Mezcla de las naciones

El hombre fue creado totalmente egoísta, su tarea es adquirir las cualidades de otorgamiento y amor, opuestas al egoísmo. Para eso está la Torá, como está escrito: “Yo creé el egoísmo y di la Torá para su corrección”.

Dado que la luz de la Torá corrige y lleva al estado correcto, debemos usarla como instrumento para lograr equivalencia con el Creador.

Aquí surge el problema: ¿el hombre usa la Torá con este propósito? Por desgracia, vemos que su propósito verdadero está olvidado totalmente.

La actitud correcta hacia la Torá no ha existido por mucho tiempo, sólo cuando la gente viajó por el desierto y logró la corrección hasta el nivel de otorgamiento mutuo. Luego comenzó su corrección a nivel de recibir para otorgar, que es simbolizada por la entrada a la tierra de Israel.

Fue cuando construyeron el Primer Templo -el estado de la plenitud mutua. Se usó el sistema de conexión integral, que significa ser un hombre con un corazón. En ella, revelaron al Creador en toda Su gloria.

Sin embargo, tan pronto como llegaron al estado corregido más elevado entre ellos, inmediatamente comenzaron a caer porque el siguiente nivel de egoísmo surgió dentro de ellos y ya no depende de ellos. Este egoísmo estaba en las naciones del mundo y fuera del círculo llamado Templo, que se creó entre los judíos.

No tuvieron fuerza para resistir, corregir, unirse y absorberlo en su conexión. Pues, pertenecía a las naciones del mundo que no dejaron Babilonia ni pasaron por el camino del sufrimiento en el exilio egipcio ni hicieron la corrección que el pueblo de Israel realizó durante 40 años de deambular por el desierto.

Los judíos no estaban preparados para pasar el método a las naciones del mundo y absorber su egoísmo en sí mismos, porque no había ninguna interfaz ni ninguna inclusión mutua de los diferentes deseos entre ellos. Así, el pueblo de Israel comenzó a caer del alto nivel de amor mutuo que prepararía la corrección de las naciones del mundo.

Resulta que esta parte de la humanidad, casi totalmente corregida, tuvo que ser rota, igual que el sistema llamado “Adam” se rompió en su tiempo, para disolverse en las naciones del mundo.

Así se produjo la mezcla y absorción mutuas de diferentes cualidades. Parte de las cualidades (el egoísmo de las naciones del mundo) entró en las cualidades corregidas del pueblo de Israel y las cualidades de otorgamiento y amor de Israel, cayeron en las cualidades egoístas de las naciones del mundo.

Naturalmente, nada bueno resultó, excepto la mezcla. Por lo tanto, está escrito que el pueblo de Israel dejó el exilio para unir a ellos todas las almas del resto del pueblo, toda Babilonia que se había esparcido por el mundo y cubierto la superficie de la Tierra.

Eso se convirtió en la causa de la destrucción del Primer Templo, que representaba el amor. Luego la destrucción continuo de acuerdo al mismo sistema del mundo de Nikudim, el sistema de Adam y se destruyó el Segundo Templo.

Después de la destrucción del Primer Templo, no quedó amor entre el pueblo, pero los vestigios de la calidad de otorgamiento permanecieron y se expresaron en el acuerdo mutuo y las leyes de correcta agrupación. Sin embargo, después de la destrucción del Segundo Templo, también desaparecieron.

Como está escrito: “El pueblo de Israel cayó del nivel de amor al nivel de odio infundado”. Al mismo tiempo, se volvieron totalmente idénticos a las naciones del mundo e incluso, peores, porque las naciones del mundo no se elevaron y cayeron, donde todas las subidas anteriores se transforman en sus caídas correspondientes: mientras más alto es el ascenso, más baja es la caída.

Por lo tanto, después del colapso final del Segundo Templo, el pueblo de Israel se encontró en un estado espiritual más alejado del Creador. Desde este estado, deben comenzar el camino de elevación.

De este modo, el primer movimiento estaba dirigido a la conclusión de la penetración mutua, la difusión de las cualidades de las naciones del mundo con las cualidades del pueblo de Israel y viceversa, para que no hubiera diferencia.

Esta condición, por un lado, se logró con la creación de religiones (judaísmo, cristianismo e islam) con ayuda de varias guerras, redadas, masacres y expulsiones de un país a otro y, por otro lado, creando ciencia y cultura, con el descubrimiento de continentes, la gran asimilación, etc., de los judíos.

Todo esto fue para que la disolución final sucediera y para que las diversas cualidades entraran en todos. Por otra parte, no son cualidades físicas ni contacto material entre la gente, ya que los judíos siempre vivieron aislados, sino sobre la interpenetración interna y espiritual de las cualidades. Tal vez, se expresó externamente por diversas acciones físicas totalmente incompatibles con las espirituales.

¡La difusión final de las cualidades del pueblo de Israel con las naciones del mundo terminó aproximadamente en el siglo 16, cuando el gran cabalista Ari describió el método de corrección del mundo y el sistema de la correcta condición del universo. Por lo tanto, él es considerado Mashíaj (Mesías) Ben-Yosef entre los cabalistas y es el predecesor de Mashíaj Ben-David (Mesías
[202009]
De Kabtv “Secretos del Libro Eterno” 14/sep/16

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