerse mientras causaban más bajas en los helénicos.

Al escuchar sobre el acto de desafío de Matatías, los disidentes judíos comenzaron a correr hacia las montañas para unirse a Matatías y a sus hijos en su lucha sobre el destino del judaísmo. Así comenzó la rebelión de los asmoneos.

La guerra civil judía

Tal vez no nos gusta pensar en nuestra alegre fiesta de Janucá en términos tan tristes, pero la rebelión de los macabeos no fue contra los griegos, como lo describen las canciones infantiles de Janucá, sino contra nuestros pícaros hermanos. Fue una guerra civil. Por al menos los primeros cinco años de la rebelión, el combate fue apenas dirigido a los soldados seléucidas. La mayor parte del combate tuvo lugar entre los macabeos, como se llamaron los asmoneos y sus tropas, y los Mityavnim—judíos que se casaron con la cultura helénica o se convirtieron al sistema pagano de creencias griegas. Sólo mucho después, posterior a la derrota de los Mityavnim, los ejércitos seléucidas se les unieron en un intento de aplastar a los macabeos. .

Por qué un judío pelearía con un judío

Contrario a lo que muchos en nuestra tribu quisieran pensar, nuestra nación no es como cualquier otra. Maimónides nos dice (Mishneh Torá, capítulo 1) que cuando Abraham huyó de Babilonia, lo hizo así porque se dio cuenta que la fraternidad era el único remedio para reparar las rupturas en su patria, pero Nimrod, rey de Babilonia, le persiguió por su convicción.

Siglos después, Moisés oficialmente nos unió como una nación, cuando nos comprometimos a amarnos los unos a los otros y ser “como un hombre con un corazón”. Sin este compromiso, no somos judíos; regresamos a ser parias individualistas que huyen de sus tribus de origen y no han encontrado todavía los principios unificadores de misericordia y amor por los otros, que les regresarán a la nación. Sin estos principios, nos convertimos en enemigos unos de otros.

La guerra entre los macabeos y los judíos helénicos nunca termina. Dentro de cada judío hay un heleno.

Incluso, el amor por los demás es antinatural. La Torá nos dice que “el pecado se asoma por la puerta” (Génesis 4:7). Desde nuestra creación, hemos tenido que luchar contra la inclinación al mal en nuestro medio. Siempre han existido miembros de nuestra nación que renuncian al camino de hermandad y optan por el camino del egoísmo. Sin embargo, si abandonamos el legado de Abraham, Isaac, Jacob y Moisés, ¿quién será luz para las naciones? ¿Quién mostrará al mundo que cuando reina el egoísmo, como lo hace hoy, el único remedio para nuestra sociedad es cubrirlo con el amor hacia los demás?

Debemos recordar que toda nuestra Torá, como Rabbi Akiva nos enseñó, es “ama a tu prójimo como a tí mismo”. El Talmud también escribe (Masejet Shabbat, 31a) que cuando un prosélito llegó a Hillel y le pidió que la enseñaran la Torá, Hillel contestó, “Aquello que odias, no se lo hagas a tu prójimo. Esta es toda la Torá”.

Por lo tanto, la guerra entre los macabeos y los helénicos no fue por la tierra. Fue sobre mantener la adhesión de los judíos a la Torá, la ley de la hermandad. Los judíos que eligieron el helenismo, abandonaron esa ley en favor de trabajar para el ego, la competencia y el poder, y quisieron imponer su dogma a los judíos que se mantuvieron auténticos.

Si los judíos hubieran sucumbido a la agenda de los Mityavnim, no habría quedado nadie para mostrar al mundo el camino del cuidado y la responsabilidad mutua. Esto, a su vez, hubiera negado al mundo el ejemplo de que es posible trascender el ego y unirse; y el mundo habría sido condenado a la destrucción por las guerras dirigidas por el ego.

Por esta razón, los asmoneos no tuvieron elección sino destruir a aquellos judíos que quisieron prevenir a sus hermanos del cumplimiento de su tarea —ser “una luz para las naciones” y mostrar el camino hacia la unidad. La victoria que celebramos en Janucá no es sobre la tierra que reclamamos a los seléucidas. Celebramos nuestra victoria sobre aquellos entre nosotros que quisieron negar al mundo de una oportunidad de unión, una oportunidad de felicidad y paz duraderas.

El helénico dentro de nosotros

La guerra entre los macabeos y los Mityavnim nunca termina. Dentro de cada judío existe un helénico susurrando que es mejor no unirse y ser como cualquier otro, eligiendo los placeres egoístas. Después de todo, ¿no es esta la forma natural?

Janucá nos recuerda que nunca debemos parar de luchar contra nuestros helenos internos. La historia de nuestro pueblo nos prueba que si renunciamos a la unidad, el odio prevalecerá. La victoria de los asmoneos no le da a Israel una paz duradera. A menos de dos siglos del triunfo heróico, el odio infundado conquistó incluso lo mejor de nosotros y causó la ruina del templo y nuestro exilio de nuestra tierra.  

Todavía, nuestra misión, legado de nuestros antecesores, traer la luz de unidad al mundo, no ha cambiado o mermado a través de los años. Como he mostrado en muchos de mis escritos, la sensación de las naciones es que su incapacidad para estar en paz con las demás, es nuestra culpa. Ellos nos odian por su odio hacia los demás e incluso el razonamiento más perfecto no les convencerá de lo contrario. No puedes razonar con lo visceral.

Hoy el mundo necesita la unidad más que el aire limpio, y realmente necesita aire limpio. A más relaciones deterioradas entre las personas en todos los niveles de interacción humana, más culpa de ello en nosotros. Hemos sido, somos y siempre seremos el pueblo elegido, no para dominar al mundo en alguna forma condescendiente, sino para amorosamente introducirlo al método de conexión a través de nuestro ejemplo personal.

Los cambios en nuestro mundo se están acelerando exponencialmente. Nos estamos haciendo cada vez más viciosos y violentos por minuto. Nadie sabe cuando una guerra total entrará en erupción pero, el riesgo de erupción se está haciendo cada vez más inminente. Esta Janucá, la Fiesta de las Luces, debemos recordarnos a nosotros mismos que la luz que el mundo necesita ahora es la de la unidad y que nosotros somos los encargados de iluminarlo.   

En estos días de altas tensiones políticas, nuestra tribu está más separada que nunca. Incluso, esta es también nuestra oportunidad de elegir si queremos volvernos helenos egoístas o cuidar a los macabeos. Somos los únicos que deben encender la llama de la unidad entre nosotros y ponerla en el borde de nuestras ventanas para que todos la vean y quieran seguirla.

La hermandad es como derrotamos el separatismo helénico dentro de nosotros y entre nosotros. Así es como también aprendemos a amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos y como nos volvemos en los macabeos modernos de hoy, guerreros de luz.

¡Qué tengamos una feliz y unida Janucá!
[199244]
Del  artículo  de Ynet, 22/dic/16

Amor maternal

Pregunta: En el primer año de desarrollo de un infante, ¿debe poner atención la madre a algo más que amar y preocuparse?

Respuesta: Una madre debe poner atención a todos los estados que obtiene del Creador, primordialmente a través de su amor por su hijo y a través de su hijo también.
[198499]

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De padre a hijo
Egoísmo y amor

¿Por qué existe esta realidad?

Pregunta: ¿Por qué existe esta realidad?

Respuesta: Nuestra realidad existe precisamente porque en ella, a través del esfuerzo invertido, nosotros podemos gradualmente alcanzar el mundo superior y la equivalencia con el Creador. Así es como ganamos nuestra independencia.
[198304]
De la lección de Cabalá en ruso, 18/sep/16

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¿Quién creó al Creador?

Pregunta: ¿Qué creó el Creador y quién lo creó? ¿Hay más de un Creador?

Respuesta: El Creador fue creado por el deseo de otorgar, disfrutar, amar, como una madre grande, amable y cálida.

Nadie creó al Creador, Él existe todo el tiempo, más allá del tiempo, movimiento y espacio. Y lo que fue creado por Él existe temporalmente.

Cada uno de nosotros puede tener su propio Creador hasta que nos unamos y comprendamos que todo esto es una sola fuerza. Así es como el mundo existe.

Necesitamos descubrir al Creador y entrar en contacto directo con Él. Y entonces verás quién es y lo que es. Y los demás alcanzarán contacto directo con Él y descubrirán quién es y qué es. Y luego en la conexión entre ustedes, ustedes podrán aclarar juntos si es el mismo Creador para todos ustedes o no, y será claro para ustedes que Él es uno.
[198314]
De Kabtv “Noticias con Michael Laitman”, 30/nov/16

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Ynet: “¿Quién dirige a ISIS?”

De mi columna en Ynet: “¿Quién dirige a ISIS?”

Daesh [ISIS] está a la cabeza de la lista de fenómenos amenazantes al concluir el 2015 ¿Quién está dirigiendo realmente la organización terrorista asesina y cuál es la conexión entre el avergonzar en las redes sociales a un ex-primer ministro que fue sentenciado a prisión y los conferencistas que fueron enviados con los ministros?

La estrella en ascenso del 2015 es sin duda Daesh -una organización que fue coronada como la marca más fuerte y arrasadora de este año, gracias a su difundida entrada en lo profundo de la conciencia internacional. En todo el año pasado, espantosos filmes explícitos fueron publicados en las redes sociales incluyendo: decapitaciones, violaciones y asesinatos de mujeres, ataques de escaparate en todo el mundo, apuñalamientos y personas pisoteadas en las calles.

Daesh, la organización extremista terrorista, está en realidad presentando la actuación terrorista más brutal en el escenario mundial pero, si observamos más profundamente, descubriremos que también estamos conectados y tenemos responsabilidad con esta historia (1).

Daesh está aquí

El Libro del Zóhar indica que todos estamos unidos en una red en un sistema de conexiones invisibles. Imaginen una red que enlaza de forma cercana a cada uno de nosotros con todas las otras personas, una especie de red de pensamientos y emociones que fluyen entre nosotros y dictan decisiones y lo que hacemos en nuestras vidas.

Similar a una persona, esta red de conexiones está dividida en dos partes principales: cabeza y cuerpo. Cada órgano en este sistema tiene un rol definido (2). El pueblo de Israel sirve como el “Rosh-cabeza” (“Israel”= ”Li-Rosh”- “Tengo una cabeza”), y el mundo funciona como el “cuerpo” (3).

Cuando una persona ordinaria despierta un mal pensamiento, violencia en contra de otro judío, o incluso sólo un impulso incontrolable de “matar” o de “apuñalar”, este pensamiento dentro de la “cabeza del sistema” necesariamente se transforma en una orden en el “cuerpo del sistema”.

No es sólo actos extremos como asesinar, apuñalar o violencia severa hacia otros, incluso cuando maldigo a un conductor que me rebasa de forma brusca en la carretera o hago erupción contra un empleado en el NII [agencia de gobierno] o en el vecindario hacia niños que interrumpen mi descanso, incluso entonces estoy despertando el mal.

El problema con los pensamientos es que son inmediatamente realizados en un parpadeo. En algún otro lugar, alguien ya está saliendo a poner en acción “mi pensamiento” en contra de otra persona. Como está escrito en El Libro del Zóhar (VaYehi): “Israel causa que el resto de los pueblos levanten sus cabeza en el mundo”.

De acuerdo a esa percepción, cuando un terrorista apuñala a un judío en las calles de Israel -la raíz para esta acción abominable es el resultado directo de esos incontables pensamientos negativos que pasan por nuestras mentes y son también expresados en nuestras actitudes negativas del uno hacia el otro (4).

La conexión oculta entre las relaciones entre nosotros y el estado del mundo

En estos días estamos lidiando con oleadas cada vez mayores de odio global hacia la nación de Israel (5). Reconociendo el hecho de que específicamente aquí, en el sistema de relaciones que construimos entre nosotros en la nación de Israel, es decidido el destino de la humanidad, y cuando el odio estalla entre nosotros, este “despierta” el odio en todo el mundo a través del sistema oculto de conexiones.

Si el enemigo no fuera tan cruel, continuaríamos peleando y teniendo disputas el uno con el otro.

