entradas en 'Congresos' categoría

Fuerzas comunes contra el egoísmo individual

Pregunta: He estado estudiando Cabalá desde hace varios años, y esta semana participaré en mi primera convención. ¿Cómo preparo mi corazón y mente para este evento?

Respuesta: No tenemos otro lugar, otra fuente, otra posibilidad de recibir la fuerza espiritual. El grupo y el estudio, las conversaciones, charlas y difusión, estas cosas son la “prosa” diaria. Naturalmente, también contribuye a nuestra unidad, sin embargo, una convención (Kenes), representa algo más, una convocatoria (Kinus) de corazones.

En la espiritualidad, todo se correlaciona con la unidad, de donde sacamos nuestra fuerza. Cada día tratamos de hablar de ello y de realizarlo, construimos las intenciones, tenemos reuniones de amigos y lecciones especiales cada semana, sin embargo, estos no son estados en los que es realmente posible recibir una fuerza grande y poderosa que nos empuje hacia adelante como en una convención.

Maljut del mundo de Atzilut es llamada la “congregación de Israel” (Knesset Israel), ya que reúne y une todos nuestros deseos que están dirigidos hacia la meta espiritual. En esencia, una convención es la construcción de la Maljut del mundo de Atzilut, la creación de una vasija corregida espiritual unida. No hay alternativa a esto.

Y es por eso ante todo que recomendamos que todos participen en la convención y se aseguren de no perdérsela. La persona no tiene otra oportunidad para recibir la fuerza para el avance espiritual.

Además, basados en la experiencia, sabemos que las convenciones son seguidas por tiempos no muy agradables, por períodos de descenso. Tú necesitas la convención para abastecerte de fuerza y ​​pasar suavemente este descenso como si no existiera. Es como si estuviéramos nivelando la presión entre dos polos. Recibimos el “más” (+) al reunirnos y nos damos una enorme fuerza unos a otros, y cada uno de nosotros recibe el “menos” (-) de forma individual después de la convención, esta negatividad nos divide y nos separa. Sin embargo, yo trabajo con ella con la ayuda de la fuerza común que he recibido de todos los demás, y al final la corrijo.

Yo no tengo otra oportunidad para corregir mi menos, mi egoísmo, mi “veneno”, mi “ángel de la muerte”, mi inclinación al mal. Lo único que puedo hacer es ser inspirado por el ascenso común y utilizarlo para corregir mi descenso personal. Lo mismo sucede en las clases y reuniones de amigos, sin embargo, las convenciones son posibilidades sin precedentes para atraer la fuerza de los amigos, corregir el mal privado en ti, unir y apoyar una conexión unificada con todos, tratando de otorgarles. Así avanzamos.

Ha habido convenciones que en realidad no fueron seguidas por descensos. Pero últimamente hemos comenzado realmente “a caer”, y ahora entendemos que no hay nada artificial aquí. Esto es necesario para la existencia, de lo contrario, moriremos espiritualmente.

Ha llegado el momento: Todas las convenciones están destinadas a recolectar la fuerza, que más tarde nos permitirá corregirnos. Yo no asisto para divertirme y disfrutar, para ir a las lecciones y conciertos con mis amigos. No, yo necesito esta unidad para continuar inmediatamente con esta unidad, corregir mi inclinación al mal, las fuerzas de separación que se despiertan en mí.

Por esto es tan importante ir a la convención y también es muy importante mantener una relación máxima entre nosotros después de él, tratando de sentir la lucha que estamos librando. Si, después de la convención, lleno de tensión y desgarrado por las contradicciones, aún puedo pasar esta etapa de manera uniforme, manteniendo la fuerza que he recibido de todos y mantenerme en el grupo, si, cuando experimente un descenso, me puedo elevarme por encima de él, entonces el “más” (+) y el “menos” (-) se funden en un todo único: La inclinación al mal, un gran deseo se manifiesta en mí, pero una pantalla, el poder de la unidad que he adquirido, regirá por encima de éste.

Esperemos que esta sea la forma en la que usemos nuestras convenciones.

(77442 – De una lección en New Jersey del 09 de Mayo del 2012, Shamati # 25)

Material Relacionado:

¡Es tiempo para la acción espiritual!
Hasta que la sombra se desvanezca
Un nuevo nivel de unidad

Convirtiendo lo malo en bueno

Pregunta: El Creador hizo la inclinación al mal y la buena inclinación. Está escrito: “Yo creé la inclinación al mal”. Entonces, ¿dónde viene la buena inclinación?

Respuesta: En realidad, no existe una buena inclinación. Existe sólo la inclinación al mal, que fue creada inicialmente por el Creador. Es por eso que Él nos dice que Él creó la inclinación al mal. Pero nosotros la corregimos con la ayuda de la Torá y la convertimos en la buena inclinación.

“Inclinación” es el deseo. El deseo permanece. Pero “al mal” significa que yo constantemente deseo recibir para mi propio beneficio, y entonces esto me perjudica porque yo me encierro en este mundo como un pequeño animal, viviendo los años que tengo que vivir. Este es el tipo de vida más miserable posible en la realidad.

La buena inclinación quiere decir que tratamos de unirnos en el grupo y ver que no somos capaces de hacerlo, y comenzamos a gritar en una oración común. Entonces, la Luz que Reforma viene y crea unidad entre nosotros, y dentro de esa unidad se revela la intención de otorgar, la Luz. Entonces, en vez de la inclinación al mal, tenemos la buena inclinación, el mismo deseo, pero con la intención de unirnos con el prójimo.

(77693 - Del 3º seminario de la Convención en New Jersey del 12 de Mayo del 2012)

Material Relacionado:

Todos los placeres del mundo
La inclinación al mal y la semilla de un alma
Re-emplazando una inclinación

Una pantalla es muy simple…

Pregunta: ¿Puede una persona adquirir una pantalla anti egoísta, si ésta sólo puede adquirirse a través del grupo? ¿O es el Creador el único que puede darnos una pantalla?

Respuesta: La Luz llega a través del grupo en respuesta a mi petición y construye una pantalla dentro de mí, la cual me ayuda a elevarme por encima de mi ego y a conectarme con el grupo. Una pantalla es un nexo de unión entre el grupo y yo, o entre el Creador y yo, que es la misma cosa. Ésta me ayuda a superar el egoísmo y, una vez que yo me eleve por encima de mí mismo, me conecto con la Luz, con el Creador, con la esencia del grupo que se revela en el centro del grupo.

No necesitamos otra cosa diferente a la pantalla. Existe mi deseo y existe el grupo en el que se encuentran la Luz y el Creador, y la pantalla me ayuda a conectarme con ellos. Así es como yo entro en el mundo espiritual: en el centro del grupo.

(77696 – Del 4º seminario en la Convención de New Jersey del 13 de Mayo del 2012)

Material Relacionado:

Una pantalla contra todas las dudas
La pantalla es un cálculo para el trabajo con el deseo
Un escudo contra el ego

Mantente enfocado

Pregunta: ¿Puede un deseo físico, por ejemplo, el deseo sexual interponerse en mi camino espiritual?

Respuesta: Los deseos físicos por comida, sexo, familia, dinero, honor, poder, y conocimiento, no pueden interponerse en el avance espiritual de la persona. Nosotros no debemos tratar con lo que pertenece al cuerpo de manera separada.

Sólo debemos preocuparnos por el odio que sentimos hacia los amigos y luego hacia todo el mundo.

Si tú quieres comer cinco porciones en vez de una, eso es perjudicial para el cuerpo, pero no interfiere con el camino espiritual. Lo mismo ocurre con el sexo.

Así que pensar sólo en la conexión con el Creador a través de los amigos, y puedes dejar de preocuparte por todo lo demás.

(77366 – De la Convención en Brasil del 06 de Mayo del 2012, Lección 5)

Material Relacionado:

¿Qué deseos llenar?
El desarrollo espiritual puede ser aprendido de los bebés
El mundo es la percepción dentro de nuestros deseos

Convención en New Jersey – 05.13.12

 

Convención en New Jersey, Lección 4

Vídeo: Reproducir ahora| Reproducir en Popup | Descargar

Audio: Reproducir ahora| Reproducir en Popup | Descargar

Convención en New Jersey, Taller 4

Vídeo: Reproducir ahora| Reproducir en Popup | Descargar

Audio: Reproducir ahora| Reproducir en Popup | Descargar

Convención en New Jersey, Lección 5

Vídeo: Reproducir ahora| Reproducir en Popup | Descargar

Audio: Reproducir ahora| Reproducir en Popup | Descargar

¿Cómo podemos alcanzar Atzmuto?

Pregunta: El Creador nos lo da todo, Él nos da a los traductores, las salas de estudio, los centros de aprendizaje, etc. ¿Por qué no nos conceden la corrección?

Respuesta: El Creador puede dárnoslo todo, pero no puede hacer que la creación lo alcance a Él y se vuelva similar a Él.

¿Qué significa eso de que el Creador nos concede las asambleas y nos ofrece la tierra? ¿Por qué creó Él nuestros congresos y los países en los que vivimos? ¿Para qué los necesitamos? Podríamos habernos quedado en el Mundo del Infinito, y eso sería todo. ¿Por qué hemos descendido a través de cinco mundos a este reino? ¿Para sentir los problemas y experimentar los estados por los que pasamos todos? ¿Quién los necesita? Si le preguntas a cualquiera en el mundo, verás que nadie los quiere.

El Creador hizo una sola cosa: ¡un punto!, Nada más. La Luz entró en el punto y comenzó a interactuar con él. La propiedad de la Luz es el otorgamiento, la cualidad del punto es recibir. Ellos constituyen dos estados opuestos: positivo (+) y negativo (-), un poder microscópico de la Luz (otorgamiento) y una pequeña fuerza de recibir contraria a ella. Estas dos fuerzas siguen evolucionando constantemente.

El Creador no hizo nada más que esto. El Creador es algo intermedio, externo, que se llama Atzmuto (Por Él mismo). Para alcanzar las propiedades de Atzmuto y ser capaces de percibirlo, tenemos que combinar ambas propiedades para que sean iguales, similares entre sí; la propiedad de la recepción debe volverse idéntica al atributo de otorgamiento. En otras palabras, la propiedad de recepción debe aprender a otorgar de la forma en la que lo hace el poder de dar.

Cuando nos volvemos iguales al atributo de otorgamiento (la Luz) comenzamos a equilibrarnos entre estas dos fuerzas, experimentando así la fuerza llamada Atzmuto, que creó tanto la Luz como el deseo. La Luz proviene directamente de Atzmuto y es de hecho su propiedad denominada “algo que surge a partir de algo”, mientras que el deseo egoísta representa “algo que surge a partir de la nada”. Sin embargo, ambos se derivan del Creador.

Por lo tanto, tan pronto como logramos similitud entre el deseo y la Luz, al hacerlos paralelos entre sí, comenzamos a sentir una tercera fuerza.

En la Cabalá, esta idea se expresa por medio de la idea de las tres líneas. La línea izquierda representa el poder del deseo (el egoísmo), la línea derecha simboliza el poder de la Luz (otorgamiento), mientras que la línea media, es la tercera fuerza que surge de la comparación entre las dos primeras.

Cuando recibimos una parte que pertenece al deseo y al mismo tiempo, obtenemos otra parte de la Luz, las comparamos dentro de nosotros mismos de tal manera que se equilibren e igualen, así es como nosotros revelamos al Creador mediante la utilización de la línea media.

Aquí estamos hablando de leyes de la física, no hay nada más allá de ellas. Es igual en cualquier ciencia; nosotros utilizamos el método de comparación a fin de encontrar un tercer parámetro, el valor inicial. ¿Cómo más podemos definirlo?

Con el fin de conocerlo, tenemos que demostrar al menos dos de nuestras propiedades opuestas, de manera que al compararlas, otra persona pueda reconocer y entender quiénes somos. Sólo al contrastar diversas cualidades es posible comprender, medir, y pesar algo.

Esta es la razón por la que el Creador nos dio la posibilidad de existir entre un “más (+) y un menos (-)”. Al recibir de Él, y comparar lo que hemos recibido, lo alcanzamos a Él. Esto se aplica a todas las esferas de nuestra vida. En la tecnología, nosotros determinamos cuál es la fuente de energía al saber quién es el consumidor. Sin el egoísmo o la Luz que fluye a través de nuestro ego, no podemos darnos cuenta o sentir con qué estamos tratando.

Después de que el Creador generó un punto negro que es opuesto a la Luz, siguieron evolucionando por su cuenta dos cualidades (más y menos). No hay nada más en juego. El acto de creación se detuvo en ese punto, además, vemos que el avance ocurre por sí mismo y se origina desde los dos opuestos. Ya no hay interferencia en Su nombre Atzmuto (Él, Sí mismo).

Nuestra naturaleza evoluciona constantemente. Esto significa que podemos pronunciar: “¡El Creador no existe!” Vemos que todo lo que nos rodea cumple con ciertas normas, la vida está definida por las rígidas leyes que existen universalmente.

Sin embargo, si nos esforzamos por encontrarlo a Él (alcanzar el nivel superior) tenemos que empezar a ser equivalentes. ¿Cómo?, sólo colocándonos entre “un más” y “un menos”. ¿Cómo nos ponemos en esa condición?, sólo si asociamos nuestro “menos” con nuestro ego y nos las arreglamos para vincular el “más” con el grupo.

Cuando hablamos de “nuestro ego” no nos referimos al deseo de festejar, beber, comer, entretenernos, o tener gran cantidad de tiempo libre. No. Nos referimos a nuestra resistencia a conectarnos con nuestros compañeros de grupo. Este es el único factor que hace la diferencia. Si seguimos tratando de unirnos con nuestros amigos más allá de nuestro ego, finalmente obtendremos tal fuerza dipolar, tal fuerza magnética, que seremos capaces de revelar al Creador dentro de ella. En este nivel de fusión con el grupo, surge la propiedad de Atzmuto.

 

Estoy hablando de las condiciones físicas y las leyes elementales. No podemos ignorarlas. El problema es que nosotros tenemos que estar situados dentro de este esquema. ¡Lo intentaremos!

(74143 – De la Convención en Vilna del 23 de Marzo del 2012, Lección 1)

Material Relacionado:

Qué precede a nuestras intenciones
Un detector para sentir al creador
El complejo proceso del crecimiento espiritual

Un mundo correjido

Que pedir cuando sentimos dolor

Pregunta: Nuestra tarea es transformar los deseos rutinarios de la gente normal en una plegaria hacia el Creador. ¿Cómo lo hacemos?

Repuesta: Una madre entiende claramente porque llora su bebe, aun que el bebe no se da cuenta de por qué llora. El mismo principio se aplica aquí: Nosotros tenemos que transformar los deseos de la gente, de lo contrario ellos no se armonizarán con la Luz. La gente llora por sus problemas en sus vidas materiales, pero la Luz no responderá a sus quejas puesto que Él fue quien se los creó.

Está dicho: Ven al Faraón ya puesto que Yo he endurecido su corazón. Es el Creador quien arregla nuestros problemas y yo no puedo pedirle que nos libere de sus dificultades, entonces ¿por qué Él las ha mandado? Tenemos que ir a Él con una petición diferente, con nuestra petición para que nos ayude a elevarnos por encima de nuestras aflicciones y nos permita escoger aunque estemos atravesando por angustias, porque solo al hacer esto podemos percibirlo a Él. Así es como nos elevamos al otorgamiento más allá de la recepción.

Pero ¡somos incapaces de alcanzar este estado! Estamos profundamente sumidos en el egoísmo; sufrimos, nos esforzamos por deshacernos al menos del dolor así dado que somos incapaces de sentir el gozo.

