Haaretz: “Buena suerte Donald, porque todos necesitamos Trump (triunfar) sobre el ego”

En mi columna regular en Haaretz, mi nuevo artículo: “Buena suerte Donald, porque todos necesitamos Trump (triunfar) sobre el ego”

Podemos hacer de la toma de posesión de Donald Trump el inicio de un nuevo futuro, ahora todo lo que se necesita es nuestra determinación.

Hoy, Donald Trump se convierte en el presidente número 45 de Estados Unidos. Pero no estoy seguro si debemos felicitarlo o consolarlo en su toma de posesión. Dondequiera que mires, hay caos, desamparo y desesperanza. En el siglo 20, el egoísmo puro de la humanidad, puso a la naturaleza de rodillas. En el siglo 21, la humanidad se está poniendo de rodillas.

Desde el 11 de septiembre de 2001, cuando terroristas de Al Qaeda secuestraron cuatro aviones de pasajeros, demolieron el World Trade Center y parte del Pentágono y mataron a 3,000 personas, Estados Unidos ha estado en guerra con el terrorismo islamista. Desde 2011, cuando estalló la primavera árabe, el mundo árabe ha sido devastado a medida que los regímenes de todo el cercano y  Medio Oriente se derrumbaron y naciones enteras cayeron en un mortal caos que ha cobrado la vida de millones de civiles. Hasta la fecha, con excepción de Israel y parcialmente de Jordania, ningún país de Oriente Medio goza de estabilidad ni normalidad relativa.

La ola de inmigrantes, tras el colapso del gobierno en todo el mundo musulmán, ha provocado un tsunami de migración a Europa. Los europeos, que estaban luchando para recuperarse de una crisis financiera -efecto de la conmoción de la caída de Wall Street en 2008- se vieron abrumados y, literalmente violados, por oleadas de inmigrantes musulmanes vociferantes que exigen ser tratados como propietarios y no como refugiados

A medida que aumentaba la violencia en Europa, EUA no se quedó atrás. La violencia se extendió por todo el país, el terrorismo musulmán ha golpeado duramente varias veces, las tensiones raciales se han intensificado de manera importante, dando lugar a agresiones frecuentes y el antisemitismo, que ya aterrorizaba a judíos de Europa, se ha extendido por todas las instituciones académicas  y calles de EUA.

Y si esto no fuera suficiente, la naturaleza ha comenzado a vengarse del abuso del hombre, con terremotos y tsunamis en Japón, Haití y otros lugares, con registros extremos de temperaturas mundiales por tres años consecutivos y con un sentido general de impotencia ante la ira de naturaleza. ¿Quién hubiera pensado que en el siglo 21, los parisinos, que una vez habitaron la capital de la ‘buena vida’, se le dijera ‘no temer a los lobos vagando por las calles de París, ya que sólo comen animales de cuatro patas’. Aceptémoslo, el mundo es un desastre.

Incluso en Davos, la revista Forbes concluyó que ‘parece que un nuevo y dramático trastorno mundial… ha comenzado a surgir, cuestionando la viabilidad del orden internacional liberal de posguerra’. Y así, antes de que las fábricas chinas de alimento falsos logren envenenar la nación sólo por codicia, antes de que Europa se arruine a medida que la UE se desmorona, antes de que el ejército de EUA declare ley marcial dentro del país para frenar disturbios violentos y antes de que los judíos sean masacrados en todo el mundo, detengámonos un momento. En vez de entrar en pánico, subamos a bordo de un avión imaginario y observemos nuestra realidad a ojo de pájaro.

Real y verdaderamente necesitamos encontrar sentido al este desorden mundial

Ese dulce y malvado néctar

Rav Yehuda Ashlag, conocido como Baal HaSulam (autor de La escalera) por su Sulam (escalera) comentario a El libro del Zohar, fue el cabalista más grande del siglo 20. También fue padre de mi maestro, Rav Baruch Ashlag (RABASH), que continuó las enseñanzas de su padre y heredó sus manuscritos. Una noche, mientras revisaba las cartas que Baal HaSulam había escrito a sus alumnos, encontré una alegoría que me perturbó profundamente. Baal HaSulam escribió allí que el egoísmo es como un dulce, pero venenoso, néctar colocado en la punta de una espada. El néctar es tan dulce y adictivo que cualquiera que lo encuentra se ve obligado a levantar la espada hasta su boca, estirar su lengua y absorber el néctar, gota a gota a gota, hasta que el veneno lo supera y muere.

Ese néctar dulce y malvado es nuestro ego. El ego nos prometió que el capitalismo nos haría ricos. Pero una vez que la gente se hizo rica, el ego los obligó a arrebatar todo y no dejar nada para los demás. El ego también nos prometió que el comunismo haría a todos iguales y garantizaría que todos estuvieran bien alimentados, bien vestidos y sanos. Pero una vez que los campeones del comunismo llegaron al poder, el ego tomó el control y la igualdad y el bienestar de la gente salió por la ventana hacia la helada Siberia. El ego también nos prometió que el liberalismo garantizaría nuestra libertad de expresión y pensamiento, pero una vez que tomó las riendas, nos alejó a unos de otros con la corrección política. En nombre de la Primera Enmienda, el ego nos ha alejado tanto que la gente siente que está bien vedar a miembros de la familia sólo porque no son también liberales.

Todas estas falsas promesas del ego son el néctar venenoso. Todas son dulces cuando las probamos, pero resultan amargas y nos dejan más hambrientos y enfermos que antes. ¡Necesitamos una verdadera cura!

Cuando la vida te da limones …

Cuando la vida te da limones’ dice el dicho, ‘has limonada’ El ego es un enorme limón. Ninguna otra especie ha recibido este tipo de obstáculo. Las otras partes de la naturaleza -animales, plantas e incluso minerales- siguen alegremente, el equilibrio perfecto de la naturaleza entre fuerzas positivas y negativas que crean flujo y reflujo, día y noche, verano e invierno y, vida y muerte. Nosotros, por otro lado, se nos dio sólo lo negativo: el deseo creciente de tomar y ningún deseo de dar (a menos que recibamos más, a cambio).

Hace miles de años, nuestros antiguos sabios hebreos lo notaron y señalaron: ‘La inclinación del corazón del hombre es mala desde su juventud” (Génesis 5:21). Sin embargo, no se contentaron con señalar el problema; idearon una receta para convertir los limones agrios en limonada dulce.

El primero en hacerlo fue Abraham el Patriarca, cuyo legado de misericordia fue base de lo que más tarde se convertiría en la ley de Israel: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”.

Pero el ego no descansó; siguió creciendo. Maimónides dice (Mishneh Torá) que Abraham legó su enseñanza a sus hijos y discípulos, quienes continuaron desarrollándola a lo largo de los años. Por último, bajo el liderazgo de Moisés, se le dijo al grupo de Abraham que podían unirse ‘como un solo hombre con un solo corazón’ y así convertirse en una nación o, el Monte Sinaí (de la palabra hebrea sinaah = odio) se volvería sobre ellos como una bóveda y sería su tumba (Masechet Shabbat). Ellos eligieron la unidad.

En ese momento, los limones se convirtieron en limonada. El pueblo de Israel descubrió que no debía destruir la montaña de odio que surgió entre ellos, sino cubrirla con amor y así surgiría y se equilibraría la fuerza positiva que existe en toda la naturaleza, pero no en la humanidad. El libro, Likutey Etzot (Consejos), describe este proceso así: ‘La esencia de la paz es conectar dos opuestos. Por lo tanto, no te alarmes si ves a una persona cuyo enfoque es completamente opuesto al tuyo y pienses que nunca podrán hacer la paz con ella. Además, si ves dos personas completamente opuestas entre sí, no digas que es imposible hacer la paz entre ellas. Por el contrario, la esencia de la paz es tratar de hacerla entre dos opuestos’.

Entre derecha e izquierda

En Cabalá se usa el término ‘tres líneas’, que son ‘derecha’, ‘izquierda’ y ‘media’. La línea izquierda es el ego. Tenemos mucho de esto. La línea derecha es el deseo de dar, el atributo de misericordia de Abraham. La línea media no existe independientemente; es el resultado de mantener el equilibrio entre el ego y el atributo de misericordia, entre las líneas derecha e izquierda.

Cuando ves la naturaleza, no ves tres líneas; ves armonía. Esta armonía es el resultado del equilibrio perfecto entre los dos deseos en la naturaleza. Dado que los humanos estamos desprovistos de la línea derecha, atributo de misericordia, es muy fácil distinguir el ego y es claro que debemos complementarlo con la misericordia. Mientras mayor sea el ego, más misericordia se requiere para equilibrarlo y crear la línea media. El ego se está intensificando precisamente para que añadamos el atributo de misericordia y lo cubramos.

Nuestros sabios conocían esta sabiduría y por eso nunca intentaron aplastar ni reprimir el ego. Sabían que era la base necesaria para construir el atributo de misericordia. Y en el proceso de construcción, captaron el secreto de la armonía de la naturaleza: el equilibrio perfecto entre las líneas derecha e izquierda.

A medida que el ego evolucionaba, también lo hicieron los métodos para complementarlo. En El libro del Zohar está escrito en la porción, Aharei Mot: “He aquí, cuán bueno y agradable es que los hermanos se sienten juntos. Estos son los amigos que se sientan juntos y no están separados unos de otros. Al principio, parecen gente en guerra, deseando matarse unos a otros. Luego vuelven a estar en amor fraternal. … Y ustedes, los amigos que están aquí, como estaban en cariño y amor antes, de ahora en adelante tampoco se separarán … Y por su mérito habrá paz en el mundo “.

Haciendo limonada en el siglo 21

Lo que funcionó para los autores del Zohar no funcionará para nosotros. Somos demasiado egoístas para introducir la línea derecha como lo hicieron los autores del Zohar.

