“Recuerda los días de antaño”

Torá, Deuteronomio 32:07 – 32:09: Recuerda los días de antaño; reflexiona sobre los años de [otras] generaciones. Pregúntale a tu padre, y él te dirá; a tus ancianos, y ellos te informarán.

Cuando el Altísimo dio su suerte a las naciones, cuando separó a los hijos de los hombres, Él estableció los límites de los pueblos según el número de los hijos de Israel.

Porque la porción del Señor es Su pueblo Jacob, la porción de Su herencia.

Está escrito: “Porque la porción del Señor es Su pueblo Jacob, la porción de Su herencia”. Se trata de la línea media que combina todo el enorme egoísmo y toda la gran cualidad del altruismo, la cualidad del otorgamiento y el amor que se recibe del Creador.

Esta es una combinación de toda la naturaleza humana que se revela cada vez más, hasta el final. Una persona pasa por estados terribles cuando traiciona a todos y todo y está listo para destruir absolutamente a todos, incluyendo a el Creador. Esta es la línea izquierda.

Sin embargo, al mismo tiempo, la persona exige ser corregida, y esta es la línea derecha. No quiere tener estos estados egoístas en ella y recibe la línea derecha, que no destruye la línea izquierda, no la anula, sino que se crea frente a la línea izquierda.

Una persona comienza a combinar las dos líneas en sí mismo—la derecha y la izquierda— como un más y un menos. Construye su deseo en esto. Entonces, sobre la cualidad de la línea izquierda (egoísmo absoluto) y sobre la cualidad de la línea derecha (otorgamiento absoluto y amor), construye su alma. En otras palabras, el deseo de una persona se encuentra entre dos cualidades opuestas y las absorbe en sí misma: la cualidad del otorgamiento y la cualidad de la recepción.

El deseo quiere recibir, de lo contrario no podemos hacer nada.  Aspira a recibir porque el Creador lo requiere. En este sentido, el deseo, por su naturaleza, es opuesto al Creador y en su corrección, es absolutamente similar a él.

Nuestras cualidades que se convirtieron en recepción por el bien del otorgamiento se llaman Su pueblo, la combinación correcta de lo negativo y el positivo se llama Jacob.

Pregunta: ¿Por qué necesitamos siempre “recordar los días de antaño; reflexionar sobre los años de [otras] generaciones. Pregúntale a tu padre, y él te dirá; a tus ancianos, y ellos te informarán”?

Respuesta: La generación es algo que debe surgir de todas nuestras experiencias pasadas para llevarlas a la corrección, para crear el equilibrio global correcto: la acumulación de la parte negativa, positiva y media.

Pregunta: Entonces, cuando está escrito “Recuerda los días de antaño”, significa que, como si fueras a jalarlos a ti mismo para la corrección actual. Y en nuestro mundo, ¿no es verdad lo contrario: es mejor no recordar el pasado? Tan pronto como comenzamos a recordar el pasado, obtenemos muchos problemas adicionales.

Respuesta: Esto es la falta de la educación correcta, la visión correcta de la naturaleza y todo lo que hay en nosotros.

Todo viene del Creador, lo más importante es que “No hay nada más aparte de Él“. Si actuamos solo de esta manera, entonces no hay mal en el mundo y todo se crea solo para su corrección.
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De Kabtv ¨Secretos del Libro Eterno¨ 30/ene/17

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