Haaretz: “Elite dominante y pseudo liberalismo – una combinación explosiva”

Mi nuevo artículo: “Elite dominante y pseudo liberalismo – una combinación explosiva” en mi columna en Haaretz.

Bajo un disfraz de libertad de expresión, EUA se ha convertido en un país fascista, donde sólo se permite una opinión.

Durante el fin de semana, el presidente Trump realizó un mitin de campaña en Melbourne, Florida, donde llamó a los medios de comunicación ‘el enemigo’, ‘noticias falsas’ y declaró: ‘Son parte de un sistema corrupto’. A juzgar por los intentos implacables de los Demócratas para sabotear los esfuerzos de Trump para ocupar cargos claves, la serie de historias retorcidas o inventadas por los medios que pretenden demostrar la deshonestidad del presidente, el ejército de agitadores que Organizados para la acción de Obama envía a cada ayuntamiento del país para trastornar cada reunión y para crear la idea de que la nación está con los Demócratas, parece que el presidente tiene razón: hay una guerra en su contra en múltiples frentes.

En ese caso, lo lógico para Trump es ir directo al pueblo. Lamentablemente, el presidente no puede esperar recibir una cobertura justa de los medios de EUA. Peor aún, debido a la forma en que los medios de comunicación están constituidos, el presidente no puede confiar en que cambien su tono hacia él.

No es cuestión de política; es cuestión de identidad. Donald Trump no es parte de la élite gobernante que ha gobernado y explotado a EUA durante décadas y para quien Obama y Clinton fueron ejecutores. Pero debido a que deben ocultar sus intenciones, las cubren con una agenda humanista falsa, como cuidar a los inmigrantes y respaldar el programa Obamacare.

Necesidad de la diversidad

El liberalismo en sí mismo es una idea noble. Después de la Segunda Guerra Mundial, numerosos países occidentales adoptaron la agenda liberal como una ‘vacuna’ contra el fascismo y el nazismo. Sin embargo, una sociedad no puede ser vital ni vibrante a menos que muchos puntos de vista diferentes compitan entre sí y en el proceso sean pulidos y refinados. Cuando todas las partes entienden que la diversidad de puntos de vista crean vitalidad, fortalecen la sociedad y aumentan su capacidad para hacer frente a los cambios.

Nuestra tradición judía fomenta la diversidad y el debate como medio para mejorar la cohesión social. El gran Rav Kook escribió (Cartas del Raiah): ‘La gran regla acerca de la guerra de opiniones, cuando cada una contradice a otra, es que no debemos contradecirla, sino construir sobre ella y así ascender’. Martin Buber escribió en Nation and World: ‘No es neutralidad lo que necesitamos, sino cohesión, la cohesión de la responsabilidad mutua. No estamos obligados a borrar las fronteras entre las facciones, círculos y partidos, sino a compartir el reconocimiento de una realidad común y compartir la prueba de responsabilidad mutua‘.

Durante generaciones, los líderes judíos adoctrinaron a sus discípulos en una mentalidad que promueve conflicto de opiniones, como medio para encontrar la solución ideal y para fortalecer la cohesión social. El Talmud escribe que ‘un padre y un hijo que se dedican a la Torá se convierten en enemigos, pero no se mueven de allí hasta que vuelvan a amarse’ (Kidushin 30b). El Zohar, también, escribe (Aharei Mot), ‘He aquí, cuán bueno y cuán agradable es que los hermanos también se sienten juntos. Estos son los amigos que se sientan juntos y no están separados unos de otros. Al principio, parecen personas en guerra, deseando matarse unos a otros. Luego vuelven a estar en amor fraternal. … Y ustedes, los amigos que están aquí, como estaban en cariño y amor antes, de ahora en adelante tampoco se separarán … Y por su mérito habrá paz en el mundo. ‘

El mal inevitable

El problema con la sociedad estadounidense actual no es que el liberalismo esté equivocado. El problema es que ha negado la legitimidad de ‘otros partidos’, como lo expresó Buber. Sir John Dalberg-Acton, diputado liberal británico dijo; ‘El poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente’. El liberalismo ha sido la única agenda legítima desde hace décadas, pero en lugar de usarlo para crear una vibrante arena de opiniones que se refuercen unas a otras, se ha convertido en un mecanismo sofocante por el cual, quien que no esté de acuerdo con lo que los medios considera verdad, es avergonzado y boicoteado. Cuando los empresarios sienten que deben disculparse por expresar opiniones honestas y moderadamente conservadoras, por temor a poner en peligro su negocio, ya no es liberalismo y ciertamente no es pluralismo. Es tiranía. Bajo el disfraz de libertad de expresión, Estados Unidos se ha convertido en un país fascista, donde sólo se permite una opinión.

Pero si ‘el poder absoluto corrompe absolutamente’, entonces era de esperar. ‘La inclinación del corazón del hombre es mala desde su juventud’ (Gn 8:21) no es simplemente una frase en la Biblia. Es realmente lo que todos somos. Por esa razón los gobernantes necesitan medios de comunicación vigilantes que los supervisen y los medios deben mantenerse genuinamente libres y plurales.

Esta no es la situación en EUA. El neoliberalismo, que destruyó Europa con la inmigración y casi destruye a Estados Unidos al eliminar a su clase media, ha sido la única agenda gobernante en durante décadas. Sirve a los intereses de la pequeña élite de magnates que controlan la economía, los medios de comunicación y, por lo tanto, al gobierno, hasta la Casa Blanca. Determinan lo que se informa y lo que no, quién es difamado y quién es glorificado. Al controlar los medios, han dominado el discurso público, la opinión pública y han evitado las críticas. Esto es ingenioso, pero mortal para la sociedad.

Su mayor interés no es lo mejor para el pueblo de EUA. Su interés es el dominio mundial. Por medio de títeres como Obama, Clinton y Bush antes que ellos, ‘relegaron’ líderes árabes como Muammar Gaddafi, Saddam Hussein y Bashar al-Assad, destruyeron sus países y crearon afluencia de migrantes a Europa. No es que estos tiranos del Medio Oriente sean o hayan sido de admirar, pero si vemos a Irak, Libia y Siria hoy, ¿no habría sido mejor para el pueblo si sus tiranos hubieran permanecido en su lugar, en lugar de ruina, muerte, hambre y terrorismo que hoy es su realidad cotidiana?

Si los que dirigen la agenda ‘liberal’ en Europa mantienen el control sobre sus gobiernos, no pasará mucho tiempo antes de que Europa acepte la ley Sharia. Como la triste historia del matrimonio infantil obligado lo muestra, esto ya sucede, pero se extenderá mucho más rápido, si tienen éxito.

Y lo que han hecho a Europa, seguirán haciéndolo a EUA: ese mismo grupo permitirá la entrada sin control de inmigrantes a Estados Unidos, esto agotará el ya excesivamente extendido sistema de bienestar, creará un conflicto imposible de culturas y creencias y resultará en extremismo en ambos lados, esto conducirá a derramamiento de sangre. Y todo esto se hará en nombre del pensamiento liberal, el pluralismo, el humanismo y la democracia.

En el lado de la corrección

Puede parecer que apoyo totalmente al presidente Trump y estoy en contra del Partido Demócrata. En verdad, no tengo afinidad personal con ninguna persona o agenda en particular. Tengo gran afinidad por la diversidad por encima de la cual la gente puede conectarse, ya que la diversidad mantiene a la sociedad enlazada, ágil y sana y mantiene al país fuerte. Por el momento, el presidente Trump representa este punto de vista muy bien y el Partido Demócrata, con su indiscutible monarca Barack Hussein Obama, absolutamente no.

Considero la victoria de Trump como señal de que la sociedad estadounidense sigue viva y pateando. Me da esperanza de que pueda pasar por el necesario derrumbe sin derramamiento de sangre y sin arrastrar al mundo a otra guerra. Si Clinton hubiera sido elegida, no hay duda de que la guerra habría estallado. Rusia, Estados Unidos y Europa ya hacían preparativos sobre el terreno. Ahora, al menos hay una oportunidad para la paz y la corrección de la sociedad.

Pero para corregir a la sociedad, todas las partes necesitarán aprender de la tradición judía -‘el amor cubre todos los crímenes’ (Proverbios 10:12). Rav Yehuda Ashlag, autor del comentario de Sulam (escalera) a El libro del Zohar, escribió en su ensayo, La Libertad: ‘Así como las caras de las personas difieren, sus puntos de vista difieren. Por lo tanto, se advierte a la sociedad que preserve la libertad de expresión del individuo. Cada individuo debe mantener su integridad y la contradicción y oposición entre la gente deben permanecer siempre, para asegurar perpetuamente el progreso de la sociedad libre’. Los liberales harían bien en escuchar a su propio ’correligionario‘ Nicholas Kristof del New York Times, que escribió, ‘Nosotros los progresistas podíamos dejar de atacar al otro lado y, más ampliamente, incorporar valores que supuestamente apreciamos -como la diversidad- en nuestros propios dominios’.

Por el momento, Trump no puede enterrar el hacha y hacer las paces con los medios porque no es él quien lo plantea. Corresponde a los medios y al Partido Demócrata decidir que su país está antes que los intereses de su partido e incluso que los intereses financieros. Si no detienen su guerra contra Trump, lo obligarán a responder. Si Trump gana, el avance y la democracia estadounidense serán severamente restringidos y  probablemente se verán obstaculizados. Pero si los demócratas logran sacar a Trump, el escenario probable es que el próximo líder que la derecha política envíe sea uno que cubra realmente a los conservadores y que el infierno estalle.

Por el bien de EUA y por el bien del mundo, rezo para que esta gran nación despierte y entienda el valor de la diversidad, el beneficio de suavizar las opiniones con debates abiertos y la poderosa cohesión alcanzada cuando un debate genera soluciones y contribuye al florecimiento de toda la sociedad.
[202820]

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