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El centro del grupo es el lugar de la corrección

Baal HaSulam, “Introducción al Estudio de las Diez Sefirot“, ítem 141: “Ahora pueden entender el significado de las palabras, “abandónenme a Mí y observen mi ley”. Ellos interpretaron, “Desearía que Me hubieran abandonado y hubieran observado Mi Torá, la Luz en ésta los reforma”.

Existe un enlace entre el Creador y tú, la Luz, la cual es tu deseo corrupto de recibir. Si lo corriges, sentirás el mismo resultado llamado Luz o el Creador es decir “ven y ve” (Boré en hebreo) en la materia misma. El Creador se revela en tu deseo corregido de acuerdo a la corrección de éste.

En general el método por medio del cual corriges tu deseo con el fin de sentir, entender, y revelar al Creador, es llamado “Torá“. Con su ayuda evocas una fuerza especial, la fuerza de otorgamiento, que es externa a ti y con la cual corriges tu deseo. Según el grado en el que la pides, esta fuerza cambia el deseo investido en este y sientes la Luz, el Creador, tu estado sublime.

Esta es la única manera en que puedes avanzar. Si no pides la corrección y acudes al “Creador” que tú has inventado, tu trabajo será estéril, ya que no se corresponde con la realidad.

Pregunta: ¿Qué quiere decir “observar mi ley”?

Respuesta: Significa que todas tus acciones deben estar dirigidas sólo a la corrección de la vasija corrupta de acuerdo al principio: “He creado la inclinación al mal, He creado la Torá como una especia para esta”.

Si tú trabajas de manera correcta en la corrección del deseo, este comienza a tomar la forma del Creador. Entonces comienzas a entenderlo, a reconocerlo, y a adherirte a Él. Tienes un “material” que ha tomado una nueva forma, una forma de otorgamiento y amor. Entonces, a través de la materia del deseo llegas a la adhesión con la forma del Creador.

Pregunta: Si estamos hablando de tener que encontrar el punto del centro del grupo, ¿qué tiene esto que ver con “observar mi ley”?

Respuesta: Es ahí, en el centro del grupo, que corriges tu inclinación malvada. Es ahí y sólo ahí que descubres al Creador, tus estados espirituales avanzados. No hay otro lugar en el que la “materia” malvada del deseo pueda ser revelada excepto en el centro del grupo que debe ser revelado como una montaña de odio, como el “Monte Sinaí“.

Entonces al comprometernos con la garantía mutua, con la alianza, y con la ayuda mutua, comenzamos a descubrir la Luz que Reforma. Esto es también llamado la “recepción de la Torá”: Nosotros la recibimos si sentimos que no podemos corregir nuestra conexión, pero no tratamos de huir del problema. Entonces recibimos la Torá y corregimos la separación, y entonces el Creador se revela.

(78397 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 20 de Mayo del 2012, “Introducción al Estudio de las Diez Sefirot”)

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Hoy en día, de forma gradual, se está revelando una interconexión más profunda y rigurosa entre países, naciones, y personas. Incluso individualmente, estamos conectados a través de cadenas con varios eslabones. Sin embargo, hay un problema determinado: Aun no somos capaces de realizar correctamente esta conexión.

La crisis moderna se expande y abarca el mundo. No terminará a pesar de que muchos estén prometiendo que pronto comenzarán a mejorar las cosas.

Los problemas no terminarán hasta que nosotros no alcancemos el equilibrio. Después de todo, la causa de la crisis es el desequilibrio, en otras palabras, la falta de conexión entre nosotros.

Aquí es donde descubrimos la ley de garantía mutua. La Torá nos explica que al final la persona amará a su prójimo como a sí misma.

“El amor” es la unidad sistemática adecuada en la que cada persona trabaja para el beneficio de todos, y hay armonía absoluta entre nosotros. Al final, una vez que lleguemos a la corrección final, todos nosotros, una vez más, seremos parte de una sola alma, al igual que los órganos del cuerpo que funcionan de manera absolutamente diferente, pero que existen en armonía unificada, y es por eso que el cuerpo vive.

Cada órgano realiza su propio trabajo, su propia función, pero en el marco de un programa común que los abarca y los obliga a todos a trabajar juntos. Por el contrario, cuando existe un desequilibrio entre las partes del cuerpo, aparecen las enfermedades.

Nosotros debemos tratar nuestra corrección según el mismo principio. Hoy en día, yo existo en egoísmo absoluto, total. Quiero que todos “giren” bajo mi mando, que lleven a cabo mis deseos, y que piensen como yo. Todos comenzamos nuestro viaje en este estado.

En la primera etapa de trabajo conmigo mismo, yo debo llegar al grado de Jafetz Jessed, en el que no me interpongo en el camino de los demás. Al igual que una rueda dentada, yo giro libremente sobre mi eje, de acuerdo a los deseos de mi prójimo. Hagan lo que quieran conmigo. Yo estoy dispuesto a “girar” según la petición de ellos, como si yo no tuviera mis propios deseos, como si no fuera yo, sino una fuerza de apoyo dirigida por ti.

Estamos hablando de un grado muy alto. Después de todo, yo tengo que trabajar con mi egoísmo para que éste no se interponga en mi camino al servir a los demás.

Para ello, yo tengo que conocer los deseos de los demás y nunca interponerme en el camino de la realización de ellos, tengo que ser absolutamente neutral. Nos referimos a una corrección enorme, durante el curso de la cual yo configuro las pantallas de los grados cero, primero, y segundo, por encima de mi deseo.

Entonces, yo me elevo al siguiente grado. Dirijo mis deseos, habilidades, cualidades y todo el potencial de mi fuerza y ​​energía, todo, hacia el beneficio de mi prójimo. Ahora, mi egoísmo no sólo es neutralizado, no solo giro libremente sobre un eje, sino que estoy conectado con mi propio motor que funciona para beneficio de ellos. Este es el grado del amor. Yo te lo doy todo en aras de esto.

Este camino se extiende desde nuestro mundo hasta el mundo del Infinito (∞) a través de 125 grados. Parte de ellos los realizo en el grado de Jafetz Jessed, soy neutral, y la otra parte la realizo de manera activa poniendo mis esfuerzos en beneficiar a mi prójimo.

Durante la primera etapa, yo corrijo 248 deseos y durante la segunda, corregir 365. En general, la corrección de los 613 deseos es llamada observar los mandamientos. De esta manera, el deseo común está dividido de acuerdo con mi estructura interna.

Todo esto es lograr la garantía mutua total y absoluta, un estado en el que yo interactuaré en armonía con todos, como cualquier otra persona.

Por lo tanto, es claro el tipo de corrección a la que la humanidad tiene que llegar: Todos percibirán e incluirán dentro de ellos toda la realidad hasta el punto de identificarse plenamente con ella. Esta es la razón por la cual la Cabalá se revela ahora, porque si no sabemos cómo llevar esto a cabo, entonces nuestro camino será muy difícil y doloroso, de hecho, será realmente el “camino del sufrimiento”.

Sin embargo, si tratamos de actuar dentro del grupo, nuestro camino no será fácil, pero será bueno (la flecha roja en el gráfico). Nos reunimos, nos sentimos unos a otros, evocamos la Luz, y ella trabaja en nosotros, nos influye y nos despierta. Al sentirnos unos a otros mutuamente, permitimos que la Luz haga su trabajo.

Esta es la esencia del método. Ustedes no saben ni entienden nada, no son capaces de hacer nada, sino que desean “tragarse” todo el placer, y sólo necesitan aprender a evocar la Luz. Si ustedes aprenden, lograrán el éxito de manera fácil y hermosa, junto con todos, en alegría.

(78220 – De la Convención One en New Jersey del 12 de Mayo del 2012, Lección 3)

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La grandeza de la Cabalá es que ésta nos da el método que nos permite evocar la energía espiritual, la cual corrige nuestra naturaleza y nos une milagrosamente. Nosotros no tenemos nada de qué preocuparnos, sólo necesitamos establecer gradualmente una conexión en el grupo y mantener una fracción de unidad y de garantía mutua en las acciones conjuntas. Esto es suficiente para evocar la Luz que Reforma.

Por un lado, hay un enorme viaje ante nosotros, cambios severos y difíciles que requieren un enorme esfuerzo humano. Pero por otro lado, no existen acciones que nosotros tengamos que hacer por nuestra cuenta, lo único que tenemos que hacer es evocar la Luz, la cual hará el trabajo.

Muchas personas tratan de corregirse ellas mismas por su cuenta, y asumen que esto es posible. Sin embargo, esto nunca sucederá, ellas se decepcionarán, dejarán de estudiar, y dejarán el grupo. Esto es debido a que sus esfuerzos no están dirigidos hacia la Luz, ellas quieren hacer todo por sí mismas en vez de pedir, como pide un bebé sentado en el regazo de su madre.

Yo necesito sentir que estoy en los brazos del Creador, sentir que dependo de Él. Y entonces, una vez que yo entienda que cualquier acción se inicia con una petición dirigida hacia Él, estaré junto a Él, sosteniendo Su mano, como un niño que aun no se aleja del adulto. Yo tiraré de Él en pos de mí para que corrija mis defectos. Una vez que yo descubra los pensamientos y deseos no corregidos en mí, consciente y deliberadamente lo dirigiré a Él hacia las fallas específicas que requieren corrección.

Así crecemos trayendo las cosas que no están corregidas entre nosotros, las cuales han sido establecidas por la ruptura, y pidiéndole al Creador o la Luz que las corrija. En un principio, antes de saber cómo hablar con Él, señalamos el problema simplemente: “¡Corrige!” Luego le explicaremos a Él lo que queremos, de la misma manera que los padres demandan que el niño les cuente acerca de su “desgracia”, como si no hubieran entendido qué necesita. Aquí hay una necesidad de comunicación, de reacción, de explicación y de participación del niño, cada vez mayor. Él realiza parte de la acción, y el adulto realiza la otra parte.

Así estudiamos la “profesión” del Creador, nosotros nos ponemos en Su lugar, hasta que corrijamos todo el sistema y adquiramos Su estado.

Por lo tanto, escribe una nota en tu corazón: Nosotros no realizamos ninguna acción. Independientemente del hecho de que nos sintamos mal o bien, ya sea que veamos los defectos, que queramos corregir algo, en primer lugar, necesitamos iluminar el daño tanto como sea posible y luego comprender que sólo la Luz lo corregirá. Todas las acciones y las conexiones en el grupo, los malentendidos, las peleas, y otras cosas, son evocados por el Creador para que podamos invitarlo a Él a revelarse entre nosotros. Está escrito: “Aquel que establece la paz en sus alturas, establece la paz entre nosotros”. Lo único que debemos hacer es elevar MAN, una oración, una súplica por la corrección. Yo “oro”, lo cual significa que me juzgo yo mismo, que me vuelvo un juez para mí mismo, y luego evoco la fuerza de la corrección.

Esta es la manera de actuar, al fortalecer de la conexión entre nosotros. Los grupos deben seguir este principio y ser como los órganos de un solo cuerpo que cuidan de los demás. Después de todo, todo aquel que cae, también arrastra a los demás. A veces, los eventos en un grupo no son causados por el fortalecimiento del egoísmo antes de un ascenso al grado siguiente, sino por un descenso de otro grupo. Después de todo, cuando una determinada parte del cuerpo se enferma, la enfermedad también se transmite a las demás partes.

Al principio, es necesario establecer un tipo de estado correcto dentro de los grupos, y luego entre los grupos. Tenemos que cuidar los unos de los otros, tenemos que unirnos y estar preocupados por nuestra salud espiritual común, luego, en pocos meses, revelaremos el mundo espiritual, y en pocos años completaremos la corrección.

Nosotros aun no hemos comenzado este trabajo, todavía no actuamos consciente y correctamente, ya sea en grupos o en la interconexión entre ellos. Estas cosas van resultando poco a poco, nosotros tenemos que ser conscientes de ellos y entenderlos, y para ello necesitamos una demanda interior. Nada saldrá por sí mismo sin que ustedes lo exijan.

Por lo tanto, tenemos que aclarar esta regla de garantía mutua a través de la unidad mutua. Y nosotros sólo nos unimos a través de una oración común, cuando todos juntos comprendamos que sólo la Luz superior establecerá la paz entre nosotros.

(78217 )
De la Convención One en New Jersey del 5/12/12, Lección 3

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Llevado de la mano por la felicidad

Pregunta: ¿Cómo puedo avanzar hacia el otorgamiento si mi aspiración es egoísta, por mi propio placer, la cual se deriva de este mundo? Después de todo, no puedo hacerlo de ninguna otra manera.

Respuesta: No te preocupes por eso, ya que tienes todo lo que necesitas para el avance espiritual: un grupo en el cual realizas tu deseo por lo espiritual, donde la Luz (el Creador) es revelado ¿Qué más podrías necesitar? Tienes un sistema que te ayuda a crecer, ¡como una familia que cuida de ti!

Recibes apoyo de nuestro gran grupo mundial, de una gran cantidad de amigos. Aparte, el mundo entero en general te apoya revelando su falta de valor con cada día que pasa. Esas condiciones son tan favorables que realmente no tenemos nada de qué quejarnos. Es incluso un poco molesto ¿Somos realmente tan impotentes que se nos debe mostrar claramente la ruptura del mundo egoísta para convencernos de que no hay otro camino que este? Esto nos habla de nuestra absoluta debilidad e inhabilidad para resistir nuestro deseo de disfrutar; así de pequeños, desamparados y huecos somos en realidad.

En los tiempos de Baal HaSulam, el mundo se agitaba, persiguiendo placeres y riqueza, y aspirando a desarrollar la ciencia y las nuevas tecnologías. Pero hoy el mundo sólo siente decepción, como si deliberadamente estuviéramos siendo respaldados en nuestro camino.
(78119 De la tercera parte de la Lección diaria de Cabalá 17 de mayo del 2012, El estudio de las Diez Sefirot)

“Amigo” significa igual

Pregunta: ¿Cómo podemos ser iguales a otros? ¿Cómo podemos medir si somos iguales? Después de todo, de otra manera no podemos ser amigos ni crear las condiciones para la revelación del Creador entre nosotros.

Respuesta: Puedes sentirte ya sea por encima o por debajo de otros, pero sólo aquellos que logran la igualdad entre ellos se vuelven amigos. En otro tipo de relaciones, cuando otorgas o recibes, no eres un amigo, sino un maestro o un estudiante.

Las personas se vuelven iguales si desean simultáneamente:

  1. Dar todo, como un adulto a un niño, para cuidar de ellos,
  2. Están dispuestos a aprender de cualquier amigo como un estudiante de un maestro (como está escrito, Mi Kol Talmiday Iskalti”-“He aprendido de todos mis estudiantes”).

Es precisamente mediante combinar esos dos atributos el uno con el otro que me vuelvo igual a él, es decir, me vuelvo su amigo.
[78024]

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La preparación para las 1000 mesas redondas

El pasado jueves 3 de mayo del 2012, estuvo marcado por un acontecimiento significativo en la vida de la sociedad israelí. Una coalición que incluye organizaciones educativas sin fines de lucro, y representantes del movimiento Arvut (Garantía mutua), y que contó con el apoyo de ciertos individuos talentosos que desean lograr cambios reales en la sociedad a través de la iniciativa desde abajo.

El objetivo de la reunión no era buscar soluciones inmediatas, sino asumir la responsabilidad en nuestras manos. Es evidente que estamos hablando de un largo período de tiempo, pero los participantes desean compartir con la sociedad israelí toda la emoción y esperanza que sintieron todos juntos.

[Mostrar como presentación de diapositivas]

Colgando de los dientes o conectados como ruedas dentadas

Para estar en equilibrio con el Creador, para conectarme con él, yo mismo tengo que cambiar. ¿Cómo es posible? ¿Cómo puedo parecerme a Él? Después de todo, equilibrio significa parecido.

Para hacer esto, se nos dio un entorno. El equilibrio con el Creador lo alcanzo al equilibrarme con el entorno en el que lo descubro a Él. Las Reshimot (recuerdos) que se despiertan dentro me presentan al grupo, y mi trabajo se vuelve real, ahora estoy tratando con algo que es familiar, todo se resuelve entre amigos.

¿Cómo es posible encontrar equilibrio con el grupo? A través de garantía mutua que es la fuerza, la ley del equilibrio.

De acuerdo a esta ley, el mundo entero está mutuamente conectado, como ruedas dentadas en un determinado sistema. Ninguno de los engranajes puede girar de forma independiente sin girar las demás ruedas y sin ser girado por ellas. Son como dos discos de embrague cuando se tocan entre sí.

Pero la ley de desarrollo opera en este mecanismo. En primer lugar, el pedal del embrague está presionado y la conexión entre ellos es aún débil. En este punto, no nos estorbamos, sino que más bien nos ayudamos unos a otros al girar y no sentir que estamos conectados a un todo. Los estados y las naciones están separados, y algunos ni siquiera saben que los otros existen.

Con el tiempo, el ego interno crece y las ruedas dentadas se conectan más estrechamente. En otras palabras, el pedal del embrague es liberado y los discos se acercan progresivamente el uno al otro, hasta que se conectan muy estrechamente. Así se desarrolla toda la humanidad hacia la cooperación mutua: Los países establecen conexiones, se descubren nuevos continentes, florecen el comercio internacional y la industria, cambian las sociedades, crece el número de diferentes profesiones, y la gente se va volviendo cada vez más interdependiente, hasta que sea totalmente interdependiente.

Este desarrollo es muy difícil, porque el ego y las Reshimot que se desarrollan nos acercan más y nos agolpan, hasta un momento determinado en el que esta conexión demasiado apretada empieza a preocuparnos. Nosotros no podemos separarnos unos de otros para vivir sin los demás, aunque lo quisiéramos. Por lo tanto, la naturaleza, el Creador, nos trae a un nuevo estado en el que descubrimos que no podemos separarnos nunca más. Si no trabajamos en la correcta conexión mutua entre nosotros, entonces nosotros mismos podemos ser destruidos.

Así que la garantía mutua, nos obliga a ser mutuamente responsables unos de otros. Nosotros somos como ruedas dentadas: Cualquier rueda que gire, hace girar a todas las demás. El pedal del embrague se deja sin tocar y los discos se juntan, los dientes se encajan unos entre los otros y que todos nos encontramos en un enorme sistema interconectado, que no permite que ningún tipo de engranaje gire libremente. Ahora todos los demás deben estar de acuerdo con esto, estar de acuerdo en cuanto a la dirección y la velocidad. Sin este acuerdo, nadie será capaz de moverse.

Con el tiempo todos descubrirán una “mano extraña alrededor de su cuello”. Imagina a una persona que yace con una terapia intravenosa, sin la cual puede morir, pero hay varios millones de derivaciones instalados en el tubo por el cual fluyen los líquidos vitales. Todos cierran su propia derivación y entonces, este será el final.

Pronto sentiremos que estamos en una situación muy desagradable. Por eso la sabiduría de la Cabalá se nos revela de antemano, con el fin de preparar nuestra vida para las nuevas condiciones. Finalmente, todo nos lo dan con el propósito de la corrección, el asunto es sólo cómo ver todo el panorama entero. Si sabemos de antemano que todo se nos da para servir a la búsqueda de la correcta conexión mutua entre nosotros, es decir, para la garantía mutua, entonces, los engranajes se organizarán como debe ser y voltearán en la dirección correcta, en armonía. Además, el equilibrio mutuo les ayudará a estar en equilibrio con la fuerza general que los encierra dentro de un sistema junto con el Creador. Así es como el mundo alcanzará la corrección deseada.
(77690)
De la Convención One en New Jersey del 5/12/12, Lección 3

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Una nueva invitación al Faraón

Recibir la Torá significa llegar a conocer al Creador quien se revela en nuestra conexión mutua. Los eventos que sucedieron en al Monte Sinaí indican las condiciones necesarias que deben realizarse: sentir un exilio del estado de conexión y unidad y la falta de sensación del Creador que está siendo revelado dentro de esta conexión según sea el grado de nuestro gemir por el trabajo.

Y todo esto sucede bajo los golpes del Faraón, por los que pasamos al tratar de conectarnos a pesar de todo el rechazo, hostilidad, y odio que le da al egoísmo una oportunidad de escapar. Pero aun así, aspiramos a la conexión y estamos dispuestos a aceptarla en cualquier condición o forma con el fin de que suceda.

Entonces cruzamos el Mar Rojo y llegamos al Monte Sinaí, aun cuando nos falta mucho para acercarnos a ese estado. Y entonces nos reunimos en el Monte Sinaí (la montaña de odio); esto significa, que finalmente alcanzamos a unirnos alrededor de nuestro odio y aceptamos la condición de garantía mutua: volvernos un hombre con un corazón. Bajo tal circunstancia, se revela en nosotros una fuerza de conexión. Resulta que para ganar este poder, es necesario pasar por varios estados al incrementar y clarificar nuestra demanda, lo que significa construir una vasija adecuada para la corrección, tanto en la mente como en el corazón. Al darnos cuenta de que no necesitamos nada más que eso, recibiremos el método de corrección revelado y el poder que nos permita ir por encima de la razón.

Con este poder podemos pelear en contra de nuestro egoísmo, que crece continuamente, pero ahora crece de forma consciente y bajo control. Es claro que estamos haciendo descubrimientos poco placenteros y revelando nueva maldad en la línea izquierda, pero después la corregimos en la línea derecha. Entonces gradualmente aprendemos cómo corregir nuestro egoísmo para finalmente entrar a la tierra de Israel.

El momento más importante en este trabajo viene después del júbilo y el ascenso logrado como resultado de una gran convención. Después de todo, ahí viene una nueva fase, que comienza con un endurecimiento del corazón, una nueva invitación al Faraón, quien se endureció incluso más. Y entonces, por encima de todo, es importante el compromiso de rebajarme a mí mismo y aceptar este proceso. Aun cuando todavía no sentimos que tales estados sean absolutamente necesarios para nosotros, debemos aceptarlos como inevitables, es decir confiar en que el más alto maestro nos lleva hacia adelante.

Es el Creador quien endureció el corazón del Faraón, y aquí necesitamos elevarnos a un cierto nivel de cancelación de nosotros mismos al aceptar este endurecimiento y trabajar con devoción. Es necesario aceptar el hecho de que no existe nadie más además de Él, y esforzarnos por permanecer conectados, sin importar cuán difícil sea el estado que llegó.

Y esos retos tan difíciles se nos entregan usualmente tras las grandes reuniones, después de la sensación general de inspiración y conexión. Pero debemos darnos cuenta que los estados difíciles que vienen después, son el momento para el trabajo real. Ahora se les da una oportunidad de tratar adecuadamente a la nueva naturaleza egoísta, una nueva Reshimó rota, con la cual deben trabajar.

Pero la mente y el corazón lo olvidan, y la persona se confunde pensando que todo lo que está sucediendo es la verdad y no un juego que viene de arriba. En eso, la opinión general del grupo y el apoyo mutuo deben venir al rescate. Aparte de la confusión y los sentimientos encontrados por los que todos pasan, la persona debe recibir un segundo punto de vista del grupo que esté más allá de esta confusión, para mostrar de dónde vienen este estado especial y todos los sentimientos encontrados. Vienen de una nueva Reshimó que deliberadamente nos revela el Creador para que la percibamos correctamente.

Todo el desarrollo pasa por las etapas de HaVaYaH comenzando con el “ápice de la letra Yud“, que nos es completamente desconocida. Después pasa por el estado “Yud, Hey”, el desarrollo de arriba hacia abajo, y después “Vav, Hey”, nuestras preparaciones, percepciones, y reacciones desde abajo. Así, cuando se nos da un nuevo estado en las etapas de “Yud, Hey”, es importante aprender cómo aceptarlo adecuadamente. No todos son capaces de hacerlo aún. No debemos culparlos a ellos sino a la fuerza general del grupo que no proporcionó el suficiente apoyo, conocimiento, y sensación de que todos esos estados se nos entregan para que avancemos.
(77940)

De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 5/15/12, Escritos de Rabash

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Un depósito común de energía espiritual

No importa cuán difícil aparente ser el alcance espiritual, en realidad, no hay nada más simple. Imaginen un sistema que está completamente unificado, sano, conectado entre todas sus partes, en sus más mínimos detalles. Todo opera en absoluta armonía y aspira a una sola meta, todo está dirigido hacia la conexión, a hacer un análisis común, en otras palabras, hacia el Creador, que existe entre nosotros.

Lo revelamos a Él como una consecuencia de la armonía que surge entre nosotros a través de nuestros constantes esfuerzos por conectarnos de forma armoniosa. Como resultado de encontrar la armonía dentro de nuestros deseos, revelamos la Luz que los llena.

¡El Creador está en nosotros! Estamos en el mundo de Infinito, así que revelemos al menos justo el primer grado, el grado más sencillo y pequeño de este estado perfecto. Revelarlo significa volverte correspondiente con este, volverte igual en cualidades, alcanzar el equilibrio con la Luz que lo llena al menos en el primer grado, Nefesh de Nefesh de Nefesh del mundo de Assiya.

Para esto es necesario lograr la igualdad de todas las partes de la vasija común ¿Pero cómo se puede lograr si la igualdad no puede ser medida? Lo único que puede medirse es la diferencia entre uno y otro, una Delta. Pero cuando las cosas son idénticas, no podemos evaluarlas porque perdemos la escala para medirlas ¿Cómo pueden ser comparados dos colores absolutamente negros, o cómo comparamos el blanco con el blanco? Necesitamos una cierta diferencia para evaluar las cosas.

Sin embargo, debemos verificar nuestra igualdad, porque si no soy completamente igual a otro no puedo considerarlo mi amigo, yo no estoy conectado con él mediante una mutua conexión abierta. Y es por esto que necesito dos cualidades: recepción y otorgamiento. Yo debo otorgarles a los del grupo como si fuera alguien grande en relación a los pequeños, dándoles la grandeza de la meta, el reconocimiento de la importancia del Creador y de los amigos. Y por otra parte, debo rebajarme al mismo grado en relación a ellos con el fin de recibir su influencia y su apoyo, al percibirlos como las personas más grandes de la generación.

En otras palabras, logro el máximo otorgamiento y el máximo grado al rebajarme a mí mismo. Y esos dos máximos me llevan a mi igualdad. No puedo construir la igualdad por sí misma, sólo al considerarme igual, esta igualdad no tiene ningún valor. La igualdad sólo se revela como consecuencia de dos estados extremos: el más elevado y el más bajo.

Y cuando todos en el grupo funcionan de esta manera: en el máximo y en el mínimo, dando todo al grupo y recibiendo fuerza, despertar, e inspiración de ellos, entonces es como si estuvieran conectándose por medio de un solo conducto abierto. Antes, todos solíamos conectarnos el uno al otro a través de conductos, a través de los cuales fluía la energía, pero ahora, todos se fusionaron y obtenemos un gran lago, un depósito común que está descubriéndose.
 (77934)
De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 5/15/12, Escritos de Rabash

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Viviendo las preocupaciones de los demás

Pregunta: ¿Qué quiere usted decir con la noción del “amor“?

Respuesta: Me refiero a que cada uno de nosotros viva constantemente las preocupaciones de los demás.

Esto funciona de la misma manera en el grupo, donde comenzamos a trabajar de manera práctica para que cada uno de nosotros desee crear el estado de mayor comodidad para los demás. Es decir, yo tengo que comprender y sentir a los otros. Continuamente debo enviarles las señales apropiadas: verbales, físicas, pensamientos, etc.

Yo debo existir dentro de la garantía mutua con ellos, donde cada uno de nosotros les proporciona a todos los demás una actitud o sensación entre nosotros, que estoy seguro que al influirles, recibiré la misma influencia de ellos hacia mí. Por lo tanto, constantemente ascendemos juntos por encima de nuestro egoísmo, en cualidades opuestas. Este tipo de trabajo mutuo es la tarea más importante en el grupo.

Después de adoptar este método, sentiremos constantemente que descendemos repetidamente hacia el egoísmo, a la “gravedad” y a la aparición de diversos obstáculos. Esto continuará hasta la corrección completa, hasta que nos elevemos plenamente por encima del egoísmo.

Sin embargo, en cualquier estado dentro del grupo, e incluso fuera de este: en casa y con los demás, inmediatamente me enfoco en la misma idea, en la misma práctica. Y como resultado, seré capaz de interactuar correctamente con el mundo entero.

(77260 – De una Charla sobre la educación integral del 27 de Febrero del 2012)

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