Haaretz: “La hipocresía de Obama revela la opinión más honesta del mundo”

En mi columna regular en Haaretz, mi nuevo artículo: “La hipocresía de Obama revela la opinión más honesta del mundo

La decisión unánime del Consejo de Seguridad de la ONU (CSONU) indica que si hoy se hiciera una votación sobre el establecimiento de un Estado judío, Israel no existiría. Hace poco más de dos semanas, la primera ministra del Reino Unido, Theresa May, declaró: ‘No podría ser más claro: el movimiento de boicot, desinversión y sanciones es incorrecto, es inaceptable y este partido y este gobierno no tendrán relación con quienes lo suscriban’. Menos de dos semanas después, el gobierno del Reino Unido dio un giro y votó a favor de una resolución del CSONU iniciada por Estados Unidos que abre la puerta a sanciones indiscriminadas y boicots contra Israel.

Desde su inauguración en 2009, Barack Obama ha puesto cada vez más ‘luz’ entre EUA e Israel, como llamó su política de distanciamiento de Israel. Su última maniobra, torpemente cubierta, para exponer a Israel a las sanciones del CSONU, probablemente no será su última, sí puede hacer más.

Sin embargo, Obama no es el mayor problema de Israel. Sorprendentemente, el peor y único problema de Israel es Israel mismo. La decisión unánime del CSONU indica que el mundo entero, casi todos los 193 estados miembros de la ONU, tiene una visión negativa de Israel. Ningún otro país, ni siquiera Irán, Irak, Siria, Arabia Saudita ni ningún país con gobierno despótico ha logrado una ‘hazaña tan notable’, unir al mundo entero en su contra. Si la votación sobre el establecimiento del estado judío se hubiera hecho hoy, Israel nunca hubiera existido.

Por otra parte, si se pusiera a votación, ante la Asamblea General de la ONU, revocar el establecimiento del Estado de Israel, sería aprobado por la misma mayoría que aprobó la reciente resolución del CSNU y al sonido de los mismos aplausos de los Estados miembros.

¿Por qué el odio?

En primer lugar, debe quedar claro que la iniciativa del gobierno de EUA para bloquear el edificio de Israel en Cisjordania no se debe a los esfuerzos del dúo Obama-Kerry para promover la paz en la región. Es parte del esfuerzo de la actual administración para eliminar al estado judío. Los palestinos, como Obama sabe perfectamente bien, nunca han sido socios para la paz porque nunca han aspirado a ella. Desde los disturbios de Jaffa en 1921, han lanzado oleadas periódicas de ataques homicidas contra judíos en Israel y alrededor del mundo y han hecho alianza con todos los que prometen ayudarles a exterminar o expulsar a los judíos de Israel, incluyendo una alianza con la Alemania nazi. Cuando el ‘primogénito’ del terrorismo árabe -la Organización para la Liberación de Palestina (OLP)- fue fundada en 1964, no había ‘territorios ocupados’ que regresar; fueron tomados tres años después, en 1967, en la Guerra de los Seis Días. Aún más, el territorio capturado nunca perteneció a los palestinos; era territorio jordano.

La actual administración de EUA sabe todo, igual que más de 100 estados que reconocen a la OLP como representante única y legítima del pueblo palestino. En pocas palabras, la gran mayoría de los países están de acuerdo con la posición árabe de que Israel no debería existir. El gobierno de Obama se ha propuesto poner en práctica esta posición y hará todo lo posible por cumplir su agenda en el tiempo que queda hasta la llegada de Donald Trump e incluso más allá. Anteriormente advertí que la resolución de la UNESCO de negar la historia judía en el Monte del Templo fue sólo el inicio. Ahora que a Obama no le preocupa el resultado electoral, estamos viendo la ejecución de la amenaza de poner fin a la existencia del Estado de Israel.

En 2013, publiqué el libro, Como un manojo de cañas: Por qué la unidad y la responsabilidad mutua están hoy en la agenda del día. Advertí que las catástrofes del Holocausto y la Inquisición española no fueron hechos aislados, sino parte de un proceso que debía completarse. Ahora vemos el inicio de la siguiente etapa en el proceso. Sin embargo, como escribí en Por qué la gente odia a los judíos, tenemos control sobre la etapa actual. Esto no tiene que ser un proceso traumático. Si nos enfocamos en por qué somos odiados y qué debemos hacer al respecto, en lugar de lamentar que el mundo nos odie, pasaremos por esta etapa de forma rápida y agradable en el proceso de eliminar el odio hacia Israel y erradicar el antisemitismo.

