No lo ignores

Torá, Deuteronomio 22:2-3: Si tu semejante no está cerca de ti o tú no lo conoces, deberás llevarlo a tu casa y tenerlo allí hasta que tu prójimo lo identifique y entonces se lo devolverás.

Del mismo modo deberás proceder con su asno, con su ropa o con cualquier objeto que alguien pierda y tú encuentres. No te hagas el desentendido.

“Tu semejante” y todas sus posesiones, incluyendo animales, simbolizan deseos que necesitan ser corregidos. Puedes usar sus animales, pero no matarlos: puedes alimentarlos, ordeñarlos y trabajar con ellos en el campo, pero sólo hasta que se te pida regresarlos.

El hecho es que los deseos que se desarrollan en ti algunas veces no pueden ser corregidos en tu nivel actual y en un nivel egoísta inferior, puedes hacerlo, precisamente porque estás usándolos de forma temporal.

Imagina que tienes que cumplir cierta tarea, pero eres demasiado perezoso. Sin embargo, cuando ves que esto no es tuyo, te emocionas, tienes un deseo, una oportunidad de satisfacerlo y lo tomas, justo porque no es tuyo y se relaciona con otro. Te libera de la presión que sientes cuando estás obligado a hacer algo.

Es decir, haces la corrección en un nivel secundario, como si lo ejecutaras para otro, haciéndolo así, mucho más fácil. Más aún, no tienes derecho a dejar de usar esta oportunidad. Por lo tanto está escrito: “No lo ignores”.
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De Kabtv “Secretos del Libro Eterno” 28/sep/16

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