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Ascender a la Dimensión Superior

laitman_2009-05-28_8266_w[1]Cuando las almas logran la unión, el hombre revela una realidad nueva.

Porque hay diferencia entre un cuerpo único y un cuerpo dividido en diferentes partes, aunque estas partes estén vivas y cada una de ellas sienta su propia existencia.

Ahora nos sentimos como existentes en este mundo. Esto representa el nivel de la existencia de cada una de las partes, las cuales no están conectadas con las otras, en un único organismo.

A cada parte le dan una energía vital, la animal, como un órgano extraído del cuerpo y conservado para ser trasplantado a otro organismo.

Por lo tanto, existen unos órganos “listos para el trasplante” cuya vida es mantenida, con el fin de que no desciendan al nivel animal. Estos órganos se sienten como existentes en nuestra realidad. Esos órganos somos nosotros.

Si nosotros —un grupo de estos órganos— deseamos unirnos y lo pedimos, entonces nuestro deseo mutuo (la plegaria, MAN) invoca arriba (en un nivel superior) la fuerza que nos puede unir.

Entonces, en nuestra unión, sentimos la realidad espiritual como un cuerpo, cuyos órganos empezaron a unirse. Este cuerpo ya vive una vida nueva que no tiene nada que ver con la vida anterior, cuando cada una de las partes de este cuerpo espiritual intentaba mantener su existencia animal.

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Ascendemos, del nivel animal a un nivel de existencia nuevo: el nivel humano. La sensación de esta vida conjunta de todos los “órganos del cuerpo” (del alma común) se denomina “el Mundo Espiritual”.

Ahora, el nivel anterior ya no se considera como vida, porque nosotros no existimos por separado, sino que proveemos —a cada uno de nosotros— con una energía vital, y la Luz nos trae una existencia totalmente nueva.

Esto hace que la vida anterior —en el nivel animal— ahora nos parece inferior e inútil.

La necesitamos sólo para unirnos con otras almas que existen en este mundo en el nivel animal; los deseos que aún no han participado en nuestra conexión. Entonces, estas almas también ascenderán.

Sin embargo, nuestra vida espiritual —la cual logramos en este momento— no necesita este nivel tan bajo. No lo necesitamos porque ya estamos en la Dimensión Superior.

(Extracto de la lección sobre el libro del Zóhar, correspondiente al 18 de mayo 2010).

La ley del amor supremo

laitman_2008-12-25_8420_w[1]Pregunta: Yo había llegado a la ciencia de la Cabalá, la ciencia que trata sobre la recepción, para recibir. Y de repente veo que en ella se estudia cómo aumentar el deseo. ¿Dónde está la recepción en esto?

Respuesta: Esto es la recepción. Porque si recibo del Creador una fuerza especial llamada “el amor”, de la cual no entendemos nada, con la ayuda de esta fuerza adjunto a mí todos los deseos que existen en la realidad. Todos ellos se convierten en mis deseos y yo los recibo ya llenos.

Esto se llama la ciencia de la Cabalá: cómo recibir los deseos llenos de todo el bien. Todos ellos son tuyos. Te falta sólo sentir el amor hacia ellos. Entonces descubrirás que todos ellos están al Final de la Corrección. Y todo esto es tuyo.

Obteniendo la fuerza del amor, empiezas a sentir los deseos del prójimo mejor que él mismo. Y entonces le llenas según tus sensaciones. Como una madre que siente las necesidades de su hijo.

En la espiritualidad, el superior sabe mejor lo que necesita el inferior. El inferior simplemente grita haciéndote saber su deseo. Pero tú conoces todos sus deseos, él no. Porque tú eres el superior. Si eres el otorgante, si tú lo llenas, entonces tú eres superior a él. Y sabes de él más, que él mismo.

Así es la ley superior del amor que no tiene nada que ver con los conceptos que tenemos nosotros de la palabra “amor” en nuestro mundo.

(Extracto de la lección según el artículo Matan Torá (La entrega de la Torá) de Baal HaSulam, correspondiente al 3 de mayo 2010).

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laitman_2009-08_2936[1]Pregunta: ¿Debería cada uno de nosotros conocer su función en el sistema general para cumplirla con precisión?

Respuesta: En este momento tú no lo sabes, pero con el tiempo lo sabrás.

Cuanto más progreses y actúes conscientemente junto con los demás, entenderás hasta qué punto estás conectado, qué es lo que debes hacer precisamente y como actúa sobre ti todo este sistema.

Empezarás a descubrir un mundo transversal de múltiples capas. Además de lo que ves en él ahora, lo descubrirás con mayor profundidad, verás las fuerzas que actúan en él y como utilizarlas. El aire de repente será más denso. Se llenará de múltiples fuerzas, pero tú sabrás como usarlas.

Como un niño pequeño que descubre un mundo nuevo y que de repente ve que existen muchas cosas interesantes. Algunas cosas se pueden abrir, cerrar, darles vueltas y que todo esto está conectado entre sí. Él empieza a sentir a este mundo cada vez más.

Sin embargo, cuando el niño nace no sabe y no siente nada. Incluso no ve y no oye nada. Pasará un tiempo antes de que empiece a oír, ver y distinguir los sabores. Lo mismo nos sucede a nosotros en el mundo espiritual.

Lo que haces ahora se llama “la fuerza mágica” (Segula). Estas activando el sistema sin saber cómo. Es igual a cuando eras un recién nacido y llorabas sin entender nada, pero tu llanto actuaba sobre tu mamá y ella se preocupaba por ti. Igualmente ahora, si es que lo deseas, tu deseo como  un “grito”, actuará sobre la Madre Superior, Ima Ilaa, (Bina se llama Ima, la madre), y ella se ocupara de ti.

Y no tienes que saber nada más. Antes gritabas y no sabías que exigir. No le tenías que explicar a tu madre qué botella sacar del frigorífico y a qué temperatura calentarla. ¡Simplemente gritabas! Lo mismo ahora respecto a la espiritualidad. Luego tus gritos empezarán a ser más conscientes, empezarás a exigir algo concreto. Vas a relacionarte con lo Superior y día tras día vas a desarrollar más esta relación.

(Extracto de la lección durante la fiesta Lag ba Omer, correspondiente al 1 de mayo 2010).

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La medicina ya ha comenzado a trabajar

gruppa_serdze_100_wp[1]No se sabe cuánto se requiere a trabajar todavía para ver el mundo nuevo y corregido realmente.

Pero se puede ver los resultados de nuestro trabajo en la medida en que se despierta el pueblo.

Como resultado de este despertar, deben ocurrir algunos grandes cambios cualitativos. Las personas comenzarán a sentir la realidad espiritual.

Para esto tenemos que alcanzar una potencia que se llama “seiscientas mil almas”.

Se requiere alcanzar esta potencia según la dimensión y la fuerza, es decir, según la cantidad de personas que aspiran a la meta espiritual y según la fuerza de su comprensión, la conexión entre ellos, la importancia que ellos sienten al respecto.

Tan pronto como alcanzemos tal potencia de “seiscientas mil almas”, se revelará el mundo espiritual ante nosotros.

La meta de la difusión de la Cabalá consiste en juntar en este movimiento a esas personas para poder alcanzar “la primera parada” en el mundo espiritual, que es el descubrimiento espiritual.

Cuando nos unamos entre nosotros con esa fuerza y en esa cantidad, entonces la cantidad multiplicada por la cualidad dé la potencia necesaria (P=U x I, la potencia es igual a la tensión multiplicada por la intensidad de la corriente), surgirá la vasija espiritual P, en la cual puede revelarse el Creador.

Y entonces todos, quienes participan en esta vasija común, sentirán el descubrimiento de lo espiritual. Esto se llama el descubrimiento del Creador a la creación.

Esto depende sólo de la importancia que le damos a lo espiritual respecto a lo material.

Ya estamos construyendo esta vasija común del descubrimiento del Creador. Sin embargo, hasta que no la terminemos, no podremos revelarla.

Esta vasija se manifestará en nuestras sensaciones con el Creador en ella.

(Extracto de la lección sobre el artículo Prefacio al libro del Zóhar, correspondiente al 20 de abril 2010).

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La reanimación del alma mundial

laitman_2010-03-10_5442Si anhelo, junto con mis amigos, revelar en mí mismo las cualidades interiores sobre las cuales habla el Zóhar, éstas se revelarán.

Sólo debo desear, fuertemente, que esta cualidad del otorgamiento mutuo, del amor, de la garantía mutua se revele en todos nosotros. Al hacer esto, influyo sobre todas las partes de mi alma, las cuales identifico como la gente ajena. De esta forma, cada uno de ellos se despierta a sí mismo.

Tú eres una parte de mí, pero no puedo actuar directamente en ti, estamos apartados por el egoísmo, el cual actúa como un tabique entre tú y yo.

¡No tengo acceso a ti, es decir, a una parte de mi alma! ¿Qué puedo hacer? ¡Sólo en la medida en que restablezca mi alma, revelaré en ella al Creador, al Mundo Superior!

Ese algo consiste en buscar cómo puedo influir en ti para estimularte, es decir, estimular mi parte, animándome a mí mismo.

Te influyo y, cuando te corriges y animas a ti mismo, veo que eso lo he hecho yo. ¡Por tanto, esa parte me pertenece a mí! De este modo, anexo a mí a toda la creación.

Está escrito: “lo mundano de tu amigo es lo espiritual tuyo”. Cuando motivo al amigo hacia la corrección a través de las acciones mundanas, acerco espiritualmente una parte de mi alma hacia mí.

Así es como actúa cada uno de nosotros: hago que todos los demás retornen a mí. ¡Resulta que nunca estoy trabajando ante alguien que me sea ajeno!

Otorgar a los demás y amar al prójimo es simplemente otra forma “egoísta” (pero correcta) de tratar con las partes de mi propia alma. Más adelante, se revelará ante mí que estas partes son mías.

Es una situación parecida a la de haber estado odiando al hijo de mi vecino por amargarme la vida al tocar el piano, pero ahora descubro que realmente él es mi propio hijo.

Este descubrimiento me lleva a arrepentirme de mi odio, es decir, de mis errores y crímenes anteriores, transformándolos en mis meritos.

Lo mismo hacemos nosotros en la etapa de preparación a la revelación espiritual: revelamos nuestros pecados, nuestro odio a todos. Después lo corregimos, asumiendo que todo esto es nuestro.

(Extracto de la lección sobre el libro del Zóhar, correspondiente al 06 de abril 2010).

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De las lecciones del Libro del Zohar, 06/04/2010
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En la búsqueda del alma

laitman_2010-03-10_5477Pregunta: ¿Qué deseos en mí pertenecen al “corazón de piedra” que se corregirán sólo al final de la corrección?

Respuesta: Todos los deseos sobre los cuales habla la ciencia la Cabalá —Galgalta ve Eynaim, AJaP, corazón de piedra— son nuestros deseos rotos, con los cuales estábamos unidos y juntos, pero esta conexión se rompió.

No son en absoluto los deseos de las satisfacciones de este mundo. Los deseos rotos se encuentran entre nosotros, son la ausencia de nuestra buena conexión. Ahora no los sentimos en absoluto. ¿Acaso siento ahora que no estoy conectado contigo, que me falta esta conexión y que está rota? ¿Acaso lamento el odio que te tengo?

No siento en absoluto los deseos que requieren la corrección. Mientras, no tengo nada que corregir, ya que no veo qué me falta y qué se rompió. Por eso, dentro de cada uno nosotros no hay deseos que pertenecen al alma, excepto un punto en el corazón (en quien éste ya se ha manifestado).

