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El final del desarrollo del egoísmo

Siempre hemos sido empujados hacia adelante de forma egoísta por la naturaleza; siempre la hemos seguido a ciegas; en otras palabras, fuimos empujados hacia adelante de forma instintiva mediante nuestro deseo de continuar satisfaciéndonos, y al seguir manifestándose en nosotros, nos esforzamos por la riqueza, la fama, el poder, el conocimiento, por todo.

Como resultado, hemos alcanzado cierta saciedad, y nuestro egoísmo ha llegado a un callejón sin salida; ya ni siquiera podemos decir que continúa creciendo. Por una parte, existe una cierta línea de reevaluación de nuestros valores: “¿Está bien continuar esforzándonos por el alcance de la fama, el conocimiento, la riqueza, y el poder? ¿Es este el significado de nuestro desarrollo?”

Por otra parte, vemos que nuestra dependencia mutua nos fuerza a introducir algunas otras fórmulas internacionales que deben tomar en cuenta nuestra interdependencia, en otras palabras, si yo sufro, tú también sufrirás, no importa cuán egoísta aparente ser por ahora. Incluso hoy, yo todavía trato de construir mi felicidad con base en la supresión de otros, basando mi poder en ser más fuerte que otros, y en reunir más que otros.

Sin embargo, la misma Europa es un brillante ejemplo de cómo la interdependencia mutua determina los destinos de todos en la actualidad, y es imposible sólo desconectar un país de la Unión Europea, no importa cuánto podamos desear que eso suceda. Tal vez los economistas aún no terminan de darse cuenta de esto. No podemos desconectarnos de todo el mundo.

Esta dependencia existe dentro de la naturaleza en realidad, dentro de las conexiones internas entre nosotros. Y la economía, que sólo representa nuestras relaciones egoístas externas, ya no puede describirlas de la misma forma que antes: qué te doy a ti, qué me das a mí, un porcentaje por un porcentaje, etc. La industria, el comercio internacional, y las relaciones internacionales ya no pueden continuar desarrollándose de la misma manera.

Debemos tomar en cuenta la integración del mundo. Y si no estamos en correspondencia con esta integración, no seremos capaces de entender la manera en que debemos avanzar de acuerdo con el mundo y la naturaleza. Hoy sentimos el desafío de la naturaleza, su presión sobre nosotros con el sólo propósito de hacer que comencemos gradualmente a cambiarnos para llegar a ser como ella. Esto nunca ha sucedido antes.

Si lo viéramos desde una perspectiva ontológica, veríamos que la naturaleza siempre nos ha empujado hacia el desarrollo egoísta. Y ahora, por el contrario, nos está mostrando que el desarrollo egoísta ha llegado a su fin; en otras palabras, hemos finalizado nuestro desarrollo de los niveles inanimado, vegetativo, y animado, en los que éramos empujados de forma instintiva por la naturaleza; es por eso que este nivel de desarrollo humano es llamado animado.

Pero ahora debemos comenzar a desarrollar el nivel “humano”, en el que entendemos y percibimos el mundo que nos rodea, hasta el punto de cambiar nosotros mismos para adaptarnos a este. Ni el mundo ni la naturaleza nos están forzando a cambiar de forma instintiva, evocando esos deseos en nosotros, los cuales nos forzaron a construir una sociedad, economía, tecnología, etc.: Esto ya no existe hoy.

Obviamente, el siguiente nivel de nuestro desarrollo es cuando la naturaleza se muestre ante nosotros de una manera nueva, integral, de la manera en que es en realidad: Todo está interconectado en ella y sólo existe la naturaleza. Pero nosotros, al ser sus componentes, no estamos en correspondencia con ella, y debemos llegar a la misma forma integral en la estructura de nuestra sociedad: en la política, la economía, las finanzas, en todo.

(77435 – Del Kab.tv de “Crisis global – Déficit de recursos” del 1 de Marzo del 2012)

Intentos vanos de aferrarnos al pasado

lo largo de nuestra muy corta vida, el mundo atraviesa grandes cambios. La gente está totalmente confundida, la tierra parece estar cambiando más rápido de lo que podemos comprender. ¿Será que hemos perdido el rumbo y que no sabemos hacia dónde nos dirigimos? ¿O por el contrario, estamos examinando la situación en la que nos encontramos como si estuviéramos en un punto de inflexión que lleva a un nuevo camino por medio del cual podemos elevarnos a un nuevo nivel?

Por supuesto, hay un período de incertidumbre en la transición de un nivel a otro, de un estado a otro, cuando estamos entre los dos niveles, entre los estados estables, en una confusión total. La humanidad se siente muy confundida en estos días.

Estos son tiempos muy especiales, debido a que estamos viviendo en un mundo nuevo. Esta no es la vida que hemos estado acostumbrados a llevar durante años, no avanzamos directamente como lo hicimos de una generación a otra. Ahora hay un gran cambio repentino en las relaciones entre las personas, en nuestra actitud hacia la familia, hacia la vida, hacia el lugar donde vivimos, hacia nuestra nación. Todo cambia por completo. A pesar de que no lo percibimos en el momento y que suponemos que todavía estamos viviendo en el pasado, ¡esto se acabó!

Cuando empezamos a buscar el camino que hemos perdido, descubrimos un nuevo deseo especial que exige que nosotros encontremos la fuente de la vida, que descubramos para qué estamos viviendo, y por qué cambiamos. Que busquemos si existe un plan para nuestra vida, una meta, y si es posible descubrirlo con anticipación. ¿Es posible avanzar hacia este objetivo en la forma común, como hemos vivido durante siglos en este planeta, confiados en que nuestro avance nos está llevando hacia él? ¡Nosotros realizamos diferentes cambios y revoluciones enteras de manera instintiva, y vivimos de esa manera!

Ninguno de nosotros sabía qué estaba sucediendo. Aunque hubo muchos filósofos y adivinos, ninguno de ellos pudo predecir y explicar lo que estaba ocurriendo.

Pero hoy, realmente necesitamos esto. No podemos seguir adelante y vivir como lo hacíamos antes. Estamos viviendo en un caos total. Sentimos que tenemos que descubrir el secreto de la vida, su plan, y en qué dirección estamos desarrollándonos, porque sin esto estamos perdiendo nuestras bases. En el pasado nos desarrollamos siempre en el marco de la familia, lo heredamos todo de nuestros padres y vivimos con el fin de construir nuestra familia y pasar esto a nuestros hijos. Así es como transcurrió la vida de una generación a otra, en muchas familias a mi alrededor, y juntos avanzamos a lo largo de un camino familiar pavimentado. Pero hoy nosotros ya no sabemos nada.

Además, muchos científicos están advirtiendo abiertamente que nuestra situación es muy peligrosa, porque estamos destruyendo nuestro planeta y no tenemos ninguna esperanza para el futuro, ya que hemos agotado todos los recursos naturales y fuentes de energía. El mundo tecnocrático que hemos construido en los últimos 50 años, es el resultado de acciones destructivas sin sentido. Simplemente estamos matándonos a nosotros mismos al tomar lo que podemos de la naturaleza y quemar todo lo que hay en ella, como si no hubiera un mañana. Aunque todavía estamos vivos, esta es una vida sin esperanzas, sin perspectivas de un futuro mejor. Y además, estamos tan ciegos que esto ni siquiera nos preocupa.

En nuestra generación, descubrimos un estado muy especial y una pregunta muy especial acerca del sentido de la vida, la cual es evocada y en realidad arde dentro de nosotros. Hay personas que no pueden relajarse y que empiezan a buscar, intentando hacerlo por medio de múltiples métodos de la nueva era que se derivan de los diferentes estudios del misticismo. Pero entre estas personas hay aquellos que hacen preguntas más serias sobre el significado de la vida y que quieren llegar a una solución realista, científica. Ellos no creen en nada, y no tienen en cuentan las palabras e historias de otra persona, sino que quieren descubrir por sí mismos el proceso que están a punto de atravesar.

Por un lado, quieren comprender el pasado: ¿Hasta qué punto atravesamos este camino, no desde el comienzo de la vida en la Tierra, sino desde la creación del universo? Y no sólo lo hacen para descubrir qué nos ha traído hasta el punto que estamos hoy, sino para saber cómo seguir adelante a partir de aquí: ¿Qué va a suceder de ahora en adelante, de acuerdo al plan de la naturaleza? ¿Existe un plan y es posible descubrirlo, y vale la pena descubrirlo? Todo depende de si podemos influir en ella. ¿Seré capaz de dirigirme yo mismo correctamente? Esta es una pregunta importante que tendremos que responder.

(77199 – De la Convención en Brasil del 04 de Mayo del 2012, Lección 1)

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El hombre del universo

Pregunta: Supongamos que tenemos un grupo de estudio integral, que necesita una guía, que se le diga con qué tendrá que lidiar, por qué proceso pasará ¿Con qué debemos empezar?

Respuesta: Para los nuevos miembros debe haber pláticas acerca del mundo, acerca de la nueva tendencia, acerca de la evolución basada en el ego, etc. Primero tenemos que preparar una seria base teórica de la perspectiva práctica de la historia humana, de la sociedad, y de nosotros mismos. La persona es gradualmente llevada a la pregunta de “¿Qué sigue?” Supongan que hemos explorado el mundo moderno, nuestro desarrollo, el desarrollo del hombre y toda la naturaleza, y hacia donde nos está llevando. Ni siquiera vemos la falta de libre albedrío, la dinámica de nuestro desarrollo, y el colapso del ego como la maquinaria, como la fuente de nuestra vida y de nuestro avance. ¿Llegamos a una crisis, qué sigue?

Después, por supuesto, existen diferentes metas en la naturaleza. Estamos ahora en tal intersección en la cual tenemos que cambiar totalmente nuestra actitud hacia el mundo porque el ego con el que crecimos antes, súbitamente ha dejado de funcionar.

¿Así que hacia dónde nos lleva? Está llevándonos a su negación. Vemos que en todos los problemas, en la depresión, en las drogas, en el terrorismo, e incluso en la crisis de la familia y de la sociedad. Lo principal y lo que más nos lastima, es la crisis económica porque nosotros, como bestias, necesitamos comer y proveer para nuestras necesidades básicas. Aquí nos encontramos en un estado en el que no seremos capaces de proporcionarlo necesario para suplir nuestras necesidades básicas, especialmente en el mundo que hemos creado a nuestro alrededor, un mundo que es una enorme jungla urbana, en la cual todos tenemos que hacer algo para obtener lo que necesitamos.

Es muy fácil destruir un mundo así. Es tan sensible a la más ligera falta de habilidad para adaptarse, que millones de personas pueden encontrarse privadas de comida, agua, y el suministro de energía y otros recursos. Ni siquiera podemos imaginar cuán delicado y frágil es el mundo que hemos creado, y si algo va mal, sólo un poco, colapsará como un castillo de naipes. Todo esto colapsará ¿y qué sucederá con nosotros?

Como resultado de nuestro desarrollo, nos hemos llevado a este estado tan inestable. Pueden imaginar ciudades en todo el mundo con una población de 20 millones de personas, pero incluso en ciudades con una población de 2 millones de personas, ¿qué sucederá cuando esas personas se vean privadas de comida, electricidad, agua, o un sistema de drenaje? ¡Este es el fin!

Existe una necesidad de cooperación mutua entre países, sin la cual no podemos arreglarnos. Ya ningún  país puede proporcionarse sus propias necesidades por sí mismo. Así podemos ver que el mundo es verdaderamente frágil e inseguro. Les estamos mostrando a las personas todo esto, explicando la tendencia general y por qué la naturaleza y el ego nos han llevado a este punto para que nos elevemos por encima de nuestro ego, porque en el estado presente, somos incapaces de adaptarnos a la naturaleza integral global ¿Cómo podemos estar mutuamente conectados a ella, es decir ser incluidos en esta integralidad, en esta esfera, en armonía, con nuestro ego?

Es por eso que necesitamos una guía por medio de la cual podamos mostrarles a las personas que hay otra forma de desarrollo. En el que nos cambiamos sicológicamente a nosotros mismos y a las personas, veremos el mundo no desde una perspectiva egoísta, sino desde una perspectiva altruista integral. Seremos capaces de formar una sociedad totalmente diferente que estará en armonía con todas las leyes naturales. Y entonces al no tener opción, la persona, la familia, la sociedad, el estado, la civilización, toda la humanidad llegará a tal armonía con la naturaleza que recuperaremos todo el frágil equilibrio en la tierra, interna y externamente, con el resto de la naturaleza. Esto es posible sólo si la persona deja de ser un individualista y se vuelve una persona del universo. Esto es lo que debemos llevarles a las personas.

Ahora veamos cómo puede hacerse esto: ¿Podemos abandonar la perspectiva del mundo egoísta, individualista? ¿Podemos cambiar los anteojos egoístas y ver todo a través de anteojos integrales? ¿Qué ganaré con eso? En otras palabras, tengo que cuidar de todos ¿Es esto posible? No debo tomarme en cuenta a mí mismo ¿Es eso posible? ¿Tengo que “olvidarme” totalmente de mí mismo? ¿Y qué hacer conmigo, con mi familia y mis parientes? ¿Cómo podemos aspirar a la cooperación mutua con los demás para que podamos formar una sociedad unificada?

¿Qué significa unificado? Es cuando cada uno de nosotros no se siente a sí mismo, sino sólo a la sociedad, como las hormigas, que sólo entienden su cooperación. Ninguna de ellas tiene un papel independiente, una meta por separado, tamaño o prioridad, sino que todas son operadas por una mente colectiva, un programa, y llevar a cabo meticulosamente todas las órdenes del programa. ¿Es esto posible? Hacia esto nos está llevando la naturaleza. En tal nivel llegaremos a la total armonía con ella.

¿Qué ganamos con eso? Aun cuando suene un poco a fantasía, estamos ganado la sensación de eternidad, la sensación de infinitud, porque todas nuestras sensaciones de hoy están dentro del ego limitado, mientas que aquí nos movemos a una sensación diferente, por fuera de nosotros mismos. Entonces la persona no siente más su propio cuerpo bestial, al elevarse al siguiente nivel, a la siguiente dimensión llamada “humano”, la cual no sentía antes. Ella ya no está más en su “animal”, sino que se eleva a un nivel superior. Hasta el día de hoy en realidad éramos animales más desarrollados.

(76929 – De la “Charla sobre educación integral” # 17 del 28 de Febrero del 2012)

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La ley del equilibrio universal

¿Por qué la Naturaleza requiere que yo aprenda sus leyes? ¿Sólo es para que sepa cómo cometer menos errores, cómo disfrutar, y cómo evitar contratiempos y problemas?

¿O tal vez, a través de los contratiempos y problemas, la Naturaleza quiere elevarme al nivel del conocimiento y control sobre mí mismo, al nivel del control sobre el mundo? Este es un nivel de existencia y consciencia completamente diferente.

Aparentemente, estamos confundiendo la causa con la consecuencia. Hoy, los problemas nos fuerzan a buscar posibilidades de asegurar nuestro éxito en el presente y en el futuro. Estos son la razón debido a la cual entendemos la Naturaleza. Sin embargo, en realidad esto no es cierto. Los problemas sólo nos empujan desde atrás para dirigirnos hacia el conocimiento, y aprender acerca del hecho de que la Naturaleza universal nos abrirá horizontes completamente diferentes, una nueva dimensión.

Nosotros sentiremos una nueva realidad, no la que percibimos hoy en nuestros cinco órganos como animales. En última instancia, sólo los sobrepasamos ligeramente en inteligencia e ingenuidad; podemos construir casas confortables, cocinar, vestirnos, pero por otra parte, los animales no tienen que cuidar tanto de su existencia.

Nuestra ventaja es diferente: podemos elevarnos al nivel en el que viviremos no para cuidar de nuestra vida corporal. Por el contrario, cuidar de nuestra vida física nos llevará a un entendimiento de la Naturaleza general, y a partir de ahí, nos moveremos hacia adelante en otra dimensión, sintiendo la realidad no a través de nuestra naturaleza animal, sino a través de una consciencia elevada, a través del programa de información que nos será revelado. Este grado no tiene relación con la existencia actual; es mucho más elevado.

Hoy, muchos científicos hablan acerca de esto como muchos otros hombres sabios de las generaciones pasadas ¿La única pregunta es cómo podemos lograr esto? ¿Cómo podemos llegar al nivel de la Naturaleza universal y sentirla como es?

Primero, necesitamos entender qué es la Naturaleza. Por sus acciones, vemos que ésta nos controla por medio de dos fuerzas: placer y dolor. Son como dos riendas que constantemente nos fuerzan a buscar los placeres y a escapar de los golpes.

Por ejemplo, yo asumo la posición más cómoda posible en las circunstancias actuales. Proceso una gran cantidad de datos: el estado de salud, la forma de una silla, el estatus de las personas a mí alrededor, etc., y como resultado, el cuerpo se organiza con el mayor grado de comodidad posible. Esto sucede cada segundo de mi vida, en los deseos, pensamientos y acciones ¿cómo puedo elevarme por encima de este control?

Al explorar la Naturaleza, descubro que existe una sola ley que actúa en ella: la ley del equilibrio universal. La Naturaleza se esfuerza hacia el equilibrio y gradualmente lleva a todas sus partes al equilibrio, a la calma, a un estado de reposo. Ella nos lleva al máximo grado de orden posible, de acuerdo a las conexiones globales, a partir del Big Bang pasando por la conexión de células que toman formas de vida altamente organizadas.

Toda la Naturaleza vive en equilibrio, y sólo el ser humano comenzó a separarse de este marco hace cerca de tres mil quinientos años. Comenzó a aplicar su mente para usar a otros, para gobernarlos, y esta adición violó su equilibrio con la Naturaleza.

Sin embargo, podemos compensar esta fuerza malvada de desarrollo con la fuerza de bondad, la cual revelaremos en la misma Naturaleza. La fuerza negativa actúa en nosotros por instinto y más allá de nuestro control: Tenemos que compensarla con la fuerza positiva, la cual obtendremos conscientemente. Y esto es posible debido a la influencia del entorno, porque al yo desear ser mejor y más elevado que el resto, soy en conclusión, dependiente de la sociedad. Y aparte de eso, dependo de ella para satisfacer mis necesidades básicas. Por lo tanto, tengo que usar el entorno, establecer contacto con este, de manera que me traiga la fuerza positiva. Y entonces controlaré mi vida.

Entonces, no es casualidad que el humano no fuera creado solo, sino como un ser colectivo y que fuera colocado en el entorno de otras personas. A través de ellos, puede educarse a la persona. En realidad, a diferencia de los animales, que no requieren de una educación, la persona debe aprender del entorno muchos factores en adición a aquellos con los que nació. El entorno añade la fuerza positiva a mi egoísmo, y podemos manejar nuestra vida, nuestro destino, con tranquilidad y comodidad.

Cuando comencemos a relacionarnos apropiadamente con las posibilidades existentes, el programa de la Naturaleza, su plan inicial acerca de nosotros, será revelado. Así, nos elevamos a un nuevo grado de conocimiento y consciencia, que está por encima de nuestra vida actual. Separados de la existencia corporal, nos elevamos en nuestros deseos y pensamientos hacia el flujo eterno de información, y viviremos en este. No importa lo que suceda con mi cuerpo, viviré en este flujo de consciencia característico de la Naturaleza y sus niveles de desarrollo.

Este es el grado del Ser Humano (Adam) que es similar (Dome) al Creador. Al fin y al cabo, el Creador es el gran programa que existe por encima de nosotros y que continuamos alcanzando, ascendiendo cada vez más alto.

(76644 – De las conferencias en Colombia del 29 de Abril del 2012, “Grupo y desarrollo espiritual”)

Construyendo un entorno para todos

No hay un calendario o marco de tiempo exacto establecido para nuestro desarrollo, comprensión, persuasión, análisis y autocorrección, para que de ser egoístas seamos altruistas, impregnados de amor y preocupación por los demás. No esperemos un período de tiempo o un cambio de generaciones, porque los cambios pueden suceder en nuestra generación. Todo depende de nuestra disposición y de la medida de deseo de cambiar.

Como hemos aprendido de los estudios del libre albedrío, nuestro deseo depende por completo de nuestro entorno. Tenemos que trabajar juntos. La persona no puede trabajar sobre sí misma por sí misma y convencerse a sí misma de algo, Esto no trae ningún resultado positivo. Tenemos que construir un entorno, una sociedad que influya en nosotros, y entonces todos cambiarán. ¡Así que adelante, construyan este gran entorno para todos nosotros! Con la ayuda de este entorno nos convenceremos de la necesidad de este camino y rápidamente desearemos cambiar y conectarnos a través de la garantía mutua.

Como resultado, el entorno influirá en nosotros con tanta intensidad que los cambios se llevarán a cabo a una velocidad increíble. Después de todo, estos cambios no dependen de nuestro calendario.

Los niveles inanimado, vegetativo y animal de la naturaleza evolucionaron durante miles de millones de años. Este es el proceso de desarrollo del egoísmo. Nosotros no somos responsables de este proceso, sólo lo realizamos cada vez más de acuerdo a nuestro crecimiento.

Sin embargo, en este momento la intensidad y la velocidad del desarrollo están en nuestras manos. Todo depende del entorno, y yo puedo construirlo artificialmente, mejorarlo constantemente para que se vuelva más grande y fuerte en su influencia sobre mí. Aquí yo necesito gente de las artes, científicos, sociólogos y psicólogos. Tengo que usar todo lo que existe en la humanidad con el fin de crear una influencia intensa y eficaz. Entonces, experimentaremos una vida feliz en esta generación, y veremos cuan bueno es lo que les dejaremos a nuestros hijos.

Si separamos los deseos humanos dentro de este contexto, entonces podemos decir que estos se dividen en dos partes: los deseos individuales que se relacionan con el ser humano de manera personal y los deseos sociales. La persona debe limitar sus deseos individuales hasta el punto que le permitan llevar una vida normal. Sin embargo, la persona debe desarrollar sus deseos sociales tanto como le sea posible, comenzando de un pequeño círculo de amigos y luego ampliarlo, hasta que la influencia del entorno le ayude a desarrollar el nivel de buenas relaciones, responsabilidad, preocupación, garantía mutua, y amor por el mundo entero.

Uno debe entender que al salir del egoísmo y preocuparse cada vez más por la construcción de las relaciones mutuas con círculos cada vez mayores de la humanidad, obtiene más sabiduría y sensaciones más profundas, uno los incluye a todos dentro y por lo tanto siente toda la realidad y toda la naturaleza. De esta manera se abre para uno una nueva realidad, un nuevo mundo, vive en él al salir de sí mismo y los siente a todos. Esta constituye la vida en el nivel humano que la naturaleza preparó para nosotros. A través de este nos realizamos correctamente aquí, en este mundo.

(75203 – Del Kab.tv de “Una nueva vida”, episodio 11 del 1/9/12)

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El gen oculto del desarrollo

Si no existiera la chispa de otorgamiento dentro del deseo de disfrutar, esta no se desarrollaría. ¿Cómo evolucionó un ser humano a partir de un mono? Un simio opera exclusivamente por instinto, y surge una gran pregunta: ¿Cómo en el proceso de evolución, de qué tipo y clase, y de qué manera un ser humano aparecen de repente? ¿Cómo podría desarrollarse a partir de un animal?

Su deseo de conocer la fuerza superior, a su Creador, eleva un ser humano por encima del animal. Esto se explica por la presencia de la chispa espiritual que se desarrolla dentro de un ser humano. Esta chispa puede ser de cuatro tipos, de cuatro niveles, y esa es la razón por la cual hay diferentes tipos de personas que se acercan en mayor o menor medida al trabajo espiritual.

Si la chispa espiritual comienza a hablar dentro de mi deseo de disfrutar, yo ya tengo dos cualidades: una en contra de la otra. Puedo comparar y decidir qué hacer: trabajar por el bien de mi egoísmo o por el bien de la chispa de otorgamiento.

La chispa de otorgamiento puede traerle una gran ganancia a mi deseo de disfrutar. Si hubiéramos sido guiados únicamente por el deseo de disfrutar, hubiéramos permanecido como animales que no evolucionan. Pero si tenemos la chispa que porta la fuerza de otorgamiento, empezamos a utilizarla en beneficio nuestro. Así, se desarrolló la humanidad.

En un principio, un hombre solía llevar su presa a su cueva sólo para su familia. Pero luego él vio que era demasiado, y que su familia no podía comerla toda. Luego le dio la mitad a su vecino y la cambió por algo útil. El deseo egoísta estaba en constante crecimiento, y él no quería solo compartir con todos, así que comenzó el beneficioso intercambio mutuo.

El deseo de disfrutar estaba creciendo, el deseo de otorgar iba creciendo al mismo tiempo, y el ser humano estaba volviéndose más listo. Él inventó el comercio y los mercados, que existe hasta nuestros días. Sólo esto estimuló todo nuestro desarrollo, como se nos dice: “Vayan y ganen dinero entre ustedes”.

Pero esta no fue la principal ganancia, lo fueron las cualidades que hemos aprendido unos de otros en el transcurso de este comercio. Así, el deseo de disfrutar estaba creciendo debido a la presencia del deseo de otorgar en él.

(75193 – De la 3º parte de la lección diaria de Cabalá del 11 de Abril del 2012, “La Puerta de las Intenciones”)

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¡Es tiempo para la Acción Espiritual!

Por miles de años nuestro desarrollo continúa en los estados inanimado, vegetativo y animado, los cuales no son sencillos para nada ya que ellos se basan en la ruptura de la primera entidad espiritual (Man), es decir la separación de las almas. Desde el momento que ellas se rompieron, cada elemento roto incluye a los demás en él. Cada partícula adquirió una oportunidad de vivir: para recibir y para otorgar, para consumir y para dispensar.

Todas las formas de existencia emergieron de dos fuerzas, dar y recibir. El deseo de placer en su forma pura no puede subsistir en sí mismo. Este necesita alguna fuerza que actúe contra él, es decir que requiere el deseo de otorgar.

Así es cómo la materia (deseo) desarrolla hasta que alcance una fase humana (hablante) que a su vez también comienza a progresar. El nivel humano de avance necesita “tratamiento” especial en el que se requiere una mayor intensidad de la energía espiritual. Es por eso que un grupo específico de personas llamadas “Israel” se reveló, la traducción directa de la palabra “Israel” es “Yashar-Él” directo al Creador.

Después de salir de Babilonia, este grupo de personas descendió a Egipto con el fin de absorber poderosos deseos adicionales aunque todavía estando en un estado de inmensa aspiración, a esto se le llama el “Exilio de Egipto”. Después de conseguir una porción adicional del deseo de recibir, a este grupo se le concedió la oportunidad de trabajar con este con el fin de transformarlo en deseo de otorgar.

En ese tiempo, las naciones del mundo solían estar en un nivel promedio en el cual este particular grupo de personas cayó al grado de “menos cuatrocientos (400) años lo que representa el “Exilio de Egipto”. Este bajó 400 grados de acuerdo con el círculo completo del desarrollo, las cuatro fases de la Luz Directa.

Mientras tanto en Egipto el grupo adquirió el deseo adicional, y junto con el deseo adicional, el grupo salió de Egipto, recibió la Torá y se elevó al nivel del Primer Templo. Sin embargo, este fue destruido y cayó, el Segundo Templo fue construido pero éste otra vez fue destruido. Como resultado, el grupo descendió a la profundidad del último (actual) exilio donde estamos todos nosotros en este momento.

El grado del descenso que sucedió durante la esclavitud es igual al nivel del momento en que los Templos existían. Todo lo citado anteriormente sucedió para hacernos caer de nuestra previa elevación y alcanzar la ruptura final (exilio) que continúa hasta la fecha. La caída en la que estamos nosotros actualmente es tan profunda que simplemente no podemos caer más bajo. De aquí, nosotros nos podemos levantarnos junto con las otras naciones y completar nuestra corrección.

Cada acción espiritual desencadena consecuencias en este mundo. Por lo que, nosotros estamos obligados a continuar trabajando en este ámbito material durante todo el período del exilio. El exilio significa separación de la espiritualidad y la incapacidad de producir alguna acción espiritual. Sin embargo, desde que nosotros actuamos en forma materialista y perseguimos deseos egoístas a través de nuestros cuerpos antes que de nuestras almas, nosotros aún realizamos trabajo preparatorio que está asociado con el período del exilio.

El último exilio está llegando a su fin y todos nosotros tenemos que hacer la transición hacia la libertad. La diferencia entre exilio (Galut) y liberación (Geulá) es sólo una letra “Alef” la que representa “revelación del Creador”. Esto significa que tenemos que llegar al mundo superior para alcanzar el estado en el cual el Creador llena todo el universo.

La realidad que nosotros vivimos hoy en día permanecerá intacta. Todo lo que nosotros haremos es añadir la Luz superior, el poder del otorgamiento, a nuestras sensaciones y pensamientos previos. Ellos llenarán a todo el mundo en el cual nosotros descubriremos la realidad superior ya que vamos a obtener diferentes propiedades corregidas.

En este punto, nosotros entenderemos la esencia del trabajo preparatorio que nosotros hicimos previamente mediante el cumplimiento de los mandamientos materiales ya que somos incapaces de hacer nada más mientras estemos todavía en el exilio. Por lo tanto, después nosotros nos las arreglamos para volver a la tierra física de Israel, nuestra tarea del presente es ascender a la tierra espiritual (deseo) de Israel.

Se dice: “Cada acción deja una marca”. Esto se aplica incluso a las acciones materiales ya que nosotros construimos actos espirituales encima de ellas. Generaciones anteriores creían que iban a realizar trabajo material en este mundo, mientras que nuestro deber es llevar a cabo actividades espirituales. Es por eso que nosotros nos tenemos que concentrar solamente en el trabajo espiritual: intenciones y deseos humanos, actitudes de ocultamiento y revelación y el atributo de otorgamiento que estamos cerca de adquirir.

(74092 De la segunda parte de la Lección diaria de Cabalá 30 de marzo 2012, El Zóhar)

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Señales de un periodo de transición

Pregunta: Usted ha dicho que una persona es como una célula cancerosa en el cuerpo de la naturaleza ¿Hace cuánto que sucedió esto?

Respuesta: Nuestro egoísmo se desarrolla gradualmente y hemos pasado por algunas etapas de su desarrollo. Comenzando desde el siglo 5 AC hasta el siglo 5 DC, la humanidad se desarrolló en su aspiración por la riqueza. Del siglo 5 hasta el siglo 15 la humanidad se desarrolló en su aspiración por poder. Del siglo 15 hasta el final del siglo 20 el desarrollo fue en la aspiración por el conocimiento. Esas son las tendencias predominantes.

En el principio del siglo 20 un académico llamado Vernadsky definió nuestro desarrollo como algo que estaba finalizando y dirigiéndonos hacia una noosfera o equilibrio con la naturaleza. Más tarde esta idea fue adoptada por muchos otros científicos. Esta investigación fue continuada por el bien conocido Club de Roma y más tarde aparecieron otras ramas.

En esencia, el egoísmo terminó su desarrollo en los 60′s durante el nacimiento de otra cultura entre los jóvenes: el desapego a la vida, la “generación de los Beatles”, los hippies y los hijos de las flores etc. Este fue el comienzo de un escepticismo interno, lo cual significaba que la nueva generación no deseaba ni encontraba necesario el esforzarse constantemente por ir hacia adelante debido al hecho de que se sentía vacía.

Constantemente estamos desarrollándonos bajo la influencia de nuestros deseos. Después de todo, la persona es un deseo. No sabemos qué hacer cuando nuestros deseos por riqueza, fama, o conocimiento se agotan y de pronto sentimos que ya no recibimos el llenado que necesitamos de ellos.

Aquí es donde aparece la depresión general. Esto lo que vemos ahora en nuestra sociedad: una tasa de suicidios creciente, familias que se desintegran, una actitud de desapego hacia los hijos etc. Este es un periodo de transición, el cual debe ser relativamente corto. Estamos en medio de una aceleración seria del desarrollo.

(74307 – De una lectura en la Universidad de Šiauliai, Lituania del 22 de Marzo del 2012)

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Las dificultades del periodo de transición

Las transiciones a nuevos niveles de desarrollo siempre han sido inducidas por pequeñas crisis: El sistema educativo, social, financiero, y otros gradualmente comenzaron a salirse de control. Los matrimonios empezaron a fracasar; lentamente pero a un paso estable el uso de drogas ilícitas se propagó y superó al alcoholismo. De pronto el terrorismo entro en escena.

El nerviosismo de la humanidad se revela. Éste es un resultado de la debilidad y las dificultades en todas las esferas de la vida que fueron construidas de acuerdo a reglas egoístas, que hacen que todos se concentren sólo en sí mismos: ¡Esto es tuyo, esto es mío, no cruces la línea! Todos defienden su libertad y espacio personal. Hoy, la Naturaleza destruye las fronteras entre nosotros, rompe barreras, y nos arrastra hacia cierto tipo de vida comunitaria que tratamos de evitar porque aún no estamos listos para ello.

Cuando nuestros egos aún eran muy pequeños, estábamos abiertos a todo. En ese entonces, no nos importaba si vivíamos como una familia en una aldea. Las personas no aseguraban sus puertas y eran muy amistosos entre sí. Una enorme familia (padres, hijos, y nietos) compartían una habitación y no estaban avergonzados de los demás.

Hoy, las cosas son diferentes. Estamos separados por nuestro enorme egoísmo: Cada uno quiere un cuarto separado, se esfuerza por esconderse detrás de una computadora o teléfono, y tiende a contactar a otros lo menos posible. Las personas ya no se unen en familias, sino que se reúnen para tener sexo y después se separan.

Pero de pronto, la Naturaleza comienza a destruir las divisiones y al hacerlo cancela nuestra separación. La crisis actual es la más grande que hemos experimentado hasta ahora. Hacemos todo para retrasarla, tergiversarla, pero se manifiesta en niveles inferiores en los cuales aún estamos interconectados.

En la actualidad, no existe algo como una crisis de la familia porque las familias simplemente están rotas. Más de la mitad de las familias no pueden ser consideradas familias per se y no tienen ningún deseo de restablecerse y reconstruirse ¡El número de personas que no desean casarse ha llegado al 70%! Hoy, es normal que una buena familia en la que sus miembros se tratan entre sí con amor y respeto, se haya vuelto un anacronismo.

El segundo problema en importancia son las drogas. Nosotros consentimos este desagradable fenómeno; nuestra lucha con este es suave y ligera. Nos damos cuenta de que es algo terrible que no podemos evitar porque la sociedad en que vivimos y esta vida misma nos fuerzan a buscar formas de escapar.

El siguiente problema es cómo educamos a nuestra juventud. En la actualidad, el crecimiento demográfico es pobre, la población no crece demasiado, y las personas no saben cómo cuidar de sus hijos. Los padres están de acuerdo en dejar a sus hijos tanto en la noche como en el día. Los hijos ya no están apegados a sus padres; la brecha generacional crece. Estamos a punto de perder a nuestra próxima generación, pero a nadie le preocupa demasiado. Decimos “¿Qué diferencia hay si nuestros hijos reciben una buena o mala educación; qué cambia eso?” Así es como pensamos, sin darnos cuenta siquiera remotamente de la esencia del problema.

Parece que las crisis previas no fueron un golpe tan grande para nosotros, tampoco provocaron nuestro entendimiento de que hemos causado nuestra bancarrota en todos los aspectos de nuestras vidas. El proceso de desarrollo siempre fluye de los pequeños y débiles hasta impactar a los grandes. Esto es similar al castigo a los niños, al principio tratamos de convencerlos y después progresamos hacia amenazarlos con problemas más grandes. En este punto, estamos pasando por un proceso muy serio; es una cuestión de vida o muerte.

Estamos pasando por dos serios ciclos de discrepancia entre nosotros y la Naturaleza. La integralidad nos permite darnos cuenta de que somos opuestos a la Naturaleza y contrarios a todos sus sistemas, es decir que originalmente se suponía que estuviéramos completamente interconectados, pero hacemos todo lo que podemos para evitar permanecer unidos.

Entendemos que permanecer unidos sería bueno para nosotros, pero no sabemos cómo lograr este estado. Todos en el mundo se dan cuenta que si las personas se unieran para propósitos educativos, técnicos, pedagógicos, y culturales esto facilitaría toda la situación, ¿Pero cómo podemos actuar en contra de nuestro ego? ¡No somos capaces de hacerlo!

He aquí el problema: Si no somos capaces de unirnos, nos estaremos muriendo de hambre ¡Muy simple! No seremos capaces de proporcionarnos lo necesario para suplir nuestras necesidades básicas: comida, seguridad, calefacción, casa, y salud física. Esas son cinco necesidades básicas que tienen que ser satisfechas para sobrevivir.

En este momento, la Naturaleza nos está presionando tanto que si no correspondemos con sus requerimientos, no seremos capaces de proporcionarnos lo necesario para colmar nuestras cinco necesidades principales. Una noción como la ecología es parte de nuestros requerimientos para tener seguridad. Fracasaremos en proporcionar comida y mantener una buena ecología, ambas están entrelazadas y una influye en la otra.

Las preocupaciones, el miedo y los problemas eventualmente forzarán a la humanidad a tomar medidas drásticas. Si no hacemos nada, nuestra resistencia y oposición a la Naturaleza nos llevará a la aflicción, guerras, devastación y la eliminación. En cierto punto, reevaluaremos nuestras oportunidades de sobrevivir y llegaremos a la conclusión de que tenemos que unirnos y llegar al cuarto nivel de desarrollo, el nivel Humano.

(72681 – De la “Charla sobre educación integral” # 12 del 16 de Diciembre del 2011)

La discrepancia entre los dos sistemas

El hecho es que por el constante desarrollo, el ego estaba empujándonos hacia adelante. Siempre quisimos algo nuevo y siempre estuvimos persiguiendo algo. Pero hoy en día el ego se ha vuelto plano, ha alcanzado su máximo y, lo más importante, se ha vuelto global. Se ha retraído en su propia concha.

Como resultado de ello, nos hemos encerrado en nosotros mismos y nos hemos vuelto totalmente dependientes unos de otros. Hemos creado un sistema analógico cerrado entre nosotros en el que todos somos tan dependientes de los demás, que a través de una cadena de cuatro conocidos, cada uno de nosotros está conectado con todas las personas en el mundo. Es más, hoy no hay necesidad de luchar: Es suficiente con cortar un determinado país de la cooperación mutua con otros países, e inmediatamente se derrumbará porque no puede existir por sí mismo.

Anteriormente esto nunca fue así. Un país podía aislarse y ser independiente. Éste podía sobrevivir por sí mismo. Tenía recursos suficientes para producir energía, alimentos, y todo lo que la población necesitaba, y no había problemas especiales.

Pero hoy en día no podemos hacer nada si no estamos conectados con decenas de otros países. Tenemos que comprar, vender, e intercambiar bienes, recibir constantemente, enviar, y así sucesivamente. Nos hemos vuelto globales, nos hemos encerrado. Esto no sería un problema si, al mismo tiempo, hubiéramos cambiando.

Pero, seguimos siendo los mismos egoístas individualistas, mientras que el mundo se ha vuelto global y cerrado. De ahí la discrepancia entre los dos sistemas.

Por un lado, existe un sistema discreto, en el que cada uno de nosotros quiere vivir solo: “Yo no necesito una familia. Yo no necesito niños. Yo no necesito a nadie. Quiero ser independiente y no depender de nadie”. Así habla nuestro ego hoy en día. Por otro lado, la naturaleza nos muestra lo contrario: Tú eres totalmente dependiente en todo el mundo. No puedes existir por ti mismo. Tú debes estar conectado con todo el mundo, y no sólo tú, sino  tu sociedad, tu estado, y el mundo entero”.

Esta es la contradicción entre los dos sistemas: el sistema general en el que estamos y nuestro sistema personal, individual, interno. Esta es la crisis, puesto que los dos sistemas no pueden trabajar juntos. Y esto es lo que sentimos.

Entonces, ¿cómo puede solucionarse este problema?

(73547 – De la Convención en Vilna del 3/22/12, Lección Preliminar)