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La corrección viene desde adentro

Baal HaSulam, Shamati, artículo 69, “Primero será el de corrección del mundo”: Dijo que primero será la corrección del mundo, y luego vendrá la redención completa… que primero se corregirá la parte interior de los mundos y luego la parte exterior… y la raíz de Israel pertenece a la parte interior de los mundos.

“Israel” son aquellos que se sienten atraídos hacia Yashar-El (línea recta hacia el Creador), quienes tienen el “punto en el corazón”. En el pasado en la antigua Babilonia, un grupo de personas descubrieron este deseo y se separaron de los demás, y se denominaron de acuerdo a su dirección hacia la meta. Más tarde este grupo se convirtió en una nación que atravesó edades del desarrollo.

Ahora la historia se repite, una y otra vez hay un grupo que se organiza de acuerdo al mismo principio y también se llama “Israel”, de acuerdo a la dirección de su desarrollo. Este pertenece a la parte interior, porque éste representa los deseos de Galgalta ve Eynaim, las vasijas de otorgamiento.

Este es el significado de “porque ustedes eran el menos numeroso de entre todos los pueblos”. Sin embargo, al corregir el interior, el exterior también se corrige, aunque en pequeñas partes. Y el exterior será corregido cada vez, hasta que todo el exterior sea corregido.

Por lo tanto, es suficiente con que se corrija el “uno por ciento” para corregir al mundo entero, poco a poco, parte por parte.

Esto significa que tenemos que encontrar gente que siente la importancia de la meta de la creación, del desarrollo interior. Ellos deben conectarse para que puedan sentir y entender que nuestra evolución está dirigida. Al conectarse y corregirse a sí mismos, ellos también pasarán la corrección a la parte exterior, así influirán en el mundo entero.

Es por eso que estamos realizando una convención en Estados Unidos, no para la difusión externa, sino para las personas que anhelan descubrir la fuerza superior. Debemos proporcionarles a ellos las condiciones necesarias para que se unan, de tal manera que sean capaces de cumplir con la corrección y entonces ésta fluirá de ellos hacia el mundo.

Ellos tienen que sentir que son responsables de esto, puesto que la parte exterior no puede funcionar de forma independiente. La gente corriente, desde los líderes hasta la gente común, no pueden corregirse por sí mismos. Sólo aquellos que tienen el punto en el corazón pueden hacerlo. Nosotros nos dirigimos a ellos al explicarles de qué depende la corrección y qué deben hacer para ayudarle al mundo.

(77466 – De la lección en New Jersey del 10 de Mayo del 2012, Shamati # 69)

El centro del grupo es el lugar de la corrección

Baal HaSulam, “Introducción al Estudio de las Diez Sefirot“, ítem 141: “Ahora pueden entender el significado de las palabras, “abandónenme a Mí y observen mi ley”. Ellos interpretaron, “Desearía que Me hubieran abandonado y hubieran observado Mi Torá, la Luz en ésta los reforma”.

Existe un enlace entre el Creador y tú, la Luz, la cual es tu deseo corrupto de recibir. Si lo corriges, sentirás el mismo resultado llamado Luz o el Creador es decir “ven y ve” (Boré en hebreo) en la materia misma. El Creador se revela en tu deseo corregido de acuerdo a la corrección de éste.

En general el método por medio del cual corriges tu deseo con el fin de sentir, entender, y revelar al Creador, es llamado “Torá“. Con su ayuda evocas una fuerza especial, la fuerza de otorgamiento, que es externa a ti y con la cual corriges tu deseo. Según el grado en el que la pides, esta fuerza cambia el deseo investido en este y sientes la Luz, el Creador, tu estado sublime.

Esta es la única manera en que puedes avanzar. Si no pides la corrección y acudes al “Creador” que tú has inventado, tu trabajo será estéril, ya que no se corresponde con la realidad.

Pregunta: ¿Qué quiere decir “observar mi ley”?

Respuesta: Significa que todas tus acciones deben estar dirigidas sólo a la corrección de la vasija corrupta de acuerdo al principio: “He creado la inclinación al mal, He creado la Torá como una especia para esta”.

Si tú trabajas de manera correcta en la corrección del deseo, este comienza a tomar la forma del Creador. Entonces comienzas a entenderlo, a reconocerlo, y a adherirte a Él. Tienes un “material” que ha tomado una nueva forma, una forma de otorgamiento y amor. Entonces, a través de la materia del deseo llegas a la adhesión con la forma del Creador.

Pregunta: Si estamos hablando de tener que encontrar el punto del centro del grupo, ¿qué tiene esto que ver con “observar mi ley”?

Respuesta: Es ahí, en el centro del grupo, que corriges tu inclinación malvada. Es ahí y sólo ahí que descubres al Creador, tus estados espirituales avanzados. No hay otro lugar en el que la “materia” malvada del deseo pueda ser revelada excepto en el centro del grupo que debe ser revelado como una montaña de odio, como el “Monte Sinaí“.

Entonces al comprometernos con la garantía mutua, con la alianza, y con la ayuda mutua, comenzamos a descubrir la Luz que Reforma. Esto es también llamado la “recepción de la Torá”: Nosotros la recibimos si sentimos que no podemos corregir nuestra conexión, pero no tratamos de huir del problema. Entonces recibimos la Torá y corregimos la separación, y entonces el Creador se revela.

(78397 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 20 de Mayo del 2012, “Introducción al Estudio de las Diez Sefirot”)

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Pregunta: ¿Cómo debería yo trabajar con el mal que está revelándose?

Respuesta: El método de la Cabalá está destinado a la corrección de nuestra inclinación al mal, es decir el deseo corrupto que está enteramente direccionado a su propio beneficio, en vez de estarlo hacia el otorgamiento a otra persona. Esta corrección nos ayuda a comenzar a ser similares a la Luz, al Creador. De acuerdo a la similitud de forma, la Luz comienza a vestirse en una vasija y entonces nosotros sentimos la realidad superior.

Pregunta: ¿Qué sucede en la relación entre los amigos cuando yo siento la envidia o el odio?

Respuesta: A pesar de que los vicios se revelen, tú tienes que seguir adelante y tratar de unirte con tus amigos por encima de esta corrupción. Existe la naturaleza pero nosotros debemos estar por encima de ella. Así es cómo nos corregimos a nosotros mismos. Nosotros no estamos destruyendo el egoísmo sino que estamos trabajando por encima de él.

Yo no puedo permaneces ante mi amigo y no deseo interactuar con él. Sin embargo, yo estoy tratando de conectarme con él por encima de este rechazo.

Después de todo, este rechazo es el resultado de mi deseo corrupto, egoísta. Con el propósito de ser corregido, yo me elevo por encima de este y trato a mi amigo en el sentido opuesto, con amor.

Ambas formas coexisten dentro de mí. Yo reconozco mi rechazo y al mismo tiempo decido expresar una actitud diferente, ver a mi amigo como una gran persona.

Este es nuestro trabajo.

(78394 – De la 3º parte de la lección diaria de Cabalá del 20 de mayo del 2012, El Estudio de las Diez Sefirot)

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Los milagros suceden todos los días

Podemos sentir algo nuevo cada minuto, no sólo una vez al año. El punto es que muchas veces recibimos cosas nuevas, pero no las sentimos. No podemos percibirlas ya que no tenemos vasijas para estas.

Los milagros ocurren en nosotros todos los días, y nosotros nos encontramos ante el “Monte Sinaí“. Existen innovaciones sin fin ya que el mundo del Ein Sof está delante de nosotros.

Todo depende sólo de nuestra habilidad de percibir las cosas, en nuestras vasijas. Por consiguiente, una innovación bendecida es cuando la persona puede sentir. Todo se mide en relación a la persona que alcanza, entonces debemos trabajar en nuestra sensibilidad, en nuestras vasijas.

Las Reshimot (genes informativos) son evocadas dentro de nosotros constantemente. Atravesamos muchos estados, pero a la vez, nos desarrollamos de forma pasiva, en el nivel bestial, incapaces de sentir la esencia de estos cambios, incapaces de alcanzar la intensidad del nivel, la conexión con el Creador.

La diferencia en los niveles puede compararse con el hecho de comprar algo nuevo, llevarlo a casa, y ponerlo en la sala, ya sea un florero o un perro, o alguien que vino a visitarme. Esto es lo que sentimos cuando somos llevados al palacio del Rey; todo depende de la forma que tengamos cuando entremos en este.

¿Soy un objeto, una planta o una cosa viviente? ¿He preparado mi carencia para poder entrar conscientemente al palacio y entender dónde estoy, gracias a la equivalencia de forma, como un ser humano que se asemeja al Creador, el anfitrión?

Todo depende de la preparación de nuestras vasijas. Nosotros atravesamos muchos estados inconscientemente en la forma de un objeto inanimado, de una planta, o de algo viviente, entonces no sentimos nada nuevo en ellos. Sólo el cambio que el ser humano atraviesa, se considera una innovación, cuando él alcanza, entiende y siente con el fin de asemejarse al Creador.

(78305 – De la preparación para la lección diaria de Cabalá del 18 de mayo del 2012)

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Hoy en día, de forma gradual, se está revelando una interconexión más profunda y rigurosa entre países, naciones, y personas. Incluso individualmente, estamos conectados a través de cadenas con varios eslabones. Sin embargo, hay un problema determinado: Aun no somos capaces de realizar correctamente esta conexión.

La crisis moderna se expande y abarca el mundo. No terminará a pesar de que muchos estén prometiendo que pronto comenzarán a mejorar las cosas.

Los problemas no terminarán hasta que nosotros no alcancemos el equilibrio. Después de todo, la causa de la crisis es el desequilibrio, en otras palabras, la falta de conexión entre nosotros.

Aquí es donde descubrimos la ley de garantía mutua. La Torá nos explica que al final la persona amará a su prójimo como a sí misma.

“El amor” es la unidad sistemática adecuada en la que cada persona trabaja para el beneficio de todos, y hay armonía absoluta entre nosotros. Al final, una vez que lleguemos a la corrección final, todos nosotros, una vez más, seremos parte de una sola alma, al igual que los órganos del cuerpo que funcionan de manera absolutamente diferente, pero que existen en armonía unificada, y es por eso que el cuerpo vive.

Cada órgano realiza su propio trabajo, su propia función, pero en el marco de un programa común que los abarca y los obliga a todos a trabajar juntos. Por el contrario, cuando existe un desequilibrio entre las partes del cuerpo, aparecen las enfermedades.

Nosotros debemos tratar nuestra corrección según el mismo principio. Hoy en día, yo existo en egoísmo absoluto, total. Quiero que todos “giren” bajo mi mando, que lleven a cabo mis deseos, y que piensen como yo. Todos comenzamos nuestro viaje en este estado.

En la primera etapa de trabajo conmigo mismo, yo debo llegar al grado de Jafetz Jessed, en el que no me interpongo en el camino de los demás. Al igual que una rueda dentada, yo giro libremente sobre mi eje, de acuerdo a los deseos de mi prójimo. Hagan lo que quieran conmigo. Yo estoy dispuesto a “girar” según la petición de ellos, como si yo no tuviera mis propios deseos, como si no fuera yo, sino una fuerza de apoyo dirigida por ti.

Estamos hablando de un grado muy alto. Después de todo, yo tengo que trabajar con mi egoísmo para que éste no se interponga en mi camino al servir a los demás.

Para ello, yo tengo que conocer los deseos de los demás y nunca interponerme en el camino de la realización de ellos, tengo que ser absolutamente neutral. Nos referimos a una corrección enorme, durante el curso de la cual yo configuro las pantallas de los grados cero, primero, y segundo, por encima de mi deseo.

Entonces, yo me elevo al siguiente grado. Dirijo mis deseos, habilidades, cualidades y todo el potencial de mi fuerza y ​​energía, todo, hacia el beneficio de mi prójimo. Ahora, mi egoísmo no sólo es neutralizado, no solo giro libremente sobre un eje, sino que estoy conectado con mi propio motor que funciona para beneficio de ellos. Este es el grado del amor. Yo te lo doy todo en aras de esto.

Este camino se extiende desde nuestro mundo hasta el mundo del Infinito (∞) a través de 125 grados. Parte de ellos los realizo en el grado de Jafetz Jessed, soy neutral, y la otra parte la realizo de manera activa poniendo mis esfuerzos en beneficiar a mi prójimo.

Durante la primera etapa, yo corrijo 248 deseos y durante la segunda, corregir 365. En general, la corrección de los 613 deseos es llamada observar los mandamientos. De esta manera, el deseo común está dividido de acuerdo con mi estructura interna.

Todo esto es lograr la garantía mutua total y absoluta, un estado en el que yo interactuaré en armonía con todos, como cualquier otra persona.

Por lo tanto, es claro el tipo de corrección a la que la humanidad tiene que llegar: Todos percibirán e incluirán dentro de ellos toda la realidad hasta el punto de identificarse plenamente con ella. Esta es la razón por la cual la Cabalá se revela ahora, porque si no sabemos cómo llevar esto a cabo, entonces nuestro camino será muy difícil y doloroso, de hecho, será realmente el “camino del sufrimiento”.

Sin embargo, si tratamos de actuar dentro del grupo, nuestro camino no será fácil, pero será bueno (la flecha roja en el gráfico). Nos reunimos, nos sentimos unos a otros, evocamos la Luz, y ella trabaja en nosotros, nos influye y nos despierta. Al sentirnos unos a otros mutuamente, permitimos que la Luz haga su trabajo.

Esta es la esencia del método. Ustedes no saben ni entienden nada, no son capaces de hacer nada, sino que desean “tragarse” todo el placer, y sólo necesitan aprender a evocar la Luz. Si ustedes aprenden, lograrán el éxito de manera fácil y hermosa, junto con todos, en alegría.

(78220 – De la Convención One en New Jersey del 12 de Mayo del 2012, Lección 3)

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Pregunta: ¿Por qué la próxima etapa del trabajo será la unidad entre los grupos? ¿Cómo está eso conectado con la unidad dentro de cada grupo y con el trabajo individual de la persona?

Respuesta: De hecho, la unidad comienza a partir de un grupo de diez personas. Un humano está construido de tal manera que puede abarcar específicamente esta cantidad de personas. Diez es un número “redondo” conveniente, ni demasiado grande, ni demasiado pequeño. Es llamado el “Minyan”, es decir que puede ser “contado” (Limnot). Nuestra percepción está estructurada de tal manera que comprende sólo este tipo de sistema, ya que este abarca nuestra estructura interna (las diez Sefirot).

Sin embargo, en la lección cuando no estamos hablando de nuestras propias impresiones, sino en general estamos leyendo artículos y discutiendo el material, puede participar en esto un grupo muy grande, que incluye al mundo entero. Por lo tanto, durante los talleres nos sentamos en grupos de diez, mientras que en la lección hay cualquier cantidad de personas capaces de tal clarificación y discusión usando el lenguaje cabalístico.

Sólo necesitamos preocuparnos de que no se vuelva una rutina, y para esto necesitamos incrementar constantemente el deseo dentro de nosotros y la importancia de la meta. Cada vez hablaremos de otro carácter, de un carácter nuevo de la revelación del Creador.

Al unirnos con el grupo, estamos creando un “Uno”, el carácter común para todos nosotros, que no pertenece a ninguno de nosotros, sino a todos nosotros juntos. Es su esencia más elevada, la “amalgamación”. No es simplemente nuestra suma, sino una cierta adición a ello. Esto se debe a que para alcanzar esta suma, cada uno ha hecho concesiones mutuas con su egoísmo. El concepto de Uno, al estar por encima de nosotros, está compuesto de todas esas cancelaciones personales del egoísmo. Así es como construimos una vasija elevada.

Si nos uniéramos simplemente como egoístas por una ganancia común con el fin de construir algo juntos o ganar, como un equipo de futbol, entonces el resultado sería una suma de esfuerzos vacía. Sin embargo, si estamos cancelando nuestro ego, entonces estamos construyendo una nueva vasija común por encima de nosotros.

Esta nos pertenece a todos; a los diez que estamos sentados en un círculo teniendo una discusión y cancelándonos y exaltando al grupo y a los amigos. La Sefira más alta, Keter, es definida por la forma en la que escucho a todos los demás, cómo coloco al grupo, al Creador, y a la meta por encima de mí mismo. Y me valoro a mí mismo como bajo y me rebajo en relación a mis amigos. Así es como Maljut es definida.

Después que cada uno ha clarificado esos dos puntos, Keter y Maljut, unimos todos esos Ketarim y Maljuiot juntos. Y si cada uno lo está haciendo con la capacidad suficiente para el primer nivel de revelación de la Luz, entonces la Luz se revela en esta brecha entre los Ketarim, unidos como uno, y las Maljuiot unidas. Entre ellas ocurre una luminiscencia interna, ya que nos hemos cancelado.

Aun cuando todavía no es la constricción o una pantalla, la Luz ya está siendo revelada y está comenzando a trabajar según el grado de nuestra oposición a nuestro egoísmo y el deseo de unirnos. Esto es así porque todos esos principios ya son espirituales. Estamos exaltando lo espiritual, el otorgamiento, y estamos ignorando lo material, la recepción; estamos tomando las acciones que somos capaces de hacer, como niños pequeños.

Y entonces las diez personas, complementándose entre sí y dispuestas a unirse, están creando una gran tensión, una distancia entre el Keter unido y la Maljut unida, construyendo de esta manera nuestra propia vasija espiritual común. Y cuando la hemos construido entre nosotros diez, entendemos que el resto de los amigos en todo el mundo, están aplicando los mismos esfuerzos justo ahora. Todos nuestros esfuerzos conjuntos están coordinados sin importar el tamaño de cada grupo.

Si después de nuestros esfuerzos de unirnos en un círculo queremos incluir al resto de los grupos dentro de nosotros, entonces estamos uniendo a todos. Y entonces se está formando una vasija verdaderamente enorme y poderosa, capaz de revelar el primer nivel de la Luz, de acuerdo a la similitud de cualidades. Mientras más distancia haya entre el Keter común y la Maljut común, más grande es la vasija, y posiblemente ya será suficiente para la primera revelación de la Luz.

La Luz se revela de una forma discreta, en porciones: Nefesh, Ruaj, Neshama, y en adelante. Y si la revelamos, entonces se revelará en cada grupo y en cada persona de acuerdo a sus esfuerzos personales, más en algunos y menos en otros, según el grado de los esfuerzos que se hayan invertido.

Es por eso que necesitamos anhelar el conectar con nosotros a todos los grupos y amigos separados, e incluso al mundo entero ya que este tiene una vasija enorme. Es ahí donde está el verdadero deseo de disfrutar, y si se nos une incluso de forma pasiva, entonces nos añadirá una gran cantidad de material. Y si nosotros con nuestro anhelo por lo espiritual trabajamos en este material, entonces recibiremos una enorme capacidad adicional.

(78232 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 17 de Mayo del 2012, “Charla acerca de las pasadas convenciones”)

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Al estar en este lado del Majsom (barrera), no vemos las razones para nuestras acciones y pensamos que somos independientes. Sin embargo, el resultado en realidad está predeterminado y convoca las acciones que llevarán a este.

Pregunta: Pero se dice que incluso si la recompensa está garantizada, aun así tenemos que hacer nuestro trabajo. Entonces dónde está nuestra interdependencia, ¿nuestro libre albedrío?

Respuesta: Espero que lleguemos a eso y veamos que todo el mundo del Ein Sof (Infinito) se extiende ante nosotros. No importa lo que hagas, el Creador te da todo lo que es bueno, como un invitado sentado frente al anfitrión, tú estás preparado para recibir de Él sólo a través de la “restricción” y de un Masaj (pantalla).

Pregunta: Y cada vez la persona tiene que decidir: “¿Voy a hacer ahora lo que se debe hacer?”

Respuesta: Por supuesto. Entonces descubres el otorgamiento de parte del Creador.

Él quiere enseñarte a recibir con el fin de otorgar. Por parte del Creador no hay limitaciones, pero Él lo hace con el fin de llevarte a Su nivel donde adquirirás el entendimiento y el reconocimiento y no sólo el llenado que es sólo el medio. Si recibes más o menos, esto es sólo el medio, mientras que la meta es alcanzar la adhesión.

La adhesión no es el llenado, sino el placer de ser similar al Creador. Este está por encima del juego de “Luces y vasijas” y es el llenado del “punto en el corazón”, este es el placer supremo.

Por una parte, decimos que la meta de nuestro desarrollo es la adhesión. Por otra parte, decimos que la meta de la creación es el placer y el deleite. Resulta entonces que adhesión es igual a placer.

En realidad, siempre se trata de niveles de placer, ya que el deseo, la vasija, no siente otra cosa que eso. El placer está detrás de cada detalle de mi percepción. Por ejemplo, distingo los colores según el grado en que estos me traen placer.

En cada situación medimos los placeres y usualmente nos conectamos de acuerdo a las formas de estos porque tenemos una forma similar. Hacia arriba y hacia abajo, fortaleza y debilidad, calor y frío, revisamos todo de acuerdo a este principio, y todo surge de la impresión del deseo a partir del llenado o de la carencia de llenado.

Nuestro deseo está dividido en muchos discernimientos y matices que son determinados por nuestros cinco sentidos, de acuerdo a rangos y niveles paralelos. De una manera u otra, no hay nada excepto el deseo. Todo está medido por mi sensación, hasta las cosas más neutrales. Yo no siento ni identifico nada que no toque mis sensaciones. Cada discernimiento que hago recibe una “señal emocional” la cual mido. Detrás de todas las palabras y los nombres hay emociones, el estado en que está mi deseo. En esto está basado mi lenguaje.

Pregunta: Conozco los placeres que me llenan. Sé lo que anhelo ¿Pero qué significa “asemejarse al Creador”? ¿Qué clase de llenado es ese? ¿La sensación de pertenecer a algo grande?

Respuesta: Si tomas la internalidad de tu corazón, algo muy profundo y personal, y tratas de conectar esta chispa oculta al centro del grupo, llenarás tu “punto en el corazón“.

Pregunta: ¿Y esto significa ser similar al Creador?

Respuesta: Si. Porque el centro del grupo es la descripción del Creador. Esta es la imagen trazada en tus vasijas. No sabes lo que es la Luz en sí. Para ti la Luz es un fenómeno que descubres en la vasija. Cuando nuestras vasijas están conectadas, cuando cada uno se anula a sí mismo y quiere alcanzar la conexión de todos los puntos en uno, esta es la descripción del Creador. Esto significa que estamos adheridos a Él.

Por lo tanto, si estoy adherido al grupo, estoy adherido al Creador. Ahí, en el interior entre los amigos están todos los discernimientos de Su retrato.

(78128 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 17 de Mayo del 2012, Introducción al Estudio de las Diez Sefirot)

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Pregunta: ¿Cómo podemos tratar mejor al grupo y colaborar más eficientemente para minimizar nuestros descensos?

Respuesta: Es imposible evitar los descensos. Tenemos que sentirlos plenamente, pero con la condición de que nos elevemos constantemente por encima de ellos. Esto significa que ¡tengo que sentir el descenso en el ascenso! Esto significa que no siento el “menos” (-) propiamente dicho, sino el “menos” (-) en la medida en que tengo que elevarme por encima de él hacia el “más” (+).

Es similar a la técnica en la que no medimos el resistor mismo, sino sólo su resistencia a la corriente eléctrica. Así es cómo lo medimos. Medimos el fenómeno en sí mismo y no la esencia del objeto en el que se produce, porque el fenómeno en sí es inalcanzable.

Por lo tanto, siempre anhelamos elevarnos y en relación a eso medimos nuestros descensos. Constantemente nos elevamos por encima de ellos. Pregunté acerca de eso en el taller durante la Convención en América del Norte: “¿de dónde viene la buena inclinación?” No existe por sí misma, ya que el Creador no creo dos inclinaciones diferentes. Cuando corregimos la inclinación al mal, se convierte en inclinación al bien. Las dos inclinaciones en la persona, indican que ha logrado convertir parte de su inclinación al mal en la inclinación al bien.
(77937)
De la 1º parte de la Lección Diaria de Cabalá del 5/15/12, Escritos de Rabash

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Un depósito común de energía espiritual

No importa cuán difícil aparente ser el alcance espiritual, en realidad, no hay nada más simple. Imaginen un sistema que está completamente unificado, sano, conectado entre todas sus partes, en sus más mínimos detalles. Todo opera en absoluta armonía y aspira a una sola meta, todo está dirigido hacia la conexión, a hacer un análisis común, en otras palabras, hacia el Creador, que existe entre nosotros.

Lo revelamos a Él como una consecuencia de la armonía que surge entre nosotros a través de nuestros constantes esfuerzos por conectarnos de forma armoniosa. Como resultado de encontrar la armonía dentro de nuestros deseos, revelamos la Luz que los llena.

¡El Creador está en nosotros! Estamos en el mundo de Infinito, así que revelemos al menos justo el primer grado, el grado más sencillo y pequeño de este estado perfecto. Revelarlo significa volverte correspondiente con este, volverte igual en cualidades, alcanzar el equilibrio con la Luz que lo llena al menos en el primer grado, Nefesh de Nefesh de Nefesh del mundo de Assiya.

Para esto es necesario lograr la igualdad de todas las partes de la vasija común ¿Pero cómo se puede lograr si la igualdad no puede ser medida? Lo único que puede medirse es la diferencia entre uno y otro, una Delta. Pero cuando las cosas son idénticas, no podemos evaluarlas porque perdemos la escala para medirlas ¿Cómo pueden ser comparados dos colores absolutamente negros, o cómo comparamos el blanco con el blanco? Necesitamos una cierta diferencia para evaluar las cosas.

Sin embargo, debemos verificar nuestra igualdad, porque si no soy completamente igual a otro no puedo considerarlo mi amigo, yo no estoy conectado con él mediante una mutua conexión abierta. Y es por esto que necesito dos cualidades: recepción y otorgamiento. Yo debo otorgarles a los del grupo como si fuera alguien grande en relación a los pequeños, dándoles la grandeza de la meta, el reconocimiento de la importancia del Creador y de los amigos. Y por otra parte, debo rebajarme al mismo grado en relación a ellos con el fin de recibir su influencia y su apoyo, al percibirlos como las personas más grandes de la generación.

En otras palabras, logro el máximo otorgamiento y el máximo grado al rebajarme a mí mismo. Y esos dos máximos me llevan a mi igualdad. No puedo construir la igualdad por sí misma, sólo al considerarme igual, esta igualdad no tiene ningún valor. La igualdad sólo se revela como consecuencia de dos estados extremos: el más elevado y el más bajo.

Y cuando todos en el grupo funcionan de esta manera: en el máximo y en el mínimo, dando todo al grupo y recibiendo fuerza, despertar, e inspiración de ellos, entonces es como si estuvieran conectándose por medio de un solo conducto abierto. Antes, todos solíamos conectarnos el uno al otro a través de conductos, a través de los cuales fluía la energía, pero ahora, todos se fusionaron y obtenemos un gran lago, un depósito común que está descubriéndose.
 (77934)
De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 5/15/12, Escritos de Rabash

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Pregunta: Si el Creador se revela entre nosotros y no en cada persona de forma individual, ¿cómo siente cada persona este campo de una sola fuerza?

Respuesta: Lo espiritual es el otorgamiento. El otorgamiento es algo que se revela por fuera de todas las personas en vez de hacerlo dentro de uno. Dentro de nosotros sólo podemos sentir lo que sentimos ahora: la imagen que llamamos este mundo.

Por lo tanto, si yo quiero revelar algo por encima de mi existencia corpórea, algo por fuera de lo que sucede en mi cuerpo animal, necesito construir un cuerpo nuevo, diferente. Este cuerpo es llamado la unificación entre las personas. Dado que también se crea a partir de cuerpos de animales, nosotros construimos un nuevo cuerpo entre nosotros, que se eleva entre nosotros, y siente nuestra realidad por fuera del cuerpo. Esa realidad es llamada el mundo espiritual o realidad superior, puesto que contiene todas las fuerzas y cualidades, el programa de creación, y su objetivo. Todo se encuentra allí, entre nosotros. Ese campo, la fuerza superior, nos controla. Esta es llamada Luz, Creador, Elokim, y muchos otros nombres.

Por lo tanto no tenemos otra opción sino construir la unidad entre nosotros. Al esforzarnos hacia esta unidad, incluso de manera egoísta, despertamos una cierta influencia de esta en nosotros y empezamos a sentirla en el grado llamado Lo Lishmá. Entonces ésta nos afecta cada vez más, y empezamos a sentir esto en el primer grado espiritual, y luego con mayor intensidad. El poder de nuestra unificación determina el poder de la Luz que Reforma, la sensación de otorgamiento que se está revelando. Sin embargo, todo esto se revela entre nosotros.

Tal es nuestro trabajo. Sólo tenemos que tratar de imaginar este estado constantemente de una manera más auténtica y real, y adjuntar a él todo lo que sabemos de la ciencia, la psicología y las relaciones entre nosotros. Y entonces verás cuán verdadero es. De repente, todo se unirá.

(77445 – De una lección en New Jersey del 10 de Mayo del 2012, Shamati)

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