Este punto sería el comienzo de nuestra alma, y dentro de él comenzáramos a aclarar nuestras conexiones que requieren corrección. Los deseos humanos comunes no tienen ninguna relación con nuestra conexión con otras almas. Por eso todavía nadie tiene el alma, sino solamente un cuerpo material, animal, es decir, nuestros deseos materiales no se relacionan al alma.

(Extracto de la lección sobre el libro del Zóhar, correspondiente al 19 de marzo 2010).

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Que es el alma

Al borde entre la oscuridad y la Luz

laitman_2009-03-18_8399_w[1]Cuando construimos la vasija de nuestra alma común (Kli) para la corrección por la Luz, el nivel de la conexión entre nosotros tiene cuatro etapas.

Y sólo cuando alcanzamos la última etapa, revelamos toda la creación en toda su profundidad, desde comienzo hasta el fin y desde fin hasta el comienzo.

Todo esto se revela en la profundidad de la conexión entre las almas. Como resultado del rompimiento, apareció la posibilidad de revelación.

Estábamos conectados incluso antes del rompimiento del alma común, pero en esta conexión no había revelación, comprensión, sensación de la esencia de la creación.

Después del rompimiento, se reveló el brecha entre las partes de la realidad, es decir, entre las almas.

Y ahora, uniendo todas las almas, revelamos las cinco etapas de Aviut (el espesor del deseo) de la conexión entre nosotros y lo corregimos. Entonces, el mismo Aviut se convierte en Zakut (la limpieza del deseo).

En vez de la conexión natural entre nosotros antes del rompimiento —que existía debido a la Luz—, ahora nuestra conexión existe en base a la revelación de contradicciones y el odio entre nosotros y la corrección de éste.

Resulta que alcanzamos la revelación en la manifestación del odio y en la conexión entre nosotros por encima del odio.

Entonces, podemos sentir la oscuridad del abismo que existe entre nosotros en toda su profundidad, en la cuarta etapa del deseo (Aviut). También podemos sentir la conexión, el amor y la Luz que invitamos desde arriba, es decir, la limpieza de nuestros deseos (Zakut).

Este abismo entre la oscuridad y la Luz, que se manifiesta en la conexión entre nosotros, se llama la revelación de lo espiritual, del Creador, de la creación. Allí alcanzamos la autorrealización.

(Extracto de la preparación para la lección sobre el libro del Zóhar, correspondiente al 17 de marzo 2010).

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Cómo conocer la raíz del alma

laitman_2009-06_3382_w[1]Pregunta: ¿Cómo conocer mi lugar en el sistema general de las almas?

Respuesta: Se requiere volver a la raíz del alma. Sólo aquel que termina su corrección personal y se eleva a la raíz, conoce su lugar en el sistema general.

Y esto sólo de forma relativa, ya que todo el sistema no ha alcanzado la corrección completa.

Es absurdo preguntar ahora por tales estados elevados. Es como un niño pequeño que pregunta quién será él a los cincuenta años. Incluso en los límites de nuestro mundo, no somos capaces de comprender tales cosas.

En lo espiritual la diferencia entre los escalones es tan enorme —incluso hay una inversión de todas las cualidades—, que la persona no puede conocer ni siquiera el siguiente escalón.

Éste siempre llega por la anulación a sí mismo y por la conformación con el estado, el cual, al comienzo, no puede aceptar. Así es la naturaleza de los escalones espirituales.

Por eso es absurdo preguntar ahora por la raíz del alma y el fin del trabajo. Se requiere realizar correctamente lo que tenemos que cumplir aquí y ahora. En este caso,  avanzaremos.

Poco a poco recibiremos experiencia y dejaremos de hacer tales preguntas, ya que comprenderemos que cada escalón que sigue es un nuevo mundo.

Todas nuestras preguntas son posibles sólo en el mismo nivel donde nos encontramos ahora.

Nuestra actual incomprensión del mundo espiritual es la incomprensión del primer y minúsculo escalón que se encuentra sobre nosotros. Incluso éste está escondido de nosotros y no somos capaces de discernirlo de ningún modo.

Se encuentra ante de nosotros, pero debemos perfeccionar nuestras cualidades paso a paso, conformando todos los 613 deseos con este escalón.

Y entonces entraremos en contacto con la Luz Superior que se llamará nuestro siguiente escalón.

Luego ajustaremos nuestras 613 propiedades a un estado más elevado y junto con la Luz Superior revelaremos un escalón aún más alto. Así nos elevamos.

(Extracto de la preparación para la lección sobre el libro del Zóhar, correspondiente al 16 de marzo 2010).

El sistema de Rashbi vivifica el alma común

img_8378[1]Los cabalistas que vivieron hasta los tiempos de Rashbi también hicieron correcciones en el sistema común de almas, pero en un nivel más alto.

El sistema Rashbi es el sistema vinculado directamente con nosotros. Por eso nos referimos al libro del Zóhar como la fuente principal.

Los cabalistas, al hacer las correcciones en el sistema de las almas rotas, crean en él enlaces y preparaciones especiales para la corrección general.

Ellos vivifican este sistema, pasando la Luz a través de canales de conexión que hicieron dentro de él. Por eso podemos elevarnos y corregirnos dentro de este sistema.

Corrigiéndose el alma cambia, no sólo a sí misma, sino que aporta las correcciones para todas las otras almas.

Sin embargo, hay almas como Rashbi que juegan el rol principal en la corrección. Estas almas terminan una cierta etapa y preparan la base para todas las correcciones posteriores.

Nos parece que el alma corregida es una parte aislada del sistema. Pero esto es incorrecto.

Todo el sistema de almas —creación unida y única— es como una imagen holográfica: en cada parte está incluida toda la imagen. Por otro lado, en la imagen entera y en cada una de sus partes, se encuentra cada parte.

Soy la parte del sistema de almas, dentro de mí se encuentra todo el sistema. Yo también estoy incluido en cada parte del sistema.

El alma no es una unidad entera. Ella está “esparcida” por todo el sistema de la creación y atraviesa con sus propiedades todo Maljut del Mundo del Infinito ¡Y así cada uno de nosotros!

Y cuando cada uno completa todo, se origina una gran esfera de almas, en la cual funciona el sistema de Rashbi, corrigiendo este sistema porque a través de él recibimos la Luz que corrige y llena.

(Extracto de la preparación para la lección sobre el libro del Zóhar, correspondiente al 16 de marzo 2010).

En qué consiste el beneficio de la partición

laitman_2008-12-18_shest_wPregunta: ¿No comprendemos en qué consiste el beneficio de la partición?

Respuesta: Por ejemplo, tengo en casa un televisor. Y aunque es un aparato muy sofisticado, cada ama de casa puede usarlo pulsando los botones. Y para los niños esto en absoluto no es un problema.

Supongamos que él se rompió en pequeños pedazos y no tengo otra alternativa, debo repararlo. ¡Qué inteligente yo sea después que lo repare!  Debo conocer todo su mecanismo, todos sus partes de plástico y metal, todos los cables, todas sus conexiones, todas sus leyes de funcionamiento mutuo.

Porque se trata del rompimiento total y completo. Debo saber todo para repararlo. Según esto entiendo su mecanismo y a quien le ha creado. Si él puso toda su esencia en su creación, entonces entiendo y percibo el creador mismo.

Es decir, el alma única Adam Rishón antes del rompimiento es algo totalmente distinto de la misma alma después del rompimiento y corrección. En lugar del conocimiento instintivo cómo “apretar los botones” y actuar en el nivel animal —a que me obliga la naturaleza—, yo por mí mismo uno toda la creación en todo único, alcanzo el fin de la corrección, cuando toda la creación se hace mía. Con todo esto, obtengo la razón del Creador.

(Extracto de la lección nocturna sobre el libro del Zohar, correspondiente al 11 de marzo 2010)