“Y ahí construye un altar al Señor”

Torá, Deuteronomio 27:05: Y ahí, construye un altar al Señor, tu Dios, un altar de piedras. Que ninguna herramienta de metal toque la piedra.  

“Metal” es un estado egoísta del hombre que no puede usar. Todo lo que producimos para otorgar, debe ser hecho con las manos limpias.

Torá, Deuteronomio 27:06: El Altar del Señor, tu Dios, deberá estar construido de piedras enteras. Sobre él ofrecerás las ofrendas Olá al Señor, tu Dios.

Las piedras enteras siempre fueron usadas para cimentar la mampostería del Templo- bloques enormes de cientos de toneladas, de 12 a 18 metros de largo. Hoy, no podemos moverlos de un lugar a otro, pero antes, no sólo eran colocados, sino traídos desde una cantera localizada a decenas de kilómetros de Jerusalén.

No está claro cómo los llevaron hasta ahí, los colocaron uno encima de otro con gran precisión sin usar ningún relleno ni cómo fueron cortados, elevados y colocados. Después de todo, prácticamente ya no tenemos ese equipo. Sin embargo, se pueden ver los cimientos de la muralla de Jerusalén ¡Son impresionantes!

Comentario: Se dice que los judíos practicaron al erigir las pirámides egipcias.

Respuesta: Todo era diferente en Egipto. Usaban bloques relativamente pequeños de piedra caliza, una piedra suave muy fácil de procesar. Sin embargo, aquí, es simplemente inconcebible.

Construir un altar de piedras enteras, significa no usar ninguna herramienta en ellas. No soy especialista ni en arqueología ni en construcción; sólo sé cómo sucede esto dentro de la persona: para que su deseo de recibir, original e integral, reciba la forma correcta, debe acomodarse en la intención correcta y usarse de esta manera.

En ningún caso podemos distorsionar las cualidades naturales de la persona, sus intenciones y motivaciones, incluso las más horribles, si existen. No puede haber ninguna coerción. Después de todo, todas esas cualidades pueden ser usadas para otorgamiento, sólo con la ayuda de la Luz superior.

Acomodar las piedras con la ayuda de la Luz superior fue el arte de Betzalel, quien construyó el altar.

Un sacrificio, Kurban (de la palabra Lehitkarev, aproximación) significa que traemos nuestro egoísmo, lo convertimos a la cualidad de otorgamiento y amor y acercarnos al Creador de esta manera.

Por lo tanto, debemos corregir en nosotros sólo los deseos egoístas primordiales que recibimos de la fragmentación del alma de Adam.
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De Kabtv “Secretos del Libro Eterno” 21/nov/16

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