El tamiz egipcio

Antes de entrar al mundo espiritual una persona pasa por una etapa muy difícil que es llamada “siete años de hambruna”, el endurecimiento del corazón. Ella ve que se está ahogando en su egoísmo, es incapaz de salir de este, y nunca será capaz de salir de ahí. Y esta es la verdad porque el deseo de disfrutar es nuestra única naturaleza.

Este periodo es peligroso porque podría parecerle a una persona que está bien permanecer en sus deseos egoístas y no vale la pena luchar contra ellos ¿Por qué sufrir en vano intentando deshacerse de ello si de todas maneras nada resultará? El egoísmo le describe a la persona que no tiene ninguna esperanza de salvación.

Este es realmente el caso: no hay esperanza de recibir ningún llenado en nuestro deseo de disfrutar. Y la persona aún no tiene un deseo de otorgar. Por lo tanto, huye hacia la religión o todo tipo de “prácticas espirituales” con el fin de no sentir que su naturaleza está en su contra. Lo principal es no sentir que enfrentas al Faraón. Por lo tanto, huye de Egipto.

Está escrito: “Mil entran en la habitación y uno sale hacia la Luz”, así es como somos cernidos a través de un tamiz egipcio. “Y sólo los héroes entre ellos, cuya paciencia prevaleció, vencieron a los guardias y abrieron la puerta”. Necesitamos entender que este es un periodo prolongado y amargo llamado el exilio. Requiere de conexión, resistencia y apoyo mutuo, de otra manera la persona no puede sobrevivirlo. La salida más cercana por la que las personas abandonan este camino es la religión, la cual permite ir dentro de la razón en lugar de en fe por encima de la razón.

Por lo tanto, es necesario crear un entorno fuerte, una atmósfera de apoyo mutuo y garantía con el fin de ayudar el uno al otro a construir un Kli (vasija) para la futura revelación.1

Antes del éxodo de Egipto, la persona entra en un período oscuro en el que se encuentra a sí mismo más y más profundo en su egoísmo, cada día tiene menos y menos fuerza para pelear contra este. El deseo de disfrutar le envía todo tipo de pensamientos extraños, deseos, y acciones, cada vez más distantes de la espiritualidad. Le parece a la persona que en lugar de avanzar va hacia atrás.

Y entonces, se ve tentado a dirigirse a la religión, la cual promete una recompensa inmediata por cada acción tomada, como si la persona sola fuera suficiente para la corrección. Esto es ciertamente atractivo y la persona abandona.

Rabash escribe que específicamente esas personas que se han involucrado en la Cabalá por un largo tiempo han hecho un buen progreso, y después abandonan sin entrar en el mundo espiritual corren el riesgo de volverse grandes oponentes a la Cabalá o incluso enemigos. Después de todo, por una parte, parecen entender de lo que habla pero, por otra, no lo alcanzan.2

No hay ninguna otra fuerza actuando en la realidad excepto el Creador. Lo único que le permite Él al ser creado es tomar conciencia de lo que le está sucediendo y qué está haciendo la fuerza superior con él. El ser creado debe aplicar todos los esfuerzos posibles hacia este punto de conciencia. Pero en realidad, en el pasado, ahora, y en el futuro, todas las veces, en todos los niveles, sólo el Creador ha actuado, actúa y actuará.

Y hemos sido asignados para revelar Su trabajo. Mediante esto no influimos en el trabajo en sí, pero queremos apreciarlo y alcanzar toda la grandeza del Creador. 3

Está escrito: “Yo y no un mensajero”. Es decir, el Creador mismo nos saca de Egipto. Esto significa que estamos en un contacto directo con el Creador, con la fuerza superior, sin ningún intermediario. “Intermediario” significa que en mi demanda aún no me siento directamente ante el Creador y no conecto todas mis esperanzas de salvación sólo con Él.4

Necesitamos hacer enormes esfuerzos ahora para que cada uno haga escrutinio de su propia condición y sienta que este es el exilio egipcio. La señal de cercanía del éxodo de Egipto es una sensación de completa impotencia en absolutamente todo, desde todos los lados. En este estado de desesperación, el Creador se revela y nos salva.

Sin embargo, necesitamos hacer escrutinio de este estado juntos, esta debe ser nuestra decisión común. Uno no puede salir de Egipto solo, sino sólo gracias a la toma de consciencia en el Kli general.5

El egoísmo le asegura a una persona que el camino no debe ser tan difícil e inflexible como sugiere la sabiduría de la Cabalá ¿Por qué atormentarte peleando con tu egoísmo? Existen muchos métodos psicológicos que te permiten calmarte y llevarte bien con tu deseo de disfrutar.

Claramente, esto es muy atractivo. Por lo tanto, desde el momento en que la sabiduría de la Cabalá surgió, a través de toda la historia, diferentes metodologías se desarrollaron en paralelo con ello. Y cuando la sabiduría de la Cabalá cayó en ocultamiento, esto sirvió como la razón para el surgimiento de las tres religiones mundiales.

La religión endulza la vida de una persona. Deja que las personas lleven a cabo acciones externas en lugar de internas, y promete una recompensa por ellas en este mundo y en el mundo por venir. Es claro que el egoísmo está buscando una compensación para sí.

Sin embargo, está específicamente organizado desde arriba para que existan otros sistemas, en adición a la Cabalá, que ayuda a averiguar qué es el egoísmo en relación a la fuerza de otorgamiento, la fuerza del Creador. Nuestra tarea es sólo continuar aclarando el deseo del superior. 6

De la primera parte de la lección diaria de Cabalá, Escritos de Rabash: “La diferencia entre misericordia y verdad y falsa misericordia” 28/mar/18.

1 Minuto 8:28-11:47

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