Para nivelar el ego, primero tenemos que equilibrar la intolerable desigualdad en nuestra sociedad. Datos revelados recientemente demuestran que la desigualdad en Estados Unidos ha aumentado tanto que hoy, el uno por ciento más alto ‘gana 81 veces más’ que el 50 por ciento más bajo (Nota: no los más pobres, sino el 50% de la población de EUA). ‘Esta proporción de 1 a 81 es similar a la brecha entre el ingreso promedio en Estados Unidos y el ingreso promedio en los países más pobres del mundo’, como la República Democrática del Congo, República Centroafricana y Burundi, devastados por la guerra.

Entre muchos líderes de opinión y políticos, cada vez hay más conciencia de que se debe garantizar a todos una forma de ingreso básico. Se dan cuenta de que en un mundo de creciente inseguridad de ingreso, debido a la automatización y la globalización, el riesgo de inestabilidad social crecerá mientras el desempleo se vuelva permanente y omnipresente. Cuando la gente no tiene manera de proveer para sus familias y para sí, se exaspera y es peligrosa. De una forma u otra, los gobiernos tendrán que encontrar una manera de garantizar que la población no pase hambre.

Sin embargo, regalar dinero sin ninguna restricción no disminuirá el riesgo de disturbios civiles. Si la gente no tiene nada que hacer ni compromiso con nadie, se convertirá en un arma peligrosa, que sin duda explotará. Teniendo en cuenta que la preocupación por nosotros mismos no deja de crecer sólo porque no tenemos empleo, no es difícil imaginar lo que las calles de la ciudad se verá como en antaño.

A la luz de todo esto, lo que podemos y debemos hacer es pactar la participación en ‘entrenamientos de conexión’ como condición previa para recibir el ingreso básico. En estas capacitaciones, la gente aprenderá sobre el equilibrio y el desequilibrio de la naturaleza humana y la necesidad de complementar el ego con misericordia para crear un equilibrio armonioso. En otras palabras, aprenderá acerca de las tres líneas.

Pero no sólo aprenderá; participará en introducir el atributo de misericordia en la humanidad, como lo hicieron los antiguos hebreos hace más de dos milenios. En todo el mundo, mis estudiantes hacen lo que han denominado ‘círculos de conexión’. En estos círculos, extraños, gente de diferente origen e incluso involucradas en conflictos activos, aprenden a cuidarse unos a otros de maneras que nunca pensaron posible.

El círculo se utiliza para indicar que todos son iguales. Cuando es así, nadie domina ni impone su punto de vista y todos escuchan a todos los demás. El objetivo del círculo es esforzarse por conectar a la gente por encima del ego. A medida que se hace, se libera el atributo de misericordia que existe en toda la naturaleza, pero no en nosotros, así cubriremos nuestro egoísmo cuidando a los demás. Es rápido; en pocos minutos los participantes sienten el impacto de la línea derecha -la fuerza positiva- y equilibran la línea izquierda, el ego. Alegóricamente, se puede decir que en el círculo, tomamos el limón de la izquierda, el azúcar de la derecha y en medio, hacemos la limonada. El enlace anterior muestra cómo hacerlo, igual que este clip y esto (este último es hebreo, asegúrese de que la opción de subtítulos está activada), incluso entre los árabes y los judíos. En estos círculos, la gente puede elevarse por encima de su odio y liberar el atributo de misericordia (línea derecha) en el círculo.

Estos círculos también se pueden hacer por internet. Ya, algunos países llevan a cabo círculos de conexión en línea con decenas, a veces cientos de personas simultáneamente, agrupadas en círculos de 8 a 10, aunque los participantes pueden estar en diferentes lugares e incluso en diferentes países. Si esas técnicas fueran empleadas en masa, cambiaría la atmósfera en el mundo. La gente se orientaría a la conexión en lugar de la confrontación. Las calles serían más seguras, las familias más tranquilas y la gente sonreiría en la calle.

Si lo hacemos bien, la gente entenderá que el ego es parte de lo que somos y que no está destinado a usarse como medio para superar a otros, sino para conectarse con ellos en un nivel superior. Cuando la gente comprenda que así es como funcionan las fuerzas de la naturaleza, sabrán cómo dirigir sus vidas apropiadamente.

Con el paso del tiempo, la gente tendrá que desarrollar nuevos métodos para conectarse por encima del ego en crecimiento. Pero como habrán captado el principio fundamental de la vida correcta, la izquierda y la línea media, encontrarán nuevas maneras de conectarse, en lugar de volver a la violencia. Si se implementa el principio de tres líneas, se garantizará paz, prosperidad y felicidad en la Tierra.

Espero que la toma de posesión de Donald J. Trump sea también el inicio de un nuevo futuro para la humanidad, donde los limones ácidos se conviertan inmediatamente en limonada dulce y saludable. Tenemos el conocimiento; tenemos los medios; lo que se necesita es sólo nuestra determinación.
[200919]

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