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Solo comienza

Pregunta: Supongamos que el programa de educación para los desempleados es aceptado. ¿Cuánto tiempo tomara hasta que comencemos a ver cambios en nuestros países?

Respuesta: Un par de semanas. Por supuesto, depende del número de personas que estudien, pero los cambios serán rápidos. Imagina cuantas horas al día tomará parte la persona, en el curso de educación integral. Esto por si mismo suscita grandes cambios en ella. Y al mismo tiempo ella estará bajo la fuerte influencia del entorno: millones de personas que estudian diariamente en sus casas, en centros comunitarios, en escuelas por la tarde…esto será su ocupación principal, aparte del trabajo de medio tiempo necesario.

Sería suficiente si esto dura varios días, con el fin de que una gran fuerza sea revelada. Si mantienes un día como ese en todo el país, veras inmediatamente los cambios y veras como la gente se aleja de su viejo estilo de vida y se conectan con uno nuevo.

Los cambios tomaran lugar de una sola vez y en cada área de nuestras vidas: en el crimen, las drogas, la basura en la calle, etc. Piensa cuanto puede ahorrarse solo en los servicios municipales. Aun el número de personas enfermas se reducirá. Indudablemente sentiremos esto en todo.

Más aun, la economía entera cambiará también. ¿Podremos nosotros, la gente, seguir comprando artículos en cantidades tan monstruosas? ¿Continuaremos subsidiando a los productores y a los intermediarios que inflan los precios? ¿Pagaremos cinco dólares por un queso cottage que apenas cuesta un dólar? ¿Seleccionaremos todas las cosas redundantes y dejaremos solo las necesarias?

Puedo preguntar: “¿Y qué pasa con los impuestos? ¿De dónde obtendremos el dinero para la seguridad social y la defensa?” Veras que existen medios para esto. Es erróneo construir una economía en un ciclo interminable de enormes sumas de dinero, del cual el gobierno toma un porcentaje para sí mismo. Solo mira esta ridícula estructura que produce no solo bienes si no también papel.

La economía será diferente. ¿Necesitas proveer seguridad? Por favor, toma a la gente y actúa. Todos obtenemos exactamente lo que necesitamos para llevar una vida normal. Y todo el resto va a abastecer las necesidades de diferentes sistemas, no financieros sino en la estructura de las necesidades sensibles.

(68307 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 2/1/12, “Introducción al Estudio de las Diez Sefirot”)

Préstame la cualidad del amor

Pregunta: El hermoso modelo de unificación integral es más o menos claro ¿Pero qué debe hacer la persona para que eso suceda en la práctica?

Respuesta: Vamos a separarnos un poco de nuestra realidad e imaginar una sociedad ideal, tal vez incluso una sociedad utópica, no importa cómo la llamemos ¿Cómo podrían ser tomadas en cuenta nuestras motivaciones más magnánimas? Y tras haberlo imaginado, pensemos: “¿Es al menos posible lograrlo dada nuestra naturaleza? ¿Por qué nos creó la naturaleza opuestos a este perfecto y sublime estado?”

Veremos que la presión mutua y la competencia en el buen sentido de la palabra no nos llevan a un estado de absoluta comodidad; en su lugar, la alcanzamos a través de nuestra ayuda mutua voluntaria, deseada, e intencional. No hay duda de que si la humanidad estuviera organizada de esta manera, seríamos realmente una gran sociedad.

¿Por qué la naturaleza nos creó para ser diferentes? ¿No es esa misma naturaleza que representa un sistema perfecto en el cual todo está interconectado y existe en garantía mutua y homeostasis? ¿Por qué necesitamos realmente este egoísmo destructivo?

Todos reconocen que el egoísmo es malvado, que es una realidad inevitable. Sociólogos, politólogos, y sicólogos, todas las personas que tratan con el ser humano y con la sociedad, son forzadas a considerar nuestra naturaleza y basados en ello, a compensar de alguna forma la destructiva influencia del egoísmo.

Excepto que aquí no deberíamos seguir tratando de compensarlo como es costumbre en nuestro nivel terrenal. Más bien, necesitamos convertir nuestro egoísmo en nuestro ayudante, es decir, reconocer su naturaleza.

Deseábamos obtener satisfacción a expensas de otros, de la manera en que una madre recibe placer por medio de su hijo. Un niño para ella es un objeto de placer. Ella es una egoísta, no puede apartarse de él ni un segundo, y esta no es una manifestación de su preocupación por el niño tanto como por su preocupación por ella misma, simplemente no puede separarse de él. Si desconectas su centro de placer, entonces sin duda en ese minuto cambiará a un nuevo objeto de placer porque su atesorado hijo, que tras su nacimiento significaba todo para ella, súbitamente saldrá de su campo de visión y ella se volverá indiferente a él, como a cualquier otro niño.

De este ejemplo simple se puede ver que el egoísmo de la persona, en este caso de una madre, recibe un tremendo llenado precisamente del hecho de cuidar de otro, de dar a otro, y de preocuparse por otro.

¿Por qué no podemos relacionarnos de esta manera con todos los demás y así experimentar un llenado ilimitado? Después de todo, si me sintonizo con los deseos de otras personas, con sus pensamientos, y sensaciones, si los anexo a mí mismo y me relaciono a ellos con amor y de forma participativa, entonces comienzo a sentir una enorme y eterna posibilidad de placer, sin restricciones de nada o de nadie. Doy, cuido, y participo y así obtengo llenado.

Lo más importante para nosotros es el llenado. Es por esto que existimos. La sensación de vida es una sensación de llenado, cada vez por medio de diferentes objetos, pero en general es un llenado. Dentro de nosotros se acumula en una cierta substancia puramente física, moral, o espiritual.

Esto puede verse como una estimulación de algunos flujos internos de información, corrientes, o reacciones químicas, no importa exactamente qué. Pero lo importante es que lo percibimos como llenado. En este caso lo único que falta es una actitud correcta hacia los otros, el mismo tipo de amor que el de una madre por su hijo.

¿Dónde podemos encontrar esta cualidad? Si pudiera llegar, digamos, a una estación de gasolina y decir: “Quiero cambiar mi egoísmo. En su lugar deme un diez por ciento de amor”. Ellos llenan ese espacio con esta cualidad de amor en lugar de las cualidades de envidia, odio, celos, y por lo tanto ahora puedo relacionarme con todos de forma diferente. Al menos hasta ese 10% estaré lleno y feliz.

Además, los otros ni siquiera son importantes para mí. Lo que me importa es que alcanzo una comodidad y dejo de ver competidores en todos, dejo de experimentar odio, miedos, y preocupaciones. Por el contrario, todo comienza a convertirse en algo amable, placentero, y tranquilo.

Ni siquiera podemos imaginar este estado excepto, tal vez, en relación a nuestros propios hijos. Aun cuando en nuestro mundo egoísta tenemos que permanecer constantemente cerca de nuestros hijos, peleando con el mundo entero para proteger a nuestra descendencia de todo tipo de problemas y peligros.

Por lo tanto el problema de cambiar nuestra actitud hacia las personas alrededor es puramente un problema sicológico que puede ser resuelto con la ayuda de un entrenamiento sicológico.

Después de todo, un ser humano es un producto de su entorno. Si de verdad educáramos a las personas en este entorno artificial (ya que nuestro entorno natural es egoísta) y constantemente estableciéramos metas apropiadas frente a ellos (mientras que por el momento su egoísmo estaría creciendo continuamente ya que está programado por la naturaleza y no hay escape para eso), entonces nos veríamos forzados a desarrollar constantemente nuestro campo de amor, de mutualidad. Entonces comenzaríamos a entender que “ama a tu prójimo como a ti mismo” es en realidad la meta de la humanidad.

(66820 – De una “charla sobre la educación integral” # 5 del 12/13/11)

¿Coerción o realización?

La regla bíblica de “Ama a tu prójimo como a ti mismo” no habla tanto del presente o del pasado. Incluso las religiones han abandonado esta meta hace mucho tiempo como algo inalcanzable y volvieron su atención a los problemas de todos los días: a ayudar a las personas en algunas cosas, protegiéndolos de otros, ofreciendo apoyo psicológico, y no más que esto.

Sin embargo, hoy en día podemos ver que la naturaleza nos está forzando hacia aquello. Es decir que necesitamos explicarnos a nosotros mismos y a todos que bajo la influencia de los medios de comunicación y de la sociedad podemos empezar a cambiar al ser humano, siempre y cuando no sean mentiras como durante el régimen Soviético.

Allí se dijeron las palabras correctas, se establecieron las metas correctas, pero no fueron acompañadas por la educación de las personas. Sólo hubo muchas charlas sobre la educación y la creación de una nueva Identidad Soviética. “Un nuevo individuo”, “Nunca hubo algo así antes en el mundo”, etc. Estas maravillosas palabras correspondían perfectamente a la metodología integral. Pero en realidad todo aquello no existía. Lo único que existía era la coerción, ¡la cual no puede existir bajo ninguna circunstancia! No puede haber ni temor, ni golpes, ni destrucción, ni terrible presión o cualquier otra cosa que fue llevada a cabo por el régimen soviético.

La transformación no debería ocurrir a través de la coerción, sino por medio de la realización. La realización vendrá de la crisis, y fuera de esta no hay otra manera.

Resulta que durante el régimen Soviético esto fue necesario para unos pocos pero para nadie más, hoy en día es lo contrario: Esto es esencial para todos ya que no hay otro camino para salir de nuestro estado. De lo contrario, enfrentaremos guerras mundiales y destrucción mutua. ¿Hacia dónde más nos podría conducir nuestro egoísmo? Todos nosotros entendemos que este puede conducirnos sólo hacia esto.

Por lo tanto nuestra próxima formación social es el Nazismo, fascismo y la destrucción mutua o bien un movimiento consciente hacia adelante, donde por nosotros mismos nos creamos en un nuevo nivel, es decir, trabajamos en nuestra propia educación.

(66818 – De una “charla sobre la educación integral” # 5 del 12/13/11)

El nacimiento del estado de “Adam”

El estado de una sociedad integral no se caracteriza por la individualidad de cada uno, sino precisamente por aquello que aparece entre nosotros, por sobre nosotros, como si estuviera por fuera de nosotros. Al mismo tiempo nosotros ascendemos por encima de nuestro nivel bestial al siguiente, llamado “hombre” o “Adam” en hebreo.

No es por nada que Adam se describe en las fuentes antiguas como una sola imagen colectiva de la que supuestamente surgimos, habiéndose dividido internamente después de su caída de la virtud (el origen del egoísmo), que rompió esta imagen en una multitud de partes. Cada partícula es cada uno de nosotros.

Y ahora, a pesar de este egoísmo que existe entre nosotros como una división, como una fuerza de repulsión, nosotros tenemos que superarlo. No lo hacemos mediante su destrucción, sino por el contrario, lo utilizamos para un ascenso, ya que sin una fuerza de rechazo mutua entre nosotros, no tendríamos el estímulo para superarlo precisamente a través de un asenso por encima de él. Y al ascender por encima de esta fuerza nos unimos.

En otras palabras, a pesar de que la fuerza de nuestra separación egoísta parece causar daño, en realidad es para nuestro beneficio. Ella involuntariamente nos eleva por encima de nosotros, por sobre nuestro nivel bestial, por el camino egoísta de desarrollo que en nuestro tiempo está llegando a su fin. Nosotros lo llamamos bestial, porque se desarrolló en nosotros instintivamente, al igual que todas las etapas anteriores de desarrollo, que experimentamos en el proceso de evolución.

Ahora la próxima fase de desarrollo de la humanidad está emergiendo, una fase consciente en la que revelamos en nosotros mismos la imagen colectiva de “Adam”, que nosotros tenemos que ensamblar, elevándonos por sobre el egoísmo, conectándonos entre nosotros, superponiéndonos unos sobre otros en un solo mecanismo y completando a todos y a cada uno. El egoísmo nos ayudará en eso, y debemos tener una actitud correcta hacia él.

Podemos observar esta imagen a partir del ejemplo de una familia óptima, donde dos personas adultas serias, con un alto nivel de conciencia, entienden tanto las diferencias entre ellos como la posibilidad de crear un campo común de superposición mutua de cada uno. La superposición de un círculo sobre el otro, su intersección común, el segmento compartido entre ellos es lo que llamamos una familia. El escenario ideal es cuando ambos círculos se superponen completamente uno sobre el otro.

Sin embargo, no nos limitamos simplemente a superponer unos a otros en un nivel animado, sino que los elevamos espiritualmente a un estado de “Adam”, hacia la aparición de un determinado tercer elemento entre nosotros, el resultado de nuestro esfuerzo. La superposición de un círculo sobre otro no significa que uno elimine al otro o que desaparecen los dos. Surge una cierta tercera parte, un elemento medio, compuesto de los otros dos, de su aspiración por estar juntos a pesar del egoísmo, que está en contra de eso.

Este es un estado complejo. Necesitamos exponerlo y describirlo, e intentar llevar a la persona a él de una manera emocional.   

La formación integral supone la creación de este tercer estado dentro de la persona. Este se encuentra enterrado profundamente dentro de nosotros en su forma embrionaria y nosotros tenemos que extraerlo de nosotros mismos conscientemente y elevarnos a ese nivel.

En el curso de nuestra evolución nos hemos desarrollado a partir de la naturaleza inanimada hacia los niveles vegetativo y animado de la naturaleza. En nuestros días, el ser humano no es diferente de un animal, con la excepción de que nosotros hemos desarrollado la ciencia, la tecnología y la cultura.

Pero aquí estamos hablando de un nivel de alcance completamente diferente, de sensación, y penetración de la naturaleza: el nacimiento de un estado de “Adam” que nunca antes existió en nosotros. Cada uno de nosotros lleva sólo un fragmento del estado común hacia el cual tenemos que llegar al reunir todos estos fragmentos en uno solo.

(66825 – De una “charla sobre la educación integral” # 6 del 14 de Diciembre del 2011)

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Contacto a nivel emocional

Pregunta: El objetivo de la porción sicológica del curso de educación integral es enseñar a las personas a comunicarse entre sí, a escucharse mutuamente, y a desarrollar un contacto significativo y profundo entre ellas ¿Cómo puede hacerse esto?

Respuesta: Necesitamos entender lo que son los contactos interpersonales.

Se dice que no es una familia si no hay hijos ¿Para qué viven las personas? Supongan que hoy una pareja se gustan físicamente, están satisfechos el uno con el otro de forma fisiológica, se sienten cómodos juntos. Cómodos por ahora…. Un hijo es una especie de terreno neutral, algo en común que los une.

Cuando la persona trata de establecer un contacto con alguien más, él o ella debe ver claramente lo que tienen en común el uno con el otro, qué los ata el uno al otro. No es sólo una especie de confluencia, sino un terreno emocional, fisiológico, físico, social y cultural en común en el que no simplemente se tocan sino es como si hubiera una superposición de uno sobre el otro.

Cada individuo representa un “círculo”, y el grado en que él o ella puedan superponerse con el “círculo” de otra persona define su habilidad de establecer un contacto profundo y multidimensional.

Primero y antes que nada, necesitamos entender que en nuestra época, el contacto entre dos personas es tal que sus círculos individuales no se tocan porque su egoísmo ha crecido hasta su estado final, y lo que abarca mi círculo no se ajusta dentro de ningún otro círculo. Me siento tan excepcional, una personalidad, un egoísta, que no puedo percibir a otro como un individuo que tiene sus propios intereses y necesidades. Para mí, otra persona es sólo un objeto de consumo. Si eso me interesa, entro en contacto con él, pero no lo trato como una persona, como un individuo con su propio mundo interno y círculo de intereses, sino que interactúo con él como un consumidor con una fuente de placer, y nada más.

Y así es como nos comunicamos. Es conveniente de esta manera: Todos tienen su teléfono celular, computadora, y correo electrónico. Nos ocultamos detrás de ellos y así enmascaramos nuestra absoluta separación uno del otro.

Vemos cómo desaparecen gradualmente las diferentes comunidades, y nos ocultamos detrás de nuestros monitores, aparentemente socializando, mientras inventamos nuevas normas o reglas para nosotros. Pero todo esto sucede virtualmente, sin entrar en contacto emocionalmente con otros círculos. Inventamos un nuevo idioma, ocultándonos detrás de otras formas, otras cáscaras, presentándonos online de forma completamente diferente a la que somos en realidad, usamos emoticones en lugar de nuestro propio rostro, o nos registramos con diferentes nombres. En otras palabras, las personas están jugando sin revelarse bajo ninguna circunstancia. Y el egoísmo va de la mano con esto, se siente bien y se siente cómodo.

Nuestra tarea principal es revelar si las personas tienen algo en común, y no sólo dos personas, sino todos. Esto porque estamos hablando acerca de una sociedad integral hacia la cual nos está empujando la naturaleza, ya sea a través de sufrimiento o mediante nuestra toma de consciencia voluntaria e impulso hacia ese brillante estado de la humanidad. Es por eso que después de haber revelado qué tenemos todos en común, entonces seremos capaces de hacer contacto en un nivel emocional; no nos ocultaremos uno del otro sino al contrario, trataremos de abrirnos.

Cada uno revelará el “yo” interno y lo colocará por encima del externo, por encima de esta imagen, por encima de su nombre y apellido, por encima de su ocupación y todo tipo de hábitos externos, costumbres, idioma, y todo lo demás. El mundo emocional propio se elevará por encima de su estado físico habitual entregado por la naturaleza. Esto es lo que necesitamos desarrollar en la persona.

Para eso necesitamos mostrarles a las personas que al unificarnos entre nosotros, al superponer nuestros círculos individuales mutuamente, al enlazarnos uno con otro en un solo mecanismo, no nos volveremos robots o personas vulnerables, como en el famoso dicho ruso: “Abre tu alma para que alguien pueda escupir dentro de ella”. Lo hacemos para que en nuestro movimiento unificado integral, cuando seamos todos como un solo mecanismo análogo, lleguemos a una meta especial y demos a luz algo nuevo, justo como una pareja se une para tener descendencia.

Excepto que aquí todos estamos dando a luz juntos, creando un estado de la humanidad completamente nuevo, donde no tenemos que ocultarnos, temer, o arrebatarnos las cosas mutuamente para elevarnos. Por el contrario, nuestro ascenso será mutuo, precisamente a través de esta “descendencia” común de nosotros que atenderemos y apreciaremos, haciéndola crecer y desarrollarse constantemente.

(66828 – De una “charla sobre la educación integral” # 6 del 14 de Diciembre del 2011)

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Esa estrepitosa palabra “Naturaleza”

Pregunta: ¿Por qué es la palabra “naturaleza” la más utilizada en estas lecciones?

Respuesta: Es porque hoy nos estamos encontrando a nosotros mismos en una cierta esfera que nos afecta y nos obliga a reaccionar. Estamos rodeados por todos los lados, y no tenemos a dónde correr. Por lo tanto, llamo a este fenómeno “naturaleza”, y veo claramente una ley en ella que afecta a todos en todos los niveles: la ley del equilibrio general de los sistemas globales e integrales.

La investigación de diferentes sistemas muestra que está actuando en todos ellos una ley dirigida a equilibrar el sistema. La naturaleza tiende a maximizar el estado más tranquilo, el más confortable y equilibrado. Como el agua busca llenar el nivel más bajo, también así lo hace la naturaleza. De acuerdo con esta tendencia, en vez de estar separados, nosotros también debemos unirnos y ser uno. Numerosos estudios realizados por científicos que estudian la sociedad humana, demuestran este hecho.

Pregunta: Está claro que la ecología y el estado de nuestro cuerpo dependen de la naturaleza, esta es nuestra concepción de la naturaleza como un factor determinante. Sin embargo, ¿resulta que la naturaleza controla también la crisis económica, el desempleo y la quiebra?

Respuesta: Puesto que estamos hablando de la educación general de la humanidad en un mundo integral y global, esto significa que debemos examinar con precisión este mundo. Este representa un sistema común, y el concepto “integral”, significa que todas las partes de este sistema están conectadas la una con la otra y activadas por una sola ley, una fuerza, que los dirige a la conexión y al equilibrio. A esto es a lo que yo llamo naturaleza.

En otras palabras, no me refiero a cualquier cosa que no pertenece a los niveles inanimado, vegetativo, animado o humano. Sólo estoy diciendo que todas las leyes existentes se refieren al sistema global integral y están bajo el control de una sola ley: la ley del equilibrio, la homeostasis.

Nosotros también vemos esta ley en la física: Cada organismo se esfuerza por el descanso, la quietud, un estado estático, y un uso mínimo de energía. Así es como la diferencia en la temperatura y de la presión, alcanzan el equilibrio con el fin de lograr semejanza. No hay nada que discutir aquí. Estas son las leyes de la termodinámica, que se enseñan en la escuela.

Yo le explico esto a la humanidad para que tenga un fundamento para percibir al mundo global, donde todos dependemos unos de otros, experimentamos los efectos de una ley, y la necesidad de seguirla. Mi tarea es llevar a la humanidad a esta visión del mundo. Así, además de educación, también te dará conocimiento. La gente necesita de la filosofía, la psicología, y un amplio conocimiento. Este proceso de aprendizaje no termina con un curso corto, sino que continúa durante toda la vida.

(67615 – Del Kab.tv de “Una nueva vida”, episodio # 4 del 1 de Enero del 2012)

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Encarcelado por el egoísmo

Pregunta: ¿El concepto de “egoísmo” implica un cierto deseo o la realización de este deseo? Por ejemplo, me gustaría tomar algo de alguien, éste es mi deseo, yo puedo trabajar con él. Pero es una cosa completamente distinta si en realidad lo tomamos de ellos.

Respuesta: Nosotros no estamos hablando de la acción, sino de la intención real. Cuando tú deseas tener algo de alguien, lograr algo a expensas de otro, y recibir placer de ello para tú propio bien, en detrimento del otro, esto es egoísmo. Pero simplemente disfrutar de algo no es egoísmo.

Egoísmo es cuando nuestras acciones están encaminadas a complacernos a nosotros mismos y al realizarlas hacemos daño a otros: a la gente, a la naturaleza, no importa a quién o a qué.

Prácticamente cualquier acción que nosotros llevamos a cabo es egoísta. Estas son o bien realizadas en equilibrio con la naturaleza, la sociedad y las personas o en contra de ellas, ya que no existimos por nosotros mismos como en nuestro propio vacío, sino que lo hacemos en un entorno que nos circunda.

Siempre tengo que pensar en tipo de actitud tengo yo hacia los demás, y esto viene sobre todo durante el proceso de educación. Mi actitud hacia el mundo animado, vegetativo, e inanimado, mi actitud hacia la naturaleza y el universo entero se vuelve completamente diferente: más benévola, más compasiva.

Nosotros empezamos a comprender y a percibir las fuerzas y las capas que estaban ocultas de nosotros en el pasado, en la naturaleza, y en el espacio circundante. Nosotros revelamos la matriz, el diseño de la naturaleza, su significado interno, su plan, en el cual existimos y nos desarrollamos en contra de nuestra voluntad. La persona alcanza el nivel de comprensión de su propia participación, futuro, destino y propósito.

(67690 – De una “charla sobre la educación integral” # 7 del 14 de Diciembre del 2011)

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Nuestra meta es alcanzar la armonía con la naturaleza

Nacimos con un solo deseo egoísta de disfrutar, y todo lo demás en la vida no es importante para nosotros. Es lo mismo para un bebé, al salir del vientre de su madre; él piensa en sí mismo, sólo se siente a sí mismo y no siente al mundo que lo rodea. Tras unas cuantas semanas, comienza a abrir sus ojos, escucha, gradualmente activa sus órganos de percepción, y percibe a otras personas. Y así obtiene lo que quiere de la vida, de su entorno (principalmente de su madre), con el fin de satisfacer sus necesidades.

Necesitamos entender que este deseo egoísta que se nos da al nacer fue recibido a propósito para que, con la ayuda del hábito que se vuelve una segunda naturaleza, pueda construirse otra forma altruista por encima de esta: la forma de otorgamiento y unidad.

Ahora, estamos en un estado opuesto; estamos separados; cada uno de nosotros quiere ganar a expensas del otro; ninguno de nosotros toma a nadie más en cuenta, y adicionalmente, estamos todos en oposición y desacuerdo mutuo. Sin embargo, la naturaleza ha creado expresamente tal cualidad negativa en nosotros para que al usar el poder que tenemos a nuestra disposición, construyamos una forma de conexión positiva, amable entre nosotros, precisamente a partir de esta cualidad negativa.

La construiremos de manera exhaustiva y consciente. De esta manera, llegaremos a la unidad al haber creado la imagen de un humano similar a esa ley general de la naturaleza que está dirigida al otorgamiento: bondadoso, y amoroso.

Entonces nos daremos cuenta de que esta ley no es mala, que todas esas fuerzas cuyos efectos sentimos en la forma de adversidad (como el divorcio, drogadicción, terrorismo, miedo a la amenaza de una guerra nuclear, conflictos entre países, enfermedades, y crisis ambientales, económicas, y financieras), que nos parecen impactos negativos de la naturaleza, caemos en cuenta que todo es necesario para poder contrarrestarlo con las fuerzas del otorgamiento, las fuerzas de nuestro amor y nuestra unidad. Hoy, si nosotros percibimos el impacto de esta única ley como negativo, es sólo porque somos opuestos a ella.

Esto sucede en nuestra vida diaria. Si hace frío o calor, necesito entender qué hacer para equilibrar esas anomalías y llevar la temperatura a un estado normal. Si me sumergiera en el agua, sentiría una fuerte sobrecarga de presión. Si ascendiera a una gran altura en las montañas, sentiría una escasez de oxígeno, y me sería muy difícil respirar. Entonces, compensaría esas desviaciones para equilibrarme con la naturaleza.

¿Qué medios podemos usar para llegar a la armonía con la naturaleza, que está desplegando esas diferentes adversidades? Sentimos golpes que vienen a nosotros desde todos lados. La humanidad se siente unida bajo una amenaza común que se cierne sobre ella.

Entendemos que nuestras cualidades son opuestas a las cualidades de la naturaleza y debemos compensar esto y trabajar en oposición a nuestras cualidades.

Si en el momento en que  la naturaleza ejerce un impacto negativo en nosotros, nos superamos a nosotros mismos, nos corregimos, y correspondemos a ello de acuerdo a nuestras habilidades, podríamos percibir tales impactos como positivos y equilibrados. Entonces, los problemas ambientales serían resueltos, las relaciones familiares se reconciliarían, las conexiones entre los países se reforzarían, la economía se haría más fuerte, y nuestras vidas se volverían felices y confortables.

Se nos dan esas oportunidades para hacer cambios gradualmente dentro de nosotros y entre nosotros. En este camino, nos acercaremos a la naturaleza general y nos sentiremos en una armonía total con esta.

(67354 – Del Kab.tv de “Una nueva vida”, episodio # 4 del 1 de Enero del 2012)

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El mal vestido de bien

Pregunta: De acuerdo con el método de formación integral, a la persona no se supone que deban mostrársele malos ejemplos. Pero las cosas de la psicología son un poco diferentes: La persona habla de sus desgracias y comienza a evaluar lo que está haciendo mal. En esencia, la persona es puesta en contacto con su lado funesto, su lado malo, el cual luego trata de corregir.

Respuesta: Nuestro enfoque es totalmente diferente: ¡El mal no existe! ¡No hay maldad en el mundo! A pesar de que toda la naturaleza nos parece mala, es sólo porque la utilizamos de forma incorrecta. Si la usamos de una manera diferente, será bondad absoluta. Y también podemos utilizar el egoísmo para el bien, y no para el mal.

Cuando yo juego en contra de mi propio egoísmo, es decir, cuando comienzo a evaluarlo y a trabajar con él como con un instrumento de ascenso mío sobre él, se convierte en mi punto de partida, en la directriz según la cual yo me mido a mi mismo: cuánto asciendo y cambio.

Considero mi egoísmo como una esencia negativa dada a mí, que yo debo vestirme adecuadamente de una intención completamente opuesta: utilizarlo enteramente para el otorgamiento, el amor y la conexión. Entonces, el egoísmo será siempre de gran ayuda para mí, el constantemente me empujará y me aguijoneará, me tirará de algún lado, y yo siempre trabajaré en contrapeso con él al encontrar formas de pasar por encima de él. De esta manera me ayudará al estar “en mi contra”.

Sabemos que cualquier seguimiento o cualquier otro sistema de desarrollo deben constar de dos fuerzas opuestas. Y estas fuerzas opuestas entre ellas logran el mejor resultado posible, el denominador común al equilibrar la una con la otra.

Esta es la razón por la cual el egoísmo dentro de mí debe ser compensado por el deseo de elevarme por encima de él, apoyándome en el entorno, en la ayuda de los vecinos, amigos y de toda la comunidad a fin de elevarme por encima de él. Estos dos sistemas, la sociedad, el entorno por un lado y mi egoísmo por el otro, me están ayudando. Y es como si estuviera de pie entre ellos y me estuviera elevando de esta manera.

En última instancia, examino mi egoísmo, revelo las cualidades que pueden ayudarme a elevarme por encima de él, lo utilizo para el otorgamiento, el progreso, la alegría, y para ayudar a los demás, y entonces se convierte en la fuerza, la masa, la materia, con la que estoy trabajando. ¡Yo de ninguna manera trato de destruirlo! El sigue desarrollándose en mí, y le doy la bienvenida con alegría a todos los matices de su desarrollo.

La persona moderna lo saluda con dolor, con tristeza: “¡Otra vez yo! ¿Qué he hecho?” Pero este no soy yo. Es la naturaleza que se revela en mí de esta manera; una enorme naturaleza egoísta que se revela en nosotros específicamente de esta manera, por lo que tendríamos que seguir unidos a ella.

Esta es la razón por la cual el egoísmo es un motor que nos mueve hacia adelante. Nosotros necesitamos de todas sus formas, de todas sus manifestaciones, incluso de las más horribles, para que podamos vestirlas con ropajes bonitos.

Este horror permanece en el interior, y lo dejó permanecer allí. Pero cuando le ponemos una cáscara completamente diferente y opuesta a él, podemos crear una disonancia, un dipolo en cada una de nuestras cualidades que nos ayuda a aumentar la fuerza del egoísmo y a utilizarlo para el bien de los demás, de tal manera que creamos una estructura completamente diferente llamada “hombre”.

Esta es la primera vez en la historia que estamos llegando a un estado en que seremos capaces de elevarnos por encima del nivel de nuestra existencia corporal (por el bien del cuerpo físico) hacia el nivel en el que creamos una estructura completamente diferente, una estructura espiritual: una humanidad virtual común, en la que todo el mundo está interconectado y se completa mutuamente. Y este mecanismo único e integrado, el llamado Adam, que es el prototipo del colectivo humano en el mundo, nos da la oportunidad de alcanzar todas las fuerzas de la naturaleza, todas sus profundidades, y utilizarlas de la manera correcta.

Por lo tanto, de ninguna manera podemos destruir o neutralizar el egoísmo, por el contrario, nos regocijamos en todas sus manifestaciones negativas, como un escultor que se encuentra un buen material para hacer una escultura. Por supuesto que él está mirando la gran cantidad de trabajo que se necesita para esculpir una forma específica. Pero él está contento de que este material haya caído en sus manos.

Es lo mismo con nosotros. La revelación del egoísmo es el nuevo material con el que puedo trabajar. Y sólo tenemos que cambiar nuestra forma de utilizar el material y no el material en sí, en lugar de hacer algo a costa de los demás, tenemos que hacerlo para su bien.

(67692 – De una “charla sobre la educación integral” # 7 del 12/14/11)

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La enigmática alma rusa

Pregunta: En Rusia es muy grande la diferencia entre una imagen idealizada de una vida hermosa y la de la vida real. Masas enteras de personas han aprendido a creer que existe algo bonito pero irreal e inalcanzable, y allí está la vida cotidiana donde “no hay ninguna barrera contra la mala suerte”. ¿Cómo podemos superar el hecho de que una persona rusa no cree que pueda vivir mejor que ahora?

Respuesta: En el trascurso de muchos siglos, el pueblo ruso estuvo tan presionado, restringido y esclavizado que esta fe simplemente les fue “arrancada” a ellos. Muchos líderes y regímenes estaban preocupados sólo con: cómo convertir un ciudadano normal en un esclavo anormal. Esa es la razón por la cual hoy vemos una sociedad mutilada, personas desafortunadas con un potencial enorme, del tipo que no existe, tal vez, en ninguna otra nación del mundo. Es una nación de abrumadoras posibilidades: inteligente, sensible y al mismo tiempo muy torturada, acorralada, amargada y llena de desconfianza hacia todo el mundo.

Cada vez que visito Moscú y miro las personas, noto que todas ellas andan bien sea inclinadas o por el contrario, muy erguidas. No existe ninguna persona normal y libre que camine por ahí y esté despreocupada sobre lo que ocurre a su alrededor. Es decir, la persona está verdaderamente expuesta a condiciones muy difíciles que pesan fuertemente sobre ella.

Pero por otro lado, el pueblo ruso tiene un discernimiento excepcional hacia la ciencia, una cercanía y comprensión hacia lo nuevo. A diferencia de los alemanes o de los ingleses, no son tan intransigentes. La capacidad de adaptarse y de cambiar está presente en los rusos más que en ningún otro pueblo.

Por lo tanto, creo que por el contrario, en Rusia, como resultado de una amplia difusión de la idea de la educación integral y de la formación, el futuro integral del mundo podría ser aceptado rápidamente y las personas podrían comenzar a adaptarse a él rápidamente. Esto se debe a que ellos están constantemente buscando la idea rusa, la identidad y la individualidad. Esta “fermentación” sucede continuamente en la persona, es solo que ahora las personas han dejado caer sus brazos. Ahora hay un período de nihilismo, pero es sólo externo; internamente esta demanda existe de todos modos.

(66478 – De una “charla sobre la educación integral”, # 5 del 12/13/11)

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