Israel: el judío entre las naciones

Abraham Foxman, ex director nacional de la Liga Anti-Difamación (LAD), dijo que Israel se ha convertido en ‘el judío entre las naciones’. No hay diferencia fundamental entre las acusaciones que Israel enfrenta y las acusaciones que los judíos han enfrentado a lo largo de la historia. La diferencia es que ahora hay un objetivo -el Estado de Israel- el judío entre las naciones. Ahora todos pueden dirigir su odio hacia una entidad clara y levantar calumnias de sangre y acusaciones falsas tal como lo han hecho con los judíos. Pero como vemos a menudo en las demostraciones BDS, la ira contra Israel es sólo un pretexto menor para desahogar el antisemitismo.

Al intentar comprender las raíces del odio más profundo y duradero en la historia de la humanidad, tenemos que volver a nuestras raíces, que es donde todo inició. Los judíos somos diferentes de cualquier otra nación. Somos la única nación en la historia de la humanidad a la que se le dio la tarea de salvar al mundo con su ejemplo. Somos la única nación cuyo nacimiento fue decretado por Dios, pero no antes de que conociéramos la condición de unirnos ‘como un sólo hombre con un sólo corazón’.

Fuimos declarados elegidos por el Dios de las tres religiones abrahámicas y Dios nos encargó ser ‘una luz para las naciones’. No importa lo que la gente diga; es un hecho que mientras más oscuro esté el mundo, más nos señalará, el dedo acusador.

El Talmud escribe (Masejet Shabat, 31a) que cuando un gentil vino a Hillel y le pidió que le explicara la ley judía, Hilel replicó: ‘Lo que odias, no lo hagas a tu prójimo. Esta  es toda la Torá’ Esta ley debió haber sido luz para las naciones, pero si los progenitores de la ley, sus antecesores destinados, no lo ponen en práctica entre sí y no dan ejemplo a seguir, ¿cómo podemos culpar al mundo por odiarnos? ¿cómo no entender al mundo cuando dice que tenemos la culpa de todas las guerras? si no hacemos el menor esfuerzo para superar nuestro odio mutuo y unirnos

La ley fundamental de nuestra antigua sociedad fue responsabilidad mutua. ¿es implementada entre nosotros hoy? ¿de qué manera somos responsables unos de otros? Hemos adoptado la cultura helenística competitiva y egocéntrica, la misma cultura a la que se pretendía ofrecer una alternativa, pero nos ofendemos cuando el mundo nos dice que somos redundantes.

La estrella de Windsor citó al primer Primer ministro de Israel, David Ben Gurion, diciendo: ‘No importa lo que dicen las naciones, sino lo que hacen los judíos’. Esto es cierto. El odio de las naciones nace de nuestra inacción hacia la unidad, hacia la responsabilidad mutua, hacia el reavivamiento del vínculo que nos hizo una nación desde el principio. Sin nuestro ejemplo, las naciones no podrán hacer la paz entre ellas y nos culparán. El proceso que mencioné es uno de avance de la desconexión a la conexión, de la separación a la preocupación mutua. Sin embargo, sin iluminar el camino para las naciones dando ejemplo, no lograrán la conexión y, por lo tanto, no tendrán necesidad de nosotros.

Cuando las naciones pasen de las palabras contra los judíos a las acciones, como lo han hecho tantas veces en la historia, será demasiado tarde para que hagamos lo que debemos. Debemos unirnos antes de que las palabras se conviertan en acciones. Ahora es el momento de actuar.

Cuando se habla de las fuertes disputas entre los judíos, Baal HaSulam escribió en los años treinta: ‘Sé que, aunque nos unamos en una canasta, uno no cederá ni un poco al otro y ningún peligro impedirá que nadie siga con su ambición’. Trataba de advertirnos sobre el inminente Holocausto.

Estoy tratando de hacer lo mismo. No me gusta ser el mal agüero en la fiesta que celebraba la victoria de Donald Trump, aunque esperaba que ganara. Sin embargo, si no nos unimos pronto por encima de nuestras diferencias, nuestro futuro será sombrío. El mundo ya está tomando medidas concertadas contra nosotros; No debemos esperar, pues será demasiado tarde.

Nuestros antepasados, los Macabeos, lograron superar la separación entre ellos, con lo que derrotaron a las fuerzas de la separación. Con su unidad expulsaron al enemigo de la tierra de Israel, aunque eran pocos contra muchos. Aprendamos de su ejemplo lo que la unidad puede lograr si realmente aspiramos a ella.
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De Haaretz: “La hipocresía de Obama revela la opinión más honesta del mundo” 29/dic/16

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