Avanzar con paz, no con guerra

Cuando te acerques a una ciudad para librar una guerra contra ella, le propondrás paz. Y puede ser que te responda con paz y se abra ante ti y todo el pueblo que se encuentra ahí, te pague tributo y te sirva. (Torá, Deuteronomio, Shoftim 20:10-11)

Si tienes deseos que puedes cubrir con intención de otorgar, entonces, no hay necesidad de combatirlos.

En general, no se debe luchar con los deseos, sólo con las intenciones. Esta guerra termina si los cambias, de la intención ‘por mi propio bien’ a la intención, ‘por bien de los demás’ Todo depende de la influencia del entorno y del desarrollo del individuo.

Pregunta: Cuando le ofrezco paz a un deseo, ¿quiere decir que está dispuesto a aceptar la intención de otorgar?

Respuesta: Sí. Desde un punto de vista psicológico, siempre debemos empezar con esto y no destruirnos a nosotros mismos. Si es posible ir suavemente a un nivel diferente de nuestro trabajo interno en comprensión, otorgamiento y simpatía por los factores externos, ahí está nuestra victoria.

Todo depende de cómo estudias, cómo diseminas, qué tan conectado estás con amigos. Así avanzas.

Nuestro progreso, en su mayor parte, no se mide con guerra. No es necesario estar constantemente en estado de estrés. Por supuesto, no quiere decir que no habrá lucha, pero debe ser controlada y apropiada. Por un lado, nunca cedas, porque tu responsabilidad es participar en la corrección. Por otro lado, todas las intenciones y deseos que surgen en ti, necesitan ser reformados con ayuda de la Luz, de la fuerza superior.

Es decir, debes comenzar pasando la Luz, los pensamientos y acciones a través de lo que te permita, muy suave, pero inevitablemente, formar una conexión con el Creador, sobre los deseos y entender que provienen de una sola fuente y sólo debes conectarte a esa fuente a través de ellos. Sólo entonces todos serán tuyos y te obedecerán. Este es el reto de nuestra vida.

Comentario: Esto siempre es muy difícil porque básicamente, estás cambiando tu naturaleza y, de alguna manera, es un proceso forzado.

Respuesta: Todo depende de la intención de la persona. Digamos, necesitas tomar un paquete de 40 libras de alguna parte. No es fácil hacerlo, es pesado. Pero si necesita llevarlo a tu amado pequeño nieto, que lo necesita mucho, entonces se vuelve mucho más fácil y rápidamente encuentras la fuerza. Porque todo depende del deseo, la meta y la intención.

Comentario: Sin embargo, la intención viene de arriba. Es decir, es necesario pedirla.

Respuesta: Por supuesto, pero tienes que demostrar persistencia.

Comentario: El ejemplo del nieto es claro para mí, pero con el Creador, es más complicado.

Respuesta: ¿Por qué es más complicado? Si todo en el mundo sucede sólo para llevarte a Él, entonces no hay nada complicado. Imagina por ti mismo que recibes todo de Él y sólo para ir hacia Él.

Él es muy celoso y hará todo lo posible para que le prestes atención. ¡Son celos terribles, casi imposible de describir! ¡En cada detalle menor! ¡En lo que sea! Y sólo cuando pones suficiente atención (no más no menos), todo está bien.

Dicho esto, no hablamos de realizar acciones mecánicas, ¡como bendecir antes de la comida!. Hablamos de alguien que cambia su actitud y revela al Creador gracias a Sus codazos.

La dirección hacia Él no sólo debe estar en cada acción, sino en cada respiración, en cada mirada, en todo, para que cada célula, cada fibra, anhele su fuente.
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De Kabtv “Secretos del Libro Eterno,” 19/sep/16

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