“Muchas semillas sacarás al campo, pero poco cosecharás”

Torá, Deuteronomio 28:23: Muchas semillas sacarás al campo, pero poco cosecharás, pues la langosta lo devorará.

Esto habla de que trabajas, pero no recibes nada; la langosta destruye todo, porque no mereces recibir la cosecha correcta.

Plantas tu egoísmo (la semilla correcta), pero no puedes hacerla crecer apropiadamente ni convertirla en buenas obras. Tu egoísmo trabaja para sí mismo y no para otorgar, por lo tanto todo es comido; todo desaparece.

Pregunta: ¿Pero si planté esas semillas, no significa que mi intención fue correcta?

Respuesta: No. Querías lograr una cosecha con ellas. Y dado que las semillas fueron plantadas con la intención equivocada, la langosta devora los brotes y no recibes nada de ellos. Es decir, recibes, pero sólo con el fin de seguir existiendo, intentando averiguar cuál es el problema.

Si vemos la vida de esta manera, realmente no hay nada qué hacer. Enfrentamos una existencia a medio-hambrienta, hasta que hay la próxima oportunidad de plantar y lograr una cosecha. Finalmente, no es el desarrollo actual, de la biotecnología y eso. Si tienes una cosecha, vives, si no, mueres.
[210729]
De Kabtv “Secretos del Libro Eterno” 14/dic/16

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