El Camino a la Corrección Final

Pregunta: ¿Tenemos que acostumbrarnos a la intención de dar egoístamente para que, en algún momento, la cantidad se traduzca en calidad?

Respuesta: En primer lugar, la corrección no se realiza en la masa general de la humanidad, sino más bien en un pequeño grupo—en una decena—¨En la que diez personas se reúnen y hacen un pacto que quieren ser similares al Creador. Nadie puede lograr esto por sí mismo, sino sólo cuando todos comienzan a practicar mutuamente el otorgamiento mutuo.”

Estamos de acuerdo entre nosotros para apoyarnos unos a otros, mostrarnos unos a otros, anularnos unos a otros y demostrar la importancia del objetivo en la unidad entre nosotros. De esta manera, creamos una estructura en miniatura que se asemeja a la humanidad—corregida en su totalidad—pero en una pequeña escala de no más ni menos de diez. Según la Cabalá, esta es la manera óptima de alcanzar la corrección.

Poco a poco comenzamos a sentir estados especiales entre nosotros, descubrimos los mundos superiores, y revelamos al Creador que existe entre nosotros y las fuerzas que nos conectan entre nosotros.

Comenzamos a comprender qué tipo de fuerzas existen, cuáles son llamados “ángeles” y cuáles son llamados “animales sagrados”, etc. Comenzamos a percibir las fuerzas superiores, es decir, las cualidades del amor y del otorgamiento.  Y lo más importante, una fuerza especial surge dentro de estas revelaciones, una cualidad especial llamada el Creador, fuente de todo lo que existe, que abarca todo el universo y se revela a nosotros como resultado de nuestras acciones.

El resultado de nuestro trabajo será el sentimiento de que estamos listos para absorber toda la humanidad e incluso el mundo entero dentro de nosotros. No tenemos que trabajar para este resultado. Porque si creamos un total de diez, entonces nuestro trabajo dentro de él es suficiente para que toda la humanidad sea incluida automáticamente en nosotros.

Toda la humanidad no siente esto porque no corrigen sus cualidades desde la recepción hasta el otorgamiento, o desde el egoísmo al altruismo, pero nosotros lo hacemos. Sin embargo, la corrección final nos obliga a diseminar inmediatamente el método una vez que se ha alcanzado cualquier umbral de corrección. Este es el propósito de nuestro trabajo.

Por lo tanto, en la misma medida en que quiero acercarme al Creador, simultáneamente tengo que salir de los límites de mis diez y diseminar el método a todos los demás. Precisamente de esta manera, me acerco más al Creador y lo revelo cada vez más claramente.

Esto es similar a un cuadro holográfico en el que puedo sentir al Creador en un grado muy pequeño, en un pequeño punto (de color rojo en el diagrama), como si estuviera mirando el mundo sin gafas y viendo todo de una manera bastante borrosa.

Si añado más pequeños puntos a esta parte, entonces el foco de la imagen será más agudo y más agudo, más completo, y con todos los detalles. Así que en realidad no hay diferencia si revelo al Creador en mi decena o en un grupo más grande.

Todo depende sólo de la resolución; cuando salgo a un entorno general y atraigo a otras personas a mi decena, entonces, juntos, comenzamos a revelar al Creador con más claridad y precisión, con un entendimiento más completo y una sensación más grande.

Es por eso que la propia estructura del sistema nos obliga a diseminar. En la medida que yo difundo, alcanzaré al Creador mucho más y me elevaré hasta Su nivel hasta que alcance la máxima capacidad y llene completamente a toda la humanidad pasando la Luz superior por medio de mí hacia ella.  De esta manera, seré igual al Creador y lograré la corrección final de mi alma.
[211267]
De la lección de Cabalá en ruso, 2/abr/17

Material relacionado:
Una decena como herramienta para la adhesión
Una educación en común
Maneras directas e indirectas de corrección

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta



Próximas Entradas: