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¿Cómo se revela el mundo espiritual?

Dr. Michael LaitmanComentario: Hay la sensación de que no está hablando acerca de lo que sucede en el mundo espiritual, que está ocultando lo que la gente hace ahí y todo lo demás.

Respuesta: En los últimos 3,500 años, cientos de libros han sido escritos acerca del mundo espiritual, por grandes cabalistas que investigaron y descubrieron el mundo superior. Con respecto a mí, soy el más pequeño y el último en la cadena de cabalistas, así que, si mis palabras son inadecuadas, ¡recomiendo tomar sus libros y comenzar a leerlos!

Ahí encontrarás cómo debes cambiar para que puedas ver el mundo superior, aprender cómo expandirlo y penetrar más profundamente en él. Esas son cosas muy complejas y la sabiduría de la Cabalá, es incluso más compleja porque se encuentra más allá de la percepción de nuestros sentidos regulares.

Debe ser entendido que no es posible explicar la sabiduría de la Cabalá, así que, no explico, sino que enseño. La sabiduría de la Cabalá enseña a la persona a abrir sus ojos y ver el mundo superior. Es similar a ver un estereograma en el cual necesitas desenfocar tu vista para ver la imagen oculta. Cuando la vista se concentra en la imagen parece que no hay nada excepto líneas y de pronto, al desenfocar tu vista puedes ver una imagen tri-dimensional, de dinosaurios deambulando o cualquier otra cosa. Esto sucede cuando la vista está totalmente dispersa.

¡La sabiduría de la Cabalá puede enseñar a la persona a dispersar el enfoque de todos los sentidos! ¡Así los cinco sentidos se dirigen hacia el nivel más interno y comenzamos a entrar en una imagen del mundo más allá de sus fronteras y sentimos toda la creación!  No puedo explicar esto, sólo puedo recomendar cómo dispersar el enfoque de uno mismo, cómo sentir el mundo superior en lugar de este mundo, para entrar en la siguiente dimensión.

¡En realidad, existimos en los cinco mundos espirituales! Y nuestro mundo, el cual se encuentra en el nivel más bajo de desarrollo, no se cuenta entre ellos. Hay cinco mundos que están compuestos de 125 niveles, que se encuentran por encima de nuestro mundo; existen aquí y ahora, pero no los sentimos ni los vemos. Pero entramos en contacto con ellos inconscientemente y nos influyen. Nuestro papel es descubrir el mundo superior, lograr una dispersión focal de todos los enfoques egoístas hacia la vida y comenzar a percibir el mundo altruista que existe de acuerdo a leyes opuestas a las leyes de nuestro mundo: altruismo en lugar de egoísmo, amor en lugar de odio, preocupación por otros en lugar de preocupación por uno mismo.

La Torá no sólo dice “Y amarás a tu amigo como a ti mismo” (Levítico 19:18) sin razón. Esta es la ley general del mundo superior y si quieres sentirlo, trata de practicar esta actitud hacia el mundo. Esto es posible sólo si la persona entra a un círculo de personas afines, que anhelan alcanzar la verdadera espiritualidad.

Cuando un grupo de personas así se reúnen y comienzan a practicar actitudes como esta con los demás, actitudes de amor y preocupación, atención y apoyo, entonces de pronto, como en la niebla, el mundo oculto que los rodea comenzará a aparecer y ser revelado. El método cabalístico está basado en esto, pero ningún cabalista puede hablarnos del mundo espiritual porque no tenemos los modelos internos que correspondan a esta sensación. En nuestro mundo, ya hemos nacido con modelos que hacen posible sentir el mundo espiritual y aun cuando son incompletos, los adquirimos ¿por qué los recién nacidos no escuchan y después comienzan a escuchar? ¿por qué al principio no ven y después comienzan a ver? Es porque esos modelos son creados en nosotros de forma gradual, desarrollamos nuestros sentidos. Sugiero que todos comiencen a involucrarse en la sabiduría de la Cabalá, la cual deriva su nombre de la palabra, “Le’Kabel”, recibir, recibir percepción del mundo superior.
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De la lección de Cabalá en ruso 20/mar/16

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Letras negras sobre fondo blanco

Baal HaSulam, El Estudio de las Diez Sefirot, parte 1, “Reflexión interior”, ítem 32: El asunto es que las Otiot (letras) del nombre de cuatro letras (Yud- Key- Vav -Key) no implican ni indican la cantidad de Ohr (Luz) en el Ein Sof (Infinito). En lugar de esto, estas indican medidas del impacto en el Kli (vasija). El blanco en el pergamino del rollo de la Torá implica la Ohr, y el negro, al estar las Otiot en el rollo de la Torá, indican la calidad de los Kelim (vasijas).

Cuando Baal HaSulam habla acerca  de los colores blanco y negro en el libro, el no se refiere al papel y tinta físicos, o al  pergamino hecho de la piel del animal. Él habla sobre cómo y dónde revelamos la cuarta fase “Dalet” (la última fase, correspondiente al Kli externo, “piel”).

Yo tomo la “piel del animal”, es decir mi naturaleza animada, su cuarta etapa final, y la divido, la corto en dos partes, desgarrando el interior de la capa externa. Entonces, desde la capa interna de la piel,  se hace el “pergamino”, en el cual puedo escribir letras.

Esta es mi etapa final, la cual aun puedo corregir. La capa más externa del deseo que permanece después de esta separación es imposible que yo la corrija. Por lo tanto, la Luz y la obscuridad dentro de la criatura son reveladas en el grado más perfecto. ¡Nada más es posible!

La gran revelación de la Luz tomará lugar sólo al final de la corrección (GmarTikkun) donde descubrimos que no hay letras ni pergaminos, y que es posible corregir toda la  “piel”: toda la Maljut está incluida en la corrección. Entonces, las letras desaparecen, y resulta que “Él y Su nombre son Uno”.

Maljut y Bina están completamente conectadas y alcanzan el grado de Keter, como es dicho: “Y ambas irán juntas”. Es por esto que las letras, procedentes de las Sefirot ZAT de Bina (la mitad inferior de Bina) y debajo de estas, desaparecen. No hay más diferencia entre blanco y negro.

La Torá nos es dada sólo hasta el final de la corrección. Después de aquello, este método no lo necesitamos más. Si terminamos la corrección, no necesitamos la Torá (La Luz que Reforma). Estaremos en otro, en un estado nuevo.

(46804 – De la 3º parte de la lección diaria de Cabalá del 5/31/2011, Talmud Eser Sefirot)

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¿Con qué podemos recurrir a la Luz?

Pregunta: ¿Es posible sentir al menos una fracción diminuta del mundo espiritual a través del punto en el corazón?

Respuesta: ¿Cómo puede ser posible sentir algo en un punto sin volumen? Para ello, debes agregar a este un deseo e intención. El punto en sí mismo no tiene forma, tampoco tiene intenciones ni deseos. Es sólo un punto.

¿Que deseo puedo agregar a él? Los cabalistas responden lo siguiente: Además de este punto, tú tienes deseos corporales (comida, sexo y familia) y deseos humanos (dinero, honor, y conocimiento). ¿Puede combinarlos con el punto en el corazón? Dales una oportunidad, pero ten en cuenta que todos ellos pertenecen a este mundo.

¿Dónde puedes obtener los deseos, las aspiraciones por el mundo espiritual? Puedes obtenerlos sólo del entorno si tú lo valoras, y lo elogias. No tienes otra oportunidad. No serás capaz de alcanzar el punto en el corazón y entrar en el mundo espiritual con los deseos materiales. Tu única oportunidad es que si te unes a un buen entorno y recibes de los amigos su deseo, su aspiración por esta importante meta.

Entonces, comenzarás a avanzar hacia ella, a formar una vasija espiritual. El punto se convierte en la base, y el deseo que has recibido se convierte en vasija. Pídele a la Luz que venga. Esta te influirá y te dará una pantalla. Entonces, tendrás la Luz Reflejada. De esta manera, tú tendrás todos los componentes necesarios.

La Luz está esperando, el entorno está presente, el punto ha despertado, y los deseos corporales y humanos son inherentes. Todo está listo. ¡Adelante!

Pregunta: ¿Hay hitos en este camino? ¿Hay alguna posibilidad de comprobar la dirección? ¿Cómo puedo presionar sólo este punto, estimularlo y no los deseos egoístas?

Respuesta: Para ello, vuélvete al entorno para que influya. Esta súplica aumenta tu punto en el corazón, y en respuesta, recibes un nuevo deseo, el único deseo con el que tú puedes elevar una petición.

(45003 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 6/7/2011, Escritos de Rabash)

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Pregunta: Si sólo veo mis deseos, ¿Cómo puede ser que advierta deseos que no quiero detectar de ninguna manera?

Respuesta: Si sólo viéramos los deseos que queremos ver, no seríamos capaces de revelar la verdad. Me desarrollo sólo porque nuestra realidad se divide en bueno y malo, verdadero y falso, yo y los otros, yo y el grupo, enemigos y amigos. En esencia, esta división en cualidades opuestas surge de la Luz y del deseo.

La Luz es la cualidad de otorgamiento, el Creador, el bien que hace el bien, y Su completa oposición es el punto del deseo de recibir para uno mismo, para mi propio placer. Al interactuar esas dos cualidades opuestas, que son los únicos elementos que existen en la naturaleza, y ejercer influencia una sobre otra, el deseo acumula diferentes impresiones.

Esas impresiones son llamadas “mundos”, y todo lo que existe en las fuerzas espirituales y en nuestro mundo corporal se origina a partir de este diminuto punto creado por la Luz. Este punto recibió una impresión de su oposición a la Luz, y es este punto el que tenemos que regresar a su estado opuesto llamado una “gota de unidad”.

(29407 – De la serie de lecturas introductorias del 11/23/2010, percepción de la realidad)

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El Creador creó el deseo de recibir en la forma de un punto y quiere traer este deseo de auto realización por medio de acciones sucesivas. Sólo es posible llegar a conocer algo, como resultado de conocer lo opuesto.

En consecuencia, el deseo de recibir debe llegar a conocerse a sí mismo y al Creador, uno a partir del otro. En otras palabras, este debe llegar a conocer la naturaleza original y fundamental del deseo de otorgar, así como la naturaleza del ser creado, el deseo de recibir, el cual fue creado intencionalmente como opuesto al otorgamiento.

Originalmente, el ser creado está privado de la comprensión y la realización de cualquiera de las dos naturalezas. Esto representa un punto que sólo es ligeramente diferente del que tiene el Creador, y es por eso que la criatura es llamada “existencia de la ausencia”, mientras que el Creador es “la existencia de la existencia”. Eso es todo lo que hay para el ser creado. Esta puede alcanzar todo lo demás, desde este punto: en comparación con el Creador. Durante el desarrollo en relación con el Creador, la Luz superior, el atributo de otorgamiento, el ser creado finalmente se ve a sí mismo como completamente opuesto a Él.

Su crecimiento es un conocimiento cada vez más profundo, comprensible, alcanzable. El punto sigue siendo el mismo. No cambia de manera alguna, además del hecho de que gana una realización cada vez más profunda de cuan opuesta es a la Luz. Al alcanzar esta profundidad, se convierte en un terrible “monstruo”, una inclinación al mal, que llegar a la grandeza de la Luz en su oposición ella.

El punto logra todo esto en profundidad, revelando una brecha insondable entre él y el Creador. Es imposible tender un puente sobre ese abismo. En esencia, el punto alcanza la comprensión de cuan cortado está de la Luz.

Esto significa que está creciendo en su percepción, la comprensión y alcance. Está creciendo negativamente, revelando su propia oposición al otorgamiento.

(39234 – De la 4º parte  de la lección diaria de Cabalá del 27 de Marzo del 2011, principios de la educación global)

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Si yo no tomo fuerzas del grupo, entonces inevitablemente llegaré al estado de vacío total donde no tendré ninguna fuerza para avanzar (y en general, tengo que llegar a este estado). Es decir, no querré avanzar ni un centímetro más cerca de la espiritualidad de la forma en la que esta luce para mi deseo egoísta.

Entonces no sabré qué hacer ¿Debo dejar todo atrás e ir a casa? ¿Pero qué me sucederá después? Así, me encuentro en una posición de un auto en modo estacionario, incapaz de forzarme a ir adelante. Pero tampoco puedo ir de reversa o doblar hacia un lado porque no importa a donde mire, 360 grados a la redonda no veo una salida.

¡Una persona puede permanecer en este estado por años! Esto continúa hasta que finalmente empieza a comprender que el grupo es el único medio, la fuente de la cual puede recibir la fuerza para “soportar” la espiritualidad. Y cuando él recibe esta fuerza del grupo para tolerar el otorgamiento, así como el entendimiento de que es importante salir y atacar y conquistar este estado espiritual, entonces él comienza a avanzar.

A partir de aquí se vuelve claro que sólo la conexión con el entorno nos abre la oportunidad de dar un paso hacia adelante. Es similar a una semilla en el suelo que tiene que absorber todas las sales y minerales del suelo para crecer. El crecimiento del alma en esta persona más tarde tendrá lugar bajo la influencia de las fuerzas que recibió del entorno.

Por si mismo tiene sólo una Reshimó (gen espiritual). Él vivió como un “burro“, existiendo en el nivel animal, y entonces alcanzó el estado “neutral” (como en el modo estacionario) donde no quería seguir avanzando más. Esto significa que su material, el Kli animado se ha agotado como un grano descompuesto en el suelo, y de ahí en adelante no hubo nada más que él pudiera hacer.

¡Ahí es donde se aclara si tiene o no un punto en el corazón porque ahora este se convierte en el único punto que lo separaba de todo el deseo egoísta! Ahora este permanece solo y la persona no quiere avanzar con ello. Sin embargo, si él ahora le anexa a este punto los deseos e impresiones del entorno, la inspiración de la grandeza de la meta, entonces será capaz de avanzar con ese punto. No existe otro medio.

Es por esto que toda nuestra alma está fuera de nosotros, está en todas las fuerzas, pensamientos, y valores que recibimos del entorno. Todo eso permanece en nosotros como un punto diminuto, lo único que tenemos. Este punto es el medio de conexión entre nuestro “burro” (materia egoísta, deseo) y el humano en nosotros. Es llamado “el punto en el corazón”, la gota de la semilla espiritual.

Así como hay niveles intermedios, transitorios entre todos los niveles: corales entre el inanimado y el vegetativo, la mitológica “Kelev Sadeh” que es mitad planta y mitad animal, y el mono entre los grados animado y humano, así el punto en el corazón es el medio o trampolín para saltar hacia arriba, ¡Del hombre al Creador!

(38133 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 3/15/11, Escritos de Rabásh)

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El lenguaje del punto en el corazón

Lo único que podemos hacer es atraer la Luz Circundante hacia nosotros. Esto requiere que estudiemos juntos y construyamos desde nosotros (no desde los cuerpos físicos, sino desde nuestros deseos) la realidad espiritual. Es por esto que nos unimos en todo el mundo en un deseo y empezamos a esforzarnos por algo más elevado.

Es imposible cumplir esto sin un lenguaje común. Podemos comunicarnos a través de un intérprete, pero nosotros tenemos que representar de alguna manera nuestro deseo colectivo. Cada grado tiene una estructura muy compleja (10 Sefirót, 3 líneas) la cual tiene que descubrirse con el fin de entender que es parte del Infinito.

Por consiguiente, nada es accidental en el lenguaje de los cabalistas: Todo se define con absoluta precisión desde la primera hasta la última letra, e incluso ya existe en el estado final en el mundo del Infinito cuando llegue al ascenso de la humanidad desde abajo hacia arriba.

Empleamos un único sistema existente, y no hay otra manera de usarlo. El lenguaje de nuestro mundo define la conexión entre todas sus partes, mientras que el lenguaje de las ramas también establece la conexión entre los dos niveles, el material y el corporal. Ningún otro idioma sino solamente el hebreo está dotado de esta habilidad.

No es sólo un idioma hablado; es como un lenguaje de programación que define  una conexión entre los elementos, este nos muestra cómo realizar la transición de ciertas propiedades a otras, de un estado a otro, usando un tipo diferente de deseo (Aviút), genes informativos (Reshimot), Kelim (vasijas) y los lazos entre las almas, todo junto. El estado inicial, el estado final, y todos los medios de transición de uno a otro se encuentran allí, y todo esto se llama lenguaje.

El punto en el corazón que despierta en una persona es esencialmente el deseo de conectar la rama con la raíz. Yo quiero descubrir a qué hace alusión todo el mundo y del qué me habla.

(34995- De la 4º parte  de la lección diaria de Cabalá del 10/02/2011, “La Esencia de la Sabiduría de la Cabalá”)

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El programa de la creación se llevó a cabo en nosotros bajo la influencia de dos fuerzas opuestas. Por un lado, hemos ido avanzando a través del desarrollo egoísta hasta el momento. Por otro lado, en un momento determinado, una fuerza adicional se desarrolla dentro de nosotros: el “punto en el corazón“, el deseo de aspirar a la equivalencia con el Creador. Este deseo, aunque inconsciente y confuso por el momento (¿por qué, para qué, cómo?), empieza a empujarnos hacia adelante.

Con el tiempo, emergerá en todas las personas. Sobre la base de lo que está sucediendo en el mundo de hoy, el proceso irá muy rápido. Después de todo, no nos queda mucho tiempo: 229 años hasta que se cumplan los seis mil años. No es el tiempo prolongado en el que la historia ha estado preocupada.

La sabiduría de la Cabalá afirma que no hay necesidad de estos siglos tampoco. Cuando el punto en el corazón comienza a emerger en la humanidad, incluso en su parte más pequeña, literalmente, un par de años son suficientes para corregir y completar todo, para llegar al estado final de la corrección integral.

En ese caso, todo nuestro mundo se elevará al próximo nivel en términos de su llenado interno. Nada le pasará a él, ascenderemos en nuestras sensaciones, percepciones, y en lo que nos será revelado. En nuestra vida, nos elevaremos a la dimensión más alta, donde nos sentiremos verdaderamente infinitos y completos.

Hoy en día, los puntos en los corazones de la gente son “incubados” progresiva y rápidamente. Una persona se familiariza con esta nueva sensación, aspiración, y se siente como si fuera señalada o rechazada de algo. En los principiantes, ésta sensaciones se manifiesta como buena o mala: me siento bien o me siento mal.

Uno cae en la depresión, después de lo cual se mejora algo en la vida, salen a la superficie un propósito y algunos destellos de Luz hacia adelante. Y entonces todo se aplasta de nuevo, seguido por la reaparición de la Luz, paso a paso.

Baál HaSulám describe en el artículo “No hay nadie más aparte de Él“: Y el beneficio de los rechazos es que a través de ellos una persona recibe una necesidad y un deseo completo de que el Creador lo ayude, puesto que ve que de lo contrario está perdido.

En otras palabras, el Creador nos está desgastando. Él, paso a paso, durante un largo período de tiempo, durante el tiempo que sea necesario, nos mantiene “aterrorizados”: un poco mejor, un poco peor, y así una y otra vez. A veces, pensamos que no puede ser mejor, y otras, que no puede ser peor. Entonces comenzamos a acostumbrarnos a uno y otro y empezamos a darnos cuenta de que todo es transitorio. Pero, ¿hay un final para esto, o es un proceso sin fin? Las frecuencias cambian, ¿y qué?

Y aquí es donde entra el libre albedrío, la libertad de moverse hacia adelante. No puedo forzar mi propio progreso. Iré en círculos, cambiando de un pie al otro, de un estado a otro, de mejor a peor, de peor a mejor, y así sucesivamente. Seré capaz de seguir adelante sólo si aumento mis deseos e impresiones gracias al entorno. Mi punto sigue siendo un punto. Nunca seré capaz de mejorarlo por mí mismo. No se “expandirá” ni se convierten en una vasija compuesta por diez Sefirót, en la que sentiré el mundo espiritual.

Seguirá siendo un punto hasta que comience a conectarme con otros, con aquellos que me rodean. Tengo que seguir haciéndolo. Por lo tanto, cuando se forma un punto en el corazón de una persona, después de un tiempo, él o ella son traídos a un grupo. Pero incluso en el grupo, la persona no comprende inmediatamente lo que está pasando con él y lo que debe hacer. Lo que debe hacer, sin embargo, es construir una relación con los demás.

(34366 – De la Lección 4, Convención de Berlín del 01/29/2011)

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La naturaleza de los peldaños espirituales

Al principio de nuestro camino, en el curso de miles de años de acuerdo al tiempo de nuestro mundo corporal, hemos estado evolucionando influenciados por las Reshimót (genes espirituales), que se despiertan en nosotros y nos fuerzan a realizarlas.

En relación con la naturaleza, nos encontramos en un estado conocido como “este mundo” y debemos pasar a través de este grado. Con cada nueva encarnación, otro deseo de disfrutar, más grande, se despierta en nosotros, el cuál es una Reshimó exaltada, que se supone que debemos realizarla mientras intentamos llenarla al máximo.

Mientras todos los genes de información (Reshimót), que pertenecen a la parte del camino llamada “este mundo”, expiran; nosotros empezamos a experimentar otro tipo de Reshimót. La primera de este tipo de Reshimó, es llamada “un punto en el corazón“.

En este punto, se supone que debemos realizar esta Reshimó basados en condiciones nuevas, en un nuevo modelo: no de acuerdo al deseo de disfrutar de este mundo, pero sí de acuerdo al deseo de otorgar que ahora se está despertando en la humanidad. De esta manera, nosotros avanzamos, siempre en contra de nuestro deseo de recibir, bajo la presión de los genes (Reshimót) que se despiertan en nosotros.

Una persona no puede hacer nada excepto lo que su alma demanda de él, puesto que sus Reshimót están pre-programados con todo lo que va a suceder. En cuanto a nosotros, somos solamente un deseo que es completamente gobernado por éstos genes (Reshimót), de forma similar a una computadora que es programada con programas y datos.

Pero la naturaleza de los pasos espirituales, permanece constante en nosotros. Nuestro deseo de recibir está dividido en 125 porciones o grados por los cuales ascendemos. Y  hasta que hayamos terminado de corregir cada porción precedente del deseo de recibir, habiendo hecho todas las transformaciones en cada grado, es imposible avanzar al próximo peldaño.

La naturaleza de los peldaños espirituales es una ley estricta, no existen trucos que nos ayuden a escapar y a escondernos de ella, o acortarlo perezosamente. Todo depende solamente de que tan ansiosos estemos de cumplir con sus condiciones.

(33258 – De la 4º parte  de la lección diaria de Cabalá del 01/20/2011, “La cualidad de la sabiduría oculta, en general”)

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Pregunta: Si sólo el “deseo” fue creado, entonces ¿cuál es la intención? ¿Es un tipo de deseo también?

Respuesta: No, no lo es. La intención viene a nosotros desde el Creador. Cada persona tiene un punto en el corazón, “la parte del Creador, dada desde Arriba”.

La verdad del asunto es que resultamos de la ruptura. Ante nosotros, hubo un sistema de Infinitud (Ein Sóf), cuando todo el deseo y la Luz fueron uno. Entonces, experimentamos el sistema de la ruptura de los Kelím (vasijas).

¿Qué nos dio esto? Ahora que estamos aquí en el mundo corporal, aún tenemos el deseo, pero en vez de la Luz, sólo hay chispas. Nuestro deseo está roto y actúa únicamente con la intención egoísta de recibir. En el curso de la historia, de generación en generación, de vida en vida, se ha desarrollado en los niveles inanimado, vegetativo, y animado.

Por último, durante uno de sus ciclos de vida, alcanza la etapa final cuando surge un punto, una chispa de la Luz, la parte del Creador dada desde Arriba, en una persona. “¿Y yo qué?” Se pregunta, como si despertara a la vida, y allí es cuando el hombre siente un conflicto interior.

En el nivel animado, tales conflictos internos no surgen porque en ese punto fuimos desarrollados por los impulsos instintivos e instintos. Queríamos usar a los demás al máximo y tener éxito en todo lo que hiciéramos.

Todas las personas jóvenes y viejas, se esfuerzan por obtener el mayor provecho de este mundo. Existen solamente en un deseo: el deseo de recibir placer. Pensando que por eso vale la pena vivir, no hacen preguntas sobre algo mayor. Después de todo, las preguntas crecer desde dentro, desde el suelo fértil interior, y hasta entonces somos mamíferos simples. Vemos las cuestiones vitales a través del prisma de nuestra mente y creencias diferentes.

Esto continúa hasta que el hombre se desespera del deseo, hasta que su punto en el corazón se desarrolla, lo cual caracteriza a nuestra generación. Así, el punto en el corazón es el principio del alma. Esto es lo que desencadena el desarrollo humano.

(32093 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 07/01/2011, Escritos de Rabash)

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