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9 B’Av: La ruina de la unidad espiritual

El 9 BeAv es el día en que el Primer y Segundo Templo fueron destruidos. “El Templo” representa el estado espiritual de Israel unido y protegido “como un solo hombre en un solo corazón”. La ruina del Templo se dio a causa de la ruina de la unidad espiritual dentro de Israel, que continúa hasta el día de hoy.

Tisha B'Av: The Day The First & Second Temple were Ruined

The 9th of Av is the day when the First and Second Temple were ruined. "The Temple" represents a spiritual state of Israel being united and protected "as one man in one heart". The ruin of the Temple was due to the ruin of the spiritual unity within Israel, which continues to this day. #TishaBav #israel

تم نشره بواسطة ‏‎Michael Laitman‎‏ في 31 يوليو، 2017

 

Significado espiritual del 9 B’Av

La creciente crisis del Monte del Templo justo antes del 9 de Av es más que simplemente simbólica. Desde la época de Babilonia, las fuerzas malvadas siempre se han desplegado alrededor de esta fecha especial. Desde el pecado de los espías, a través de la ruina del Primer y Segundo Templo, hasta el exilio de Babilonia, hasta las expulsiones del pueblo de Israel de la tierra de Israel, y después de España, Alemania e Inglaterra.

Israel comete los pecados más grandes en el 9 de Av, y somos también castigados por ellos en ese día. Esto es porque somos incapaces de activar la fuerza positiva de la cual tenemos la llave. Y vemos los resultados a nuestro alrededor en las noticias, cada hora de cada día, llevándonos justo hasta Tisha B’Av. Somos el pueblo de Israel y, por ahora, la pelota aún está en nuestro lado. Tenemos que elegir unirnos y de esa forma activar la fuerza positiva, antes que sea demasiado tarde.

Tisha B'Av and The Temple Mount Crisis

The growing Temple Mount crisis right before the 9th of Av is more than simply symbolic. Since the time of Babylon, evil forces have always unfolded around this special date. From the sin of the spies, through the ruin of the First and Second Temple, to the exile of Babylon, to the expulsions of the people of Israel from the land of Israel, and then from Spain, Germany and England. Israel commits the biggest sins on the 9th of Av, and we are also punished for them on that day. This is because we are incapable of activating the positive force to which we hold the key. And we see the results all around us in the news, every hour of every day, leading right up to Tisha B'Av. We are the people of Israel, and for now, the ball is still in our court. We have to choose to unite and thereby activate the positive force, before it is too late.#TempleMount #TishaBav

تم نشره بواسطة ‏‎Michael Laitman‎‏ في 28 يوليو، 2017

“En la angostura”

Hemos entrado en un periodo especial llamado “En la angostura”, del 17 de Tamuz cuando las primeras Tablas fueron rotas, hasta el 9 de Av cuando el Templo fue destruido. Mirando hacia atrás en la historia, podemos entender muchas cosas acerca de este tiempo. Podemos ver cuán difícil es aceptar el método de unificación e, implementarlo. Esto es lo que testifican los días “En la angostura”.

Recibimos la Torá, el método de corrección, simbolizado por Moisés quien ascendió a la montaña por cuarenta días y trajo el método de unificación, desde el grado de Bina (Otorgamiento), pero el pueblo no pudo aceptarlo. Aun cuando todo fue preparado y dado de arriba, no podemos recibirlo.

Y en realidad, no es nuestra culpa. Es simplemente porque nuestros deseos aún no están suficientemente integrados con el bien y el mal, para permitirnos corregir uno, a través del otro. La integración ocurre precisamente en el rompimiento. Sólo una explosión puede ayudar a romper los límites entre dos opuestos que se rechazan uno a otro y, forzarlos a integrarse.

Esta integración debe ser completamente caótica y desordenada, bajo la presión de una fuerza explosiva porque no puede haber ningún orden en la integración del bien y el mal. El orden puede ser establecido sólo después de que se han integrado. Dentro de esa integración, con la ayuda de la Luz superior, todo puede ser discernido y clasificado y después, la conexión y construcción apropiadas, pueden ser alcanzadas.

Existe un proceso complejo que permite que cosas opuesta se unan en armonía y complemento mutuo. Esto es precisamente lo que sucede en el proceso de recepción de la Torá.

Es imposible hacerlo más rápido, con el deseo egoísta que acaba de salir de Egipto y tiene sólo una débil inclinación a ser corregido. Entiende que necesita ser corregido, pero no se da cuenta en qué grado es opuesto al estado corregido, porque aún no hay integración mutua.

Mientras estamos bajo el poder del faraón, del egoísmo, no sentimos que somos sus esclavos. Nuestro éxodo sucede en virtud de una fuerza externa que nos saca de ahí, mostrándonos que vale la pena. Sin embargo, esto no corrige nuestros deseos.

Vemos que esto nos sucede: cada día decidimos, finalmente, salir de nuestro egoísmo y comenzar a pensar en el grupo para que nuestra preocupación no sea por nosotros mismos a nivel personal, sino para que sea por todos. Sin embargo, no tenemos éxito.

Hacemos esfuerzos cada vez más grandes, pero siguen sucediendo pequeñas rupturas. Esto nos está sucediendo dado que somos consecuencia de muchas destrucciones y correcciones que ya han tenido lugar en nuestra raíz.

La Torá nos habla acerca de la preparación para la corrección. El camino por el que atraviesa la humanidad y que dura seis mil años, fue sólo preparación. La corrección se alcanza sólo hasta el final, en el día de Luz absoluta. Todos esos estados también son conocidos en la materia: la destrucción del Primer y Segundo Templos y las horribles guerras dentro de la nación de Israel. Todo esto es la encarnación material de los grados espirituales.

Después de la total integración, quel fue lograda con el costo de muchas guerras, fragmentos de la voluntad de disfrutar rota, se integraron completamente entre sí y cayeron incluso más bajo, justo hasta el fondo. Después de cuatro exilios y tres redenciones, necesario todo, estamos llegando al final del último exilio y al comienzo de la redención final.

Al observar este proceso, es obvio que la Torá no puede ser recibida de una sola vez. Y esto es indicado por el día 17 de Tamuz, el rompimiento de las primeras Tablas. Sólo después de que sucedió rompimiento y la integración mutua de los deseos espirituales, con los deseos materiales, es posible ascender para adquirir una forma diferente.

La primera Torá era “incorrecta”. Era necesaria sólo para que las Tablas fueran rotas y para alcanzar la corrección. La segunda Torá fue corregida, capaz de integrar los deseos de otorgar con los deseos de recibir, que es lo que sucede con ayuda de las segundas Tablas. Este es un proceso único, que testifica lo opuesto de nuestras cualidades a las cualidades de la fuerza superior.

Debemos tener una actitud equilibrada hacia esos días, viéndolos no sólo como días de duelo y ruptura, sino como algo inevitable por lo que tenemos que pasar. El mundo entero tendrá que pasar por esta destrucción de una forma u otra. Sin embargo, sí sabemos por qué estamos haciéndolo y con qué propósito, podremos pasarlo todo, por el camino de Ajishena (apresuramiento), como humanos.
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De la 1a parte de la lección diaria de Cabalá 11/jul/17, clase con el tema “El periodo en angostura”

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La entrega de la Torá o el derecho de ser humano

Pregunta: ¿Qué significa vivir en una matriz llamada Torá?

Respuesta: La Torá es el sistema para ejecutar el pensamiento de la creación de deleitar a la criatura. El pensamiento mismo ya estaba incluido en la intención inicial. A partir de este pensamiento, el siguiente paso fue crear un sistema en el que evolucionarán varios subsistemas posibles, es decir; mundos, Partzufim, Sefirot y luego, el alma fue dividida en 600.000 almas.

Todo el proceso fluye de tal manera que, a partir de la oposición de la Luz y la vasija, el sistema tiene la posibilidad dar existencia a una capacidad única, llamada, autoconciencia. De repente aparece un “alguien”, diferente del Creador, opuesto a Él, Su inverso y capaz de convertirse en su socio. Este alguien, revela la fuerza superior, el sistema y agrega a la creación un elemento único: la participación personal, es decir, el libre albedrío de esa criatura llamada Adam u hombre.

Todo el sistema, la Torá, el proceso y sus leyes, fue creado sólo para que la criatura aparezca y que, desde su propia perspectiva, desde la ocultación y la separación, pueda iniciar el camino y participar libremente en la creación. Aún no sentimos este elemento único e inherente; libre albedrío. Más tarde, descubriremos que a través de él, nos construimos frente al Creador y, por otra parte, nos volvemos como Él.

Aquí se desarrolla un drama especial, entre unión y oposición del Creador y el ser creado, como entre un hombre y una mujer.

Pregunta: ¿En qué momento esta matriz, este sistema, permite a la persona comenzar a participar prácticamente en su trabajo?

Respuesta: Con cada uno sucede de manera diferente, de acuerdo a condiciones generales y específicas. Esto depende de la función de un alma específica en el sistema general, de la raíz de la que vino, de la forma de su existencia, de su conexión con otras partes y de su mutua interdependencia.

Por ejemplo, inicialmente las almas más ligeras tuvieron que comprometerse en el proceso de corrección, para que almas más toscas, como nuestros contemporáneos, puedan corregirse. Pero todos tienen libre albedrío, así que, cuando alguien no completa su corrección, se produce un retraso. El retraso puede afectar a todos o afectar a alguien es especial de manera particular. El sistema es muy dinámico y dentro de él todos están interconectados.

Incluso ahora existimos dentro del sistema. Pero, ¿cuándo la persona empieza a participar conscientemente? En el momento en que comienza a trabajar conscientemente en un grupo.

Pregunta: ¿Hay algún tiempo particular en el que sea más favorable involucrar a una persona para conectarse al sistema?

Respuesta: Hay cambios continuos dentro del sistema y hay períodos de tiempo cuando hay más Luz dentro de él, agregando un mayor impacto, más poder, vertiendo energía en todo el sistema y especialmente, en las almas. Para las almas, esta Luz no viene como Luz interior, sino como Luz circundante. Porque sólo pueden ser afectadas por el sistema en el grado de su similitud con ella.

Por eso, hay momentos que son más o menos propicios, cuando el sistema es más o menos activado. Obviamente, esto no sucede de acuerdo al calendario de este mundo, sino en relación con el funcionamiento interno del sistema.

Los días de fiesta corresponden a una activación particular de arriba, que sucede según las leyes del desarrollo del sistema. Hay un inicio en el proceso, un fin y una secuencia de etapas intermedias, que el alma colectiva debe experimentar con respecto a las tres líneas; derecha, izquierda y media, de acuerdo con la cadena de genes informativos (Reshimot) y la relaciones entre deseos quebrados y los ya corregidos.

En el sistema hay muchos parámetros, a partir de los cuales es posible organizar un sistema de multitud de fórmulas en forma de matriz y resolverlo, haciendo análisis y síntesis de todo lo que sucede. Este sistema cambia periódicamente su actividad con respecto a nosotros y estos eventos especiales, cuando la Luz se intensifica o disminuye, los llamamos días especiales: celebración o duelo.

La fiesta más importante, el evento más revelador, es la entrega de la Torá. Durante este tiempo, la Luz viene de arriba y, podemos sentirla y con su ayuda, empezamos a corregirnos y volvernos semejantes a forma del sistema. En otras palabras, este no es un evento que aparece y desaparece, sino una oportunidad para conectar con el sistema, entrar en él y comenzar a trabajar con él; como socios.

Por eso, esta fiesta es tan importante para nosotros. No hay nada más importante que recibir la Torá, porque a partir de ese momento exacto, tenemos derecho de llamarnos humanos, Adam, logramos los medios con los que podemos parecernos al Creador.
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De la 1a parte de la lección diaria de Cabalá 24/may/17, Shamati

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Invitación a revelar la Torá

Shavuot es la fiesta de la entrega y entrega de la Torá. ¡Es un día muy importante porque la Torá lo es todo! La Torá es un sistema en el que existimos, una ‘matriz’, de la que no podemos salir. Está escrito en El libro del Zohar que la Torá fue creada, antes de la creación del mundo. El Creador observaba dentro de la Torá cuando Él creaba el mundo.

Necesitamos entender lo que significa. Torá es un programa, un esquema de la realidad, un motor, gracias al cual esta realidad existe y se desarrolla de principio a fin.

En otras palabras, la Torá no es un libro que podemos tomar del estante, leer y entender, sino una matriz, un mundo en el que se puede entrar y revelar el sistema de toda la realidad. Así, podemos comprender cómo vive y se desarrolla, cómo nos controla y cómo dependemos de ella.

También tiene un elemento especial que se llama libre albedrío del hombre, gracias al cual, podemos influir en nuestro destino si queremos recibir la Torá. Sin embargo, por parte del sistema, la entrega de la Torá siempre ocurre.

Es decir, el sistema está construido de tal forma que se ejecuta sin pedir nuestro consentimiento. Pero al mismo tiempo, podemos ser incluidos en él y de acuerdo a nuestra conformidad con el sistema, comenzamos a estudiarlo, entenderlo e interactuar con él para dar y recibir, de acuerdo a sus leyes. Así, con nuestra participación, podemos incluso acelerar el desarrollo de toda la realidad agregando fuerzas positivas que actúan en el sistema de la Torá.

La entrega de la Torá significa que el sistema está preparado para que lo conozcamos. Y la recepción de la Torá, es nuestra entrada gradual en el sistema, a través de 125 grados y su culminación con nuestras acciones positivas. Gracias a esto, podemos ser llamados ‘hombre’ y considerar que cumplimos con la Torá.

Las leyes del sistema que aceptamos se llaman mandamientos. En la medida en que nos corregimos, somos incluidos cada vez más en el sistema.

Inicialmente nuestro deseo de disfrutar fue creado opuesto al sistema, por lo que no podemos influir positivamente en él. Pero una vez que, corrijamos nuestros 613 deseos de otorgar para otorgar y más tarde, incluso recibir para otorgar, nos convertimos en los hijos de la Torá.

Todo este enorme sistema se nos ha ocultado hasta ahora, pero nos estamos acercando a él. Recibimos el permiso, el acuerdo y la invitación para acercarnos e incluso, para ser incluidos y tomar parte en el trabajo del sistema. Aunque, aún no iniciamos el verdadero trabajo, día tras día, damos pasos que nos acercan a él. Esto es un gran ejercicio y un gran privilegio.

Por lo tanto, la fiesta de la entrega de la Torá es tan importante para nosotros; Pues, celebramos que se nos da oportunidad de acercarnos al sistema de la auténtica realidad y participar en el trabajo de la fuerza llamada, Creador, el sistema general de los mundos superiores. ¡Esperemos el éxito!
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De la 1ª parte de la lección diaria de Cabalá 24/may/17, Shamati # 66 “Entrega de la Torá

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Feliz Shavuot!

La recepción de la Torá es la recepción de la Luz que conecta nuestros corazones en uno solo.

¡Feliz fiesta!

Happy Shavuot From Israel

Reception of the Torah is the reception of the light that connects our hearts as one.Happy Holiday!#Shavuot

تم نشره بواسطة ‏‎Michael Laitman‎‏ في 29 مايو، 2017

Cuando celebramos la noche de Shavout deberíamos saber que…

De acuerdo a la sabiduría de la Cabalá:

‘Día’ y ‘noche’ representan estados espirituales de la conexión humana

‘Noche’ es el estado de odio y separación

‘Día’ es el sentimiento de amor e interconexión

‘Recepción de la Torá’ es la recepción de la luz que conecta nuestros corazones en uno

Feliz fiesta

La batalla por la independencia del egoísmo

Necesitamos entender qué significa independencia para Israel porque es radicalmente diferente de lo que se considera como independencia en otros niveles: inanimado, vegetal, animal e incluso entre otras naciones del mundo.

En última instancia, la humanidad debe alcanzar independencia en el entendimiento de Israel, porque este grupo está llevando a cabo el programa de la corrección para el mundo entero, está en la etapa preliminar, como en un laboratorio.

Por lo tanto, que este grupo logre independencia debe ser visto como el futuro estado de independencia del mundo entero. Y hoy, especialmente sentimos que el mundo lo necesita. Para entender qué es independencia, primero necesitamos experimentar lo que significa ser esclavo de nuestro propio deseo por placer.

Poco a poco, la gente toma conciencia de que nuestra naturaleza egoísta y nos mantiene en cautiverio y nos usa sin misericordia, impidiendonos vivir y morir.

Como criaturas lastimeras y abrumadas, pasamos toda nuestra vida, intentando evitar el sufrimiento. Pequeñas alegrías son consideradas una vida feliz. Por eso necesitamos entender que, independencia es principalmente independencia de nuestra naturaleza, de nuestro egoísmo.

Este tipo de independencia tiene niveles. En lugar de estar bajo el control del ego, necesitamos estar bajo el control de un nuevo poder, porque es imposible existir sin ninguna fuerza que nos anime y con la cual podamos controlar nuestra vida. Pero debemos elegir esta fuerza nosotros mismos, prefiriéndola, por encima de todas las posibilidades.

Así, la independencia tiene un significado muy amplio y exaltado, incluye en sí, toda la realidad. Después de todo, la independencia es inherente sólo al Creador y si realmente queremos tener independencia, necesitamos elevarnos hasta Su condición, Su nivel, Su naturaleza.

Este tipo de independencia no es fácil de lograr. Pues, para esto, no sólo debemos cruzar hacia la naturaleza de otorgamiento, además, construirla por encima de nuestra naturaleza egoísta.

Por eso, si queremos recibir nuestra independencia, debemos estar dispuestos a luchar incesante con nuestro egoísmo, hasta el fin de la corrección. Sólo podemos establecer nuestra independencia en oposición al egoísmo, porque son contrarios: independencia en contra de la esclavitud.

No importa qué estado experimenta la persona, debe sentirse como si estuviera saliendo de Egipto o antes de la salida. Necesitamos abordar esto de forma muy seria, porque si queremos crecer espiritualmente, habrá frente a nosotros serias batallas en contra de las fuerzas de separación, hasta que el egoísmo sea  revelado.

Esas fuerzas constantemente surgirán y se introducirán en nosotros en varias formas, intentando crear conflicto.  Y, necesitaremos unirnos por encima de todos esos fenómenos.

Primero, necesitamos entender que lo único que evita nuestra independencia es la esclavitud. Por eso, sin entrar primero en Egipto, es imposible alcanzar la libertad. Este dilema está ante la nación de Israel que necesitará dar a la humanidad ejemplo para que alcance independencia, unidad y corrección. Así, todas las naciones lograrán lo mismo.

Por lo tanto, aún no celebramos el día de la independencia, ¡sino la oportunidad de alcanzarla!
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De la lección: “Día de la independencia”, 25/abr/17

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Shavuot: acerca de dar y recibir

Shavuot es la entrega de la Torá que se extendió por milenios, ¿qué nos fue dado en el Monte Sinaí? ¿por qué volvemos todo el tiempo a ella? ¿cuánto tiempo podemos recibir la Torá?

El pueblo judío se forjó en el horno de Sinaí. Los relámpagos brillaban en la cima de la nube negra, los truenos retumbaban y veíamos fuera del campamento con miedo. El juicio final se oía en todas partes. La montaña emitía humo y temblaba, cuando llegamos a su pie. Y Moisés fue a la cima, cuando lo llamó el Creador.

¿La Torá describe esta imagen de Hollywood o algo mucho más serio? El hecho es que está sucediendo dentro de nosotros hoy ¿tal vez la nube cayó en el corazón? ¿tal vez fue la montaña de odio, colgada sobre nosotros en humo y fuego? ¿tal vez las pasiones eran truenos y ardían en nosotros, haciéndonos estremecer hasta el fondo de nuestra naturaleza?

La Torá no es una crónica de acontecimientos pasados, por el contrario, describe el momento en que se decide nuestro futuro. Por primera vez se requiere una respuesta clara de todos nosotros: ¿estamos dispuestos a aceptar la garantía mutua como ley de vida? Después de todo, esto exactamente es la Torá -la instrucción para ser garantes unos de otros.

Desde entonces la lección principal pasa de generación en generación: la Torá que nos fue dada una vez, necesitamos recibirla una y otra vez. Debemos recibirla en el monte del odio (Sina), bajo el rugido de la tormenta que rabia dentro. Aceptando esta ley vivimos juntos en nuestra tierra, rechazandola nos dispersamos en otras naciones.

El hecho sorprendente en la era moderna es que la tierra de Israel que nos fue “dada”, como la Torá, aún espera que la recibamos, desde la proclamación de la independencia, hace casi 70 años. Hace medio siglo unimos a Jerusalén. Sin embargo, esto aún no es la garantía ni la nación unida ‘como un hombre con un corazón’. Sí, físicamente ‘salimos de Egipto’, regresamos a casa, pero internamente aún no hemos pasado por el monte Sinaí y por lo tanto, corremos el riesgo de perder nuestra oportunidad.

El estado moderno de Israel es un espacio histórico de oportunidad. Y lo más importante, está abierto no sólo para nosotros, sino para todo el mundo. Después de todo, hoy, la humanidad es en un barril de pasiones. Y nuestra elección será decisiva.

Medicina a la medida

Shavuot, como todas las fiestas judías, nos llama a la acción. Es brillante, está llena de blancura, pero no es simple. Si fuera suficiente con tomarnos las manos y sonreír unos a otros por segundos, hace mucho tiempo hubiéramos construido una ‘ciudad jardín’ para que todos la admiraran.

Sin embargo, no es así. Nos dieron la tierra y la oportunidad de vivir en ella como hermanos y en vez de eso, vacilamos, peleamos, bebemos la sangre del otro y tratamos, de alguna manera, de resolver los problemas como vienen.

El destino nos da la oportunidad única de unirnos y ni siquiera entendemos qué sucede. Tropezamos unos con otros, la gente se asfixia en la indiferencia, arde en ira y ensordece con el cañonazo de la enemistad sectorial, pero pretendemos que todo está bien, nada malo. Podemos seguir viviendo así. Tenemos tal experiencia de desastres detrás de nosotros que aparentemente no podemos quejarnos.

Sin embargo, ¡es sólo un respiro! De hecho, lenta pero ciertamente nos presiona el monte de nuestro propio odio. No vemos fuera del campamento, pero el monte cuelga sobre nosotros ahora mismo.

Naturalmente, cuando no sentimos, no necesitamos la Torá. El relámpago resplandece en algún lugar y desde algún lugar sentimos el fuego, el corazón a veces ruge, pero estamos en nuestra tierra y no en algún desierto. ¿Verdad?

No, estamos donde está nuestro corazón. Estamos en el desierto de relaciones estériles y sin alma. Si de pronto descubrimos que el egoísmo nos desgarra, si intentamos conectarnos a algo integral y enfrentarnos a la insuperable división interna, entonces necesitaremos ayuda.

Resulta que la salida ‘normal’ de Egipto no es el fin. El principal reto está por delante. Todos los caminos conducen al monte. A sus pies, habiéndonos dado cuenta finalmente del problema y reconocido la enfermedad, entenderemos y tomaremos la medicina. Antes estaba la ‘farmacia’, pero no sabíamos que estábamos enfermos. Por eso, la entrega de la Torá y su recepción, no es lo mismo.

¿Elixir o veneno?

La Torá es una medicina destinado exclusivamente para ‘uso interno’, para la conexión entre nosotros. Todos nuestros problemas, exilios, destrucción de los Templos, vagabundeos y persecuciones, fueron causados por el odio infundado que nos hizo extraños, lejanos entre nosotros.

La Torá nos permite acercarnos de nuevo, ‘salir del fuego’. Sin embargo, si la usamos sólo externamente, sin luchar por la unidad del pueblo, el ‘elixir de vida’ se convierte en ‘veneno mortal’.

No son metáforas en absoluto, sino términos precisos usados por nuestros sabios. Ni siquiera entendemos el daño que nos causamos al no usar la Torá o al usarla con el propósito incorrecto. A veces, incluso nos jactamos de nuestra ‘limpieza’, aunque en realidad, estamos hasta el cuello en nuestra propia suciedad. Los grandes sectores del país existen en ‘mundos paralelos’, casi sin tocarse. Algunos viven a expensas del resto de la población e incluso se oponen a ella bajo el pretexto de la ‘justicia’.

Todo lo que nos divide, directamente o bajo la cobertura de palabras hermosas y correctas, es un veneno mortal. Se come a todo el mundo.

Si dejamos de ver las preocupaciones cotidianas, veremos lo dispersos que estamos unos de otros. No sólo estamos separados, sino que disfrutamos incitando, humillando y pisoteando. Cada uno quiere tener más éxito, ser más rico, inteligente y alto que otros. Esto es especialmente evidente en los medios, donde los vicios de la sociedad son visibles como en la palma de la mano. Ya nadie se sorprende de nada y nadie se avergüenza.

No es la vista más agradable, pero todo cae en su lugar: vagamos en el desierto de la naturaleza humana y se eleva frente a nosotros como un monte. ‘Y arribaron al desierto del Sinaí. Acamparon en el desierto, Israel acampó allí, frente al monte’ (Torá, Éxodo, 19:2)

Ahora tenemos la oportunidad de recibir ayuda, una instrucción, una fuerza que nos unirá, para que construyamos relaciones saludables en la sociedad y vivamos felices en nuestro país. Este es el momento actual del desarrollo evolutivo: o creceremos y comenzaremos a usar la Torá según su propósito, en bien de la unidad por encima de los desacuerdos o, la adversidad de crecer nos obligará a hacerlo. En esencia, esta es la situación en la que cualquier niño se encuentra, tan pronto como deja de ser bebé.

Remedio para todos los tiempos

Lo mejor que podemos hacer por nosotros y por el mundo, es unirnos frente al monte del odio, el monte de nuestras dudas y, revelar a Moisés en de nosotros, el poder que nos jala (Mosheh) hacia arriba. Siempre funciona si estamos juntos.

Así entenderemos que no fueron algunos refugiados del antiguo Egipto los que acamparon en el desierto para recibir el regalo más importante en la vida, sino cada uno de nosotros, sin importar dónde vive ni su nacionalidad ni su religión, está al pie del monte. Aquí está sólo una nacionalidad, el humano y el corazón es uno para todos.

La Torá, de hecho, es la herramienta más poderosa y aún no sabemos usarla. El hombre no puede alcanzarla solo y no estamos preparados para hacerlo juntos. Nos dará seguridad y prosperidad y dará paz al mundo. Sólo debemos acostumbrarnos al hecho de que no funciona para una persona separada, sino entre todos.

Después de todo, el egoísmo se revela justo en relación con los demás. Una vez estalló en Babilonia y desde entonces, siempre se manifiesta en la sociedad, en la relación entre la gente.

Por lo tanto, la Torá tiene como objetivo corregir, en todo momento y en cualquier nivel de desarrollo técnico, la conexión del hombre con el ambiente. No puede ser reemplazado con los nuevos medios de comunicación. Nada de lo que tenemos funcionará correctamente. Sólo la relación positiva nos permitirá sentar las bases sólidas de nuestro futuro.
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¿Qué es Shavuot?

Shavuot

Todas las leyes de la Torá conducen a una meta única, de amar a los demás como a ti mismo.

Shavuot marca el punto en el que recibimos la Torá, la ley de dar.

Es un hito en el camino hacia lograr “Ama a tu prójimo como a ti mismo”

(La ley de la Torá que lo incluye todo)

Shavuot simboliza el momento en el que aceptamos la misión con entusiasmo.

Feliz Shavuot

Shavuot: realmente, ¿para qué fue hecha la Torá?

La Torá no es una serie de reglas que debemos observar para calmar a un Dios temible ni tampoco es una colección de historias que pudieron o no haber sucedido.  Así qué, realmente, ¿para qué fue hecha la Torá?

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En estos días, los judíos celebramos "Shavuot", la fiesta de la entrega de la Torá. Sin embargo, muy pocas personas saben qué es realmente la Torá.#Shavuot #Torá

تم نشره بواسطة ‏‎Michael Laitman‎‏ في 1 يونيو، 2017