entradas en 'Percepción' categoría

La vida sin fin entre dos segundos

Pregunta: Si el Creador maneja todas las fuerzas opuestas que aparecen durante este tiempo, ¿por qué es tan peligrosa la transición entre dos grados?

Respuesta: Nuestro trabajo principal se concentra específicamente en la transición entre los grados, no en el estado fijo. Cuando estoy en un cierto grado, yo trabajo sólo con el fin de profundizar en estos estados, para comprenderlos y examinarlos.

En nuestro mundo, creemos que lo más importante es el estado que ha sido alcanzado, no la transición hacia este. Sin embargo, en el mundo espiritual, lo que importa es la transición, no el estado mismo.

Nosotros permanecemos en un estado determinado sólo durante el período de tiempo necesario para descubrirlo. Podría durar un segundo, luego la transición, de nuevo un estado que dure un segundo y otra vez la transición. Hubo un cabalista que dijo a sus estudiantes que él atravesó 400 ascensos y descensos en unos cuantos minutos.

En el mundo espiritual nosotros sentimos una dimensión invertida y diferente, dentro de la que rompemos el marco de tiempo, movimiento y espacio. Es específicamente por esto que penetramos el espacio que hay entre los segundos de nuestro mundo. En nuestro mundo, los segundos se mueven directamente uno tras otro. La espiritualidad se encuentra entre ellos, porque la vida espiritual se lleva a cabo específicamente en las transiciones, no en los estados mismos.

Un estado estático es un estado muerto, y no cuenta en la espiritualidad. Éste existe sólo para completar el grado, el cual incluye dentro de sus sub-grados una gran cantidad de grandes transiciones internas. Por esto, la persona que está en el mundo espiritual, está constantemente pasando por cambios y no tiene descanso.

Los conceptos espirituales no existen dentro de nuestras coordenadas de tiempo, movimiento y espacio porque en nuestro mundo no hay pausas entre los segundos, no hay diferencias en tiempo o espacio. Ya que espiritualidad indica que tú encuentras una interrupción entre un segundo y el siguiente, y penetrar en su profundidad, por consiguiente, entras en la dimensión espiritual.

(75516 - De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 4/17/2012, escritos de Baal HaSulam)

Material relacionado:
Recobrando la conciencia 2
El espacio, el tiempo y el movimiento no existen

El mundo en expansión

 

Las invitaciones para elevarse están en todos lados

Una persona no puede ser corregida hasta que entiende que debe elevarse al siguiente nivel. Él debe siempre representar esta solución en su mente como si no

estuviera en su estado actual, sino ya en el siguiente estado habiendo alcanzado el nivel superior al cual se elevó mediante la Luz que Reforma.

Usualmente queremos corregir nuestro estado actual. Esto nos detiene porque pensamos que el estado actual ha llegado sólo para que lo corrijamos.

Así nos confundimos porque todos los estados vienen para que nos elevemos por encima de ellos hacia los nuevos estados. No hay nada corregido en el estado presente. La corrección está en elevarse del estado actual hacia arriba.

Es muy difícil aceptar esto, porque este enfoque no existe en nuestro mundo, pero esto es lo que sucede en la espiritualidad. Esto es porque todos los estados son entregados no para que una persona los corrija, sino para que él se corrija. Es posible corregirte sólo al elevarte por encima de cada estado, lo cual es llamado avanzar mediante “fe por encima de la razón”.

Cada vez que siento un cierto discernimiento o un atributo equivocado e irreal, lo veo como una invitación a elevarme por encima de este. Así veo que todo lo que me sucede viene sólo para mostrarme mis deficiencias. Su llenado y corrección tiene lugar en el siguiente nivel, y nunca en el nivel actual.

Todo lo que veo con respecto a mí mismo, con respecto a este mundo, con respecto a los amigos o el Creador, lo cual parece malo e imperfecto, son discernimientos de los lugares por encima de los cuales me debo elevar y adherirme a un otorgamiento mayor. Así es como puedo avanzar hasta llegar a un otorgamiento completo.
(75600 De la primera parte de la Lección diaria de Cabalá 18 de abril del 2012, Escritos de Rabash)

Material relacionado:

La Luz de Jojmá, la base de la vida
Un deseo verdadero siempre recibe una respuesta de la Luz
Deja que la Luz continúe su trabajo

El mañana comienza hoy

El tiempo, el movimiento y el espacio, no existen. Somos nosotros quienes en nuestra conciencia, llamamos a nuestra percepción de algunos parámetros como años o tiempo, mientras que otros parámetros los llamamos movimiento y espacio. De acuerdo con esto vemos cierta imagen.

Sin embargo, no existen billones de años fuera de nosotros. Si tú preguntas si hubo un “ayer,” es necesario averiguar qué significa “ayer” o hace miles de años. ¿Qué significa “fue”? es ahora que sentimos estos estados y los llamamos “ayer,” “antier,” o “mañana.” Pero si separamos de esto el punto del “yo que percibe”, no quedará nada.

Nosotros nos preocupamos sólo de cómo salir esta ilusión. Estamos absolutamente confundidos y no hay necesidad de discutir lo que está pasando. Nosotros sólo necesitamos buscar como elevarnos por encima de esta sensación y entendimiento material, y entonces veremos y entenderemos la verdad y seremos capaces de juzgar nuestro estado. Pero mientras aún estemos dentro de esto, no seremos capaces de juzgar; es absolutamente inútil.

Comenzamos con esta realidad porque debemos corregirnos a nosotros mismos mientras estamos en ella. Dirigiéndome a ti, yo esencialmente me corrijo a mí mismo. Existe cierto tipo de imagen de ti que parece separada y hasta opuesta a mí. Pero en realidad, es mi parte inseparable y tengo que corregirla. Veo todas mis partes como aparentemente externas; esto es llamado la ruptura. Y tan pronto como yo me corrijo a mí mismo, todas ellas se conectan.

Y aun en el primer grado, obtendré una imagen corregida del tiempo, movimiento y espacio, porque una dimensión más alta aparecerá dentro de mí. Comenzaré a sentir lo que las cualidades espirituales significan; hasta cierta grado, comenzaré a sentir lo que son las cualidades espirituales, las tres coordenadas espaciales, y el tiempo. Aprenderé que el tiempo es una cadena de causas y efectos sin intervalos que surge de acciones mecánicas.

Hay en nosotros un concepto de espiritualidad que está creando el tiempo para nosotros y definiendo su velocidad mediante nuestras correcciones. Nosotros no medimos el tiempo por la rotación de algunos planetas materiales alrededor unos de otros por días, meses o años. ¿Define la rotación de un cuerpo cósmico alrededor de otro el concepto de tiempo de acuerdo al que vivo? ¿Tengo que vivir en concordancia con el espacio, rocas moviéndose unas en relación a otras?

No existe el tiempo en el mundo espiritual. Todas y cada una de las acciones suceden justo una después de otra: Llevas a cabo una acción, causa una vibración, la siguiente acción, una vibración más, sin retardos entre ellas. No tomamos en consideración cómo la Tierra, la Luna, o el Sol rotan en ese momento.

La raíz del problema es que aún no sentimos el tiempo espiritual. Pero en el momento que entremos a la espiritualidad aun en el primer grado, comenzaremos a percibir el mundo en categorías nuevas. Esto no será una ilusión, sino una sensación real.

De la misma manera en que sentimos este mundo alrededor de nosotros en nuestra percepción interna, obtendremos una imagen adicional que nos dará nuevas definiciones. Hasta el final de la corrección, estaremos viviendo en dos dimensiones: en la dimensión de este mundo y en una dimensión adicional del mundo espiritual. Después de todo, hasta que estemos totalmente corregidos, alguna parte del nivel más bajo de este mundo permanecerá en nosotros cada vez. Estaremos revelando y extrayendo de este “Egipto” algunas nuevas cualidades y corrigiéndolas.

(75190 De la 4ta parte de la Lección Diaria de Cabalá 11 de abril del 2012, La Puerta de las Intenciones)

Material relacionado:

Sólo la Luz Superior puede cambiar nuestro destino
Manteniendo la dirección hacia el Creador
¡Arregla mi alma!

Separarte de tu propio yo

Pregunta: Cuando empecé a estudiar Cabalá hace un año y medio, sentía lo mucho que quería a la gente, y cuánto la gente me amaba a mí. Ahora tengo una sensación muy extraña en que yo en realidad no trato a las personas tan bien, y que la gente no es demasiado buena hacia mí tampoco. Siento la mala voluntad de la gente, incluso de aquéllos que estudian Cábala. ¿Qué debo hacer con esta sensación?

Respuesta: Cuando una persona está estudiando Cábala, él o ella pasa a través de todo tipo de estados. Una persona tiene que pasar por los estados en los que odia a todo el mundo, los aleja, y siente que todo el mundo lo está tratando de esta forma también-con algo de manipulación astuta, intenciones ocultas, y así sucesivamente. Él o ella pasa a través de todos los estados que podrían existir en cualquier persona.

La persona que alcanza el mundo superior en última instancia, pasa a través de absolutamente todo por lo que atraviesa la humanidad. Lo individual y el todo son iguales, por lo tanto, no hay ninguna sensación, ningún suceso interno, o análisis interior por los que una persona no pase o experimente.

Tenemos que entender que es necesario todo esto para que podamos ensamblar en nosotros aquellas propiedades que son necesarias para nuestro equilibrio con el mundo entero.

Sin embargo, tenemos que ver desde una distancia todos estos acontecimientos y sensaciones que experimentamos dentro de nosotros mismos. En otras palabras, me observo a mí mismo desde lejos. ¿Qué quiere decir “yo”? Una criatura, que ahora está pasando por ciertos estados, y que se le está mostrando quién es, cómo se percibe el mundo, y así sucesivamente. Es decir, en este caso yo soy participante de un experimento. El “yo” es mi cuerpo, mis propiedades, mi carácter. ¿Y quién es el que estudia en este experimento? El punto en el corazón que está fuera de mí. Estoy tratando de tirar de este hacia fuera y ser un investigador con respecto a mi propio ser, de mirarlo y verme a mí mismo desde un costado.

Si una persona es capaz de hacer esto, entonces gana mucho y progresa rápidamente. Bajo ninguna circunstancia debemos identificamos con nuestro propio yo, porque no somos nosotros, ¡es el Creador! Él creó el deseo, y Él juega con este deseo como le place.  Pero yo no debería ser un juguete. También debo salir de mí mismo y desde el costado ver cómo El juega.

Entonces, ¿por qué siento como que el deseo es mío? A fin de que puedas entender realmente y sentir cómo El juega, te dieron la sensación de que es tuyo, de lo contrario no lo tendrías en cuenta: “¿Cuál es la gran cosa?, sólo está jugando con algunos animales, plantas y rocas” Todo está incluido en el dominio del Creador, una sola fuerza gobierna sobre todo. Pero cuando Él gobierna sobre mí: ¡Oh!, ¡ahora esto es una historia diferente! ¿Soy capaz de considerar que todo lo que Él controla fue hecho por Él y no por mí? La capacidad de “separarse” a sí mismo de su propio yo y de mirarse a sí mismo desde el costado, esta es la condición para un rápido avance.

Por lo tanto, no eres tú. Simplemente mira lo que Él hace contigo.  ¡Inténtalo!

Al avanzar más en esta forma, serás capaz ahora de dividirte en un investigador (este punto se convertirá en tu línea derecha) y en un egoísta, que siempre crecerá en ti en oposición (línea izquierda). Esto es necesario.

Es por esto que decimos: “No hay nadie más aparte de Él”, aparte del Creador. ¿Por qué? Si hay alguien aparte de Él significa que soy yo. Esto es malo. Estoy viendo la realidad erróneamente.

“No hay nadie más aparte de Él”: eso significa que exceptuando el punto que me dio (el punto en el corazón), todo lo demás: es Él, mientras que el punto en el corazón es dado para que yo sea independiente y autónomo. Eso significa que yo jalo este punto hacia afuera, pero todo lo demás es Él. Mi carácter, mis características, todo eso es de Él. Así es como debo percibir todo. Me tengo que identificar a mí mismo con el punto en el corazón. Elevamos estos puntos por encima de nosotros mismos y los unimos.  Y todo lo demás, nuestro egoísmo, nuestro cuerpo, permanecen por debajo.

Por lo tanto, traten de separarse así todo el tiempo, y entonces no tendrán problemas con el mundo. Naturalmente, soy un egoísta, y soy malo, odio a los demás, y otros me odian. Todo lo que me parece, aparece a través de mi cuerpo, que en realidad no es mío—así es como el Creador me lo está mostrando. Esto es trabajo.

(75576 De KabTV “Las bases de la sociedad integral” 26 de febrero del 2012)

Material relacionado:

El sistema depende de cada uno
¿Sino lo hago yo mismo quién me va a ayudar?
Lo más importante es abrir tus ojos

Entender y sentir

Pregunta: Yo comprendí más, en vez de sentir en esta convención. ¿Es esto normal o me he perdido de algo?

Respuesta: Entender sin sentir también es bueno. Por lo menos has visto la unidad de la gente, has visto sus aspiraciones, entendiste que nuestro alcance de la realidad se basa en esta aspiración específica.

Sin unión, no podemos crear el sensor con el cual serás capaz de sentir el mundo superior, el Creador. Es exactamente por eso que estamos rotos y caídos y que existimos en lo más bajo: para empezar a poner las piezas del mundo superior todas juntas. Y al ponerlas juntas, descubriremos y sentiremos nuevos elementos del mundo espiritual verdadero, real.

Y nosotros veremos nuestro mundo al revés al alejarnos de nosotros, porque en esencia, éste no tiene nada, es más pequeño que un punto. Se encuentra bajo el punto de la línea recta, bajo los “pies” del Partzuf de Galgalta. Allí está el Sium, o el final de todos los Partzufim, y el lugar de nuestro mundo está aún más abajo, por debajo, es decir, es como si no existiera. Y nosotros existimos en él, pero es como si fuéramos “inexistentes”.

 (75481)
Del Kab.tv de “Fundamentos de la Sociedad Integral” del 2/26/12

Material Relacionado:
Todo lo que está en tus manos hacer
Deseo de unión
El contacto con el mundo

La vida es para calibrar nuestros atributos

Todo depende de los atributos de la persona, según el estado en el que ella esté. Se nos dice: “Si un estudiante fue exiliado, su maestro está exiliado junto con él”. Todo se mide solo con respecto al que recibe: “se toma a uno para conocer a uno” y “el amor cubrirá todos sus pecados”.

Esto hace la diferencia entre la percepción de un cabalista y la de una persona ordinaria. Un cabalista entiende que él recibe la Providencia superior y ve una imagen interminable de imágenes que le son reveladas. Todo esto se revela de acuerdo al plan superior y a los esfuerzos que él hace abajo.

En concordancia, el punto donde se encuentran el plan del desarrollo de la persona y el esfuerzo de la persona, es la imagen del fenómeno que ella ve y siente.

La percepción puede ser interna y externa. Externamente la persona recibe como un hecho todo lo que le es revelado, las leyes de este mundo. Ella entiende que todo proviene del Creador, y que así es como el Creador le muestra el mundo. Esta es la perspectiva del  “dueño”.

La perspectiva de la Tora es el entendimiento de que el Creador está mostrándome toda la imagen que veo, pero esta se revela en mi deseo de recibir de acuerdo a mis atributos. Surgen de esto dos comportamientos y percepciones diferentes, como se nos dice, “la opinión de la Tora es opuesta a la opinión de los dueños de casa”.

Entonces en el grupo tenemos que tratar a los amigos, al Rav, al entorno, y los libros con respeto, a pesar de la falta de respeto que sentimos hacia ellos internamente. Si la persona quiere avanzar, ella está constantemente en lucha por que su ego crece constantemente, mostrándole la bajeza de todo lo que no hace pate de su propio interés.

Nosotros tenemos que preservar el sentimiento interno de grandeza del Creador y la fe en el Rav, tratar a los amigos como los más grandes de la generación, y apreciar la cualidad del grupo más que la cantidad. Tenemos que hacer todo para calibrar nuestra vasija correctamente.

Si todo se revela dentro de mí de acuerdo a mis atributos presentes, yo tengo que relacionarlos de acuerdo a la realidad que me muestra cómo debo cambiar mis atributos, para ser capaz de avanzar constantemente por medio de esto.

 (75510)
De la 1º parte de la Lección diaria de Cabalá del 4/17/12, Escritos de Baal HaSulam

Material Relacionado:
¿Qué clase de luz es la Torá?
La teoría del todo o el todo en la teoría
Fe en el Rav ¿en qué medida?

La Luz que ilumina por detrás de la cortina

Pregunta: ¿Por qué la Luz me necesita? ¿Soy realmente tan importante?

Respuesta: Nosotros carecemos de la deficiencia, del deseo de descubrir la totalidad del mundo superior, del mundo espiritual. La Luz no te necesita, eres tu quien necesita de la Luz para que ella construya la deficiencia correcta dentro de ti. Cuando tú realmente desees el otorgamiento, lo descubrirás.

Nosotros estamos en un mar de Luz en este momento, pero no sentimos nada porque no tenemos una deficiencia. Sin embargo, si yo evocara sobre mí la influencia de la Luz, ella construiría esta deficiencia dentro de mí. Entonces, yo sentiría finalmente aquello que me falta.

Como un simple ejemplo, digamos que yo no quiero nada en la vida. Soy indiferente. Sin embargo, un amigo se acerca y me invita a ir de viaje.

Yo acepto de mala gana, y en el camino, pasamos por un restaurante. Huelo los aromas y siento un poco de hambre. Entramos al interior del restaurante, y, mientras comemos, como suele suceder, el apetito viene con la comida. Entonces, realmente tengo un verdadero apetito.

Así que, nosotros debemos abrir gradualmente la cortina. Primero, sólo “olemos” la Luz al evocarla desde la distancia. Luego, la saboreamos. Así se crea la vasija dentro de nosotros.

Yo le digo a un niño, “Saborea esto, te gustará”. El niño dice, “¡No, yo no quiero! ¡No voy a probarlo!” Yo respondo “Hazlo por mí”.

Así es como la Luz crea la vasija.

 (75415)

De la 5º parte de la Lección diaria de Cabalá del 4/16/12, Escritos de Rabash

Material Relacionado:
Sólo la luz superior puede cambiar nuestro destino
Sensaciones antes y después del majsóm
¿Qué es la Luz de Jojma?

“Yo duermo, pero mi corazón está despierto…”

La persona decide qué considerar en el día y qué en la noche: qué es bueno para ella y qué es malo. A veces, se le da el despertar, la elevación del espíritu, una gran luz, y ella entiende cuán maravilloso es disfrutar y acercarse a la espiritualidad. Ella lo llama el día, pero en realidad, es la luz en su deseo egoísta. El egoísmo disfruta, y esto no se llama progreso espiritual.

O tal vez ella se siente en la oscuridad, agotada, pero su mente entiende que este estado es útil para el progreso. Y aunque en su deseo de disfrutar ella experimenta sensaciones desagradables, se dice: “Yo duermo, pero mi corazón está despierto”. El deseo de disfrutar siente la oscuridad, pero el punto en el corazón siente la Luz. La persona entiende que esta oscuridad es útil para ella, que el descenso precede al ascenso, y que necesita preparar deseos aún mayores para ello. Y el deseo viene de la oscuridad.

Es por eso que todo depende de lo que la persona valore, de lo que ella considere el día y la noche, si lo hace en su durmiente corazón egoísta o en el punto en el corazón, que está ardiendo y anhelando la espiritualidad.

Si la persona comienza a separar lo uno de lo otro, entonces ya tiene dos puntos, de acuerdo a los cuales puede aspirar y dirigirse exactamente hacia la meta. Un punto es su ego. Y es bueno que el egoísmo no sienta nada bueno. Cuanta más oscuridad sienta dentro de mi egoísmo, muy superior será mi gran deseo (Aviut) por encima del cual existe el punto de búsqueda de la meta.

Lo principal es separar estos dos puntos y mantenerlos correctamente unos contra otros todo el tiempo, descubrir con cuales me identifico. ¿Puedo yo elegir la dirección que me lleva al Creador a pesar de que mi camino está en la oscuridad, lo considero bueno? Entonces, puedo estar seguro de que me muevo correctamente, porque mi egoísmo no está interesado en precipitarse hacia allí, como un ladrón que corre ante todos, gritando: “¡Atrapen al ladrón!”.

A mi ego no le gustan las tinieblas, y yo me elevo por encima del ego, por encima de la razón, y quiero que mi otorgamiento esté por encima de la recepción. Y este es un buen estado en el cual mi día y el día del Creador son el mismo día.

Y si sufro porque me siento mal y no tengo ningún interés en avanzar, esto quiere decir que yo sigo mi deseo de disfrutar, mi ego. Corro hacia allí, hacia donde me llama mi corazón egoísta, no el punto en el corazón: Esta es la diferencia.

Nosotros debemos tratar de dividirnos en dos partes: el punto en el corazón, que se adhiere fielmente a la meta, al otorgamiento en cualquier situación, sin importar lo que pase, y el corazón mismo, que está siempre dispuesto a recibir. Su apetito está creciendo constantemente. La oscuridad reina en mi corazón, y hay un rayo de Luz en el punto en el corazón, lo cual significa que me he dirigido correctamente. Y yo adquiero esto través del entorno, del grupo, de una fuerza externa, que necesaria para sacar el punto en el corazón del corazón egoísta y apuntarlo hacia la meta.

(74550 – De la preparación para la lección diaria de Cabalá del 4/5/12)

Material relacionado: 
Una caja negra navegando sobre las ondas de Luz
La vara nos ayudará a no caer a lo largo del camino
El Mesías para toda la humanidad

Si me pega, me ama

Pregunta: Siento que soy capaz de aferrarme al pensamiento de que todo viene del Creador. Lo que no puedo entender es ¿Cómo aceptar con amor los obstáculos que me causan dolor? Puedo entender que son buenos para mí con mi mente ¿Pero cómo puedo añadir amor a esto? ¿Dónde está este amor?

Respuesta: No estás completando la acción, es por eso que no sientes amor. Entiendes que los obstáculos vienen del Creador, y que, evidentemente, esto es bueno. Sabes que no puedes escapar del obstáculo, así que lo aceptas. No lo finalizas con amor. No procesas el obstáculo junto con el grupo y lo inviertes, percibiendo así el obstáculo como una expresión de amor.

Es como cuando los padres castigan a un niño, él necesita entender que lo están haciendo por amor a él. No lo están castigando, sino a su ego. Lo que es más, quieren elevar al niño por encima de su ego. Cuando él se divide en dos, “este es mi ego y este soy yo”, y se da cuenta de que los obstáculos surgen en oposición a su ego, entonces su “yo” se acerca al Creador y siente amor.

Imagina que eres un niño listo que entiende: “Mis padres necesitan castigarme para impedir que me comporte mal. No me están castigando, sino simplemente dándome una oportunidad de superar mi ego”.

Comentario: Cuando era niño no tenía idea de que alguien se relacionaba conmigo con amor. Todo lo que veía era castigo.

Respuesta: ¡Entonces sé más listo! ¡Necesitas crecer, después de todo!

Necesitas llegar a un estado en el que percibes los más grandes problemas y dificultades como una tremenda bondad y amor. Estoy hablando en serio ¡Todo depende sólo de tu percepción! Existimos en un campo de Luz infinitamente buena. Nada más existe en todo el mundo excepto esto ¡Sólo amor infinito y bondad infinita! Pero nuestra percepción es defectuosa, y como resultado sentimos la sensación opuesta. Si te reconstruyes y creces en tu entendimiento, en lugar de odio sentirás amor, en lugar de maldad, bondad, y en lugar de sufrimiento, deleite.
(73948 De la convención de Vilna 24 de marzo del 2012, Lección 3)

Material relacionado:
No un paso, sino completamente de cabeza
Nosotros no juzgamos de acuerdo a la sensación
Usando los obstáculos para nuestro beneficio

Un sistema multidimensional

Tenemos que llegar a ser similares al Creador, a tomar Su lugar. Tenemos que administrarnos a nosotros mismos y a través de nosotros mismos, a todas las demás partes de la naturaleza. Sentimos esa incomodidad en nuestra vida corporal que amenaza hoy nuestra propia existencia, para que podamos alcanzar el nivel de logro, conocimiento y conciencia, para que tomemos sobre nosotros todo el gobierno y nos asemejemos al Creador: para que sintamos toda la naturaleza como parte de nosotros mismos.

En general, no hay nada, excepto el hombre. Todo lo que parece existir en el exterior: las personas, los diferentes cuerpos físicos, y el cosmos, todo eso existe en nuestra conciencia, está en nuestro interior y es percibido por nosotros, aunque en realidad es sólo una parte de nosotros.

Esto significa que nuestro deseo se divide internamente. Está separado de esta manera para que una parte del deseo sea percibida como nosotros mismos y la otra parte del deseo nos imaginemos que está fuera de nosotros mismos. El deseo se compone de cinco partes denominadas: Shoresh, Neshama, Guf, Levush y Eijal, es decir, nuestra esencia interior, alma, cuerpo, vestiduras (vestiduras son lo que está cerca de nosotros, lo que nos toca), y luego todo lo demás. Estas cinco partes del deseo están en realidad dentro de nosotros, pero en nuestra conciencia están dividas en lo interno y lo externo.

Cuando la persona se conecta con los demás, empieza a percibir esta ilusión correctamente. Ella siente que todo está dentro y no en el exterior, y que todas éstas son las partes de ella.

Parece extraño, pero ella ve cómo todo se relaciona y se ponen en movimiento dependiendo de ella. Es como si se convirtieran en la parte que determina todo lo demás. De repente yo me doy cuenta de que todo el mundo depende de mis pensamientos y de mis sentimientos. Todas las otras personas en relación a mí, según la forma en la que yo me relacione con ellas, son atraídas repentinamente hacia mí y están bajo mi influencia, bajo mi deseo, en la medida en que yo las trate correctamente.

Lo interesante es que este sistema es multidimensional y cada uno de nosotros lo ve de la misma manera. Es decir, desde el punto de partida de su alma, todo el mundo empieza a ver que ella es el centro que lo maneja todo. Y nadie molesta a nadie, cada uno tiene su propio punto de partida.

Cuando nosotros conectamos todos estos puntos en una meta común: el hecho de unirnos a la fuerza superior, a la naturaleza, a la composición múltiple de nuestras individualidades, esto completa toda la imagen hasta el nivel llamado el mundo del Infinito. Por lo tanto nuestra unidad tiene grandes implicaciones, y, finalmente, nos lleva al siguiente nivel, a la siguiente dimensión.

(73632 – De la Convención en Vilna del 3/23/12, Lección 1)

Semejanza con el Creador
Viendo al mundo a través de los anteojos del deseo
El infinito representa la unificación sin limites