¿Por qué no estudiamos Cabalá solos?

Pregunta: ¿Por qué no estudiamos Cabalá solos?

Respuesta: Porque la sabiduría de la Cabalá habla de la estructura global de toda la creación, dentro de la cual hay muchos mundos. Hoy, muchos científicos escriben de que nuestro universo consiste de muchos universos.

Sentimos sólo una parte, un borde, incluso sólo una rebanada y vemos sólo una pequeña parte, como en una imagen holográfica. Para ver la imagen completa, debemos tener una visión integral que capte todas las frecuencias.

En realidad, la materia no existe. Vivimos en un campo de fuerzas. Se dicen que si tomamos el núcleo de un átomo e imaginamos que es como una pelota de tenis, veríamos que el electrón está a un campo de futbol de distancia. Es decir, sólo vacío existe a nuestro alrededor. Nosotros mismos estamos hechos de vacío. Pero lo más interesante es que a pesar de las inmensas distancias que existen, incluso en la estructura del átomo y dentro de nuestra estructura en el nivel material inanimado vegetal, animal y de la conciencia humana, nos conectamos uno con otro. El problema es que no sentimos la importancia de la conexión.

La sabiduría de la Cabalá dice que toda la creación está incluía dentro de una sola envoltura que puede ser llamada “envoltura circular”. En ese círculo, existen cinco mundos concéntricos (que tienen un centro común). En el punto negro central interno es dónde nos encontramos. Nuestra tarea es ver y sentir esos mundos y todo lo que sucede en ellos.

La naturaleza se desarrolló durante 14 mil millones de años, desde el nivel inanimado, hasta la vida en la faz de la Tierra en apariencia consistente primero, el nivel vegetal, después en el nivel animal y finalmente, el humano. Actualmente nos encontramos en la última etapa de nuestro desarrollo, que representa el logro de entendimiento, conciencia, emoción y descubrimiento de toda la creación, todos los mundos.

Para hacerlo tenemos que volvernos como ellos. Debemos unirnos entre nosotros mientras nos encontramos en la superficie de esta pequeña bola.

La humanidad debe volverse una. Tomando a todos como suma o como integral, todos los ocho mil millones de habitantes de este planeta deben ser un todo único, un sistema.

No tenemos a dónde huir de esta ley de la naturaleza.

La pregunta es, cómo podremos aproximarse a esto. Después de todo, esta es una ley que nos arrincona y crea todo tipo de problemas. Los cabalistas dicen que si de ocho mil millones de componentes, puede ser construida una pequeña estructura sistemática de diez personas, que se unan en el centro del círculo, se posicionan como un todo único, este todo único comenzará  a sentir el siguiente, más profundo nivel del mundo, Así, se elevarán a un nuevo nivel de descubrimiento, alcance, sensación, adquiriendo su propio poder, su influencia en el sistema.

Con su ascenso, su ego será reforzado, digamos que diez veces. Una vez más tendrán que volverse como uno, y después de esto elevarse al próximo nivel y una vez más volverse uno, porque dentro de ellos existe una vez más un incremento de diez. Así, ascienden constantemente, alcanzando la creación, el mundo entero.

Si estudiamos Cabalá así, será posible alcanzar y sentir todos los mundos, volviéndonos eternos y plenos. Sólo depende de nuestro alcance y de nada más. La única tarea del individuo, durante su vida, es lograr un estado en el que sienta toda la creación como suya. Esto resume toda la tarea del individuo en el mundo físico. Así, se volverá eterno, como los mundos espirituales y sentirá que existe en un estado en el cual todo es dirigido como un todo único.

Al salir de sí mismo, deja de sentir todas las necesidades y deseos no satisfechos, los que antes sintió como sufrimiento, vacíos de su naturaleza insatisfecha. Pierde conexión con las limitaciones de nuestro mundo; va más allá de su estructura y comienza a sentir que existe en todos los mundos. Siente estar “esparcido” sobre la superficie de todos los mundos y se siente pleno, completo y absolutamente eterno. Esto es lo que necesitamos lograr.

Adam descubrió este método hace 5,777 años. Desde entonces, los cabalistas lo han usado para alcanzar el mundo superior. Esperamos tener suerte y lograrlo.

Precisamente por esta razón, es imposible estudiar la sabiduría de la Cabalá solo o como individuos. Por ejemplo, diez amigos se reúnen, cada uno es una persona ordinaria, es decir un egoísta sano que quiere todo sólo para sí mismo. Entre ellos, acuerdan que quieren sentir el mundo superior en lugar de nuestro mundo.

Queremos atraer una buena energía hacia nosotros, ir más allá de las limitaciones de nuestro mundo, sin ver que acerca la muerte, pero viendo la creación como realmente es, eterna y perfecta ¿cómo puede hacerse? Es posible con el mismo método que los cabalistas usaron desde Adam.

Para hacerlo, debemos elevarnos por encima de nuestro egoísmo, que nos da la imagen del sistema físico. Debemos esforzarnos por dirigirnos hacia el centro, hacia el lugar donde el “yo” desaparece y sólo “nosotros” existimos. A través de ese esfuerzo, con ayuda de la Luz superior, el individuo se separa de sí mismo (yo) y se aproxima a la conexión compartida (nosotros).

Pregunta: ¿Al mismo tiempo, la individualidad de la persona es preservada?

Respuesta: Sí, incluso más que hoy. La necesidad de preocuparte por ti mismo, tu lugar y todo lo material, desaparece. En el momento en que sales de ti mismo y eres incluido en otros, comienzas a sentir el nosotros.

Esto le da a la persona una imagen completa de la creación, porque sale de sus limitaciones. Vive fuera del tiempo, porque cuando existía en el mundo material, medía todo de acuerdo al pulso; fuera del espacio, porque medía todo sólo en relación a sí mismo y fuera de lo material, que era el deseo de satisfacerse constantemente. Ya no piensas en eso. Vuelas por los cielos como un ave.

Es imposible hacer este cambio solo; sólo se puede con ayuda de la llamada Luz circundante (Ohr Makif), la Luz superior que existe a nuestro alrededor.

Si nos dirigimos y aspiramos al centro, al grado de nuestro esfuerzo, atraemos la Luz circundante hacia nosotros y va con nosotros.

Somos incluidos en el sistema total y un punto central común surge para nosotros, dentro del cual atraemos la Luz superior. Dentro de nosotros, la Luz crea la característica de otorgamiento que nos ayuda a salir de nosotros mismos y a conectarnos todos. Comenzamos a sentir el espacio que está fuera de nosotros y todo lo que está en él. Este es el alcance del mundo superior que sucede en un grupo de diez.

Si no hay grupo de diez, puede ser hecho en un grupo más pequeño. Pero no en un grupo más grande. No tenemos posibilidad de unir más de un grupo de diez dentro de nuestra mente y sensaciones. Así fuimos creados.
[202063]
De la lección de Cabalá en ruso 30/oct/16

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