Once años después de Arosa, parte 2

El diagnóstico correcto es la mitad del tratamiento

Las señales de la crisis son evidentes, pero como regla, por la aparente imposibilidad de salir de ella, por su existencia y agravamiento es silenciada por gobiernos, organizaciones no gubernamentales, científicos, sociólogos y sicólogos.

Nuestro deseo de desarrollarnos de la misma forma, es decir, hacer avanzar de forma egoísta la civilización, la tecnología y la sociedad, nos ha llevado a una crisis. Queríamos crecer y usar todas las oportunidades disponibles. En su lugar, llegamos a la conclusión de que todo este proceso de desarrollo se detiene y sale de control.

Llegamos a esta crisis de forma natural, surge de nuestro deseo egoísta de tener éxito. Resulta que todo el problema está en la naturaleza humana y cuando somos guiados por ella, llegamos a un punto de estancamiento. Después de todo, nos estamos desarrollando a causa de nuestro egoísmo.

El egoísmo es una máquina de desarrollo que nos empuja hacia la victoria, la ganancia, el éxito, el conocimiento y los descubrimientos. Cada uno, desde el científico hasta el criminal, actúa sólo dentro de su propio interés y por lo tanto el mundo está llegando a la destrucción. Está volviéndose evidente que el uso del egoísmo humano nos está llevando a una mala vida, en lugar de a una buena.

Durante los once años desde el reporte de Arosa, el mundo avanzó hacia la crisis y ahora está en un punto de quiebre crítico. Esto es también evidente por la elección de Donald Trump para la presidencia de Estados Unidos, con su declaración de cambiar el curso. Pero veremos cuántas de sus palabras, programas y esperanzas permanecerán realmente.

Hoy, todos entienden que el mundo debe cambiar, especialmente en todo lo que se relaciona con la dañina influencia de los medios y la proliferación de drogas que ha aumentado inmensamente desde 2006.

Además, el mundo comienza a perder la confianza en el dinero, al ver que por sí solo no trae felicidad, la cual depende mucho más en las relaciones humanas. Se está volviendo mucho más evidente que dinero no es felicidad.

Los refugiados musulmanes se convirtieron en un problema durante estos años, es decir, la crisis interna en la sociedad humana, en la confrontación de las diferentes religiones. Otro cambio importante es la última crisis financiera del 2008 que le proporcionó un fuerte golpe a las economías de Estados Unidos y Europa, de la cual no se han recuperado.

El terrorismo rampante y las guerras entre naciones son realidades de hoy. La Unión Europea que estaba tan ufana con tantas esperanzas hace once años, comienza a colapsar. La gente ya no confía en su gobierno y los gobiernos están perdiendo la habilidad de gobernar.

Hay una creciente frustración en la gente, con respecto a política, medios, democracia y neoliberalismo. Es obvio que la humanidad pasó por una transformación cualitativa en su percepción y evaluación de la realidad y sus valores.
[200249]
De la 3a parte de la lección diaria de Cabalá 9/ene/17,Mismah Arisa”, (Documento de Arosa)

Material relacionado:
Realizando la transición a una nueva civilización global
La diferencia entre esta crisis y las crisis anteriores
La solución de la Cabalá a la crisis financiera difiere de una solución con sentido común

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta



Entradas Previas: