¿Cómo podemos satisfacer los deseos de miles de millones de personas?

Pregunta: Existen dos fuerzas a través de las cuales, la naturaleza o el Creador, operan: la fuerza de recepción y la fuerza de otorgamiento.  Se ha escrito mucho sobre la fuerza de recepción, pero ¿cuál es la fuerza de otorgamiento y cómo se expresa?

Respuesta: La fuerza de otorgamiento se expresa cuando en lugar de sentir mi propio deseo y satisfacerlo, siento el deseo externo a mí, el deseo de alguien más y lo satisfago.

Pregunta: Si es así, ¿sentiré los deseos de los ocho mil millones de personas y querré otorgarles como si todos fueran mis amigos?

Respuesta: ¿Cómo puedes otorgarles? ¿qué tienes para dar?

Comentario: Al menos una actitud positiva, amable.

Respuesta: No, tienes que conectar al Creador y volverte un conducto de la Luz superior para poder satisfacer sus deseos.

Pregunta: ¿Con qué los llena el Creador?

Respuesta: Con Luz. Tienes que unir sus deseos a tí y querer lo que ellos quieren, pedir al Creador satisfacer sus deseos dentro de tí, llenarlos dentro de tí y luego, serán desprendidos de tí.  

Este es el trabajo que un cabalista realiza. Así el hombre alcanza todo el sistema eterno y al incorporarse en él, trae al sistema el siguiente nivel de plenitud.

Pregunta: Y, ¿qué quiere la gente? Finalmente, tiene miles de deseos.

Respuesta: Eso no importa. El hecho de que en nuestro mundo quieran millones de cosas no hay diferencia. Sólo quieren, la Luz del Creador.  

Pregunta: ¿Todo eso tiene que hacerse sólo en el pensamiento o tiene que hacerse algo físicamente?  

Respuesta: No tienes que hacer nada físicamente. Sólo debes trabajar internamente en ellos y ni siquiera sentirán como los satisfaces.

Al trabajar en ellos, primero y principalmente te satisfaces, porque primero recibes y luego lo pasas a ellos. Cuando los satisfaces, también los preparas para realizar el mismo trabajo independiente que tu realizas en ellos.

Pregunta: La persona que transmite la Luz, ¿se vuelve, hasta cierto punto, merecedora de ella?

Respuesta: Es el destino del hombre. Es su estado en el sistema general de las almas. Hay almas que conectan; hay almas superiores y almas inferiores; hay aquellas que determinan; existen aquellas que complementan, etc. y hay almas simples.  

Pero esto no tiene sentido, ya que eventualmente no habrá diferencia entre nosotros. Todos llegarán a lo mismo, al mismo punto. Pero mientras no corrijamos todo y no nos llenemos mutuamente, existen almas superiores y almas inferiores y muchas otras clases y muchas diferencias.
[210221]
De la lección de Cabalá en ruso 12/mar/17

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