Jpost: “El secreto de un año feliz”

The Jerusalem Post publicó mi nuevo artículo “El secreto de un año feliz

La historia de Jonás nos dice que cuando evadimos nuestra misión, preferimos la separación a la conexión y extendemos discordia en el mundo, siempre viene una tormenta.

Estos días santos son tiempo de alegría y también de reflexión. Este año, parece que debemos reflexionar más que en años anteriores. El antisemitismo mundial, cada año resurge más y el aumento del neo nazismo en EUA y Alemania, es una mala noticia para judíos, dondequiera que estén. Así que en el espíritu reflexivo de estos días santos, examinemos nuestra situación y encontremos la oportunidad en el desafío.

El año pasado descubrió y profundizó el abismo existente en las comunidades judías de todo el mundo y principalmente, entre el Estado de Israel y la comunidad judía de EUA. A menudo la grieta se vuelve tan profunda, que incluso algunos líderes judíos pro-israelíes de EUA abiertamente están reconsiderando su apoyo al estado judío.

Pero mientras podamos hablar de nuestros problemas, también podemos hacer las cosas bien y Yom Kipur es el mejor momento para reflexionar sobre nuestras acciones, a la luz de los acontecimientos adversos hacia los judíos en todo el mundo.

Evitando nuestra misión

La parte más importante en el servicio de Yom Kipur viene después de leer la porción de la Torá. Se llama, Haftara, en ella leemos selecciones de Profetas. En Yom Kipur, el texto de la Haftara, es el libro de Jonás. En muchas comunidades, los ricos pagan grandes sumas de dinero por el derecho a leer este Haftara, pues se sabe que es una Segula (dota de poder) para ganar (aún más) riqueza.

La historia de Jonás es especial. Habla de un profeta que primero trató de ‘evadir’ su misión, pero finalmente se arrepintió. Otro punto notable acerca de Jonás es que su misión no concierne al pueblo de Israel, sino a la ciudad gentil de Nínive. Hoy, a la luz del creciente antisemitismo, es más pertinente que nunca reflexionar sobre el mensaje detrás de la historia de Jonás.

Dios ordena al profeta Jonás que advierta a los habitantes de la gran ciudad de Nínive que habían corrompido su camino. En otras palabras, Jonás debe advertirles que se han vuelto tan malvados que su sociedad es insostenible. La tarea del profeta era restaurar las relaciones entre los residentes de Nínive o, todos serían destruidos.

Sin embargo, Jonás decide evadir su tarea e intenta huir en un barco.

Como judíos, nuestra nación fue establecida bajo el principio ‘Ama a tu prójimo como a ti mismo’ y la justificación para nuestra existencia es nuestra misión de ser ‘luz para las naciones’ y difundir esa unidad en el mundo. Sin embargo, igual que Jonás, hemos evitado nuestra misión en los últimos 2,000 años. Ya no podemos permitirnos seguir evitándola.

Durante siglos, nuestros sabios y líderes han subrayado la necesidad de unidad para nuestra seguridad e incluso para la seguridad del mundo. También enfatizaron que cuando caemos en odio infundado, calamidades y problemas nos persiguen y el mundo también sufre.

Pero con el tiempo, hemos perdido la conciencia; nos hemos desapegado y alienado unos de otros. Peor aún, hemos llegado a ridiculizar términos como ‘luz para las naciones’ y ‘pueblo elegido’. No recordamos para qué fuimos elegidos. Pero aún nos espera y cuando huimos de ella, viene una tormenta.

Estamos dormidos

En la leyenda, la huida en un barco de Jonás de su misión, hizo rugir el mar. En lo más duro de la tormenta, Jonás se fue a dormir mientras los marineros permanecieron en la cubierta y lucharon por salvar el buque. Poco a poco, comenzaron a sospechar que alguien entre ellos hacía que el mar se enfureciera. Buscaron mucho y la culpa cayó en Jonás, el único judío a bordo.

La situación actual tiene mucha similitud con la nave de Jonás. El mundo se ha convertido en una aldea global y, por así decirlo, todos estamos en un barco. Los marineros -naciones del mundo- culpan al judío ‘a bordo’ (pueblo judío) por sus problemas.

Como Jonás, estamos dormidos. Empezamos a despertar a la existencia del odio, pero aún no despertamos a nuestra vocación. Si no despertamos pronto, los marineros nos arrojarán por la borda, como lo hicieron con Jonás.

Portadores de un método

En la historia, los marineros hacen intentos desesperados por

calmar al mar y siguiendo la orden de Jonás, lo tiran al mar. Una vez en el agua, la tormenta se calma y una ballena traga a Jonás. Durante tres días y tres noches, Jonás reflexiona en el abdomen del pez. Ruega por su vida y resuelve cumplir con su misión.

Igual que Jonás, todos nosotros llevamos dentro algo que agita al mundo. Nosotros, el pueblo de Israel, somos portadores del método de conexión, un método para unirnos por encima del odio, como lo dijo el rey Salomón (Proverbios 10:12), ‘El odio agita la contienda y el amor cubre todos los crímenes’, la unidad es la raíz de la cual creció nuestra nación. Es lo que nos atan en una sola nación y lo que hoy debemos reavivar porque donde quiera que vayamos, este modo de trabajo sin explotar, desestabiliza al mundo que nos rodea y nos culpa por sus aflicciones.

Lo que nuestra unidad inspirará, es la luz que debemos proyectar a las naciones, así como ahora nuestra separación proyecta separación a la humanidad entera y es la razón de todos nuestros problemas. Cuando nos unamos, se dotará a la humanidad de la energía necesaria para lograr la unidad mundial, donde todos vivan ‘como un hombre con un corazón’. Por lo tanto, es nuestra elección asumir nuestra responsabilidad o ser arrojados por la borda, para después aceptar cumplir nuestra misión.

Luz para las naciones

La misión de Jonás fue convertir la mezquindad y el odio en hermandad entre los gentiles de la ciudad. También esa es nuestra misión. Nada ha cambiado, excepto la fecha y los nombres. Sin embargo, en vez de ser ‘luz para las naciones’, hacemos lo posible por ser como las demás naciones.

A medida que más y más gente y naciones, subconscientemente sienten que los judíos no son como los demás, que son responsables de sus infortunios, empiezan a tratarnos según sus sentimientos. La gente reacciona instintivamente a lo que está sucediendo y subconscientemente dirige su ira y frustración contra nosotros. El Día de la Expiación es nuestra oportunidad de tomar la decisión de unirnos y convertirnos en ‘luz para las naciones’. Sólo así el remolino global que nos rodea disminuirá, la humanidad estará en paz y un techo (Suká) de paz, se extenderá sobre nosotros.

En esa Suká, todos nos sentaremos como uno, sin lucha ni contienda y haremos de la unidad nuestro valor primordial. Ahora, a medida que reconocemos nuestra misión, debemos comenzar a elevar el principio, ‘ama a tu prójimo como a ti mismo’, por encima de todos los valores, hasta que se convierta en un techo de paja que nos protege de todos los problemas y aflicciones.

Si queremos acabar con nuestros problemas, liberar al mundo del antisemitismo y llevar una vida segura y feliz, debemos unirnos y dar ejemplo de unidad a las naciones. Esto traerá paz y tranquilidad al mundo.

Palabras de nuestros sabios sobre unidad, amor y la misión de Israel en el mundo

Unidad y amor

El éxito de nuestra nación depende sólo de nuestro amor fraternal y conexión como una sola familia.

Rabino Shmuel David Luzzatto

‘Ama a tu prójimo como a ti mismo’ es la gran regla de la Torá, para incluir unidad y paz, que es la esencia de la vitalidad, la persistencia y la corrección de toda la creación –con gente de diferente opinión que se une en amor y paz.

Rabí Nathan Sternhertz, Likutey Halajot [Reglas diversas], ‘Bendiciones para ver y bendiciones personales’, regla 4

Puesto que fuimos arruinados por el odio infundado y el mundo se arruinó con nosotros, seremos reconstruidos por el amor infundado y el mundo será reconstruido con nosotros.

El Raiah [Rav Avraham Itzhak HaCohen Kook], Orot Kodesh (Luces sagradas), vol. 3

Cualquier agitación en el mundo, viene sólo de Israel. Ahora somos llamados para que, voluntaria y conscientemente hagamos una gran tarea: construirnos a nosotros mismos y al mundo arruinado junto con nosotros.

El Raiah [Rav Avraham Itzhak HaCohen Kook], Igrot (Cartas), Carta  726

‘Ama a tu prójimo como a ti mismo’. Todo lo que quisieras que otros hicieran por ti, hazlo por tus hermanos.

Maimonides, Mishneh Torah, Shoftim, Reglas de duelo, capítulo 14

¿Cuándo el Creador tiene afición a la creación? Cuando todo Israel está unido sin envidia ni odio ni competencia y cada uno piensa en el bienestar y ayuda de su amigo. En ese momento el Creador está encantado con Su creación.

El libro, Recuerdos para Miriam, capítulo 11

Cuando todos los seres humanos están de acuerdo en abolir y erradicar su voluntad de recibir para sí mismos y no tengan más deseo que otorgar a sus amigos, todas las preocupaciones y peligros del mundo dejarían de existir. Y aseguraremos una vida buena y sana.

Rav Yehuda Ashlag (Baal HaSulam), Introducción al libro del Zohar, ítem 19

La misión de Israel

El pueblo de Israel debe ser la primera nación en lograr altruismo internacional y ser un modelo a seguir del bien y la belleza contenidos en esta forma de gobierno.

Rav Yehuda Ashlag (Baal HaSulam), Los escritos de la última generación

El pueblo de Israel, que es más apto para acercarse al Creador que las demás naciones, otorgará la recompensa al resto de las naciones.

Rav Baruch Ashlag (Rabash), Escritos de Rabash, volumen 2, Carta 18

La nación israelí fue construida como una especie de puerta por la que las chispas de luz brillarían sobre toda la raza humana en todo el mundo.

Rav Yehuda Ashlag (Baal HaSulam), Arvut (Garantía mutua)

Está escrito que cada naciones sostendrá a un judío y lo llevará a Tierra Santa. No es suficiente que puedan ir solos. Debes entender de dónde vendrán las naciones del mundo por esa voluntad e idea. Sepan que es por la difusión de la verdadera sabiduría, por lo que, evidentemente verán al verdadero Dios y la verdadera ley.

Y la difusión de la sabiduría a las masas se llama ‘Shofar (cuerno usado en fiestas)’. Como el Shofar, cuya voz recorre grandes distancias, el eco de la sabiduría se extenderá en el mundo y las naciones escucharán y reconocerán que en Israel hay sabiduría divina.

Rav Yehuda Ashlag (Baal HaSulam), Shofar del Mesías

Corresponde a la nación israelí calificarse a sí misma y a todo el mundo a través de la Torá y las Mitzvot (mandamientos), para desarrollarse hasta que tomen sobre sí, esa sublime obra de amor a los demás, que es la escalera para el propósito de la Creación, para la adhesión con el Creador.

Rav Yehuda Ashlag (Baal HaSulam), Arvut (Garantía mutua)

La construcción del mundo, que actualmente está arruinado por las espantosas tormentas de una espada sangrante, requiere la construcción de la nación israelí. La construcción de la nación y la revelación de su espíritu son una y la misma y es una con la construcción del mundo, que se deshace y espera una fuerza llena de unidad y divinidad y de todo lo que hay en el alma del Asamblea de Israel.

El Raiah [Avraham Itzhak HaCohen Kook], Orot (Luces), capítulo 9, p 16
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