De pronto un terrorista asesina a cientos de personas en París. El mundo ilustrado nos culpa como responsables del hecho, un ejemplo es Suecia, que marcha a la cabeza del campamento de odiadores, no tienen reticencia en apuntar un dedo acusador hacia la nación de Israel como responsable del terror en el mundo. Un líder de Daesh en contienda con muchos frentes de guerra se dirige específicamente a amenazar a los judíos y las organizaciones anti-Israel hacen un llamado desde todo escenario posible para boicotearnos.

Debemos entender que las cosas son decididas para bien o para mal en un estrato más interno. Los malos pensamientos y las actitudes negativas entre nosotros invitan un actitud hostil y acciones antisemitas hacia nosotros porque “ninguna calamidad viene al mundo excepto a cuenta de Israel” (Yebamot 63a) (6).

La conexión es nuestro ADN

En virtud de nuestro rol como la “cabeza del sistema”, debemos inyectar el poder de conexión, el poder de vitalidad, en el resto de los pueblos (7). Esta conexión es nuestra esencia como el pueblo elegido, incluso desde los días de nuestro padre Abraham que nos reunió en una sola nación a partir de un revoltijo de tribus extranjeras en la antigua Babilonia (8).

En cierto sentido, debemos admitir que Daesh son nuestros “amigos”- no a causa de la destrucción y crueldad que traen al mundo, sino por la necesaria revelación que ha sido impuesta sobre nosotros para cambiar la base de relaciones entre nosotros, y primero y antes que nada, los pensamientos que dispersamos por todo el mundo (9). Un cambio como este nos llevará del odio fraternal al amor de Israel.

Tan extraño como suena, depende de nosotros “agradecer” a Daesh, porque si no fuera por un enemigo tan cruel, continuaríamos peleando y teniendo disputas entre nosotros. Daesh nos da una oportunidad de llevar a cabo nuestra función como pueblo -conectarnos entre nosotros como una persona con un corazón y restaurar la fuerza de conexión positiva para el mundo. La belleza es que cuando nos conectemos entre nosotros, la amenaza de Daesh se disipará. Esta organización terrorista es “activada” por nosotros como los hilos de una marioneta; entonces cuando nos unimos ¡Daesh tiene miedo! (10).

El enemigo real es nosotros

La tarea más importante ante nosotros es unirnos en contra de nuestro enemigo real la separación, la polarización y división entre nosotros. Somos culpables de hacer posible que el terrorismo y todo el mal en el mundo se desaten. La forma de luchar contra el creciente odio es aplicar la sabiduría de la conexión, la sabiduría de la Cabalá, mediante la cual podemos elevar el calor de la unidad por encima de él.

La separación entre nosotros hace posible que la ideología de Daesh ocupe el centro del escenario mundial. Es una ideología que está basada en la falsa unidad del odio. En contraste con ello está la ideología de unidad del amor de otros, “Y amarás a tu amigo como a ti mismo” (Levítico 19:18); sólo a través de su poder podemos neutralizar a cada enemigo del poder malvado que lo alimenta y ganar el afecto del mundo (12).

¿Entonces qué sucederá en el 2016? ¡Depende de nuestros pensamientos!

Referencias:

1.“El Santo Bendito sea Él hizo a Israel el corazón del mundo entero. Y así es como Israel entre todas las naciones del mundo, como un corazón entre los órganos. Y justo como los órganos del cuerpo no pueden existir en el mundo incluso por un momento sin el corazón, así todas las naciones no pueden existir en el mundo sin Israel” (Zóhar para el pueblo, Parshat Pinjas, 152)

“Existe una fase intermedia entre la totalidad del mundo y el Creador, y es el alma israelí, la cual es muy exaltada en su raíz, y es realmente una parte de lo divino, y es el intermediario que conecta entre la totalidad del mundo y el Creador. Y a través de esto es extraída la abundancia y vitalidad y la existencia de todos los mundos; y entonces todo depende de Israel” (“Likkutei Halajot”, Birjat HaReiaj y Birjat Hodá”, Halajá 4).

“La paz de los mundos habita dentro de esta nación” (Bereshit Rabá, Parshá 66).

“Israel trae su luz al mundo, como está dicho (Isaías 60:3), ‘Y las naciones caminarán con tu luz”’ (Midrash Rabá, Shir HaShirim, Parshat 4, Paska 2).

  1. “No tienes ningún órgano que se encuentre en una persona que no tiene una persona correspondiente a este en el mundo. Porque justo como el cuerpo humano está dividido en órganos y todos ellos significan diferentes niveles, cada uno corrigiendo al otro, y todos ellos son un cuerpo, es lo mismo con el mundo, todos esos pueblos en el mundo son todos varios órganos y significan diferentes niveles. Y cuando todos sean corregidos, realmente serán un solo cuerpo” (Zóhar para el pueblo, Parshat Toldot, 3).
  2. “La palabra “Ysrs-El” (Israel) son las letras de “Li Rosh” (la cabeza (mente) es mía). Esto significa que él cree que tiene una mente de Kedushá (Santidad)” (Rav Yehudá Ashlag, Baal HaSulam, el artículo, “Shamati” 143).

“Israel son los primeros y principales receptores de toda la abundancia y, a partir de ellos es distribuida hacia el mundo entero. Y entonces Israel es llamado ‘Li Rosh’, es decir que son la fase de la cabeza, recibiendo primero la bendición, y después de eso viene al mundo” (“Be’er Mayin Jayim”, Parshat Trumá, Capítulo 25).

“…una rama que se extiende desde la interioridad es el pueblo de Israel, el cual ha sido elegido como un operador del propósito general y la corrección. Contiene la preparación requerida para crecer y desarrollarse hasta que mueve a las naciones del mundo, también, para lograr la meta común. La rama que se extiende desde la exterioridad es las naciones del mundo. No les han sido impartidas las cualidades que los hacen dignos de recibir el desarrollo del propósito uno a la vez. En su lugar, son adecuados para recibir la corrección de una vez y en pleno, de acuerdo a su Raíz Superior” (Rav Yehuda Ashlag- Baal HaSulam, “Una criada que es heredera de su Señora”).

  1. “…es por esto que el mundo fue creado lleno con tantas personas, cada uno con sus propios pensamientos y opiniones, y están todos presentes en un solo mundo. Es así de forma deliberada, de manera que todos y cada uno….es incorporado en todas las nociones y pensamientos extraños del mundo entero”. (Rav Yehudá Ashlag- Baal HaSulam, Shamati 33).

“Rabí Elazar Ben Rabí Shimon dijo, ‘A causa de que el mundo es juzgado de acuerdo a la mayoría, un individuo es juzgado por la mayoría de sus actos. Entonces si él lleva a cabo un buen acto, feliz es él por inclinar la balanza para sí mismo y el mundo hacia el lado del mérito; si él comete una transgresión, ¡ay de él porque ha inclinado la balanza para sí mismo y el mundo entero hacia el lado de la culpa!¨ (Kiddushin 40b).

“La esencia de la creación, elección, corrección y destrucción del mundo, todos esos dependen de Israel” (“Siaj Yitzhak”, Parte 2, Likkutim 1).

  1. “Cuántos problemas sobre problemas habrá para Israel, y todas las naciones y sus reyes testificarán juntos en contra de ellos, y muchos decretos malignos serán despertados. Y todos ellos vendrán en contra de ellos con un testimonio, trayendo problemas sobre problemas, y el último hará que olviden el primero” (Zóhar para el pueblo, Parshat Shemot, 96-98).

“Es un hecho que Israel es odiado por todas las naciones, ya sea por razones religiosas, raciales, capitalistas, comunistas o razones cosmopolitas, etc. Es así porque el odio precede todas las razones, sino que cada uno simplemente resuelve su odio de acuerdo a su propia psicología” (Rabí Yehudá Ashlag- Baal Hasulam, Los escritos de la última generación, parte uno, sección nueve).

6.“Si Israel acumulara buenas obras ante el Santo, Bendito sea, ningún pueblo en el mundo estaría en contra de ellos. Pero Israel causa que el resto de las naciones levanten sus cabezas en el mundo. Porque si Israel no fueran pecadores ante el Santo Bendito sea, el resto de las naciones se rendirían ante ellos” (Zóhar para el pueblo, Parshat Vayehi, 412-413).

“Cuando Israel peca, Dios lo prohíba, entonces el Otro Lado realmente tiene poder para superar el poder de Israel” (Likutei Halajot, Hiljot Tisha B’Av y ayunos, Halajá 4).

7.“Kedushá (lo Sagrado) se extiende desde Israel hacia el mundo entero” (Zóhar para el pueblo, Parshat Emor, 92).

“…la nación israelí iba a ser una ‘transición’. Esto significa que al grado en que Israel se purifican mediante observar la Torá, así transmiten su poder al resto de las naciones” (Rav Yehudá Ashlag- Baal HaSulam, “El amor del Creador y el amor de los seres creados”).

8.“A la edad de 40 Abraham se volvió consciente de su Creador…y comenzó a ponerse de pie y proclamó con voz alta a todas las personas, y les informó que existe un Dios para el mundo entero que debe ser servido. Y fue y llamó y reunió personas de ciudad en ciudad y de reino en reino…hasta que miles y miríadas se reunieron con él, y ellos fueron el pueblo de la Casa de Abraham. Y él plantó en sus corazones este gran principio, y escribió libros…y esto se incrementó entre los hijos de Jacob y aquellos que los acompañaron y fue construida una nación en el mundo la cual conocía al Creador” (Maimónides, “Mishná Torá”, Sefer HaMeda, Hiljot Avodá Zará, Capítulo 1).

“El secreto de la unidad del mundo habita en Israel” (Rabí Abraham Isaac HaCohen Kuk, “Orot HaKodesh 2” 415).

9.Si es imposible soplar un Shofar adecuado para la redención, los enemigos de Israel vendrán y harán sonar una trompeta por la redención en nuestros oídos. Pregonarán y harán ruido en nuestros oídos y no nos dejarán descansar. Amalek, Hitler, que sus nombres sean borrados y etc., despiertan la redención. Este flagelo internacional del ‘problema judío’ hay una especie de redención incluso en eso, sin embargo uno no debe bendecir este Shofar” (Rabí Abraham HaCohen Kuk, “Ma’amrei HaRaiá”, Volumen 11).

“Este sionismo por lo tanto ve a los judíos como un pueblo separado unidos contra su voluntad mediante un ‘enemigo común’. Pero no verá al judaísmo, el bloque único que aspira a existir en su unidad incluso sin ninguna obligación externa. Esta es la principal deficiencia, la cual es descubierta en todas sus maneras y actos”. (Ahad Ha’am, “El congreso y su Creador”)

“Somos un pueblo. El enemigo involuntariamente nos consolida como un pueblo, como siempre ha sido en la historia” (Binyamin Ze’ev Herzl, “La nación judía”).

“Todo el ruido global…principalmente sólo proviene de Israel. Ellos nos están llamando ahora para un papel grande y sagrado, cumplirlo voluntaria y conscientemente, construyéndonos a nosotros y a todo el arruinado mundo junto con nosotros” (Rabí Abraham Isaac HaCohen Kuk, “Igorot HaRaiá” 2, página 324).

10.Cualquier rey o líder, aun cuando lo vemos gobernar por un largo tiempo, y está en sus manos matar o dar vida, enriquecer y empobrecer, no es sin embargo un verdadero rey, porque él mismo no tiene dominio o voluntad porque (Maré Yehezekel Bamidbar Parshat Naso) ‘El corazón de los reyes y príncipes está en las manos del Creador’” (“Yismaj Moshe”, Parshat Nitzavim).

“Cuando existe amor, unidad y amistad entre cada uno en Israel, no hay lugar para ninguna calamidad para que caiga sobre ellos” (Meor VeShemesh, Parshat Nitzavim).

11.“La sabiduría de la verdad nos enseña acerca de la unidad mundial, el lado de igualdad que va a encontrarse en toda la existencia hasta lo más alto, la imagen de la forma que es creada y cómo ir por el camino de esta luz  sin un obstáculo”. (Rabí Abraham Isaac HaCohen Kuk, “Orot HaKodesh 2”, 393).

12.“La reducción de las malas cualidades en Israel, las cuales proporcionan la vitalidad de los idólatras, gradualmente reduce los idólatras. Y todo depende de Israel”. (“Arvei Nahal”, Parshat Lej Leja).

“Cuando Israel son como una persona con un corazón, son como un muro contra las fuerzas del mal”. (Shem MiShmuel, Parshat VaYikahel).

“Los hijos de Israel fueron hechos como una garantía para corregir el mundo entero con el poder de la Torá porque todo depende de los hijos de Israel. Justo como ellos se corrigen, toda la creación es atraída detrás de ellos”. (“Sfat Emet”, Sefer Shemot, Parshat Itró).

“Construir el mundo, el cual en el presente está colapsando a los pies de terribles tormentas de espadas llenas de sangre, y está enteramente unido con construir el mundo, el cual está tambaleándose y esperando por el poder pleno de unidad y elevación. Y todo esto es encontrado en el alma de la congregación de Israel”. (Rav Abraham Isaac HaCohen Kuk, “Orot”, 70, 16).

“Y todas las naciones admitirán y reconocerán el mérito de Israel sobre ellas, hasta la realización de las palabras, ‘Y el pueblo los tomará, y los llevará a su lugar: y la casa de Israel los poseerá en la tierra el Señor’ (Isaías 14:2) y además “Así dice el Señor Dios, He aquí, levantaré mi mano hacia las naciones, y estableceré mi criterio a los pueblos: y ellos traerán a tus hijos en sus brazos, y tus hijas serán llevadas sobre sus hombros”. (Isaías 49:22)”. (Rav Yehudá Ashlag, Baal HaSulam, Introducción al Libro del Zóhar, 69).
[173466]
Del artículo de Ynet, 30/dic/15

Una nueva vida #470- Janucá antes y ahora

Una nueva vida #470- Januca antes y ahora
El Dr. Michael Laitman en una conversación con Oren Levi y Tal Mandelbaum ben Moshe

Resumen

¿Qué signifcado especial despierta de estas festividades especialmente hoy en día y, por qué en cada generación se levantan para destruirnos y, qué milagro esperamos que suceda?

Janucá nos habla de choques ideológicos entre dos enfoques hacia la vida: el materialista versus el espiritual. La élite judía adoptó el enfoque materialista de los griegos. Ellos abandonaron el enfoque altruista del amor a los demás.

Abraham les enseñó a conectarse con amor, ser uno y descubrir la única fuerza suprema. Cuando nos unimos y nos volvemos uno, somos similares a la única fuerza suprema y entonces esta brilla sobre nosotros. Pero una conexión como esta requiere de una lucha contra las tendencias egoístas que despiertan de forma natural en nosotros.

Cuando dejamos de trabajar en la conexión, perdimos la conexión con la fuerza superior, la Luz de vida abandonó al mundo. Como resultado, vinieron sobre nosotros problemas provenientes del mundo exterior. Ellos nos forzaron a conectarnos una vez más. Sucede en oleadas. Hoy en día estamos en un estado similar. Vivimos en Israel pero no hay conexión y amor entre nosotros durante los tiempos normales.

Durante dos mil años estuvimos viviendo entre las otras naciones del mundo y causamos su desarrollo. Existe una energía en la naturaleza llamada Luz, la cual puede conectar entre las diferencias. Nuestra tarea es llevar esta Luz a todos. Queremos ser como Europa, cada uno para sí mismo y ser dejados en paz. Y esto es anti-Israel. La garantía mutua es la base de la nación de Israel y sin ella no tenemos derecho a existir.

La oscuridad del día es la falta de habilidad para captar que si no nos unimos, no somos una nación. Surgen en nosotros fuertes impulsos egoístas, odio y separación, para que podamos ayudarnos el uno al otro para elevarnos. Cada persona es como un recipiente con gasolina, el cual puede explotar en cualquier momento. Es específicamente desde dentro de esta gran oscuridad que llega la Luz.

Janucá simboliza que el mundo está esperándonos por la Luz, la fuerza de vida que conectará todo en armonía.
[150125]
De “Una nueva vida #470- Janucá antes y ahora”, 11/dic/14
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