Debemos exigir de Él: Dame el poder que me permita estar por encima de mi dolor. Nosotros necesitamos estar particularmente consientes de nuestra renuencia a experimentar dolor y nuestro deseo de estar por encima de esto: Deja que mi cuerpo sufra, pero aun así yo puedo estar un paso más arriba que mi cuerpo; la aflicción me ayudara a escapar de mis deseos egoístas. Si el sufrimiento desaparece, yo regresare al Faraón; sin embargo, si la aflicción persiste, hare todo lo que esté en mí poder para evitar el dolor.

Entonces, el sufrimiento es un prerrequisito necesario para hacerme huir del Faraón, de mi egoísmo. Pero ¿Hacia dónde corro? Le ruego al Creador por libertad: Dame una oportunidad para escapar y elevarme por encima del Faraón. Aun que yo trato con una pequeña parte del mal común, este es el tipo de trabajo que tengo que hacer conscientemente. Mi trabajo es no quedarme como un miserable animal, sino elevarme al nivel del ser humano. Tengo que darme cuenta que el nivel humano es más alto que el animal. Debemos dibujar una línea de separación obvia y rígida entre estos dos estados.

  • ·El animal en mi sufre. ¡Que sufra! Es solo mi egoísmo, es el Faraón, con su dolor y oscuridad que espesa el grado de la oscuridad egipcia
  •  Yo estoy por encima del sufrimiento esforzándome por otorgar.

Pero, ¿Dónde obtengo la energía para alcanzar esto? Soy tan débil que huyo del mínimo dolor. Cuanto más avance espiritualmente, más sensible me vuelvo y las cosas que antes eran muy fáciles para mí, se vuelve insoportable. No puedo tolerar nada en absoluto, ni siquiera los problemas físicos.

Con esto trabajamos diligentemente: Nos esforzamos por elevar nuestros deseos a través de los cuales nosotros tendemos a sufrir más y más. Encontramos la oscuridad egipcia en el lugar donde antes estuvo la Luz, pero de hecho nada cambia excepto el caculo nuestro de los eventos.

Así es como el buen Faraón se vuelve malo, un día con sol brillante se torna en oscuridad insoportable.

Tal estado nos parece sumamente deprimente y sombrío; debemos elevarnos por encima del creciente dolor y considerar el sufrimiento como ayuda.

Esta dicho que el Faraón trae a los hijos de Israel a la liberación, pero a condición de que ellos realmente se esfuercen por elevarse por encima de su egoísmo.

Ellos entienden que la aflicción los ayuda a elevarse por encima de sus problemas y a separarse del egoísmo, ya que nadie es capaz de acercarse de manera voluntaria al sufrimiento; instintivamente, la gente se aleja tanto de los problemas como le sea posible.

Entonces, el Faraón me ayuda al empujarme hacia afuera, mientras que el Creador me ayuda insensibilizando el corazón del Faraón. Mi tarea es pedirle al Creador que me conceda el poder de estar por encima y considerar el otorgamiento como mucho más importante que la recepción.

De lo contrario, simplemente estaré llorando de dolor como una persona que no está enfocándose en crecer y en vez de eso solloza por los múltiples problemas que tiene en su vida. Esto es lo que vemos hoy mientras la humanidad está yendo hacia una crisis. Las personas no tienen a donde ir; están desamparadas y por esto, ellas no quieren saber nada, Danos un antidepresivo, alcohol, analgésicos, sedantes, drogas, cualquier cosa que les ayude a desconectarse de su dolor.

Nosotros le pedimos al Creador que nos mantenga por encima de nuestro dolor para que no nos ensordezca, sino que más bien, nos de otra forma. Nuestro trabajo es abogar: Dame una oportunidad para otorgar y disfrutarlo. No debemos otorgar por el bien de recibir; tenemos que aprender como disfrutar del otorga. Si lo hacemos así, iremos más allá del conocimiento, y alcanzaremos el otorgamiento por el bien de otorgar, adquiriendo así satisfacción a través de un gran sentido de pertenencia en vez de hacerlo  por medio del llenado de nuestro egoísmo. No importa si sufrimos dentro de nuestros deseos egoístas; disfrutamos en nuestro sentido de pertenencia a Él. Estas son dos vasijas diferentes. Similarmente, la gente en este mundo  está orgullosa y disfruta sirviendo a aquellos a quienes considera dignos y grandes.

Así es como nos preparamos nosotros mismos; otros nos seguirán. De hecho, un enorme deseo de estar satisfecho se esconde tras la fachada de nuestra civilización. Nuestra meta es corregir este deseo; de lo contrario, la gente continuará sufriendo en vano.

(74888 – De la 2º parte de la lección diaria de Cabalá del 9 de Abril del 2012 “Preguntas y respuestas sobre el Congreso de Brasil”)

Material Relacionado:

Las dos caras en mí
Aprendiendo a utilizar al faraón
Los problemas de faraón

Convención en Brasil – 05.06.12

 

Convención en Brasil, Taller 4

Vídeo: Reproducir ahora| Reproducir en Popup | Descargar

Audio: Reproducir ahora| Reproducir en Popup | Descargar

Convención en Brasil, Lección 5

Vídeo: Reproducir ahora| Reproducir en Popup | Descargar

Audio: Reproducir ahora| Reproducir en Popup | Descargar

Convención en Brasil, Taller 5

Vídeo: Reproducir ahora| Reproducir en Popup | Descargar

Audio: Reproducir ahora| Reproducir en Popup | Descargar

Convención en Brasil, Taller 6

Vídeo: Reproducir ahora| Reproducir en Popup | Descargar

Audio: Reproducir ahora| Reproducir en Popup | Descargar

El nacimiento de algo nuevo

En nuestro mundo global actual estamos todos conectados nos guste o no, y esto es peligroso porque puede llevar a una explosión, a una guerra mundial. Ya se está hablando de eso, pero no hay solución.

Si el ego ya ha terminado su desarrollo y no nos permite avanzar más, entonces la presión que expande este sistema integral, que es mutuamente dependiente en su totalidad, puede traer cualquier cosa. Y estaremos dispuestos a hacer cualquier cosa  sólo para romper esta conexión. Esta es la cualidad única de nuestros tiempos.

Un sinnúmero de estudios investigativos nos muestran que hemos llegado a un punto especial en nuestro desarrollo que no tiene precedentes en la historia humana. En el pasado, el ego creciente, constantemente empujó por detrás, y sabíamos que la vida sería buena para nosotros o para nuestros hijos. Pero hoy no esperamos que nuestros hijos tengan una mejor vida que nosotros. Por el contrario, muy pronto agotaremos totalmente todos los recursos naturales, contaminaremos el medio ambiente, y el agua limpia y el aire puro se acabarán. No hay lugar hacia donde podamos desarrollarnos.

La crisis es la esencia de una nueva humanidad. No es coincidencia que la palabra “crisis”  (ρίσις) signifique nacimiento en griego antiguo, un punto de quiebre a partir del cual comienza una nueva vida. Entonces al examinar la situación actual, tenemos que entender: ¿Qué hay de nuevo aquí? ¿Qué se nos está revelando?

Todo el problema es que hasta ahora nos hemos desarrollado a través de una fuerza, negativa que moldeó diferentes necesidades en nosotros y nos empujó hacia adelante para satisfacerlas. Carecemos de una segunda fuerza, positiva que atrae y une. Esta fuerza no existe en la naturaleza, en la esencia humana. Sin importar lo que hagamos, todo es para la ganancia personal, con el fin de usar a otros para nuestro propio beneficio.

¿Entonces dónde podemos alcanzar esta segunda fuerza? Después de todo, nuestro cuerpo y todos los sistemas naturales están construidos con base en la cooperación de dos fuerzas opuestas: más y menos, caliente y frío, presión y vacío, etc. En la naturaleza inanimada, vegetativa y animada siempre existe una cosa en contra de la otra, y la vida se desarrolla en el equilibrio entre esas fuerzas, en armonía, en la correcta emisión y absorción. Pero en el nivel “humano” y en el nivel de nuestra consciencia, la fuerza positiva no existe, sólo la fuerza negativa: yo quiero usar constantemente todo lo que veo y recibir lo que siento que me hace falta.

