entradas en 'Trabajo Espiritual' categoría

Probándonos las vestiduras de la Luz

De hecho, toda la Torá habla acerca de las intenciones así como de la dirección en la que la gente debe orientar sus deseos, su trabajo, moldearlos y organizarlos de tal manera que gradualmente alcancen un nivel más alto de similitud con la Luz. La Luz no desciende hasta nosotros en su forma simple y abstracta; ya está “moldeada de antemano”. Después de que la Luz entra en el deseo, este se transforma en concordancia con Sus cualidades propias para que comiencen a armonizarse uno con el otro.

En nuestro mundo, vemos como el agua entra fácilmente en las vasijas y toma su forma. Sin embargo, en la espiritualidad es diferente: El mezclarse no ocurre hasta que la forma del llenado y la de las vasijas coincidan completamente. Este estado es llamado “mezcla” o “plena similitud de propiedades“, que debe ser adecuado a las condiciones que son diferentes en cualquier nivel particular de avance. Se espera un nivel más alto, una similitud más fuerte de propiedades; cada paso subsecuente requiere de un grado mucho más alto de similitud, hasta que alcancemos una fase en la que la vasija adquiera la forma de la Luz y finalmente estas se unan. Esta es la razón por la cual nosotros constantemente buscamos la forma correcta que nos permita correspondernos con la forma de la Luz.

La Luz es siempre amable y hace el bien. Es siempre la misma; está permanentemente en calma absoluta, como se nos dice: “Yo, HaVaYaH, no cambio”. Es decir que Su intención es ser siempre el mismo. Todos los cambios pasan dentro de nosotros, y es por esto que tenemos que buscar constantemente una forma que debemos adquirir para poder ser “adecuados” para la Luz, para el Creador.

De manera similar, cuando las personas se enamoran y tratan de ganar sentimientos recíprocos, ellas piensan como deberían verse, sobre qué hablar, y cómo comportarse de tal manera que sea adecuado y aceptable para la otra persona. Cuando llega la Luz, debemos actuar de la misma forma.

La Luz trae progresivamente ciertas condiciones que son llamadas “peldaños espirituales”. Cada uno de ellos está asociado con un tipo de Luz específica que se “inviste” de forma particular y permanece dentro de la vasija adecuada. Nuestra tarea es traer nuestras “vestiduras” a la similitud con Él. Entonces, ocurrirá el contacto entre la Luz, Sus “ropajes” a un nivel más alto, y el deseo (los ropajes altruistas de la Luz a un peldaño más abajo). Solo bajo tales circunstancias ellos se unirán.

Toda la Torá está dedicada a este proceso; no existe nada, salvo esto. En  cada nivel, desde el peor y el más bajo, hasta el más elevado y más alto, todo está definido solo por la similitud entre la vasija y la Luz. La correspondencia entre la vasija y la Luz es llamada “intención“. Toso esto se trata del lugar hacia dónde está orientada la vasija y qué se esfuerza por tener. No existe nada más que este reino.

Solo nos parece que hay objetos materiales alrededor nuestro en este mundo que nos confunden y esconden de nosotros la verdadera esencia de nuestras actividades. Sin importar con qué tratemos en este mundo, aun así interactuamos con los niveles de nuestra adecuación a la Luz.

El lenguaje de la Cabalá habla de esto abierta y claramente; explica el tipo de cambios internos que tenemos que alcanzar, para poder revelar la Luz general. Nuestro deber mientras aprendemos Cabalá es “probarnos” todo lo que aprendemos y ver si la “vestidura” nos queda y en este punto entender como debería ser nuestra unidad.

(74967 - De la 3º parte de la lección diaria de Cabalá del 8 de Abril del 2012, El Estudio de las Diez Sefirot)

Material Relacionado:

El amor es una vasija para la luz
La pipa de oxígeno para salvar al mundo
Convertirse en una vasija para la luz  

Hasta que la sombra se desvanezca

Shamati # 8: “¿Cuál es la diferencia entre la sombra de Kedushá y la sombra de Sitra Ajra?“: Está escrito (Cantar de los Cantares, 2), “Hasta que sople la brisa del día, y huyan las sombras”. Debemos comprender qué representan las sombras en el trabajo. El hecho es que cuando uno no siente Su Providencia y que Él dirige el mundo siendo “Bueno y Benefactor”…

El gobierno del Creador es absolutamente bueno. Este es el alcance al que debemos llegar. El Creador es inmutable y no estamos esperando que Él cambie de ninguna manera. Está escrito, “Yo no cambio”. Aquel que es eternamente bueno y hace el bien no puede ser diferente. Él es absoluto y Su otorgamiento es constante. La Luz superior está en absoluto reposo y lo llena todo.

Sin embargo, nosotros revelamos a Aquel que es bueno y hace el bien al cambiar nuestra percepción para que podamos ir desde el infinito negativo, desde una realidad que parece peor que la muerte, hasta el infinito positivo, el bien mayor, y entonces, a pesar de nuestras propias sensaciones, por encima de ellas, sentir que todo es bueno. Esta es la clase de pantalla (Masaj) y percepción que tenemos que adquirir.

En el deseo egoísta sentiremos los peores estados posibles, los cuales no podemos ni siquiera imaginar, y aún así, por encima de nuestros deseos nos corregiremos a fin de comprender y sentir que esto es lo mejor posible. Ese es el tipo de diferencia que debe abrirse entre nuestras sensaciones en el deseo y lo que revelaremos conscientemente.

El Creador no cambia. Él sólo nos envía constantemente estados que se vuelven más difíciles y desagradables, tanto para el cuerpo animado como para el alma, para que por encima de ellos que podamos formar la percepción opuesta, impregnada de otorgamiento y amor. Al llevar a cabo el otorgamiento, precisamente por encima de  toda la pesadez, yo revelo la buena voluntad del Creador y llego a identificarme con Él.

Así, la persona revela la vida espiritual sólo en el trasfondo de las circunstancias difíciles y malas. De lo contrario, no podría separarse de nuestro mundo y entrar en la espiritualidad.

Hoy en día este proceso está tomando proporciones globales. Esto se debe a que hasta ahora nos hemos desarrollado en el egoísmo común, primero de forma lineal, y en los últimos 200 años, de manera exponencial. Sin embargo, el egoísmo aun no nos conectó unos con otros en un todo global e integral. Pero hoy el mundo entero es un grupo, que está desconectado, roto, y en la necesidad de corrección.

Este grupo se divide en dos partes:

- El “99 por ciento”, que se vuelve cada vez más interconectado e interdependiente con cada día que pasa, y más limitado en sus vidas. Esto se expresa de manera diferente en todas partes, y la misma tendencia surgió solo recientemente, aunque está desarrollándose a gran velocidad.

- El grupo dentro de esta sociedad, es el “uno por ciento”. El grupo interno se diferencia por su deseo de alcanzar el secreto del desarrollo: ¿por qué ocurre esto y con qué propósito? ¿Qué nos está pasando? ¿Cuál es la razón para el proceso actual? ¿Cómo podemos controlarlo, o al menos ir a la par con él?

Ahí es donde llegamos a la noción de una “sombra”, que hace que la vida de una persona sea difícil y que lanza sobre él como una carga que se vuelve cada vez más pesada, privándole de interesarse en los placeres habituales. Del mismo modo, la persona que desea avanzar espiritualmente siente pesadez en su comprensión y conciencia y tiene un tiempo difícil para recordar la importancia del camino y de la meta. Todo esto nos sucede para que podamos entender que tenemos que tomar las riendas en nuestras propias manos, y que todas las dificultades son evocadas por la inclinación al mal, que hizo el Creador. La Luz superior nos trae constantemente nuevos problemas y una mayor pesadez para que podamos ver la “sombra” en esto y ascender por encima de ella.

Lo que pasa es que cuando uno no se siente Su Providencia, que Él dirige el mundo en la forma del “Buena que hace el bien”, esto se considera como una sombra que oculta al sol. En otras palabras, así como la sombra corporal que tapa el sol no cambia el sol de ninguna manera, y el sol brilla en su máxima potencia, de la misma manera aquel que no se siente la existencia de Su Providencia no induce ningún cambio Arriba.

La actitud del Creador hacia nosotros sigue siendo la misma, absolutamente bondadosa, y es sólo nuestra sensación la que atraviesa cambios para que podamos elevarnos por encima de dudas y preguntas, aceptando continuamente el gobierno del Creador como 100% bondadoso. Cuando completamos un ascenso, se nos envía una sombra mayor, lo que significa una mayor pesadez, confusión, dudas, y las espinas entre amigos. Pero sin importar lo que el Creador prepare entre nosotros, debemos recogernos nosotros mismos y entender que todo viene de Él. No existe nadie además de Él. Y por lo tanto, en cada momento tenemos que darnos cuenta Su bondad.

Si no completamos el momento actual con la sensación de Aquel que es bueno y hace el bien, entonces no avanzamos, puesto que no pudimos superar aun el grado actual. Por lo tanto, en cada estado, primero debemos experimentar malas sensaciones, confusión y falta de energía para llegar a la lección, una pérdida de interés en el camino y en la unificación con el grupo. Esto sucede constantemente, y si no nos concentramos en cada momento, entonces el foco desaparece inmediatamente. Esto se debe a que nuestro deseo egoísta trabaja sin parar, como un contador con ruedas que siempre están en movimiento. Éste “espesa” constantemente nuestro deseo para que nos hundamos más profundamente en la vida de nuestro mundo.

Como resultado, si no apoyamos la conexión, si no nos ayudamos unos a otros, si no “nos aferramos con nuestras uñas”, entonces nos dispersamos en todas direcciones. Los grupos se caen a pedazos y de repente no podemos encontrar nada de sus cimientos. Ese es el significado de la “sombra”, la libertad de las obligaciones anteriores, la falta de sensibilidad, que de repente se filtra a través de nosotros como una niebla espesa, que sumerge todo en la oscuridad. Esta sombra oculta de nosotros la meta, la importancia de la unificación y el camino espiritual.

Al final, todas las sombras, la externa y la interna, la privada y la general, vienen para que nosotros podamos hacer esfuerzos, trabajar a pesar de ellas y por encima de ellas para revelar la participación, la unificación, la conexión, y con el tiempo, al Creador, Aquel que es bueno y hace el bien. Incluso si no vemos con claridad al Creador y Su gobierno, sin embargo, por medio de un análisis con nuestros sentimientos y mente, sin embargo llegamos a esta sensación. Esta es la conclusión del nivel actual en el que nosotros corregimos la inclinación al mal que el Creador nos dio.

La inclinación al mal sólo emerge entre las personas que quieren unirse, que tienen la intención de corregir la ruptura. No se revela a las masas, al “99 por ciento”. Ellos no tienen la inclinación al mal. Ellos no están pensando en unirse con los demás con el fin de corregir la ruptura espiritual. Sólo nosotros atravesamos esta corrección, añadiéndola a nosotros.

(76936 – De una lección de la Convención en Brasil del 3 de Mayo del 2012, Shamati # OCHO)

Material Relacionado:

Un punto negro en un océano de bondad
La sombra que se desvanece del mundo de los deseos egoístas
Pensamientos relevantes en shamati ¿cuál es la diferencia entre una sombra de kedusha y una sombra de sitra ajra?

La batalla del egoísmo con los bebes

“José” se encuentra en un punto dentro de la persona que puede crecer sólo cuando se posiciona en el reino del Faraón (deseo egoísta).  La pequeña chispa de Luz es llamada “una vela delgada” (Ner Dakik). La “vela delgada”  deliberadamente se localiza dentro del ego porque esta crece dentro de él y de pronto se transforma en otorgamiento. Por consiguiente, José fue a Egipto, creció (se expandió) allí (es decir que sus hermanos se juntaron a él). Él representa la chispa que se desarrolla sólo dentro del ego humano.

El egoísmo se construye de tal forma que sólo puede valorar algo que se considera “lucrativo” (beneficioso). Este identifica las “ventajas” sólo en el tipo de llenado, que se denomina “el trabajo de las mujeres” dado que es opuesto  al abrumador llenado que es el llamado “trabajo de los hombres”. Es por esto que se dice que el Faraón ordenó matar a cada niño judío y dejar vivas a las niñas.

Nosotros damos a luz a los “hijos” y entonces  los matan ya que no tenemos idea de cómo trabajar con las intenciones con el fin de otorgar. Entonces, estos nacen nuevamente  a través de nuestros esfuerzos para otorgar al menos de forma mínima, pero nuestro ego mata otra vez estos esfuerzos. Nuestro intelecto reconoce aquello que tenemos que otorgar y que lo manejamos para generar tales intenciones, pero entonces nuevamente los anula con nuestro ego.

Nuestro trabajo es reconocer por medio de nuestro deseo que nos toca dar a luz  a nuestros “hijos” y entonces los destruimos otra vez. Estamos aterrados por lo que hicimos, y por el hecho de que no tenemos nada más. Después de pasar la tortura y de darnos cuenta que somos incapaces de hacer algo en cuanto al estado de las cosas, paso a paso, adquirimos un nuevo deseo: una Reshimo informativa que se llama “Moshe” (Moisés)

Moshe empieza a crecer y a desarrollarse en la casa del Faraón. Pareciera como si viniese del lado del Faraón. El Faraón lo desarrollo y lo eleva, le enseña su sabiduría, le da poder. Después de 40 años en el palacio del Faraón, Moisés consiguió todo excepto que a él no se le expuso el conocimiento sobre el Creador.

 Moshe continuó creciendo dentro de sus deseos, los cuales se sometieron a la corrección y sintió que a pesar de sus esfuerzos, él no podía convertirlos en otorgamiento. En este punto sus deseos adquirieron gradualmente el “punto de Moshe“, es decir la chispa que en primer lugar fue oculta a tal medida que era totalmente difícil de alcanzar. Sin embargo, la chispa siguió creciendo. Debido a esto continuamos dando a luz “hijos”, es decir intenciones de otorgar. Creemos que somos capaces de dar y una y otra vez “matamos” nuestros esfuerzos.

La persona continúa exterminando a sus “hijos” hasta que con gran pena empieza a darse cuenta que todos los esfuerzos de otorgar no lo llevan a ninguna parte. Damos a luz un “hijo” (intención de otorgar), el cual es, de hecho, nuestro próximo nivel que nos direcciona a “salir” de Egipto. Este paso es el resultado de nuestro esfuerzo en el trabajo del grupo; este proviene de nuestros esfuerzos reales. En algún punto, adquirimos en realidad el deseo de otorgar, pero más tarde nos enfriamos y actuamos de forma egoísta nuevamente. Es decir el Faraón “se traga” nuestros recién nacidos.

(74972 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 9 de Abril del 2012, Escritos de Rabash)

Material Relacionado:

Hacia egipto como un grupo, desde egipto como una nación
La huida hacia la unidad
Los trucos del faraón

Revisando la conexión con el grupo

Tenemos que entender que sólo hay dos estados en nuestra vida, en nuestra realidad: un estado de oscuridad, una sombra, o un estado de Luz, de conexión, de revelación del bueno y el benevolente. No hay nada en medio. Si al escuchar acerca de esto la persona constantemente trata de clarificar los estados por los que pasa, ya sea una sombra o la revelación del Creador, ella avanzará en la línea media.

Baal HaSulam, Shamati, artículo 8: “Cuál es la diferencia entre una sombra de Kedushá y una sombra de Sitra Ajra“: “En su lugar, todos los cambios están en los que reciben. Debemos observar dos discernimientos en esta sombra…”

El primero es cuando la persona aún puede unirse con los amigos, al superar los pensamientos acerca de la separación y la “confusión” de los sentidos. Ella aún puede superar la oscuridad y el ocultamiento; aún entiende que ha perdido la meta, el camino hacia el Creador.

Pero en general, nadie lleva a cabo una autocrítica real, “¿Por qué me siento de esta manera? ¿De dónde viene esta sensación?” yo no soy mi propio sicólogo, simplemente me siento bien o mal, como un niño. No calculo quién me envía esos pensamientos y esas sensaciones. Soy “cocinado” en ellas, y me hundo en mi cuerpo, como un niño pequeño.

Aun así la persona debe conocerse y examinarse a sí misma: “¿Qué han evocado mis sensaciones y mis pensamientos?” ¿Cómo puedo ascender por encima de mí mismo, por encima del estado actual? ¿Cómo puedo salir de este pantano tirándome de mi propio cabello?” La persona siempre se ve a sí misma desde un costado, “Si, estoy hundido en mi deseo egoísta. Si, este me controla. Es verdad, no me permite conectarme, no me deja levantarme para la lección, me fuerza a desconectarme, hace que la vida diaria y sus acontecimientos parezcan más importantes. Pero veo que estoy en un estado que es opuesto a la meta”.

¿Cómo puedo entender y reconocer esto? Cuando aún estoy conectado con algo externo, con el grupo. Aquí viene el momento de la verdad, puedo revisar si estaba conectado realmente con el grupo o no. Si no estaba conectado, sólo me siento a mí mismo: me siento mal, no quiero nada, etc. Más aun, ni siquiera trato de tomar esto en cuenta y simplemente fluyo sin ningún pensamiento o deseo en especial.

Pero si estuviera conectado con el grupo, si tuviera una alianza con los amigos, de acuerdo a la cual ellos tienen que ayudarme incluso si caigo y me dirijo en otra dirección, las conexiones internas permanecen, me preocuparía de cómo me ven ellos, y no olvidaría totalmente mi compromiso. Ellos me apoyarían y yo sería capaz de verme desde un costado y aclarar mis sensaciones.

Así estaría dividido en dos: mi propio yo y mi actitud hacia el grupo. Sólo entonces, al aferrarme a la conexión con los amigos, seré capaz de clarificar y revisarme y mediante eso, comenzar el ascenso que sigue al descenso. De otra manera, no tengo oportunidad; simplemente caigo y me voy. Entonces la persona puede superar el primer tipo de sombra, al justificar su actual estado y entender que le fue enviado por el Creador. Entonces ella puede pedir ayuda al Creador.

¿Por qué me vuelvo hacia Él? No para sentirme mejor, porque entonces estaría pidiendo anular mi inclinación al mal, la cual Él ha creado, al añadir la Torá como una especia para ello. Entonces debo pedir la especia, para que el poder del amor y el otorgamiento, el poder de la conexión venga de Arriba, y me permita avanzar hacia la otra línea.

“Cuando uno aún tiene la habilidad de superar la oscuridad y el ocultamiento que siente, justificar al Creador y rogar al Creador que el Creador abra sus ojos para ver que todos los ocultamientos que uno siente vienen del Creador”.

Cuando a la persona se le deja indefensa y sin una salida, cuando maldice al Creador, a los amigos, y la vida, aun así está viéndose a sí mismo desde un costado y de pronto ve una oportunidad para salir, puede exigir que el Creador lo ayude ¿Por qué? Porque ella no acepta el estado en el que la providencia del Creador parece mala, y no puede justificarlo a Él. La persona se siente mal porque piensa de mala manera del bueno y benevolente, al ser opuesto a Él. Si parece malo, es una señal de que soy opuesto al Creador.

Tenemos que construir un Masaj (pantalla) y la Luz que Retorna por encima de todas las situaciones difíciles. Incluso en las peores situaciones yo debo ver al Creador como su fuente, como la Luz que está llena de abundancia infinita, pero que está rota dentro de mí y se convierte en una mala sensación, en una sombra, en oscuridad, ya que mis atributos son opuestos al bueno y benevolente, opuestos del atributo de otorgamiento y amor.

Así avanzamos cada vez que clarificamos las cosas correctamente. Lo principal es descubrir constantemente este punto, “¿Qué siento?” “¿Quién me está enviando esta sensación?” Este es todo el principio de nuestro trabajo y esto es lo que divide a la humanidad en el 1% y el 99%.

(76939 – De una lección en la Convención en Brasil del 3 de Mayo del 2012, Shamati # OCHO)

Material Relacionado:

El estrato de la realidad que contiene la información
Una escalera en blanco y negro hacia las alturas
Dos discernimientos por ser identificados

El matrimonio de acuerdo a los cálculos espirituales

Si yo pudiera asomarme desde mi pequeña envoltura y ver dónde estoy en este mundo global, cómo tratar a toda la humanidad que como una sola alma va a través de diferentes cambios para acercarse a su estado perfecto, yo percibiría mi vida un poco diferente. No podría mirar mi vida personal, una vida que es tan pequeña como la vida de una hormiga, que no debería tomarse en cuenta en absoluto.

Si te incluyes en el gran proceso global junto con los demás, tú sentirás que estás en el flujo infinito de la vida. Mientras tanto nosotros deberíamos aprender qué hacer con el fin de sentir la eternidad de la naturaleza y ser incluidos en ella. Entonces desde esta altura tú serás capaz de solucionar todos tus problemas personales.                                

Pero si nosotros tratamos de solucionarlos en el nivel corporal ordinario, no seremos capaces de resolver nada. La evidencia de eso son todos los vanos intentos de corregir la situación actual que han tomado los gobiernos.

No hay otros medios para corregir nuestro estado personal, con excepción de la educación y la formación integral.

Por lo tanto, una mujer que se siente muy mal porque no pudo encontrar una pareja con quien construir una familia y tener hijos, debería entender que es así cómo la naturaleza quiere obligarla a estar incluida en el mundo entero como una mujer.

Como resultado de estar incluida  en el mundo, que es el resultado de la educación integral, ella comienza a entender las conexiones que ella debe tener con los demás. Ella comienza a sentir cuán buena es esa conexión recíproca con el mundo.

Entonces ella conocerá al hombre adecuado y ellos comenzarán a aprender cómo ellos pueden apoyarse mutuamente el uno al otro, con el fin de elevarse al nivel espiritual y comenzar a ser uno, a pesar de que ellos puedan ser diferentes y permanecer cada uno en su propio ego.

Al instante la percepción personal cambia, todo funcionará de inmediato. Ellos querrán estar más fuertemente conectados y tener hijos de modo que la conexión mutua puede ser implementada espiritualmente. Este espíritu los obligará a formar una familia.

(77084 – De la “Charla sobre una nueva vida ” # 19 del 2 de Febrero del 2012)

Material Relacionado:

El hombre, la mujer y la divinidad entre ellos
Sólo el creador da el alma
La mujer es un deseo

Yo no veo un juego

De vida o de muerte

Un cambio en la conciencia

Siempre hemos creído que el amor a amigos, el grupo y la diseminación son juegos de niños, con los cuales estamos obligados a tratar. Muchos de nosotros piensan: “Esto se trata del mundo superior, mientras que nosotros tenemos que lidiar con algún tipo de diseminación. ¿Por qué debería yo ofrecerle esto a la gente? ¿Para qué necesito esto?”

Pero gradualmente, bajo la influencia de la Luz superior, en nuestra conciencia, cambia en nosotros el reconocimiento de lo que está pasando. Solo después de varios años, la persona comienza a entender que la implementación del método se cumple solo en su conexión con otros, que el mundo espiritual no está en algún lugar sobre el océano, u otro lugar, sino que está aquí. Solo tienes que cambiarte a ti mismo y cambiar tu percepción interna, ahora quieres todo para ti, pero tienes que alcanzar el estado opuesto para salir de ti mismo, y en vez de hacerlo hacia adentro, apunta hacia afuera.

El reconocer que todo depende de tu actitud interna hacia el mundo, es un cambio muy significativo. Le toma realmente un largo tiempo a la Luz para influir en nosotros.

Cada lección, cada adición, es otra pequeña porción de Luz Circundante que influye desde la distancia en nosotros, acercándonos más.

Hay grandes cambios que se llevan a cabo todo el tiempo. Pero son tantos que toman varios años.

En el pasado tomaba muchos años, digamos 20 años. Hoy puede limitarse a unos cuantos años. Podría muy bien ser que cuando las masas lo alcancen, aun que sea un poco, al anhelarlo y hacer esfuerzos en esta dirección, tomará menos tiempo.

Esto aun es un cambio en la conciencia, en nuestro reconocimiento, puesto que ya no piensas más en términos de tiempo y distancia como si el mundo superior estuviera en algún lugar lejano. Tú ya entiendes que está aquí, y es simplemente tu actitud hacia esto y la forma en la que piensas, lo que lo crea.

(76638 – Del Kab.tv de “Fundamentos de la Sociedad Integral” del 08 de Abril del 2012)

Material Relacionado:

El mundo a través de los anteojos de la garantía mutua
Aumenta el contraste en la imagen de la realidad
¿Qué significa cambiar el mundo?

El estrato de la realidad que contiene la información

El hombre, por naturaleza, no quiere simplemente vivir su vida sino que quiere entenderla: ¿Qué lo mueve, a través de qué programa, y hacia qué propósito es dirigido? Y es por esto que estudia la vida, o en otras palabras, estudia la Naturaleza.

Yo habito en el mundo y estoy expuesto a la influencia de varios factores. Sin embargo, cómo soy gobernado es algo desconocido para mí. Un niño pequeño es movido por impulsos internos, y podemos ver claramente cómo la naturaleza innata lo pone en movimiento. Pero en los adultos esto es menos aparente.

El asunto es que sólo puedes investigar algo, si estás al menos un paso por encima de esto. Entonces es como si yo “absorbiera” el objeto de investigación en mí mismo, llevara a cabo un análisis y síntesis, y extrajera conclusiones. Esto es posible porque mi percepción emocional y racional es más elevada que el objeto de mi estudio.

Pero ¿qué sucede si estoy dentro de la Naturaleza, la cual trabaja sobre mí y es la fuente de mis pensamientos y deseos? En este caso no sé qué me sucederá el próximo momento, cómo se desarrollará mi vida, qué sucederá en el mundo en el que dependo de todos. Hay información aquí que no puedo traer a mi razón, a mi sensación.

¿Cómo puedo mantener esto bajo control? Después de todo, estoy totalmente confundido; no estoy extrayendo de la vida todo lo bueno que podría extraer. Vemos esto de primera mano en la humanidad, que no sabe por qué vive, cómo, o para qué. Incluso personas prominentes, inteligentes, en última instancia terminan siguiendo su propia rutina.

Por lo tanto, sólo podemos examinar realmente nuestra vida bajo la condición de que estemos por encima de ella ¿Pero cómo puede hacerse esto? Aquí necesitamos algunos medios para el ascenso por encima de nuestra naturaleza. Entonces, mientras aún permanezco como yo, al mismo tiempo, me veré desde arriba, desde el costado de una Naturaleza universal, desde ese reino donde se generan todos los pensamientos y deseos.

Existen personas en el mundo que verdaderamente sienten lo que sucederá mañana o incluso en unos años. Hoy, los científicos también están reconociendo la presencia de cierto estrato de información en nuestra realidad. Dentro de este, se establecen los destinos de cada uno de nosotros y del mundo como un todo, todo el programa mediante el cual nos desarrollamos. Sin embargo, somos incapaces de establecer una conexión con este por nuestra cuenta, y es por esto que incluso nuestro futuro inmediato nos es desconocido. Y más importante aún, no sabemos cómo actuar correctamente hoy con el fin de asegurar este futuro.

En generaciones pasadas, no nos atraía particularmente conocer el “estrato donde está el programa”. La vida no era todavía tan complicada y confusa, así que era suficiente como era para nosotros. Está escrito: Porque con mucha sabiduría viene mucho sufrimiento…” Hoy, sin embargo, al no querer ver lo que está sucediendo, no mitigamos nuestro sufrimiento, sino al contrario, lo reforzamos. Tengo un problema: No sé qué sucederá mañana y el día que le sigue, cómo comportarme para que todo vaya bien, y no obstante, saber esto es absolutamente necesario en nuestros días.

El transcurso del desarrollo nos ha traído a esta etapa en la cual debemos revelar el programa de la vida. Sin este, afrontaremos la amenaza de los peligros y gran sufrimiento. Y de cualquier manera, hemos madurado y nos hemos desarrollado a tal grado que esta pregunta nos corroe y pide nuestra intervención en el programa. Al final, simplemente estamos obligados a revelar toda nuestra Naturaleza, ascendiendo hacia el estrato integrado que contiene la información. Sólo entonces tomaremos decisiones y nos enfrentaremos con los problemas de acuerdo al conocimiento adquirido y aseguraremos una buena continuación del camino.

(76647 – De la conferencia en Colombia del 29 de Abril del 2012, “Grupo y desarrollo espiritual”)

El propósito de los pensamientos

Pregunta: ¿Durante el taller, la eliminación de mi “yo” ocurre en el nivel de los sentimientos? Yo sentí que los pensamientos que surgen en el proceso de tratar de elevarme emocionalmente me lo impidieron.

Respuesta: Todo ocurre sólo en los sentimientos. Si surgen las molestias en los pensamientos, no hay suficiente sentimiento. Esto significa que tú todavía tienes que avanzar, profundizar y relacionarte con los pensamientos de cómo corregir las molestias, es decir, la corrección de tu anhelo.

Sin embargo, tú nunca serás capaz de avanzar a través de los pensamientos. Ellos existen sólo para modificar ligeramente los sentimientos, enfocarlos, relajarlos, y eliminarlos. Pero todo lo que se lleva a cabo sólo en los deseos, porque los deseos son la materia. De este modo, los pensamientos han sido diseñados exclusivamente para trabajar con los deseos.

(76507 – De la Convención en Vilna del 24 de Marzo del 2012, Taller 2)