La sabiduría clásica de la Cabalá y la evolución a una nueva y urgente conciencia planetaria

 

Conferencia de Düsseldorf, Alemania, marzo 2006

Documento presentado por el doctor Michael Laitman en el Simposio científico “Sabiduría y ciencia en un diálogo: La nueva consciencia planetaria” que se efectuó en Dusseldorf, Alemania, en marzo 2006

 

Queridos amigos,

1. La creciente crisis global requiere una solución. Muchos renombrados científicos y filósofos alrededor del mundo estudian e investigan la crisis, pero en la actualidad no podemos decir que entendemos su causa y, menos aún, las acciones que deberíamos emprender para resolverla.

Hoy ya no podemos negar su existencia. Abundan teorías y sugerencias concernientes ya sea a la naturaleza de la crisis como a los medios para su eliminación. En esta presentación, trataré de describir el estado actual de la humanidad desde la perspectiva de la ciencia con la que he estado comprometido durante los últimos treinta años de mi vida – la ciencia de la Cabalá.

2. En la antigüedad, el hombre estaba más cercano a la naturaleza y trataba de mantenerse ligado a ésta. Había dos motivos para ello:

El egoísmo no desarrollado generó que el hombre no se distanciara de la naturaleza e hizo sentir a los seres humanos como parte integral de ésta;

El insuficiente conocimiento de la naturaleza provocaba temor hacia ella, obligando al hombre a considerar la naturaleza como superior.

3. Por estas dos razones, el hombre aspiró no sólo a acumular el conocimiento sobre los fenómenos del mundo circundante, sino a conocer las fuerzas que gobiernan el mundo. La gente no podía esconderse de los elementos como lo hace hoy, evitando las fuerzas de la naturaleza en un mundo creado artificialmente. Sus órganos sensoriales, aún no deformados o degenerados por la tecnología contemporánea, eran capaces de sentir el mundo circundante con mayor profundidad. El miedo a la naturaleza y, simultáneamente, la proximidad a ella, impulsó al hombre a descubrir lo que la naturaleza quería de él, si esto tenía una meta, y para qué creó los humanos. La humanidad aspiró a entenderlo tan profundamente como le era posible.

4. Los antiguos científicos compartieron su conocimiento acerca de la naturaleza. Los cabalistas también compartieron sus conocimientos con los científicos. La Cabalá estudia el sistema que gobierna nuestro mundo. Su principal tarea es explicar las causas y metas de la Creación.

Naturalmente, no me refiero a lo que actualmente es vendido bajo el título “Cabalá”, capitalizando en su popularidad. La Cabalá auténtica es una ciencia seria que investiga la estructura del universo, y que dio el conocimiento básico a muchas otras ciencias. El contacto entre los cabalistas y los filósofos antiguos dio lugar a la filosofía antigua, convirtiéndose en el origen de la ciencia. En honor a los organizadores de nuestro simposio, a propósito elegí declaraciones de científicos alemanes y eruditos en este tema.

5. Johann Reuchlin escribe en su libro De Arte Cabbalistica: “Mi maestro Pitágoras, el padre de la filosofía, tomó su enseñanza de cabalistas…, él fue el primero que tradujo la palabra Cabalá, desconocida por sus contemporáneos, a la palabra griega filosofía… La Cabalá no nos deja vivir nuestras vidas sin sentido, sino que eleva nuestra mente a la altura del conocimiento.”

Durante muchos siglos, la Cabalá había permanecido como una enseñanza oculta, una sabiduría secreta, dando lugar a numerosas leyendas y falacias alrededor de ella, que desconciertan a cualquier persona de nuestra época que trata de establecer las fuentes verdaderas.

En particular, el gran matemático y filósofo, Leibnitz, escribió sobre esta en su libro Hauptschriften zur Grundlegung der Philosophie: “Debido a que el hombre no tenía la llave del secreto, la sed de conocimiento finalmente se redujo a toda clase de trivialidades y supersticiones que trajeron consigo una especie de “Cabalá vulgar” que tiene poco en común con la verdadera Cabalá, así como varias fantasías bajo el nombre falso de magia, y esto es lo que llena los libros.”

6. La filosofía asimiló una parte de la Cabalá y la orientó hacia una dirección diferente. Dio lugar a las ciencias modernas que investigan nuestro mundo material y sus leyes dentro del marco de los fenómenos percibidos por nuestros cinco sentidos.

Mientras tanto, las antiguas enseñanzas, la Cabalá incluida, permanecieron fuera del ámbito de interés de los investigadores. Lo que la ciencia fuera incapaz de comprender, lo que para ella siguiera siendo inaccesible, cayó dentro del reino de las religiones, rituales, y costumbres. ¡Las enseñanzas antiguas fueron gradualmente olvidadas!

7. La ciencia y la religión son dos caminos paralelos con los que la humanidad siguió investigando este mundo, y tratando de entender el lugar del hombre y sus posibilidades, y de definir el objetivo y significado de la existencia. Sin embargo, ambos senderos hicieron que la humanidad se apartara del rumbo de alcanzar la Fuerza Gobernante Superior, de su comunicación con ella. El hombre estudió la naturaleza no a fin de aprender lo que ésta quiere de él, y así cambiar, sino para modificar y conquistar a la naturaleza por el propio egoísmo del hombre.

8. Las crisis en todos los reinos de la actividad humana, desde la ciencia a los problemas personales, apuntan hacia las mismas eternas preguntas sobre el sentido y el objetivo de la vida. Estamos cada vez más seguros que no sabemos nada sobre la naturaleza, la razón de nuestra existencia, el proceso gobernante, y el propósito de la existencia.

Los problemas nos conducen a aceptar la existencia de la Gran Sabiduría, del Plan Superior en la naturaleza. Debido a que la ciencia es incapaz de contestar nuestras preguntas, esto nos obliga a tratar de encontrar un nuevo acercamiento a la naturaleza, conduciéndonos a buscar la verdad en la religión, las creencias, y el misticismo. La crisis externa nos ha conducido a una crisis interna y nos encontramos confundidos en este mundo.

9. El abrumador interés por estas enseñanzas, en explicar nuestras vidas no a través de la investigación científica sino utilizando toda clase de métodos “celestiales”, ha florecido durante los últimos 30 años, y se marchita ahora ante nuestros propios ojos. De todas las ideas erróneas de los seres humanos, la humanidad todavía tiene que probar, rechazar, y finalmente olvidar unos cuantos sistemas de creencia restantes.

Hoy es una época en la que, a través del misticismo, la humanidad está redescubriendo las verdaderas sabidurías antiguas. La ciencia de la Cabalá, la cual se ha revelado en años recientes, debe desempeñar un papel fundamental en este proceso.

La Cabalá apareció hace aproximadamente 5,000 años en Mesopotamia, la cuna de la civilización, como lo hicieron todas las antiguas enseñanzas. Fue en aquel entonces que la humanidad las descubrió, y las olvidó hasta nuestro tiempo. Ahora están siendo nuevamente redescubiertas. No es coincidencia que donde una vez estuvo la antigua Mesopotamia, ahora es el centro del choque moderno de las civilizaciones.

10. La evolución del egoísmo del hombre determina, define y, de hecho, diseña la historia completa de la humanidad. El egoísmo en desarrollo impulsa a los seres humanos a estudiar el medio ambiente para percatarse de los crecientes deseos egoístas. En contraste con lo inanimado, vegetativo y animado de nuestro mundo, los humanos evolucionan sin cesar en cada generación, y ocurre en cada individuo durante su breve existencia.

El egoísmo humano evoluciona en cinco niveles de intensidad. En la antigüedad, el hombre no era lo suficientemente egoísta para oponerse a la naturaleza. Percibía la naturaleza y todo lo que le rodeaba, y la sensación de reciprocidad era su forma de comunicación con ella. En muchos aspectos era hasta silencioso, como en la telepatía, en un cierto nivel espiritual. Este modo de comunicación todavía puede ser encontrado entre pueblos indígenas.

El primer nivel de crecimiento egoísta provocó una revolución en la humanidad. Esto creó un deseo de cambiar la naturaleza por el propio bien del hombre, en vez de cambiar al hombre para hacerse similar a la naturaleza. Metafóricamente, este deseo es descrito como un deseo de construir una torre que alcanza el cielo, para dominar la naturaleza.

11. El aumentado egoísmo arrancó al hombre de la naturaleza. En vez de corregir la incrementada oposición a la naturaleza, el hombre se atrevió a imaginar que podría alcanzar al Creador egoístamente, no a través de la corrección del egoísmo, sino que dominando todo.

Así, el hombre colocó su “yo” en contraste con el ambiente, opuesto a la sociedad y la naturaleza. En vez de percibir a los demás como similares y cercanos, y a la naturaleza como el hogar, los seres humanos dejaron de comprender a la naturaleza y a los demás. El odio reemplazó al amor; la gente se alejó la una de la otra, y la única nación del mundo antiguo fue dividida en dos grupos, los cuales se bifurcaron en este y oeste. Como consecuencia, cada grupo se dividió en muchas naciones, y hoy, de nuevo estamos siendo testigos del comienzo de un acercamiento y de una reconexión hacia una sola nación.

12. La Torá describe esto alegóricamente (Génesis, 11:1-8) de la siguiente manera: “Y toda la tierra tenía una sola lengua y un solo discurso. Y esto quedó en el pasado, cuando viajaron el este, y encontraron una llanura en la tierra de Shinar; y allí se establecieron…, y dijeron: ‘Vamos, edifiquemos una ciudad, y una torre, con su cúspide en el cielo, y hagámonos un nombre; no vaya a ser que seamos dispersados en el extranjero sobre la faz de toda la tierra.’ Y el Señor descendió para ver la ciudad y la torre que los niños y los hombres construyeron. Y el Señor dijo: ‘contempla, son un solo pueblo, y todos tienen una misma lengua; y esto es lo que comienzan a hacer; y ahora nada les será imposible, lo que se propongan a hacer. Vamos, descendamos y confundamos su lengua, para que no puedan comprender el lenguaje del otro.’ Entonces el Señor los dispersó en el extranjero, sobre la faz de toda la tierra; y dejaron de construir la ciudad”.

13. Flavio Josefo escribe que Nimrod instó a la gente a desafiar al Creador. Les aconsejó que construyeran una torre más alta de lo que las aguas pudiesen elevarse, por si el Creador enviase de nuevo una inundación, y así se vengarían del Creador por la muerte de sus antepasados. Sin ningún entusiasmo o esfuerzo comenzaron a construir una torre. Al ver que la gente no se corrigió después de la lección de la inundación, el Creador les hizo hablar muchas lenguas. Ya no se entendieron el uno al otro y se dispersaron. El lugar donde la torre fue construida es ahora llamada Babilonia, ya que fue el lugar donde las lenguas se mezclaron, en vez del único idioma que antes existió.

14. A principios del siglo 20, un arqueólogo alemán, Robert Koldewey, descubrió en Babilonia las ruinas de la torre de una dimensión equivalente a 90x90x90 metros. A su vez, Herodoto (aproximadamente 484-425 AEC) describió la torre como una pirámide de ese mismo tamaño con 7 niveles.

Las fuentes históricas dicen que en el centro de Babilonia se encontraba el templo de la ciudad Esagila, y cerca, el templo de la deidad suprema, Marduk, la Torre de Babel. Fue llamado Etemenanki, lo que significa la piedra angular del cielo y la tierra.

En aquel tiempo, Esagila era el centro religioso del mundo en la lucha contra la religión monoteísta. La astrología, los signos del Zodíaco y los horóscopos, la adivinación, el misticismo numerológico, el espiritualismo, la magia, la brujería, la grafología, el mal de ojo, la invocación de malos espíritus, todos ellos fueron desarrollados en Esagila. Estas creencias todavía persisten, y en particular hoy somos testigos de su explosión definitiva.

15. Desde aquel tiempo, y durante los últimos 5,000 años, el hombre ha estado confrontando a la naturaleza, el atributo del altruismo absoluto. En vez de corregir el siempre creciente egoísmo en altruismo, en vez de semejarse a la naturaleza, la humanidad ha erigido un escudo artificial para protegerse de ella. Para ayudar a protegerse, la humanidad ha estado desarrollando la ciencia y la tecnología durante los últimos 5,000 años, y esta es, de hecho, la erección de la Torre de Babel. Así, en vez de corregirnos a nosotros mismos, queremos gobernar la naturaleza.

__________________

 

En Arameo, Babel proviene de la palabra Bilbul, que significa confusión y mezcla

 

16. El egoísmo en la especie humana ha aumentado desde entonces, y hoy en día es la culminación. La humanidad se ha desilusionado, llenando el egoísmo a través del desarrollo social o tecnológico. Hoy, comenzamos a darnos cuenta que desde el tiempo de la crisis en Babel, hemos forjado nuestro camino en vano.

Particularmente hoy, cuando reconocemos la crisis y el callejón sin salida de nuestro desarrollo, se puede decir que la confrontación del egoísmo con el Creador es, en realidad, la destrucción actual de la Torre de Babel. Antes, la torre de Babel fue destruida por la Fuerza Superior, pero hoy está siendo demolida en nuestra propia conciencia, como si fuera por nosotros. La humanidad está dispuesta a confesar que el camino que eligió -compensar la oposición egoísta de la naturaleza por la tecnología, en vez de corregir el egoísmo en altruismo-, nos conduce a un punto sin salida.

17. El proceso que comenzó en Babel, de separación en dos grupos, los cuales fueron dibujados divididos geográfica y culturalmente, culmina hoy. Durante los últimos 5,000 años, cada grupo evolucionó en una civilización de muchos pueblos distintos. Un grupo es lo que llamamos la Civilización Occidental, y el otro, comprende la Civilización del Este, e incluye India, China, y el mundo Islámico.

No es una coincidencia que hoy presenciemos un titánico choque de civilizaciones que amenaza la sostenimiento de la humanidad. Este es uno de los factores claves en la crisis global. Además, este choque refleja la culminación del proceso que comenzó con la caída de la Torre de Babel. En Babel, la única nación fue dividida porque el egoísmo separó a sus miembros, y ahora, este es el tiempo para que los miembros de la única nación de la especie humana se reúna en un solo pueblo unificado. Hoy, estamos en el punto de separación que ocurrió en la época de Babel, excepto que ahora estamos conscientes de nuestra situación.

De acuerdo a la sabiduría de la Cabalá, este choque, la crisis global, y el surgimiento del misticismo y de la superstición, son el principio de la reconexión de toda la humanidad en una nueva y unida civilización, similar a su estado antes de la torre de Babel.

18. En la época de la confusión babilónica, la Cabalá fue descubierta como una fuente de conocimiento de la causa del crecimiento paulatino del egoísmo humano. La Cabalá establece que la naturaleza de todo lo que existe es un deseo egoísta de satisfacción personal.

Sin embargo, los deseos egoístas no pueden ser cumplidos en su forma natural, porque la satisfacción de un deseo lo anula, y como resultado, ya no es sentido. Del mismo modo, el alimento reduce la sensación de hambre y, a su vez, el placer de la comida desaparece gradualmente.

Pero debido a que somos incapaces de existir sin placer, somos obligados a desarrollar constantemente nuevos deseos de modo que podamos satisfacerlos. De lo contrario, no sentiremos el placer. Esta búsqueda interminable de placer constituye toda nuestra vida, aunque el placer mismo sea imposible de alcanzarlo. Por último, el desencanto y el vacío causan la depresión y lleva a las drogas.

19. ¿Si la satisfacción anula tanto el deseo como la satisfacción misma, es posible entonces experimentar una satisfacción duradera?

Las antiguas sabidurías metafóricamente cuentan que el hombre fue creado como una sola criatura. Es decir, originalmente, toda la gente está conectada como un solo ser humano. Esta es exactamente la manera en que la naturaleza se relacionada con nosotros, como a un solo ser humano.

Este prototipo colectivo es llamado “Adán”, de la palabra la Domé (similar). En Arameo, el lenguaje hablado de la antigua Babilonia, significa “similar al Creador”. Originalmente, fuimos creados internamente conectados como un solo individuo. Pero cuando nuestro egoísmo creció, gradualmente perdimos la sensación de unidad, y nos distanciamos cada vez más uno del otro. Finalmente, hemos llegado a un punto de odio recíproco.

20. De acuerdo a la sabiduría de la Cabalá, el plan de la naturaleza es que nuestro egoísmo crezca hasta que reconozcamos nuestra condición. En la actualidad, la globalización nos muestra que, por una parte estamos todos relacionados, y por otra, nuestro enormemente inflado egoísmo nos distancia uno del otro.

La razón por la cual fuimos primero creados como una sola criatura y luego separados en individuos egoístas, distanciados y alejados, es que este es el único camino para que logremos ver nuestra absoluta oposición al Creador y reconocer así el atributo del egoísmo absoluto que poseemos. En este estado, reconoceremos su mezquindad, su limitada naturaleza y desesperanza, y lleguemos a odiar nuestra forma de ser egoísta, la cual nos separa el uno del otro y de la naturaleza, y desarrollemos así, el deseo de unir, transformar nuestra naturaleza en la opuesta naturaleza altruista. Así, de forma independiente, encontraremos una manera de transformarnos en altruistas y conectarnos de nuevo con la humanidad entera, como uno todo único, unido.

21. Así como las células egoístas que se unen en un solo cuerpo y anulan su egoísmo individual en beneficio de la existencia del cuerpo y, por consiguiente, sienten la vida del cuerpo entero, de la misma manera debemos alcanzar tal unión entre nosotros. Entonces, según el éxito en nuestra unificación, sentiremos la existencia eterna de la naturaleza en vez de sentir nuestra existencia física actual.

El principio antiguo “Ama a tu prójimo como a tí mismo” nos pide hacer eso. Este principio existió, en realidad, hasta la edificación de la Torre de Babel, y fue incorporado más tarde a los rudimentos de todas las religiones que surgieron de la antigua sabiduría babilónica, después de la destrucción de la Torre de Babel y de la división del pueblo en naciones y estados. Al cumplir esta regla, cada uno deja de ser un egoísta aislado y vacío, sino que siente la vida de todo el organismo, Adán, en semejanza al Creador. En otras palabras, en ese estado sentimos la existencia eterna y perfecta de la naturaleza.

22. Especialmente ahora, el altruismo se ha hecho necesario para la supervivencia de la humanidad. Esto se debe a que hoy en día está claro que somos todos completamente interdependientes. Esta convicción da lugar a una nueva definición del altruismo: Cualquier intención o acción que no proviene de un deseo de ayudar, sino de una necesidad para unir a la humanidad en un todo único es considerada realmente altruista. Según la sabiduría de la Cabalá, todas las acciones altruistas que no apuntan hacia la unión de toda la humanidad en un solo cuerpo se manifestarán como acciones sin sentido. Además, en el futuro, se hará evidente que nosotros no tenemos que realizar ninguna acción o efectuar cualquier corrección en la sociedad humana, sólo unirnos como un cuerpo.

23. La transformación de la actitud de uno hacia nuestro semejante, de egoísta a altruista, eleva nuestra percepción de otro mundo. Percibimos el mundo con nuestros órganos sensoriales, y aceptamos lo que se presenta ante nuestros sentidos como nuestra sensación de la vida. La actual percepción egoísta nos permite sentir sólo nuestras propias impresiones del ambiente. La corrección de nuestra naturaleza nos permitirá sentir no lo que pasa dentro de nosotros, sino lo que sucede fuera de nosotros, la naturaleza completa.

Así, al percibir lo que está fuera de nosotros en vez de nuestro interior, cambiamos la percepción de todo el mundo circundante, en vez de un fragmento de éste. Al fin de cuentas, descubrimos que el mundo a nuestro alrededor es una sola fuerza altruista de la naturaleza.

Cuando nos unimos a ella, sentimos nuestra existencia de la manera en que la naturaleza existe – eterna y perfecta. Nos identificamos con esa sensación, nos gobierna, y en ese estado, aún cuando nuestro cuerpo muere, sentimos como si siguiéramos existiendo en la naturaleza eterna. En tal estado, la vida física y la muerte no afectan nuestra sensación de la existencia porque la percepción egoísta interna ha sido sustituida por la percepción altruista externa.

24. El Libro del Zohar, escrito hace aproximadamente 2,000 años, relata que al final del siglo 20, la humanidad alcanzaría su máximo egoísmo y, al mismo tiempo, su máximo vacío. Dice que en esa época la humanidad necesitaría el método de supervivencia, de satisfacción. Entonces, cuenta el Libro de Zohar, habrá llegado el tiempo de revelar la Cabalá a toda la humanidad, como un método para alcanzar la semejanza con la naturaleza.

25. La corrección de un ser humano y de toda la humanidad, de alcanzar la semejanza con la naturaleza altruista no sucede de repente, ni de manera simultánea para todos. Mejor dicho, la corrección es posible al grado en que cada persona y toda la humanidad reconocen la crisis global.

La corrección comienza cuando una persona se da cuenta que su naturaleza egoísta es la fuente de todo el mal. Por consiguiente, uno busca los medios para cambiar esta naturaleza. La búsqueda lleva a la conclusión de que sólo la influencia de la sociedad puede ayudar en esta misión. Esto significa que si la sociedad cambia sus valores y eleva el valor del altruismo, será la única manera de lograr la corrección del hombre. Por altruismo me refiero no a la ayuda mutua, sino a la unificación de toda la humanidad en semejanza al Creador, como el único valor en el mundo.

26. La sociedad tiene que elevar la conciencia humana hasta el nivel de comprensión de nuestra responsabilidad colectiva. Esto es porque el Creador se relaciona con nosotros como hacia un solo ser humano unido, Adán. El hombre ha tratado de alcanzar sus objetivos de forma egoísta, pero hoy, la humanidad descubre que los problemas deben ser solucionados colectivamente, de manera altruista. Una exposición gradual del egoísmo nos obligará a implementar el antiguo método de la Cabalá, el cual no logramos poner en práctica en la antigua Babilonia.

27. La fuente de todo el sufrimiento que aparece en el mundo es el hombre en oposición a la naturaleza. Todas las otras partes de la naturaleza, inanimado, vegetativo y animado, siguen definitivamente los mandamientos de la naturaleza por instinto. Sólo el comportamiento del hombre lo sitúa en contraste con lo inanimado, la naturaleza vegetativa, y animada.

Debido a que el hombre es lo más alto de la creación de la naturaleza, todas las demás partes de ésta (inanimado, vegetativo, y animado) dependen de él. A través de la corrección del hombre, todas las partes de la naturaleza, todo el universo, se elevará a su estado inicial, al nivel perfecto, a la completa unidad con el Creador.

28. Según el plan del Creador, todo el universo debe alcanzar este estado, y el tiempo asignado para la corrección es limitado. El Libro del Zohar indica que la corrección debe ser puesta en práctica al principio del siglo veintiuno. A partir de esta época, la humanidad será impulsada a la corrección al intensificarse sus sufrimientos.

El reconocimiento del propósito de la Creación y el conocimiento del método de corrección nos permitirá acercarnos a la meta conscientemente, de manera más rápida, de modo que el sufrimiento no nos tome desprevenidos. Así, en vez del sufrimiento, sentiremos la satisfacción y la inspiración aún cuando todavía estemos en el camino de la corrección.

Todo depende de nuestros esfuerzos para explicar a la sociedad la causa de la crisis y el modo de resolverla. Debemos explicar que la crisis es necesaria para nosotros, a fin de conseguir el estado más hermoso, eterno y perfecto del ser. La explicación de este objetivo no es una tarea simple, pero la escalada de la crisis nos permite a todos nosotros percibir el proceso como algo necesario y con un propósito. Lo que hace que la época en que vivimos sea especial es que junto a la crisis que se intensifica, una ventana de oportunidad de cambio se abre ahora. Somos capaces y, de hecho, estamos obligados a explicar la crisis como el estado óptimo para el logro y la creación de una nueva civilización corregida.