Hoy estamos en la cima de esta tendencia, y en este punto tenemos que caer en cuenta que carecemos de otra fuerza, de la positiva. Ésta no vendrá a nosotros instintivamente, de manera natural; tenemos que desarrollarla nosotros. Muchos científicos están estudiando este problema. En el instituto ARI estamos en contacto con miles de expertos en todo el mundo. Todos están de acuerdo acerca de este problema, que sin esta fuerza positiva no seremos capaces de seguir ¿Pero dónde podemos encontrarla? La respuesta es simple; la persona tiene que estabilizar su fuente construyendo una nueva sociedad.

Es del conocimiento de todos, que nos desarrollamos por medio de nuestra sociedad. Un niño abandonado en el bosque crecerá como un animal y no se desarrollará como una persona. La persona es el resultado de la sociedad humana en la que crece. Es por eso que nos preocupan tanto los amigos con los que juegan nuestros hijos, la escuela a la que van, y a quiénes frecuentan; la sociedad nos moldea.

Si queremos crear un nuevo hombre que viva en armonía con otros, entonces tenemos que establecer el entorno correcto para él, con el fin de enseñarle la forma de pensar integral que está basada en el otorgamiento y no en la recepción.

Hoy mientras la conexión global se vuelve cada vez más fuerte, ya sentimos las conexiones entre los países. En el futuro la presión social también crecerá. Así que simplemente tenemos que cuidar de nosotros mismos.

Todo depende de si establecemos un entorno. Nadie está feliz con la situación actual. Los conflictos son más intensos en todos lados y la desesperación está creciendo. No hay otra opción, es el momento de desarrollar la educación integral, para atraer la fuerza positiva. Entonces descubriremos que la crisis actual está revelando la negatividad sólo para que lo positivo se coloque en oposición a esto. De esta manera nuestra sociedad (en cada nivel, hasta el nivel global), como toda la naturaleza, estará basada en dos fuerzas: la positiva y la negativa. En el medio, en la conexión, en el equilibrio entre ellas, encontraremos una nueva vida, el verdadero nivel “humano”.

Nosotros sentiremos la armonía en la naturaleza que está oculta de nosotros, dado que estamos trabajando sólo con una fuerza. Al elevarnos por encima de la naturaleza inanimada, vegetativa y animada, y trabajando en el nivel humano al adquirir independientemente la fuerza positiva y equilibrarla con la fuerza negativa, nos familiarizaremos con el sistema perfecto de la naturaleza, y descubriremos las fuerzas que nos manejan detrás de la pantalla de la materia. De pronto descubriremos este enorme sistema que creó la vida y que la dirige a través de la evolución. Comenzaremos a desarrollarnos conscientemente al descubrir esas fuerzas y avanzar con ellas.

Entonces nuestro actual estado es en realidad nuestro nacimiento. Todo depende de nosotros, y de si podremos organizar la educación integral. No es casualidad que la crisis actual sea global y variada; esta nos incluye a todos e incluye todo, y tenemos que encontrar el punto de equilibrio general para compensarla.

Entonces, verdaderamente nos sentiremos felices. Comenzaremos a descubrir la eternidad de la naturaleza, y sentiremos que estamos en el nivel “humano”, el cual es independiente de nuestro cuerpo. En nuestra consciencia nos elevaremos por encima de este y descubriremos el “nivel de conocimiento” de la naturaleza que maneja todo el universo. Muchos científicos están hablando hoy de eso, especialmente los que se dedican a la física cuántica.

Eventualmente la educación integral abrirá nuevos horizontes para nosotros en la ciencia, la cultura, la sociedad, y la familia, mediante los cuales adquiriremos y crearemos una nueva dimensión de vida, y nos auguraremos un mejor futuro.

(76763 – De la Conferencia en Chile del 1 de Mayo del 2012, “Alcanzando la conexión interna”)