¿Quién es Moisés?

Moisés simboliza el deseo de un trabajo realmente desinteresado -en la medida de lo posible en Egipto- para el Creador. Primero, Moisés crece en el palacio del faraón como un príncipe egipcio.

Es similar a todos en sus deseos, aún más a los egipcios que a los judíos, pero llega su momento de empezar a gobernar y convertirse en líder y, la calidad del otorgamiento despierta en él.

No podemos prescindir de Moisés, pues esta propiedad que lo sacará del estado animal debe ser despertada por el Creador que lo convertirá en ser humano, Adam, similar al Creador. Moisés es la propiedad de Biná, debe estar entre Maljut y Keter.

Moisés es la propiedad del Creador revestida desde arriba en la persona, para poder conectarse con esta propiedad como Maljut se conecta con Moisés desde abajo. Sin esta propiedad, no se podría entender qué es otorgamiento ni cómo se puede pensar en algo más elevado que el egoísmo, Maljut. Sin la propiedad de Moisés en nosotros, nunca llegaríamos a ser servidores del Creador. Es esta propiedad que distingue al ser humano del animal.

Moisés soy yo, una cualidad especial en mí, adquirida por la Luz que reforma que me permite trabajar con la fuente. Esta propiedad de Biná está dentro del hombre y es el medio por el que se corrige a sí mismo. Biná aún no se fusiona con el Creador. Solo ‘endulza’. Es la Luz de Jasadim. Biná y Maljut se unen para trabajar juntas, llegar correctamente a Keter y fusionarse con el Creador.

La condición para entrar en Egipto es la voluntad o la resistencia a unirse. En otras palabras, la gente debería estar a favor o en contra de la unión, no indiferente. Egipto incluye a los hijos de Jacob, aquellos que han sido entrenados por los antepasados.

El paso de los antepasados ​​está completo en este punto. La etapa de los hijos, ‘los hijos de Israel’, inicia porque Jacob, en un gran estado, se llama Israel. Es un nuevo estado, una nueva etapa.

¿Por qué el faraón no mató a Moisés? No pudo hacerlo porque sólo se puede matar a alguien con quien, de alguna manera, se está conectado y Moisés no tiene nada que ver con el faraón. Se escapó del palacio del faraón y regresa totalmente diferente, sin conexión con el pasado.

Es un milagro, porque Moisés creció en manos del faraón. Está escrito en el Midrash que Moisés se sentó en el regazo del faraón, jugó con su barba y probó su corona. Por supuesto, no se trata de eventos históricos, sino de los secretos de la Torá. Moisés regresó al faraón y no parecieron reconocerse el uno al otro. No fue una reunión del abuelo con su nieto fugitivo.

Moisés ya no se refiere al faraón, por lo tanto, el faraón no puede hacer nada: ni matarlo, ni romper con él, ni gobernar sobre él. Moisés salió del poder del faraón. El faraón es Maljut y Moisés es el estado de Biná. No están conectados. Moisés tampoco puede hacer nada contra el faraón. Sólo el Creador, al controlarlos a ambos, puede despertar fuerzas en ellos.

Primero, el faraón eleva a Moisés en su palacio porque gracias al pueblo de Israel, Egipto era más rico. El deseo egoísta de disfrutar usa la cualidad de otorgamiento y recibe ganancias enormes.

Tan pronto como estemos en el grupo, deseamos unirnos, pero no podemos hacerlo, es señal de que estamos en el umbral de la entrada a Egipto. Revelamos en nosotros mismos resistencia para unirnos. Necesitamos cuidar la conexión en la decena, en la medida en que sentimos que el faraón gobierna nuestra relación.

La unidad en la decena se expresa en el deseo de revelar al Creador.
[223068]
De la lección diaria de Cabalá 11/mar/18, “Preparación para Pesaj“, parte 1

Material relacionado:
“Y Moisés se acercará solo a El Señor”
Y Moisés bendijo a los hijos de Israel
Trayendo a cada uno al nivel de Moisés

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta



Entradas Previas: