La ley de purificación del egoísmo

La Torá, Deuteronomio 14:21: No cocerás un cabrito en la leche de su madre.

Es imposible comenzar la corrección si no existe la separación adecuada de la línea derecha y la línea izquierda. La leche representa la línea derecha y la carne o sangre, la línea izquierda. Por lo tanto, las comidas con carne y las comidas con lácteos deben ser consumidas por separado con un cierto intervalo de tiempo entre ellas con el fin de permitir la distancia entre ellas: de carne a lácteos y de lácteos a carne. Está prohibido consumirlas juntas o consumir sangre de animal en cualquier forma.

Esas leyes de purificación del egoísmo humano son explicadas en base al material externo dado que es imposible explicar algo a alguien en base a las sensaciones internas. Estas son claras sólo para aquellos que entienden la correspondencia entre las señales externas y su estructura espiritual, moral, sensorial, con los deseos. Y aquellos que no entienden, perciben el pescado, la carne, la leche y las leyes de Kashrut sólo desde el punto de vista gastronómico.

Para cualquiera que entiende lo que se está diciendo, toda esta gastronomía es interna. Debe esculpirse a sí mismo internamente en base a lácteos, carne, pescado, aves y otros deseos, en otras palabras los niveles inanimado, vegetativo, animado y humano. Siendo la sal, el agua y todo tipo de suelo comestible pertenecientes al nivel inanimado.

La cualidades lácteas en mí son las cualidades de otorgamiento, y el cabrito es un animal, la línea izquierda, la cualidad de recepción. Por lo tanto, está dicho, “No cocerás un cabrito en la leche de su madre”, es decir no conectarás la línea derecha e izquierda juntas, de otra manera conectas más y menos y causas un corto circuito.  

Pregunta: ¿Cómo aparece la línea media?

Respuesta: Cuando quieres dirigir ambas líneas hacia el beneficio de otros fuera de ti estas se conectan a través del otorgamiento de cada línea, pero no dentro de ti, sino en el receptor, porque le das este beneficio a la tercera línea.

El receptor no siente ambas líneas juntas, sino las siente sólo como otorgamiento. Cuando das a partir de ti mismo, el otorgamiento aparentemente pierde sus cualidades iniciales. No importa de qué línea viene, de tu derecha o izquierda, en el receptor es sentido exactamente de esta manera. Por lo tanto, puedes dar desde ambas líneas.

Esta es una cualidad muy interesante. Estudiamos lo que sucede en la tercera línea como una vestimenta de una sobre otra a través del ejemplo de la influencia mutua de los sistemas espirituales Aba ve Ima (padre y madre). Aun cuando el padre da la cualidad de Jojmá y la madre la cualidad de Biná y son opuestos el uno al otro como carne y lácteos, juntos se conectan en la parte del fondo (Zeir Anpin) y se visten el uno en el otro en este.

¿Es posible añadir leche a la carne y carne a la leche? Se conectan en el tercero donde simultáneamente son realizados en pleno en toda su oposición.
[198671]
De Kabtv “Secretos del Libro Eterno”, 27/jul/16

Material relacionado:
Los secretos de la vaquilla roja
Nueva vida #683- Entre carne y leche
Buscando una novilla roja y un pozo de agua

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta