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Causa y efecto cambian de lugar

thumbs_laitman_276_03Pregunta: ¿Cómo podemos representar correctamente la necesidad de la presencia del Creador en el vacío que se formó entre nosotros?

Respuesta: Es esencial que Él controle ese vacío. Sigan explorando el espacio vacío y entren en él más profundamente. Si el Creador no controla este vacío, nosotros indudablemente huiremos de cualquier conexión con los amigos, de cualquier forma de otorgamiento.

Esta es toda la diferencia entre las diez Sefirot del nivel más bajo y las del nivel superior. Lo que solía ser la causa en el nivel más bajo, comienza a ser el medio en el nivel superior. En el estado anterior nosotros sentimos conexión y unidad con los amigos pero ahora nosotros no sentimos eso, y por lo tanto necesitamos que el Creador nos conecte. En el próximo nivel superior, sucederá lo contrario: Aquí yo necesito al Creador para permanecer conectado de tal manera que Él mantenga para mí el estado de la convención y más tarde toda la convención y todo el estado vacío que se creó sólo estará designado para revelar al Creador.

Esta es una diferencia cualitativa entre los niveles, cuando Maljut del superior comienza a ser Keter del inferior. Este es un cambio de la causa y del efecto, lo que significa que es la razón por la cual yo hago los cambios. Es como un niño que usa a sus padres cuando es joven y cuando crece, él se usa a sí mismo con el propósito de ayudarlos. Otro ejemplo es el invitado y el anfitrión, en el que el anfitrión trata de hacer todo por mí y me sirve diferentes refrescos, y si yo, el invitado, me elevo a un nivel superior, le devuelvo al anfitrión toda su amabilidad. La causa y el efecto cambian de lugar.

Es por esto que nos sentimos vacíos ahora después del placentero estado que sentimos durante la convención. Allí, sentimos la conexión con los amigos y fue lindo y agradable. Ahora esta sensación se fue y nosotros queremos volver a la misma sensación. Pero qué puede ayudarnos aquí cuando no podemos traerlo de vuelta y esta sensación se enfría y desaparece. Sólo el Creador puede preservarla, ¿pero dónde está Él? Nosotros debemos sentir su presencia.

Entonces comenzamos a entender que no se trata de traer al Creador hacia nuestro estado de tal manera que Él pueda corregirlo, sino más bien de usar este estado de revelación del Creador para darle contento a Él. Nosotros no lo esperamos que Él nos traiga contento, más bien usamos este vacío con el fin de pedir que el Creador se revele a Sí mismo de modo que nosotros podamos darle contento a Él. 

(112711 – De la preparación para la lección diaria de Cabalá del 7/19/13)

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La dialéctica del desarrollo y el problema de la responsabilidad

Dr. Michael LaitmanBaal HaSulam, “La Paz”: Y ustedes encuentran que todas las semillas de las que crecen los buenos estados, son sólo los actos corruptos en sí mismos, es decir que todos los males expuestos que vienen de debajo de las manos de los impíos de la generación se unen y se acumulan en una gran suma, hasta que pesa tanto que el público ya no puede soportarlos. Entonces, ellos se levantan, arruinan y crean un estado más deseable.

Todo el mal debe ser expuesto debido a la buena voluntad que brota de él. Es imposible alcanzar el bien a menos que este sea precedido por la revelación del mal.

No hay nada nuevo en ello. Abraham habló sobre este tema. Es bien conocido tanto en la Cabalá como fuera de la Cabalá. La historia, la naturaleza y el proceso dialéctico sirven como prueba de ello. Cada estado dura hasta de sus defectos “maduren” hasta el grado en que se vuelvan obvios. Es decir, estas deficiencias destruyen el estado actual y le dan forma a otro posterior. Este es un hecho científico e histórico.

Las mismas leyes se aplican a los seres humanos. No es por accidente que los niños no obedecen a sus padres, sino que es natural.

Pregunta: Si el mal es inevitable, ¿por qué nosotros llamamos al Creador “el Bien que hace el bien”?

Respuesta: Es así porque esto caracteriza una tendencia de desarrollo orientado hacia la meta, en vez del camino en sí. ¿Puede alguien desarrollarse si se siente bien? El estado de comodidad total no permite un mayor avance. ¿Qué podría empujarnos hacia adelante si todo estuviera bien?

El problema es que nosotros damos por sentadas las buenas cosas que nos ocurren. Nosotros no valoramos los acontecimientos positivos en nuestras vidas, ni los consideramos como algo importante. Y viceversa, tratan las dificultades como una carga injusta.

En otras palabras, nosotros evaluamos las cosas buenas y malas en diferentes escalas. El resultado final de las acciones que llevamos a cabo durante nuestra vida, resulta ser lo contrario de lo que consideramos que son. Simplemente no podemos evitar los “pinchazos” de la vida. Si alguien dice cosas malas de nosotros, hervimos durante muchos meses hasta que encontramos una manera de pagar de vuelta la deuda. Todo lo que tenemos en la mente y el corazón contra aquellos que nos insultaron, nos parece normal y natural: “¡Se lo merecen!”

Pregunta: Sin embargo, ¿no debería haber un equilibrio entre los problemas y las alegrías? En su lugar, se nos dice que estamos en deuda con el Creador desde el principio. Como está escrito: “Todo es en depósito, y un presidio se extiende a lo largo de toda la vida. La tienda está abierta y el tendero vende a plazos, el libro está abierto y la mano anota. Y todos aquellos que quieran tomar prestado pueden venir y pedir prestado…” (Baal HaSulam, “La Paz”). ¿Qué es exactamente lo que Él me presta?

Respuesta: Lo que ocurre es que ustedes pueden tomar los bienes de la tienda ahora y pagar después. Hoy en día, las tiendas de comestibles utilizan el sistema en el que sus propietarios hacen un seguimiento de lo que sus clientes habituales han comprado a crédito, y al final del mes, este último tiene que pagar sus cuentas. En el camino hacia la meta también se nos permite pedir prestado. Por otra parte, nosotros pagaremos nuestras deudas no en una fase intermedia, sino al final de nuestro camino, cuando alcancemos la meta.

En este momento, nosotros sólo le pedimos al Anfitrión que nos conceda poderes, deseando obtener ciertas virtudes: “¿Dónde está Tu generosidad? ¿Dónde está Tu empatía?” Tomen todo lo que quieran de los estantes; todo está a nuestra disposición. Tendrán que pagar sus deudas al final del camino cuando el trabajo haya sido completado.

De hecho, no hay nada que volver, puesto que cambiaremos tanto que nuestra deuda desaparecerá.

Por lo tanto, yo no creo que el Creador necesite nuestro pago. No, Él sólo necesita nuestra actitud. Él quiere que nosotros concordemos con Sus cálculos, y nada más que eso. Nuestro “saludable” egoísmo nos indicará que hay un truco en favor del Creador, pero esto no es cierto. Tan solo con nuestro consentimiento en cuanto a recibir el poder para corregirnos, lo recibiremos inmediatamente y cancelaremos nuestras cuentas.

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De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 3/15/13, “La Paz”

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