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Ynet: “La derecha en Europa – una bomba de tiempo”

De mi columna semanal en Ynet: “La derecha en Europa – una bomba de tiempo

El último referéndum en Italia y la renuncia del primer ministro Renzi anuncian el reforzamiento de los movimientos fascistas y prueban que es tiempo de que los europeos se unan. En la actualidad, los vientos de protestas nacionalistas están dirigidos hacia los poderes establecidos pero, pronto podrían dirigirse hacia los millones de inmigrantes y, más tarde como ha sucedido en el pasado, hacia los judíos. Rav Laitman explica cómo desactivar la bomba de tiempo nacionalista que amenaza el destino del pueblo judío.

En mis últimos artículos, he discutido con gran detalle los cambios globales actuales y he explicado que todo emana de las leyes de la naturaleza. Las cuales enseña la sabiduría de la Cabalá. El mundo está cambiando, la economía está tomando una nueva forma, los regímenes están cambiando justo ante nuestros ojos, y la voz del pueblo británico que eligió abandonar la Unión Europea y la voz de los estadounidenses que llevaron a Trump hasta la Casa Blanca, hicieron eco en la voz del pueblo italiano quienes dijeron no al referéndum y se opusieron fuertemente a las reformas en la constitución italiana, una verdadera rebelión en una tambaleante UE.

Los vientos de protestas nacionalistas en Italia están ahora dirigidos hacia los poderes políticos establecidos pero, pueden cambiar de dirección y dirigirse hacia los millones de inmigrantes extranjeros y más tarde, como siempre, hacia los judíos. Esta peligrosa tendencia fascista, antisemita podría afectar el destino de Europa, el destino del pueblo judío y el destino de la humanidad como un todo.

El colectivo es mayor que la suma de sus partes

El fascismo es parte del ADN italiano. En 1919, cerca de un año después de la Primera Guerra Mundial, el fascismo, como una visión del mundo, surgió de un régimen dictatorial en Italia, el cual reemplazó la democracia liberal. El fascismo italiano le atribuyó un gran significado a la idea del estado eterno y exigió al individuo mortal que sacrificara sus aspiraciones y sus metas para el bien mayor: no hay clases sociales, no hay individuos y la nación es un cuerpo vivo que respira.

A través de una ideología nacionalista coherente que enfatizaba el odio hacia los extranjeros, el supuesto fundador del fascismo Benito Mussolini recuperó a sus paisanos de la pobreza, los problemas sociales y el desempleo, los mismos problemas que enfrenta Italia hoy.

Mussolini en persona ideó el término “fascismo”, el cual viene de la palabra italiana “fascio”, es decir manojo o unidad. Es un antiguo símbolo romano de un manojo de varas como una representación de fortaleza a través de la unidad en contraste con la debilidad del individuo. Es una conexión egoísta y explotadora cuyo único propósito es ganar poder y control, y esto eventualmente provoca la destrucción de la “nación unida”.

Cien años después de haberse desvanecido, los partidos nacionalistas están despertando una vez más y apuntan hacia la necesidad real por la unidad. Es perfectamente claro que la unidad que surge del estrecho egoísmo está preocupada sólo por su propia nación. La pregunta es; si existe otra opción, ¿es posible llevar a la creciente necesidad por unidad hacia un nuevo camino y, si es así, cómo?

El logo judío

A diferencia del logo fascista, hace cientos de años, la numerosa unidad de fuerza israelí del pueblo judío era similar a un manojo de cañas: “¿Si alguien toma un manojo de cañas, puede romperlas todas al mismo tiempo? Si las toma una por una, incluso un bebé puede romperlas” (Tanjuma). La historia de la unidad de Israel se remonta a la antigua Babilonia hace 3500 años. En esos días, la sociedad primitiva era como una familia donde todos se entendían unos a otros. “Ahora toda la tierra era de un solo idioma y palabras uniformes” (Génesis 11:1). De pronto, la naturaleza egoísta del hombre hizo erupción. El mismo deseo de recibir placer que nos motiva a través de placer o sufrimiento exigió placeres más grandes a expensas de otros. La explotación mutua provocó una profunda crisis social que dividió a los babilonios y provocó una guerra civil.

Los frustrados babilonios buscaron una salida de la espesura de la crisis social, y la salvación apareció en la forma de Abraham, el gran sacerdote babilonio de la época que los reunió alrededor de él, les enseñó la sabiduría de la Cabalá y cómo estar conectados y amarse el uno al otro. Un grupo de babilonios que alguna vez estuvieron distanciados se conectaron como un hombre en un corazón y fueron llamados Israel a causa de su deseo de asemejarse al Creador, “Yashar El”, para atribuirle todo a la única fuerza de la naturaleza que es completa y eterna.  A partir del momento en que la nación de Israel fue establecida, tuvo una sola meta: servir como un ejemplo de unidad para las otras partes de la humanidad dividida, ser una luz para las naciones del mundo.

La nación judía ha pasado por muchos cambios. Tras la destrucción del Segundo Templo, el egoísmo creció y el odio infundado se intensificó. El amor fraterno y el valor sublime de la unidad dejó de iluminar la visión espiritual, y la nación se dispersó por todo el mundo por dos mil años de exilio.

Los judíos no pueden deambular por todo el mundo y asimilarse con las otras naciones por siempre porque ellos tienen una gran responsabilidad y una obligación de llevar al mundo el método de conexión. Cada vez que los judíos intentaron negar su rol, pronto se les recordó en la forma del antisemitismo, el cual es la ley de la naturaleza.

Antisemitismo en breve

A principios del siglo XX, Henry Ford, un gran antisemita, publicó una serie de panfletos llamados “El judío internacional” en los cuales escribió: “El judío se ha acostumbrado a pensar que él es el único propietario del humanismo de la sociedad por demasiado tiempo. La sociedad tiene una gran demanda del judío, que él debe dejar de estar apartado, debe detener su abuso al mundo, debe dejar de relacionarse con grupos judíos como la meta de todas sus ganancias, y debe comenzar a cumplir la antigua profecía, dado que es mediante eso que todas las naciones de la tierra serán bendecidas”.

Ford es uno de muchos ejemplos. En 1364, el rey polaco Casimiro III dijo que los judíos siempre estuvieron conspirando, queriendo dañar a los cristianos, explotarlos, y empobrecerlos financieramente. En 1885, el filósofo alemán Paul de Lagarde ofreció al pueblo alemán un plan detallado de cómo deshacerse de la detestable raza judía viviendo entre ellos. Él dijo que uno no negocia con “pestes y parásitos” y uno no los educa, sino que deben ser destruidos “tan rápida y completamente como sea posible”. Adolf Hitler, el infame, escribió: “Porque el espíritu judío es el producto de la persona judía. A menos que expulsemos pronto al pueblo judío, ellos judaizarán a nuestro pueblo en muy poco tiempo”. Todos sabemos cómo sus palabras se convirtieron en acciones.

Pero incluso después del holocausto que impactó fuerte a los judíos, los vientos del odio están soplando una vez más. El escritor y diplomático francés Jean Giraudoux escribió que ¨la estirpe racial francesa estaba siendo amenazada por hordas de judíos de guetos de Europa central y del este descendiendo sobre Francia. Esos bárbaros judíos inclinados a la ilegalidad, y su corrupción quebrantaron los rasgos artesanales nativos de precisión, perfección y confianza”.

La unidad sana las heridas de la humanidad

Hitler, Ford, y muchos antisemitas en toda la historia han sentido subconscientemente que la nación judía tiene un papel significativo en el mundo, y que no lo cumple. Cuando la unidad entre el pueblo de Israel se debilita, el fascismo y el nazismo se fortalecen, “entonces no extraña que en esta generación todos los destructores entre las naciones del mundo estén levantando sus cabezas y principalmente queriendo destruir y matar a los hijos de Israel. Como dijeron los sabios, “ninguna calamidad viene al mundo a menos que sea por Israel dado que, como dice en Tikunei HaZóhar, Israel son la causa de la pobreza, el asesinato, los robos y la destrucción en todo el mundo” (Los escritos de Baal HaSulam).

Por otra parte, si actuamos de forma responsable y nos unimos como un hombre en un corazón, como nos enseña la sabiduría de la Cabalá usamos nuestro egoísmo correctamente, estimulando la fuerza positiva de conexión en la naturaleza e irradiándola a través de la red entre nosotros hacia el mundo entero. Baal HaSulam escribió, “la nación israelí ha sido construida como una especie de entrada mediante la cual chispas de pureza brillarán sobre toda la raza humana en todo el mundo… Hasta que se desarrollen a tal grado que puedan entender el agrado y la tranquilidad que se encuentran en el núcleo del amor de otros” (Baal HaSulam, “Arvut”). La unidad que se dispersa a través de nosotros hacia la red global suaviza los corazones de la humanidad y los acerca el uno al otro, y desactiva los pensamientos malvados que tienen de cómo dañarse a sí mismos a través de regímenes fascistas y, más aún, de cómo dañar a los judíos.

“Cuando hay amor, unidad y amistad, no hay espacio para ninguna calamidad” (Maor VaShemesh). En otras palabras, la decisión es nuestra. Sólo tenemos que mostrarle al mundo cómo conectarse adecuadamente. Una conexión poco firme entre nosotros provocará el surgimiento del fascismo, mientras que una conexión estrecha provocará su caída.
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Del artículo de Ynet, 12/8/16

Ynet: “2017: Una predicción optimista”

De mi columna semanal en Ynet: “2017: Una predicción optimista

Terrorismo, oleadas de inmigrantes, Brexit, Donald Trump, xenofobia, ISIS, legalización de drogas blandas, crisis climática, redes sociales violentas y una serie de acontecimientos dramáticos negativos nos atormentaron el año pasado. Resumir el año es la parte fácil; la sabiduría está en entender lo que se debe cambiar para que el resumen del próximo año sea mejor. Rav Laitman con una predicción optimista para 2017

2016 fue un año de muchas convulsiones en todo el mundo. Fue un año complejo e intenso lleno de giros bruscos que en última instancia impregnaron la conciencia pública con el reconocimiento de que estamos en una difícil situación social, económica y de seguridad. Este reconocimiento es lo mejor que le ha ocurrido a la humanidad y también da lugar a una gran esperanza.

Resulta que podemos tener éxito en todo o al menos, prevenir el deterioro, si simplemente cambiamos nuestra forma de pensar. El secreto del éxito radica en identificar la conexión entre los distintos eventos negativos, localizar el factor que los motiva, neutralizarlo y así, equilibrar el curso de los acontecimientos en 2017.

El fin de la era del egoísmo

Según Cabalá, el factor que une una variedad de eventos, tanto positivos como negativos, es la naturaleza egoísta de los humanos -el deseo de recibir placer y deleite- el intento de beneficiarse al máximo y tener éxito en todas las áreas de la vida, incluso si pisoteamos a otros en el camino.

Lo sorprendente de 2016 es que ya hay signos claros e identificable del fin del desarrollo egoísta, después de miles de años de existencia de la especie humana. Las guerras, crisis y grandes decepciones que hemos experimentado este año son señal de que el sistema egoísta en forma de abuso ya no funciona.

El combustible egoísta se agotó. Ya no hay impulso para entrar en competencia financiera, comercial, política, militar ni cultural porque el fin está a la vista. De esta manera, nadie gana; todos perdemos. Combina los procesos de globalización, tecnología avanzada e impresoras tridimensionales en la ecuación que ocupa el mundo y la conclusión es que el futuro en el mercado de trabajo a partir de 2017 será muy diferente de lo que conocemos hasta ahora. En esta situación, es posible experimentar eventos aún más severos que lo que tuvimos el año pasado.

El tiempo de la renovación

El egoísmo no desaparecerá. Es inherente a nosotros desde el nacimiento. Pero en el momento en que la humanidad entienda y sea consciente de que si continuamos actuando sólo desde nuestra naturaleza egoísta, caeremos en un abismo, sólo entonces se despertará la necesidad de un cambio esencial y comencemos a buscar un nuevo método que trascienda el poder negativo del ego para llegar a algo nuevo y positivo.

El deseo de lucro, el impulso de éxito y la competencia mutua que nos han motivado hasta ahora -las características e inclinaciones de la naturaleza humana- no se borrarán ni se extinguirán. Tenemos que aprender a utilizarlas sabia y útilmente, en lugar de, para beneficio personal, será para beneficio de toda la sociedad.

La sabiduría de la Cabalá se ajusta cabalmente a la transición del viejo mundo al nuevo mundo, de 2016 a 2017. Tiene el poder de guiar a la persona y a la humanidad de manera positiva, estimulando las preguntas correctas y aportando una perspectiva amplia y profunda para entender los procesos por los que está pasando el mundo. El método de conexión que la sabiduría antigua de la Cábala ofrece, nos da la forma de cambiar nuestra actitud hacia los demás, tratarlos correctamente y ganarnos la vida unos y otros, pero con respeto. Con ayuda de un proceso que integre estudio y talleres prácticos, se desarrollará la capacidad de conexión. Emocionalmente nos acercaremos y trascenderemos nuestra naturaleza egoísta innata, a una realidad amplia, eterna y superior.

Simbólicamente, el fin de año se celebra con el final de Jánuca, el festival de las Luces. De la oscuridad, sale la Luz; de la grieta en el suelo, brota la planta  y de la crisis, nace la vida. Nunca he sido tan optimista en un nuevo año en el que los dos componentes necesarios para lograr una vida buena y feliz están juntos ante nuestros ojos: la desesperación de los resultados que hemos logrado hasta ahora y, en contraste, la sabiduría de la Cabalá, que está disponible para todos los que deseen; nos da la dirección correcta hacia el camino real. El futuro está en nuestras manos. 2017 puede ser optimista.
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Del artículo de Ynet  29/dic/16

Haaretz: “El legado de incompetencia de Obama y un nueva esperanza que surge”

En mi columna regular en Haaretz, mi nuevo artículo, “El legado de incompetencia de Obama y una nueva esperanza que surge”

Después de los ocho años de infierno de Obama, Hillary Clinton, no tenía oportunidad.

El 26 de diciembre, Bret Stephens de The Wall Street Journal publicó un artículo de opinión titulado Obama´s Fitting Finish, vapuleando no solo las últimas semanas de Obama en el puesto, sino toda su presidencia. De acuerdo a Stephens, en sólo ocho años, Obama enredó al ejército de Estados Unidos en Irak, Libia y Pakistán, disolvió las alianzas de Estados Unidos con Egipto y Turquía, empoderó a Irán, reinició la guerra fría con Rusia, envió a millones de migrantes musulmanes al corazón de Europa e hizo trizas la alianza de Estados Unidos con Israel. Durante su mandato, la deuda nacional de Estados Unidos se duplicó, la clase media disminuyó significativamente, en su mayor parte debido a la movilización descendente y el seguro médico se volvió ineficaz y costoso. En el plano doméstico, las tensiones raciales se han elevado a niveles no vistos desde la década de 1960, la violencia con armas de fuego se ha elevado por los cielos, el antisemitismo se ha vuelto tendencia y el terrorismo musulmán se ha convertido en un incidente muchas veces visto en suelo estadounidense. Cuando ves todo el daño que ha hecho este presidente, entiendes que su sucesor ideológico, Hillary Clinton, no tenía oportunidad. La gente tuvo suficiente.

La pretensión de la izquierda liberal ha sido expuesta: una dictadura de la élite financiera. La gente ya no será engañada; su cuenta de cheques dicen la verdad acerca de la economía y la política que ha engendrado sus dificultades. La corrección política (un arma clave en la campaña de manipulación de masas del liberalismo) puede haber sofocado la libertad de expresión de la gente, pero no le impidió expresar sus puntos de vista en las urnas. Su mensaje es, “El tiempo de la desquiciada explotación de las masas por la élite gobernante se acabó”.

El fin de la era del ego

Mientras el capitalismo fue con base en un nivel razonable de egoísmo, en el que la gente trabajaba para sostenerse a sí misma y a sus familia, la economía funcionaba. Pero el ego es como el cáncer; no deja de crecer y dispersarse hasta que mata a su anfitrión. Hoy, el nivel de egoísmo se ha convertido en narcisismo nocivo. Las mujeres se casan consigo mismas, los niños cambian su sexo antes de llegar a la adolescencia, pero si alguien se atreve a sugerir que hay algo inusual en esos fenómenos, los guardianes de lo políticamente correcto lo etiquetan, para empezar como retrógrada/chauvinista/intolerante o todo lo anterior. En el altar de nuestra auto-absorción, estamos sacrificando nuestra felicidad.

¿Por qué tantos estudios concluyen que lo único y más importante que podemos hacer por nuestra felicidad es conectarnos con otras personas? Por qué el Talmud afirma, “Lo que odias, no se lo hagas a tu prójimo; esta es toda la Torá” (Masejet Shabbat, 31a), ¿y por qué Rabí Akiva añade, “Ama a tu prójimo como a ti mismo” es la gran regla de la Torá? Además, ¿por qué ambas ramificaciones del judaísmo, cristianismo e islam, adoptan el precepto de Rabí Akiva como propio y por qué tantos sistemas de creencias adoptaron la regla de oro, la cual requiere que tratemos a otros de la manera en que nos gustaría ser tratados? La única respuesta a todas esas preguntas es que la conexión humana, amar a otros y ser amado por ellos es lo que nos hace feliz. Es la naturaleza humana. Cuando te enfocas sólo en ti, terminas por quedarte solo. Así, por default, eres infeliz porque has ido en contra de tu propia naturaleza, pero la corrección política no te dejará admitirlo ni siquiera ante ti mismo. Cuando este es el estado de la sociedad, ¿podemos sorprendernos de que inmediatamente después de ser forzados a sentarse con su familia en Navidad, los jóvenes de Estados Unidos convirtieron los centros comerciales en zonas de guerra?

Si seguimos en esta ruta, los gobiernos, que actualmente están pensando en sedar a la gente con mariguana legalizada, se sentirán obligados a desechar gente como los granjeros se deshacen de gallinas y vacas enfermas. La única alternativa sustentable para este pantano es poner fin a la era del ego y re aprender a conectarnos.

Primero lo básico

Uno de los tópicos más en boga en Silicon Valley y otros lugares donde la gente está preocupada por el futuro de la humanidad es el Ingreso Básico Universal (IBU). IBU significa que si estás vivo, mereces recibir suficiente para sostenerte con dignidad. En EUA, los académicos y los líderes de opinión como el magnate de la alta tecnología Elon Musk, el co-fundador de Facebook, Chris Hughes, el ex-director de la secretaría del trabajo Robert Reich, el aclamado astrofísico Stephen Hawking no sólo han expresado su apoyo a la idea de que la gente no tenga que trabajar para asegurar su pan diario, sino incluso se han ocupado en buscar soluciones prácticas para implementarlo.

En todo el mundo, los gobiernos están tomando interés en el IBU, posiblemente como un medio de evitar disturbios sociales, Canadá está a punto de lanzar un programa piloto en la isla Prince Edward y Fife Council en Escocia está actualmente considerando una prueba con el esquema de IBU. El próximo año, Holanda lanzará lo que The Atlantic apodó, “experimento de dinero a cambio de nada”, que garantiza a los residentes de Utrecht y las ciudades circundantes “una suma neta de 960 euros por mes”.

Estoy de acuerdo completamente con la idea del IBU. Sin embargo, si establecemos dar dinero a la gente para que viva, sin ayudarle a encontrar significado en la conexión, que determinamos es la base para la felicidad, entonces, lo que sucedió en los centros comerciales de Estados Unidos después de Navidad parecerá ondas en una bañera comparadas con un Tsunami.

De vuelta a la regla de oro

Con el fin de asegurar nuestro futuro personal y el futuro de la sociedad, necesitamos sacudirnos la alienación y enseñarnos una vez más la alegría de cuidar uno de otro. Lo podemos hacer fácilmente, al dar a la gente un Ingreso Universal Básico, bajo la condición de que participen en entrenamientos de conexión donde aprenderán cómo comunicarse positivamente unos con otros, cómo restablecer la confianza en familia y amigos, cómo canalizar la agresión, alejándose de la violencia y dirigirla hacia la creatividad y otros tópicos por el estilo.

He visto muchos ejemplos de personas suspicaces y antagónicas, que crearon relaciones de calidez entre ellas, a nivel muy profundo. Una organización cuyo trabajo aplaudo ha hecho maravillas al ayudar a comunidades a unirse alimentando su cohesión social. Liberados de preocupaciones económicas por ellos mismos y su familia, la gente felizmente participa en esos entrenamientos, pues ven el beneficio inmediato al mejorar los lazos sociales.

La gente que siga trabajando, para mantener funcionando la cadena de abasto, también se beneficiarán de la transformación social, pues la atmósfera en su vecindario y hogar mejorará. Además, los empleados no serán dejados fuera del entrenamiento. Participarán en forma limitada y entenderán los conceptos básicos del cambio social por el que pasa la sociedad. Así, voluntariamente participarán y si se quedan sin trabajo, fácilmente encontrarán su camino en el nuevo ambiente social.

Con el tiempo, los estudiantes avanzados en los entrenamientos de conexión se convertirán en maestros, expandiendo el alcance de la transformación a más y más comunidades. Mientras el efecto positivo de la transformación se expande, los beneficios sociales del espíritu de conexión reducirán la hostilidad, permitiendo a municipalidades y estados reducir gastos en policía y servicios sociales. Dado que la depresión es causada mayormente por la desconexión social, el buen ánimo de la gente y el renovado sentido de propósito mejorará la salud y las enfermedades asociadas con la depresión se reducirán de forma drástica. Esto, en su turno, salvará millones de dólares al tambaleante sistema de salud del país. Junto con la depresión, el abuso de sustancias se reducirá, ya que no se tendrá necesidad de escapar de una realidad indeseable. Mientras se aprenden formas nuevas y con significado de conexión y comunicación, la desesperación se transformará en optimismo.

Un cambio de paradigma

La transformación que estamos viendo no es un “error” de la historia; es parte de un cambio de paradigma que nos llevará a la afinidad y cercanía. La naturaleza humana eventualmente nos forzará a ajustarnos a nosotros y a nuestra sociedad a su requerimiento: a que progresemos con conexiones positivas. Dado que ya sabemos esto, podemos evitar consecuencias imperdonables de la transformación obligatoria. Podemos y debemos iniciar la transformación por nosotros mismos y conducir a la humanidad hacia una nueva era de Ingreso Básico Universal para todos, acompañada de una vida social próspera y una arena internacional pacífica.

Asumiendo que Obama no cause un daño irreparable en Estados Unidos antes de abandonar el puesto, es mi sincera esperanza que en los meses que vienen EUA dé sus primeros y resueltos pasos hacia un futuro más brillante de unidad, conexión y amistad. El pueblo se beneficiará de esto, así como el mundo entero.
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Ynet: “¿Cómo cambiamos la próxima resolución de la ONU?”

De mi columna semanal en Ynet: “¿Cómo cambiamos la próxima resolución de la ONU?”

Janucá simboliza la victoria de los pocos sobre los muchos; la victoria de la elección de los macabeos de la fuerza de unidad sobre las fuerzas de separación. De acuerdo a la sabiduría de la Cabalá podemos cambiar el equilibrio de poder para mejorar sólo si nos unimos, entonces podríamos prevenir que la ONU vote en contra de nosotros. Justo antes de que venga la próxima resolución anti-israelí, el Rav Laitman explica cómo tuvimos éxito en el pasado y cómo podemos tener éxito hoy.

Si el consejo de seguridad de la ONU tuviera que votar acerca del establecimiento de Israel hoy, lo más probable es que la mayoría de los miembros de la ONU votarían en contra y algunos países se abstendrían. Es tiempo de reconocer que el estado judío no tiene muchos amigos verdaderos entre los 193 miembros de la ONU.

Es verdad que Barack Obama, el presidente estadounidense, es el que inició, lideró, y cocinó la última escandalosa resolución anti-Israelí, eligiendo terminar su administración de esta manera. Incluso Gran Bretaña, encabezada por la pro-israelí Theresa May votó en contra de Israel, justo como Rusia dirigida por Putin, el “amigo” de Israel, cada país de acuerdo a consideraciones de conveniencia, justo como es en la política. Pero la “venganza” de Obama es sólo un síntoma. El problema es mucho más grande.  

Si ponemos los intereses aparte, descubriremos que no hay estado o nación hoy en día que realmente apoye a Israel. De alguna manera, tarde o temprano, nos condenan. En algunos países en realidad nos odian y en la mayoría de los países simplemente serían felices si desapareciéramos del globo. Esta ha sido la actitud hacia el estado de Israel desde los días de Ben Gurión y Golda Meir. No puedes conectar el conflicto con el conflicto actual con nuestros primos los árabes dado que a muchas naciones como ellos les caemos peor que a otros. ¿Podría ser que el odio surge de nuestra localización geográfica? Pero también somos rechazados en el exterior… Y es por Israel, el odio ardía incluso antes de que nos asentáramos aquí. Los culpables pueden cambiar cada vez, pero el fenómeno permanece.

Cuando enfrentamos esos momentos significativos en los cuales las oleadas de odio están creciendo amenazando con borrarnos del todo, debemos detenernos por un momento y tratar de entender por qué somos tan odiados y poco dignos ante los ojos del mundo. ¿Existe una raíz para el profundo odio que las otras naciones han estado sintiendo hacia nosotros desde los albores de la humanidad?

La ley del antisemitismo

De acuerdo a la sabiduría de la Cabalá, el antisemitismo, o el anti-israelismo en su nombre moderno, no es un fenómeno pasajero sino una ley de la naturaleza que puede ser medida. Cuando nos unimos por encima de nuestros conflictos y desacuerdos, la fuerza positiva que puede hacer maravillas se difunde por el mundo. Por otra parte, cuando estamos separados y divididos, invocamos una fuerza negativa en el mundo, que regresa como un búmeran y nos impacta con una explosión de antisemitismo.

El odio irracional que está ganando fuerza hoy en día nos recuerda de la manera difícil que tenemos un rol, y aun cuando estaríamos felices de evitarlo, es imposible. Incluso si nos asimilamos o difuminamos nuestra identidad israelí, por siempre seguiremos siendo judíos. Somos la nación portadora de la idea, el ideal social del amor del hombre, la nación y del mundo. Nos convertimos en una nación en base al amor de otros que es expresado en la regla de “ama a tu amigo como a ti mismo”. Sólo si regresamos a realizar este amor podemos apaciguar el odio que el mundo siente hacia nosotros. Los cabalistas nos dicen que nosotros, los judíos, determinamos el destino del mundo. El Libro del Zóhar dice que justo como los órganos del cuerpo no pueden existir incluso por un momento sin el corazón, las naciones del mundo no pueden existir en el mundo sin Israel.

Al unirnos, obligamos al mundo a unirse y una gran abundancia comienza a fluir. Sin embargo, la división entre nosotros divide a las otras naciones del mundo y obstruye los conductos de la abundancia e invoca guerras y odio en la humanidad. El resultado directo e indirecto de este proceso empuja a las naciones del mundo a dañar la raíz espiritual llamada Israel e intentar aniquilarnos, dado que somos percibidos como la raíz del mal en el mundo.

Baal HaSulam, Rav Yehuda Ashlag, el más grande cabalista del siglo XX, dijo que la nación de Israel es una especie de transmisor y al grado en que Israel están unidos, pueden transmitir su poder a las otras naciones del mundo. Él dice que “somos los hijos de la idea” y sólo cuando la realicemos y nos unamos encontraremos paz.

Sin lugar a dónde huir

La resolución del consejo de seguridad de la ONU nos retrocede por décadas. Es suficiente mirar alrededor y ver cómo los países, que ayer eran considerados estables, están desmoronándose y siendo destruidos. Si la presión internacional sobre Israel es ejercida durante un largo tiempo, puede hacer nuestras vidas muy difíciles y regresarnos a los tiempos en que comunidades enteras en la Europa ilustrada fueron destruidas. Aun cuando parece que la nación judía tiene un hogar estable en la tierra de Israel, su éxito y su existencia dependen de la realización de nuestro papel, como Baal HaSulam dijo; construir un modelo de sociedad en Israel basado en los principios de conexión y transmitir este método al mundo, dado que de otra manera todo el movimiento sionista será desintegrado.

El clamor de Baal HaSulam, que advirtió a las personas acerca de los eventos antisemitas del siglo pasado y que conocía las leyes de la naturaleza que operan en la realidad, aún hace eco hoy en día y es más relevante que nunca en nuestros días. La resolución 2334 del consejo de seguridad de la ONU debe ser un recordatorio de nuestro papel: unirnos y ser una Luz para las naciones del mundo -establecer un buen ejemplo de una sociedad corregida en la cual todos viven en amor fraterno por encima de todas las diferencias.

Incluso los vanos intentos de encontrar resguardo a la sombra de la nueva administración dirigida por el presidente electo Donald Trump y esperar que nos salve no hará que nos deshagamos de nuestro deber. Podemos sentir alivio durante un corto plazo, con respecto a nuestra seguridad, pero eventualmente una vez más avanzaremos hacia nuestra fatal elección, justo como lo hicimos cuando por primera vez nos convertimos en una nación en la reunión ante el monte Sinaí.

Entonces, al pie del monte Sinaí, nos las arreglamos para superar la montaña de odio y nos conectarnos como un hombre en un corazón. Si nos conectamos como un manojo hoy en día, seremos capaces de aprovechar a nuestro favor el odio que siente el mundo hacia nosotros. Mientras continuemos tratándonos cruelmente entre nosotros, el mundo será cruel con nosotros. Entonces como dice en las fuentes: “lo principal que protege a Israel de la calamidad es el amor y la unidad, y donde hay amor, unidad y amistad entre el pueblo de Israel, ninguna calamidad puede dañarlos” (“Maor VaShemesh”).
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Del artículo de Ynet, 27/dic/16

Haaretz: “La hipocresía de Obama revela la opinión más honesta del mundo”

En mi columna regular en Haaretz, mi nuevo artículo: “La hipocresía de Obama revela la opinión más honesta del mundo

La decisión unánime del Consejo de Seguridad de la ONU (CSONU) indica que si hoy se hiciera una votación sobre el establecimiento de un Estado judío, Israel no existiría. Hace poco más de dos semanas, la primera ministra del Reino Unido, Theresa May, declaró: ‘No podría ser más claro: el movimiento de boicot, desinversión y sanciones es incorrecto, es inaceptable y este partido y este gobierno no tendrán relación con quienes lo suscriban’. Menos de dos semanas después, el gobierno del Reino Unido dio un giro y votó a favor de una resolución del CSONU iniciada por Estados Unidos que abre la puerta a sanciones indiscriminadas y boicots contra Israel.

Desde su inauguración en 2009, Barack Obama ha puesto cada vez más ‘luz’ entre EUA e Israel, como llamó su política de distanciamiento de Israel. Su última maniobra, torpemente cubierta, para exponer a Israel a las sanciones del CSONU, probablemente no será su última, sí puede hacer más.

Sin embargo, Obama no es el mayor problema de Israel. Sorprendentemente, el peor y único problema de Israel es Israel mismo. La decisión unánime del CSONU indica que el mundo entero, casi todos los 193 estados miembros de la ONU, tiene una visión negativa de Israel. Ningún otro país, ni siquiera Irán, Irak, Siria, Arabia Saudita ni ningún país con gobierno despótico ha logrado una ‘hazaña tan notable’, unir al mundo entero en su contra. Si la votación sobre el establecimiento del estado judío se hubiera hecho hoy, Israel nunca hubiera existido.

Por otra parte, si se pusiera a votación, ante la Asamblea General de la ONU, revocar el establecimiento del Estado de Israel, sería aprobado por la misma mayoría que aprobó la reciente resolución del CSNU y al sonido de los mismos aplausos de los Estados miembros.

¿Por qué el odio?

En primer lugar, debe quedar claro que la iniciativa del gobierno de EUA para bloquear el edificio de Israel en Cisjordania no se debe a los esfuerzos del dúo Obama-Kerry para promover la paz en la región. Es parte del esfuerzo de la actual administración para eliminar al estado judío. Los palestinos, como Obama sabe perfectamente bien, nunca han sido socios para la paz porque nunca han aspirado a ella. Desde los disturbios de Jaffa en 1921, han lanzado oleadas periódicas de ataques homicidas contra judíos en Israel y alrededor del mundo y han hecho alianza con todos los que prometen ayudarles a exterminar o expulsar a los judíos de Israel, incluyendo una alianza con la Alemania nazi. Cuando el ‘primogénito’ del terrorismo árabe -la Organización para la Liberación de Palestina (OLP)- fue fundada en 1964, no había ‘territorios ocupados’ que regresar; fueron tomados tres años después, en 1967, en la Guerra de los Seis Días. Aún más, el territorio capturado nunca perteneció a los palestinos; era territorio jordano.

La actual administración de EUA sabe todo, igual que más de 100 estados que reconocen a la OLP como representante única y legítima del pueblo palestino. En pocas palabras, la gran mayoría de los países están de acuerdo con la posición árabe de que Israel no debería existir. El gobierno de Obama se ha propuesto poner en práctica esta posición y hará todo lo posible por cumplir su agenda en el tiempo que queda hasta la llegada de Donald Trump e incluso más allá. Anteriormente advertí que la resolución de la UNESCO de negar la historia judía en el Monte del Templo fue sólo el inicio. Ahora que a Obama no le preocupa el resultado electoral, estamos viendo la ejecución de la amenaza de poner fin a la existencia del Estado de Israel.

En 2013, publiqué el libro, Como un manojo de cañas: Por qué la unidad y la responsabilidad mutua están hoy en la agenda del día. Advertí que las catástrofes del Holocausto y la Inquisición española no fueron hechos aislados, sino parte de un proceso que debía completarse. Ahora vemos el inicio de la siguiente etapa en el proceso. Sin embargo, como escribí en Por qué la gente odia a los judíos, tenemos control sobre la etapa actual. Esto no tiene que ser un proceso traumático. Si nos enfocamos en por qué somos odiados y qué debemos hacer al respecto, en lugar de lamentar que el mundo nos odie, pasaremos por esta etapa de forma rápida y agradable en el proceso de eliminar el odio hacia Israel y erradicar el antisemitismo.

Israel: el judío entre las naciones

Abraham Foxman, ex director nacional de la Liga Anti-Difamación (LAD), dijo que Israel se ha convertido en ‘el judío entre las naciones’. No hay diferencia fundamental entre las acusaciones que Israel enfrenta y las acusaciones que los judíos han enfrentado a lo largo de la historia. La diferencia es que ahora hay un objetivo -el Estado de Israel- el judío entre las naciones. Ahora todos pueden dirigir su odio hacia una entidad clara y levantar calumnias de sangre y acusaciones falsas tal como lo han hecho con los judíos. Pero como vemos a menudo en las demostraciones BDS, la ira contra Israel es sólo un pretexto menor para desahogar el antisemitismo.

Al intentar comprender las raíces del odio más profundo y duradero en la historia de la humanidad, tenemos que volver a nuestras raíces, que es donde todo inició. Los judíos somos diferentes de cualquier otra nación. Somos la única nación en la historia de la humanidad a la que se le dio la tarea de salvar al mundo con su ejemplo. Somos la única nación cuyo nacimiento fue decretado por Dios, pero no antes de que conociéramos la condición de unirnos ‘como un sólo hombre con un sólo corazón’.

Fuimos declarados elegidos por el Dios de las tres religiones abrahámicas y Dios nos encargó ser ‘una luz para las naciones’. No importa lo que la gente diga; es un hecho que mientras más oscuro esté el mundo, más nos señalará, el dedo acusador.

El Talmud escribe (Masejet Shabat, 31a) que cuando un gentil vino a Hillel y le pidió que le explicara la ley judía, Hilel replicó: ‘Lo que odias, no lo hagas a tu prójimo. Esta  es toda la Torá’ Esta ley debió haber sido luz para las naciones, pero si los progenitores de la ley, sus antecesores destinados, no lo ponen en práctica entre sí y no dan ejemplo a seguir, ¿cómo podemos culpar al mundo por odiarnos? ¿cómo no entender al mundo cuando dice que tenemos la culpa de todas las guerras? si no hacemos el menor esfuerzo para superar nuestro odio mutuo y unirnos

La ley fundamental de nuestra antigua sociedad fue responsabilidad mutua. ¿es implementada entre nosotros hoy? ¿de qué manera somos responsables unos de otros? Hemos adoptado la cultura helenística competitiva y egocéntrica, la misma cultura a la que se pretendía ofrecer una alternativa, pero nos ofendemos cuando el mundo nos dice que somos redundantes.

La estrella de Windsor citó al primer Primer ministro de Israel, David Ben Gurion, diciendo: ‘No importa lo que dicen las naciones, sino lo que hacen los judíos’. Esto es cierto. El odio de las naciones nace de nuestra inacción hacia la unidad, hacia la responsabilidad mutua, hacia el reavivamiento del vínculo que nos hizo una nación desde el principio. Sin nuestro ejemplo, las naciones no podrán hacer la paz entre ellas y nos culparán. El proceso que mencioné es uno de avance de la desconexión a la conexión, de la separación a la preocupación mutua. Sin embargo, sin iluminar el camino para las naciones dando ejemplo, no lograrán la conexión y, por lo tanto, no tendrán necesidad de nosotros.

Cuando las naciones pasen de las palabras contra los judíos a las acciones, como lo han hecho tantas veces en la historia, será demasiado tarde para que hagamos lo que debemos. Debemos unirnos antes de que las palabras se conviertan en acciones. Ahora es el momento de actuar.

Cuando se habla de las fuertes disputas entre los judíos, Baal HaSulam escribió en los años treinta: ‘Sé que, aunque nos unamos en una canasta, uno no cederá ni un poco al otro y ningún peligro impedirá que nadie siga con su ambición’. Trataba de advertirnos sobre el inminente Holocausto.

Estoy tratando de hacer lo mismo. No me gusta ser el mal agüero en la fiesta que celebraba la victoria de Donald Trump, aunque esperaba que ganara. Sin embargo, si no nos unimos pronto por encima de nuestras diferencias, nuestro futuro será sombrío. El mundo ya está tomando medidas concertadas contra nosotros; No debemos esperar, pues será demasiado tarde.

Nuestros antepasados, los Macabeos, lograron superar la separación entre ellos, con lo que derrotaron a las fuerzas de la separación. Con su unidad expulsaron al enemigo de la tierra de Israel, aunque eran pocos contra muchos. Aprendamos de su ejemplo lo que la unidad puede lograr si realmente aspiramos a ella.
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De Haaretz: “La hipocresía de Obama revela la opinión más honesta del mundo” 29/dic/16

Haaretz: “Janucá o ¿por qué celebramos una guerra civil?”

En mi columna habitual en Haaretz, mi nuevo artículo: “Janucá o ¿por qué celebramos una guerra civil“

La unidad es como nosotros derrotamos al separatismo helénico dentro nuestro y nos volvemos en los modernos macabeos de hoy, guerreros de luz.

La próxima semana, nosotros (Los judíos que observamos las celebraciones judías), festejaremos Janucá, también conocido como, la Fiesta de las Luces. Pero el milagro de encontrar un minúsculo tarro de aceite, que debió haber contenido solo el aceite suficiente para encender la menorá por sólo un día; y la encendió durante ocho, es sólo el final de la historia. Su comienzo fue mucho más sombrío y sangriento, pero también subraya la eterna batalla del judío, preservar los valores de hermandad y responsabilidad mutua sobre todos lo demás.  

Nuestra misión, el legado de nuestros antecesores, traer la luz de unidad al mundo

En el año 167 A.C., un judío heleno dio un paso al frente para ofrecer en sacrificio a un ídolo en el lugar de adoración del sacerdote, Matatías el asmoneo. Este fue un procedimiento de rutina, parte de una campaña orquestada, dirigida por el imperio seléucida para forzar a la cultura helénica y al sistema de creencias del pueblo judío. A su anuncio, los seléucidas utilizaban a los judíos que eran atrapados por el encanto de la cultura y filosofía griega, para infundir la cultura helénica a la vida judía y obligarla en aquellos que no la deseaban. Pero los seléucidas y sus cómplices no habían conocido de antes a Matatías. Como el judío heleno se adelantó con la intención de llevar a cabo la orden del funcionario de gobierno, Matatías se levantó y mató tanto al judío como al funcionario.

Temeroso de la retribución del gobierno, Matatías tomó a sus cinco hijos y juntos huyeron a las montañas que rodeaban su ciudad, Modín. Ahí ellos podían protegerse mientras causaban más bajas en los helénicos.

Al escuchar sobre el acto de desafío de Matatías, los disidentes judíos comenzaron a correr hacia las montañas para unirse a Matatías y a sus hijos en su lucha sobre el destino del judaísmo. Así comenzó la rebelión de los asmoneos.

La guerra civil judía

Tal vez no nos gusta pensar en nuestra alegre fiesta de Janucá en términos tan tristes, pero la rebelión de los macabeos no fue contra los griegos, como lo describen las canciones infantiles de Janucá, sino contra nuestros pícaros hermanos. Fue una guerra civil. Por al menos los primeros cinco años de la rebelión, el combate fue apenas dirigido a los soldados seléucidas. La mayor parte del combate tuvo lugar entre los macabeos, como se llamaron los asmoneos y sus tropas, y los Mityavnim—judíos que se casaron con la cultura helénica o se convirtieron al sistema pagano de creencias griegas. Sólo mucho después, posterior a la derrota de los Mityavnim, los ejércitos seléucidas se les unieron en un intento de aplastar a los macabeos. .

Por qué un judío pelearía con un judío

Contrario a lo que muchos en nuestra tribu quisieran pensar, nuestra nación no es como cualquier otra. Maimónides nos dice (Mishneh Torá, capítulo 1) que cuando Abraham huyó de Babilonia, lo hizo así porque se dio cuenta que la fraternidad era el único remedio para reparar las rupturas en su patria, pero Nimrod, rey de Babilonia, le persiguió por su convicción.

Siglos después, Moisés oficialmente nos unió como una nación, cuando nos comprometimos a amarnos los unos a los otros y ser “como un hombre con un corazón”. Sin este compromiso, no somos judíos; regresamos a ser parias individualistas que huyen de sus tribus de origen y no han encontrado todavía los principios unificadores de misericordia y amor por los otros, que les regresarán a la nación. Sin estos principios, nos convertimos en enemigos unos de otros.

La guerra entre los macabeos y los judíos helénicos nunca termina. Dentro de cada judío hay un heleno.

Incluso, el amor por los demás es antinatural. La Torá nos dice que “el pecado se asoma por la puerta” (Génesis 4:7). Desde nuestra creación, hemos tenido que luchar contra la inclinación al mal en nuestro medio. Siempre han existido miembros de nuestra nación que renuncian al camino de hermandad y optan por el camino del egoísmo. Sin embargo, si abandonamos el legado de Abraham, Isaac, Jacob y Moisés, ¿quién será luz para las naciones? ¿Quién mostrará al mundo que cuando reina el egoísmo, como lo hace hoy, el único remedio para nuestra sociedad es cubrirlo con el amor hacia los demás?

Debemos recordar que toda nuestra Torá, como Rabbi Akiva nos enseñó, es “ama a tu prójimo como a tí mismo”. El Talmud también escribe (Masejet Shabbat, 31a) que cuando un prosélito llegó a Hillel y le pidió que la enseñaran la Torá, Hillel contestó, “Aquello que odias, no se lo hagas a tu prójimo. Esta es toda la Torá”.

Por lo tanto, la guerra entre los macabeos y los helénicos no fue por la tierra. Fue sobre mantener la adhesión de los judíos a la Torá, la ley de la hermandad. Los judíos que eligieron el helenismo, abandonaron esa ley en favor de trabajar para el ego, la competencia y el poder, y quisieron imponer su dogma a los judíos que se mantuvieron auténticos.

Si los judíos hubieran sucumbido a la agenda de los Mityavnim, no habría quedado nadie para mostrar al mundo el camino del cuidado y la responsabilidad mutua. Esto, a su vez, hubiera negado al mundo el ejemplo de que es posible trascender el ego y unirse; y el mundo habría sido condenado a la destrucción por las guerras dirigidas por el ego.

Por esta razón, los asmoneos no tuvieron elección sino destruir a aquellos judíos que quisieron prevenir a sus hermanos del cumplimiento de su tarea —ser “una luz para las naciones” y mostrar el camino hacia la unidad. La victoria que celebramos en Janucá no es sobre la tierra que reclamamos a los seléucidas. Celebramos nuestra victoria sobre aquellos entre nosotros que quisieron negar al mundo de una oportunidad de unión, una oportunidad de felicidad y paz duraderas.

El helénico dentro de nosotros

La guerra entre los macabeos y los Mityavnim nunca termina. Dentro de cada judío existe un helénico susurrando que es mejor no unirse y ser como cualquier otro, eligiendo los placeres egoístas. Después de todo, ¿no es esta la forma natural?

Janucá nos recuerda que nunca debemos parar de luchar contra nuestros helenos internos. La historia de nuestro pueblo nos prueba que si renunciamos a la unidad, el odio prevalecerá. La victoria de los asmoneos no le da a Israel una paz duradera. A menos de dos siglos del triunfo heróico, el odio infundado conquistó incluso lo mejor de nosotros y causó la ruina del templo y nuestro exilio de nuestra tierra.  

Todavía, nuestra misión, legado de nuestros antecesores, traer la luz de unidad al mundo, no ha cambiado o mermado a través de los años. Como he mostrado en muchos de mis escritos, la sensación de las naciones es que su incapacidad para estar en paz con las demás, es nuestra culpa. Ellos nos odian por su odio hacia los demás e incluso el razonamiento más perfecto no les convencerá de lo contrario. No puedes razonar con lo visceral.

Hoy el mundo necesita la unidad más que el aire limpio, y realmente necesita aire limpio. A más relaciones deterioradas entre las personas en todos los niveles de interacción humana, más culpa de ello en nosotros. Hemos sido, somos y siempre seremos el pueblo elegido, no para dominar al mundo en alguna forma condescendiente, sino para amorosamente introducirlo al método de conexión a través de nuestro ejemplo personal.

Los cambios en nuestro mundo se están acelerando exponencialmente. Nos estamos haciendo cada vez más viciosos y violentos por minuto. Nadie sabe cuando una guerra total entrará en erupción pero, el riesgo de erupción se está haciendo cada vez más inminente. Esta Janucá, la Fiesta de las Luces, debemos recordarnos a nosotros mismos que la luz que el mundo necesita ahora es la de la unidad y que nosotros somos los encargados de iluminarlo.   

En estos días de altas tensiones políticas, nuestra tribu está más separada que nunca. Incluso, esta es también nuestra oportunidad de elegir si queremos volvernos helenos egoístas o cuidar a los macabeos. Somos los únicos que deben encender la llama de la unidad entre nosotros y ponerla en el borde de nuestras ventanas para que todos la vean y quieran seguirla.

La hermandad es como derrotamos el separatismo helénico dentro de nosotros y entre nosotros. Así es como también aprendemos a amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos y como nos volvemos en los macabeos modernos de hoy, guerreros de luz.

¡Qué tengamos una feliz y unida Janucá!
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Del  artículo  de Ynet, 22/dic/16

Ynet: “¿Quién dirige a ISIS?”

De mi columna en Ynet: “¿Quién dirige a ISIS?”

Daesh [ISIS] está a la cabeza de la lista de fenómenos amenazantes al concluir el 2015 ¿Quién está dirigiendo realmente la organización terrorista asesina y cuál es la conexión entre el avergonzar en las redes sociales a un ex-primer ministro que fue sentenciado a prisión y los conferencistas que fueron enviados con los ministros?

La estrella en ascenso del 2015 es sin duda Daesh -una organización que fue coronada como la marca más fuerte y arrasadora de este año, gracias a su difundida entrada en lo profundo de la conciencia internacional. En todo el año pasado, espantosos filmes explícitos fueron publicados en las redes sociales incluyendo: decapitaciones, violaciones y asesinatos de mujeres, ataques de escaparate en todo el mundo, apuñalamientos y personas pisoteadas en las calles.

Daesh, la organización extremista terrorista, está en realidad presentando la actuación terrorista más brutal en el escenario mundial pero, si observamos más profundamente, descubriremos que también estamos conectados y tenemos responsabilidad con esta historia (1).

Daesh está aquí

El Libro del Zóhar indica que todos estamos unidos en una red en un sistema de conexiones invisibles. Imaginen una red que enlaza de forma cercana a cada uno de nosotros con todas las otras personas, una especie de red de pensamientos y emociones que fluyen entre nosotros y dictan decisiones y lo que hacemos en nuestras vidas.

Similar a una persona, esta red de conexiones está dividida en dos partes principales: cabeza y cuerpo. Cada órgano en este sistema tiene un rol definido (2). El pueblo de Israel sirve como el “Rosh-cabeza” (“Israel”= ”Li-Rosh”- “Tengo una cabeza”), y el mundo funciona como el “cuerpo” (3).

Cuando una persona ordinaria despierta un mal pensamiento, violencia en contra de otro judío, o incluso sólo un impulso incontrolable de “matar” o de “apuñalar”, este pensamiento dentro de la “cabeza del sistema” necesariamente se transforma en una orden en el “cuerpo del sistema”.

No es sólo actos extremos como asesinar, apuñalar o violencia severa hacia otros, incluso cuando maldigo a un conductor que me rebasa de forma brusca en la carretera o hago erupción contra un empleado en el NII [agencia de gobierno] o en el vecindario hacia niños que interrumpen mi descanso, incluso entonces estoy despertando el mal.

El problema con los pensamientos es que son inmediatamente realizados en un parpadeo. En algún otro lugar, alguien ya está saliendo a poner en acción “mi pensamiento” en contra de otra persona. Como está escrito en El Libro del Zóhar (VaYehi): “Israel causa que el resto de los pueblos levanten sus cabeza en el mundo”.

De acuerdo a esa percepción, cuando un terrorista apuñala a un judío en las calles de Israel -la raíz para esta acción abominable es el resultado directo de esos incontables pensamientos negativos que pasan por nuestras mentes y son también expresados en nuestras actitudes negativas del uno hacia el otro (4).

La conexión oculta entre las relaciones entre nosotros y el estado del mundo

En estos días estamos lidiando con oleadas cada vez mayores de odio global hacia la nación de Israel (5). Reconociendo el hecho de que específicamente aquí, en el sistema de relaciones que construimos entre nosotros en la nación de Israel, es decidido el destino de la humanidad, y cuando el odio estalla entre nosotros, este “despierta” el odio en todo el mundo a través del sistema oculto de conexiones.

Si el enemigo no fuera tan cruel, continuaríamos peleando y teniendo disputas el uno con el otro.

De pronto un terrorista asesina a cientos de personas en París. El mundo ilustrado nos culpa como responsables del hecho, un ejemplo es Suecia, que marcha a la cabeza del campamento de odiadores, no tienen reticencia en apuntar un dedo acusador hacia la nación de Israel como responsable del terror en el mundo. Un líder de Daesh en contienda con muchos frentes de guerra se dirige específicamente a amenazar a los judíos y las organizaciones anti-Israel hacen un llamado desde todo escenario posible para boicotearnos.

Debemos entender que las cosas son decididas para bien o para mal en un estrato más interno. Los malos pensamientos y las actitudes negativas entre nosotros invitan un actitud hostil y acciones antisemitas hacia nosotros porque “ninguna calamidad viene al mundo excepto a cuenta de Israel” (Yebamot 63a) (6).

La conexión es nuestro ADN

En virtud de nuestro rol como la “cabeza del sistema”, debemos inyectar el poder de conexión, el poder de vitalidad, en el resto de los pueblos (7). Esta conexión es nuestra esencia como el pueblo elegido, incluso desde los días de nuestro padre Abraham que nos reunió en una sola nación a partir de un revoltijo de tribus extranjeras en la antigua Babilonia (8).

En cierto sentido, debemos admitir que Daesh son nuestros “amigos”- no a causa de la destrucción y crueldad que traen al mundo, sino por la necesaria revelación que ha sido impuesta sobre nosotros para cambiar la base de relaciones entre nosotros, y primero y antes que nada, los pensamientos que dispersamos por todo el mundo (9). Un cambio como este nos llevará del odio fraternal al amor de Israel.

Tan extraño como suena, depende de nosotros “agradecer” a Daesh, porque si no fuera por un enemigo tan cruel, continuaríamos peleando y teniendo disputas entre nosotros. Daesh nos da una oportunidad de llevar a cabo nuestra función como pueblo -conectarnos entre nosotros como una persona con un corazón y restaurar la fuerza de conexión positiva para el mundo. La belleza es que cuando nos conectemos entre nosotros, la amenaza de Daesh se disipará. Esta organización terrorista es “activada” por nosotros como los hilos de una marioneta; entonces cuando nos unimos ¡Daesh tiene miedo! (10).

El enemigo real es nosotros

La tarea más importante ante nosotros es unirnos en contra de nuestro enemigo real la separación, la polarización y división entre nosotros. Somos culpables de hacer posible que el terrorismo y todo el mal en el mundo se desaten. La forma de luchar contra el creciente odio es aplicar la sabiduría de la conexión, la sabiduría de la Cabalá, mediante la cual podemos elevar el calor de la unidad por encima de él.

La separación entre nosotros hace posible que la ideología de Daesh ocupe el centro del escenario mundial. Es una ideología que está basada en la falsa unidad del odio. En contraste con ello está la ideología de unidad del amor de otros, “Y amarás a tu amigo como a ti mismo” (Levítico 19:18); sólo a través de su poder podemos neutralizar a cada enemigo del poder malvado que lo alimenta y ganar el afecto del mundo (12).

¿Entonces qué sucederá en el 2016? ¡Depende de nuestros pensamientos!

Referencias:

1.“El Santo Bendito sea Él hizo a Israel el corazón del mundo entero. Y así es como Israel entre todas las naciones del mundo, como un corazón entre los órganos. Y justo como los órganos del cuerpo no pueden existir en el mundo incluso por un momento sin el corazón, así todas las naciones no pueden existir en el mundo sin Israel” (Zóhar para el pueblo, Parshat Pinjas, 152)

“Existe una fase intermedia entre la totalidad del mundo y el Creador, y es el alma israelí, la cual es muy exaltada en su raíz, y es realmente una parte de lo divino, y es el intermediario que conecta entre la totalidad del mundo y el Creador. Y a través de esto es extraída la abundancia y vitalidad y la existencia de todos los mundos; y entonces todo depende de Israel” (“Likkutei Halajot”, Birjat HaReiaj y Birjat Hodá”, Halajá 4).

“La paz de los mundos habita dentro de esta nación” (Bereshit Rabá, Parshá 66).

“Israel trae su luz al mundo, como está dicho (Isaías 60:3), ‘Y las naciones caminarán con tu luz”’ (Midrash Rabá, Shir HaShirim, Parshat 4, Paska 2).

  1. “No tienes ningún órgano que se encuentre en una persona que no tiene una persona correspondiente a este en el mundo. Porque justo como el cuerpo humano está dividido en órganos y todos ellos significan diferentes niveles, cada uno corrigiendo al otro, y todos ellos son un cuerpo, es lo mismo con el mundo, todos esos pueblos en el mundo son todos varios órganos y significan diferentes niveles. Y cuando todos sean corregidos, realmente serán un solo cuerpo” (Zóhar para el pueblo, Parshat Toldot, 3).
  2. “La palabra “Ysrs-El” (Israel) son las letras de “Li Rosh” (la cabeza (mente) es mía). Esto significa que él cree que tiene una mente de Kedushá (Santidad)” (Rav Yehudá Ashlag, Baal HaSulam, el artículo, “Shamati” 143).

“Israel son los primeros y principales receptores de toda la abundancia y, a partir de ellos es distribuida hacia el mundo entero. Y entonces Israel es llamado ‘Li Rosh’, es decir que son la fase de la cabeza, recibiendo primero la bendición, y después de eso viene al mundo” (“Be’er Mayin Jayim”, Parshat Trumá, Capítulo 25).

“…una rama que se extiende desde la interioridad es el pueblo de Israel, el cual ha sido elegido como un operador del propósito general y la corrección. Contiene la preparación requerida para crecer y desarrollarse hasta que mueve a las naciones del mundo, también, para lograr la meta común. La rama que se extiende desde la exterioridad es las naciones del mundo. No les han sido impartidas las cualidades que los hacen dignos de recibir el desarrollo del propósito uno a la vez. En su lugar, son adecuados para recibir la corrección de una vez y en pleno, de acuerdo a su Raíz Superior” (Rav Yehuda Ashlag- Baal HaSulam, “Una criada que es heredera de su Señora”).

  1. “…es por esto que el mundo fue creado lleno con tantas personas, cada uno con sus propios pensamientos y opiniones, y están todos presentes en un solo mundo. Es así de forma deliberada, de manera que todos y cada uno….es incorporado en todas las nociones y pensamientos extraños del mundo entero”. (Rav Yehudá Ashlag- Baal HaSulam, Shamati 33).

“Rabí Elazar Ben Rabí Shimon dijo, ‘A causa de que el mundo es juzgado de acuerdo a la mayoría, un individuo es juzgado por la mayoría de sus actos. Entonces si él lleva a cabo un buen acto, feliz es él por inclinar la balanza para sí mismo y el mundo hacia el lado del mérito; si él comete una transgresión, ¡ay de él porque ha inclinado la balanza para sí mismo y el mundo entero hacia el lado de la culpa!¨ (Kiddushin 40b).

“La esencia de la creación, elección, corrección y destrucción del mundo, todos esos dependen de Israel” (“Siaj Yitzhak”, Parte 2, Likkutim 1).

  1. “Cuántos problemas sobre problemas habrá para Israel, y todas las naciones y sus reyes testificarán juntos en contra de ellos, y muchos decretos malignos serán despertados. Y todos ellos vendrán en contra de ellos con un testimonio, trayendo problemas sobre problemas, y el último hará que olviden el primero” (Zóhar para el pueblo, Parshat Shemot, 96-98).

“Es un hecho que Israel es odiado por todas las naciones, ya sea por razones religiosas, raciales, capitalistas, comunistas o razones cosmopolitas, etc. Es así porque el odio precede todas las razones, sino que cada uno simplemente resuelve su odio de acuerdo a su propia psicología” (Rabí Yehudá Ashlag- Baal Hasulam, Los escritos de la última generación, parte uno, sección nueve).

6.“Si Israel acumulara buenas obras ante el Santo, Bendito sea, ningún pueblo en el mundo estaría en contra de ellos. Pero Israel causa que el resto de las naciones levanten sus cabezas en el mundo. Porque si Israel no fueran pecadores ante el Santo Bendito sea, el resto de las naciones se rendirían ante ellos” (Zóhar para el pueblo, Parshat Vayehi, 412-413).

“Cuando Israel peca, Dios lo prohíba, entonces el Otro Lado realmente tiene poder para superar el poder de Israel” (Likutei Halajot, Hiljot Tisha B’Av y ayunos, Halajá 4).

7.“Kedushá (lo Sagrado) se extiende desde Israel hacia el mundo entero” (Zóhar para el pueblo, Parshat Emor, 92).

“…la nación israelí iba a ser una ‘transición’. Esto significa que al grado en que Israel se purifican mediante observar la Torá, así transmiten su poder al resto de las naciones” (Rav Yehudá Ashlag- Baal HaSulam, “El amor del Creador y el amor de los seres creados”).

8.“A la edad de 40 Abraham se volvió consciente de su Creador…y comenzó a ponerse de pie y proclamó con voz alta a todas las personas, y les informó que existe un Dios para el mundo entero que debe ser servido. Y fue y llamó y reunió personas de ciudad en ciudad y de reino en reino…hasta que miles y miríadas se reunieron con él, y ellos fueron el pueblo de la Casa de Abraham. Y él plantó en sus corazones este gran principio, y escribió libros…y esto se incrementó entre los hijos de Jacob y aquellos que los acompañaron y fue construida una nación en el mundo la cual conocía al Creador” (Maimónides, “Mishná Torá”, Sefer HaMeda, Hiljot Avodá Zará, Capítulo 1).

“El secreto de la unidad del mundo habita en Israel” (Rabí Abraham Isaac HaCohen Kuk, “Orot HaKodesh 2” 415).

9.Si es imposible soplar un Shofar adecuado para la redención, los enemigos de Israel vendrán y harán sonar una trompeta por la redención en nuestros oídos. Pregonarán y harán ruido en nuestros oídos y no nos dejarán descansar. Amalek, Hitler, que sus nombres sean borrados y etc., despiertan la redención. Este flagelo internacional del ‘problema judío’ hay una especie de redención incluso en eso, sin embargo uno no debe bendecir este Shofar” (Rabí Abraham HaCohen Kuk, “Ma’amrei HaRaiá”, Volumen 11).

“Este sionismo por lo tanto ve a los judíos como un pueblo separado unidos contra su voluntad mediante un ‘enemigo común’. Pero no verá al judaísmo, el bloque único que aspira a existir en su unidad incluso sin ninguna obligación externa. Esta es la principal deficiencia, la cual es descubierta en todas sus maneras y actos”. (Ahad Ha’am, “El congreso y su Creador”)

“Somos un pueblo. El enemigo involuntariamente nos consolida como un pueblo, como siempre ha sido en la historia” (Binyamin Ze’ev Herzl, “La nación judía”).

“Todo el ruido global…principalmente sólo proviene de Israel. Ellos nos están llamando ahora para un papel grande y sagrado, cumplirlo voluntaria y conscientemente, construyéndonos a nosotros y a todo el arruinado mundo junto con nosotros” (Rabí Abraham Isaac HaCohen Kuk, “Igorot HaRaiá” 2, página 324).

10.Cualquier rey o líder, aun cuando lo vemos gobernar por un largo tiempo, y está en sus manos matar o dar vida, enriquecer y empobrecer, no es sin embargo un verdadero rey, porque él mismo no tiene dominio o voluntad porque (Maré Yehezekel Bamidbar Parshat Naso) ‘El corazón de los reyes y príncipes está en las manos del Creador’” (“Yismaj Moshe”, Parshat Nitzavim).

“Cuando existe amor, unidad y amistad entre cada uno en Israel, no hay lugar para ninguna calamidad para que caiga sobre ellos” (Meor VeShemesh, Parshat Nitzavim).

11.“La sabiduría de la verdad nos enseña acerca de la unidad mundial, el lado de igualdad que va a encontrarse en toda la existencia hasta lo más alto, la imagen de la forma que es creada y cómo ir por el camino de esta luz  sin un obstáculo”. (Rabí Abraham Isaac HaCohen Kuk, “Orot HaKodesh 2”, 393).

12.“La reducción de las malas cualidades en Israel, las cuales proporcionan la vitalidad de los idólatras, gradualmente reduce los idólatras. Y todo depende de Israel”. (“Arvei Nahal”, Parshat Lej Leja).

“Cuando Israel son como una persona con un corazón, son como un muro contra las fuerzas del mal”. (Shem MiShmuel, Parshat VaYikahel).

“Los hijos de Israel fueron hechos como una garantía para corregir el mundo entero con el poder de la Torá porque todo depende de los hijos de Israel. Justo como ellos se corrigen, toda la creación es atraída detrás de ellos”. (“Sfat Emet”, Sefer Shemot, Parshat Itró).

“Construir el mundo, el cual en el presente está colapsando a los pies de terribles tormentas de espadas llenas de sangre, y está enteramente unido con construir el mundo, el cual está tambaleándose y esperando por el poder pleno de unidad y elevación. Y todo esto es encontrado en el alma de la congregación de Israel”. (Rav Abraham Isaac HaCohen Kuk, “Orot”, 70, 16).

“Y todas las naciones admitirán y reconocerán el mérito de Israel sobre ellas, hasta la realización de las palabras, ‘Y el pueblo los tomará, y los llevará a su lugar: y la casa de Israel los poseerá en la tierra el Señor’ (Isaías 14:2) y además “Así dice el Señor Dios, He aquí, levantaré mi mano hacia las naciones, y estableceré mi criterio a los pueblos: y ellos traerán a tus hijos en sus brazos, y tus hijas serán llevadas sobre sus hombros”. (Isaías 49:22)”. (Rav Yehudá Ashlag, Baal HaSulam, Introducción al Libro del Zóhar, 69).
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Del artículo de Ynet, 30/dic/15

Haaretz: “La verdadera razón por la que Alepo importa”   

En mi columna regular en el diario Haaretz publiqué mi nuevo artículo: “La verdadera razón por la que Alepo importa”      

   

El dinero no salvará a los niños de Alepo, pero el verdadero amor sí. Aun así, no tendrán ninguno de los dos hasta que lo alimentemos entre nosotros.

En los últimos meses, la horrenda crisis humanitaria en Alepo ha sobrepasado las peores atrocidades que hemos visto generarse en Siria desde el comienzo de la guerra civil ahí en el 2011. Es verdad que “la caída de Alepo es el fracaso de Obama”, como Leon Wieseltier escribió en The Washington Post. Es también verdad, como incluso la directora de Meretz, Zehava Gal-On, admitió en su página de Facebook que; “Debemos dar crédito al primer ministro Benjamin Netanyahu por su insistencia en no involucrarnos en esta guerra”. Sin embargo, existe una inseparable conexión entre Israel y la tragedia en Alepo.

Hoy en Israel, miles de personas se apresuran a asistir a los civiles varados en Alepo. En sólo dos días, los israelíes han donado más de $100,000 para ayudar a los niños sirios cuyas vidas han sido devastadas mientras son usados como peones en el forcejeo entre Assad y los rebeldes, Rusia y los Estados Unidos. Incapaces de huir, han sido blancos fáciles esperando convertirse en otra imagen horrorosa en las páginas de los diarios y las redes sociales.

Yoav Yeivin, uno de los líderes organizadores de la campaña de donaciones, declaró a The Times of israel; “Como un niño israelí crecí preguntandome dónde estaba el mundo cuando más lo necesitábamos [durante el holocausto]. Como judío, siempre supe que se esperaba que estuviera ahí, para ayudar y dar una mano. No hay nación que sepa mejor que nosotros cuán letal puede ser la apatía”. Simpatizo con la compasión de Yeivin y entiendo cómo la memoria del holocausto nos hace más sensibles al sufrimiento de otras personas.

Aun así, ninguna cantidad de dinero puede cambiar lo que está sucediendo en Siria. Incluso peor, ninguna cantidad de compasión puede aliviar el sufrimiento o impedir que empeore hasta que su causa- el mal en la naturaleza humana- sea desarraigada. Esta tarea -transformar la naturaleza humana de maldad a benevolencia- es la única tarea del pueblo judío. Si algo positivo debe haber surgido del terror de los campos de exterminio, es el compromiso de nuestra nación para transformar la naturaleza humana. Mientras sigamos evadiéndonos, estamos de forma inconsciente causando sufrimiento en el mundo. Es por esto que el mundo nos odia.

La principal luminaria de la Cabalá del siglo XX, Rav Yehuda Leib HaLevi Ashlag, conocido como Baal HaSulam (Dueño de la Escalera), por su comentario Sulam (escalera) de El Libro del Zóhar, entendió esta responsabilidad bien e intentó despertar a los judíos para que cumplieran su tarea. En Los escritos de La última generación y La nación, afirmó; “Ya he transmitido los rudimentos de mi percepción en 1933. También le he hablado a los líderes de la generación. Lamentablemente, no hizo ninguna impresión. Ahora, sin embargo, después de las bombas atómicas y de hidrógeno, pienso que el mundo me creerá”. David Ben Gurión, el primer ministro de Israel, expresó su aprecio hacia el compromiso de Baal HaSulam hacia la meta de transformar la sociedad y la naturaleza humana en una carta a su hijo, que además fue mi maestro, Rav Baruj Shalom Ashlag, quien continuó con el trabajo de su padre. Ben Gurión escribió; “Yo quería hablar con él de Cabalá, y él conmigo de socialismo” (Diarios, agosto 11, 1958). En otra ocasión, Ben Gurión escribió (6 de enero de 1960); “Veo con tremenda importancia la finalización de los trabajos del Rav Ashlag (Baal HaSulam)”.

Baal HaSulam no se conformó con sus reuniones sólo con el primer ministro. Se reunió con muchos líderes y activistas sociales en el estado judío. Entre ellos estuvieron Zalman Shazar, Moshe Sharet, Jaim Arlozorov, Moshe Aram, Meir Yaari, Yaakov Hazan, Dov Sadan y el aclamado poeta, Jaim Najman Bialik. Su intención era convencer a esos líderes de opinión para construir el estado de Israel como una sociedad que respalda la unidad y promueve la transformación de la naturaleza humana. Si hubiera tenido éxito, el pueblo judío se hubiera convertido en la luz para las naciones que estamos destinados a ser y la masacre de Alepo, así como todas las otras atrocidades que nuestro mundo ha visto desde el final de la segunda guerra mundial, no hubieran sucedido.

Si le hubiéramos mostrado la luz de unidad al mundo, las personas hubieran sabido cómo trascender sus egos y unirse. En la ausencia de esta habilidad, ellos han inventado el neoliberalismo.

¿Por qué específicamente nosotros?

Existen dos razones por las que Israel y el pueblo judío son los mensajeros involuntarios de la necesidad de modificar la naturaleza humana. La primera, y más obvia, es lo que Yoav Yeinin y Baal HaSulam mencionaron antes -el holocausto. En Los escritos de La última generación y La nación, Baal HaSulam escribe; “Porque sufrimos por la tiranía más que todas las otras naciones, estamos mejor preparados para buscar consejo para erradicar la tiranía de la Tierra”.

Sin embargo, existe una razón más profunda, acerca de la cual he elaborado muchas veces antes.

Hacia donde observes en la naturaleza, existe una armonía perfecta. Toda la realidad funciona en base a la interacción equilibrada entre dos fuerzas, positiva y negativa. Esas fuerzas crean distintos átomos cuyas partículas están sin embargo conectadas, distintas moléculas cuyos átomos están sin embargo conectados, distintas células cuyas moléculas están sin embargo conectadas, y distintos organismos cuyas células están sin embargo, conectadas. El equilibrio armonioso entre conexión y distinción permite que la vida evolucione hacia una unidad más grande y al mismo tiempo hacia una distinción más grande, y le permite a las personas volverse más únicas mientras más conectadas están.

En su artículo, “La paz”, Baal HaSulam define el proceso evolutivo recién descrito como la “Ley de desarrollo”, la cual describe la interacción entre las dos fuerzas recién mencionadas. Notablemente, esta ley además determina que la humanidad, también, consistirá de distintos individuos que sin embargo están conectados.

Pero aún no estamos ahí. En su lugar, estamos tratando lo más que podemos el justificar las palabras de la Torá: “La inclinación del corazón del hombre es malvada desde su juventud” (Génesis 8:21) y, “Toda inclinación de los pensamientos del corazón [del hombre] eran sólo maldad” (Génesis 6:5). En otras palabras, nuestros cuerpos existen a través del mismo equilibrio entre las fuerzas positiva y negativa, pero nuestra psiquis parece operar casi solamente en base a la fuerza negativa. La revelación de las atrocidades en Siria deben advertirnos que hemos extendido el sistema hasta el borde del colapso. Si no añadimos la fuerza positiva por nuestra propia voluntad, la Ley de desarrollo pronto lo hará por nosotros.

En realidad, el sistema ya está extendido tanto que está comenzando a romperse. Los resultados de la elección de los Estados Unidos, el Brexit y el referéndum en Italia, todo apunta al hecho de que ya no podemos tolerar la fachada de la corrección política y el liberalismo.

Ellos necesitan una conexión real

Aquí es donde entran los judíos. Tal vez no nos guste pero, el mundo piensa que sus problemas son nuestra culpa. Es por esto que desde sus comienzos en el 2006, el consejo de derechos humanos de la ONU realizó más resoluciones condenando a Israel que al resto del mundo combinadas. Incluso el secretario general por retirarse Ban Ki-moon admitió en su discurso de despedida que existe un “desproporcionado volumen de resoluciones, reportes y conferencias criticando a Israel”.

Estamos en una posición única para tener éxito, o fracasar

Por una parte, es muy incómodo ser culpado por todo lo que está mal en el mundo. Por otra parte, esto nos pone en una posición única para ayudar al mundo a sanarse del odio que lo está arruinando. Dado que ya estamos bajo escrutinio constante, si prevalecemos por encima de nuestra división y odio que nos tenemos el uno al otro, el mundo se dará cuenta instantáneamente. Más aún, si no estuviéramos divididos, no tendríamos nada que superar y, por lo tanto, no seríamos capaces de servir como un ejemplo de cómo prevalecer sobre las divisiones.

Desde tiempos antiguos, nuestros ancestros han conocido que la Ley de desarrollo conduce hacia la conexión definitiva. Para este propósito, desarrollaron métodos para sobreponerse al odio y crear un cuerpo unificado. Abraham hizo eso a través de la cualidad de misericordia, la cual él y su esposa Sara enseñaron, como nos dice el Midrash (Bereshit Rabá). Moisés sabía esto también y nos sacó de Egipto donde nos unimos “como un hombre con un corazón” y de esa manera nos convertimos en una nación. El rey Salomón escribió acerca de ello cuando dijo; “El odio agita las disputas y el amor cubre todos los crímenes” (Proverbios 10:12) y Rabí Akiva dijo que si amas a tu prójimo como a ti mismo, esta es toda la Torá.

A través de siglos de exilio, nuestros sabios y líderes han escrito acerca del poder de nuestra nación para sanar al mundo a través de la unidad. En Revolución del espíritu, David Ben Gurión escribió, VeAhavta Lere’aja kamoja (Ama a tu prójimo como a ti mismo) es el mayor mandamiento del judaísmo. Con esas tres palabras, la ley humana, eterna del judaísmo se ha formado y toda la literatura acerca de ética y moral en el mundo no podría decir más. El estado de Israel merecerá su nombre sólo si sus políticas social, económica y exterior están basadas en esas tres eternas palabras”.

En su ensayo, “Un discurso por la finalización de El Zóhar” Baal HaSulam escribe que se nos ha entregado la tierra de Israel, “pero no hemos recibido la tierra bajo nuestra propia autoridad”. La única manera en que el mundo reconocerá el valor del estado de Israel y del pueblo judío es si abrazamos la unidad por encima de las diferencias.

Si elegimos hacerlo, el mundo verá que existe un camino para triunfar sobre el odio. Esta será verdaderamente nuestra contribución para las personas sufriendo en Alepo, Yemen, Sudán y los deprimidos y oprimidos en todo el mundo. Como El Libro del Zóhar nos dice (Aharei Mot): “Y ustedes, los amigos que están aquí, como estaban en agrado y amor antes, de aquí en adelante tampoco se apartarán, y mediante su mérito habrá paz en el mundo”.

Y hablando de paz, esta mañana me deleité al ver que Donald Trump fácilmente superó los 270 votos necesarios en el colegio electoral y ha sido oficialmente declarado como el próximo presidente de los Estados Unidos. Le deseo el mejor de los éxitos en llevar a cabo todos sus planes. Hablando desde la perspectiva de la sabiduría de la Cabalá, con sus miles de años de antigüedad y su récord de predicciones a prueba de errores a través de toda la historia judía, recomiendo altamente que el presidente electo ayude al pueblo de Israel a unirse. Al hacerlo, provocará una transformación positiva monumental en todo el mundo. Ayudar a Israel a unirse es el más grande obsequio que los Estados Unidos pueden darle al pueblo de Israel.
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De Haaretz: “La verdadera razón por la que Alepo importa”, 20/dic/16

Ynet: “Europa estimulada por Trump”

De mi columna en Ynet: “Europa estimulada por Trump”

Francia es la bomba de tiempo de Europa: la crisis económica, la ola de inmigrantes y el terror islámico amenazan con desintegrar Europa desde adentro. Brexit y la elección de Trump le han dado poder a los partidos de derecha que amenazan la integridad de la Unión Europea. Rav Laitman examina el sistema global de la naturaleza y ofrece un plan para hacer frente a la agitación que el mundo se enfrenta.

¿Cuál de los líderes que buscan la presidencia en Francia es más peligroso para Europa y para el mundo? ¿Fillon o Le Pen? Una mirada cercana a las opiniones de ambos candidatos revela que sus puntos de vista no son tan diferentes, Marie Le Pen, líder del partido de extrema derecha, espera hacer lo que Trump hizo en EUA. Frente a él está Francois Fillon, ex primer ministro de Francia bajo cuya pacífica fachada se esconde un revolucionario radical.

Se espera que los dos líderes se enfrenten en las elecciones presidenciales de 2017 en Francia, pero su inclinación común ya es obvia, ambos favorecen la restricción de inmigrantes al mínimo y guerra total contra el islam radical. La principal lucha de ambos se centrará en política económica. Fillon promete adoptar políticas de derecha, incluyendo reformas que fomenten el libre mercado, recortes de mano de obra en el servicio público y en gastos de gobierno, mientras que Le Pen se opone a la globalización y apoya la intervención del Estado en la economía. Algo es cierto, ambos harán todo lo posible para comprar los corazones de los votantes de la clase media que temen perder sus empleos.

Lo que ocurra en la República Francesa el próximo año, simbolizará lo que le depara el futuro a los demás países del continente en ruinas. La crisis económica, las olas de inmigrantes y la pérdida de la seguridad personal amenazan con desmantelar el interior francés. Brexit de sus vecinos de la isla Británica y la elección de Trump en EUA, aumentaron el nacionalismo y dieron aliento la derecha radical para levantarse y luchar por su hogar.

Reglas de EUA en el juego

Por una buena razón el presidente estadounidense Barak Hussein Obama hizo su última ronda de visitas a los jefes de Estado europeos, la semana pasada. Fue otro paso para preservar el estatus de la élite que representa, bajo la bandera de la economía global y la política mundial. De hecho, es un charlatán diplomático, cuyo único propósito es obligar a los países a seguir el paso de los intereses financieros de EUA. Con o sin ellos, la economía mundial está estancada y ya es obvio que si no se hace un cambio importante pronto, el siguiente paso es el caos global. EUA está interesada en preservar su dominio y no toda la élite europea está de acuerdo en jugar según las reglas que EUA dicta. Estos líderes en ascenso en Francia, que están más asociado con Europa y que se sienten menos cosmopolitas, se oponen al movimiento familiar y se inspiran en el ascenso meteórico de Trump.

Ya he escrito mucho que la UE eventualmente se desintegrará y que Brexit será el primer paso en este proceso. También predije que Trump sería elegido y traería un nuevo espíritu, pero al final, después de que el 10% de arriba, explota a la clase media en Europa y EUA, se creará un enorme vacío social. Incluso ahora, cuarta parte de la juventud europea, llamada generación perdida de Europa, está desempleada …

Conflicto de clases

La naturaleza egoísta del hombre se está desarrollando rápidamente y no dejará un centavo en otro bolsillo. Baal HaSulam escribió extensamente sobre cómo los ricos en Rusia comunista no dejarán ni un centavo para el proletariado, “ni siquiera para asegurar su pan de cada día y cubrir su desnudez” (La última generación). En EUA esta tendencia está tomando forma y cerca del 60% de la población está por debajo del estándar de vida promedio para la clase baja. Uno de cada ocho estadounidenses vive de cupones de alimentos de $1.60 por día. Lo mismo ocurre en Europa, a pesar de que EUA trasladó muchas fábricas a Europa y China, donde se construyeron nuevas plantas.

Pero ahora que estamos en depresión económica, casi nadie vende ni compra y la derecha está en aumento: Trump en EUA, Le Pen en Francia y en Alemania, Hungría, Grecia, Polonia y España, las voces llaman a restaurar el nacionalismo. Todos quieren manejar la economía global para que sirva a los intereses de su país localmente y no a las élites internacionales.

Esto dividió a la humanidad en dos campos claros: la élite internacional que domina industria, bancos y mercados de valores, que se alimentan del beneficio del trabajo duro de la clase media; y el pueblo, un inmenso grupo cuyo nivel de vida disminuye porque les fueron robados sus recursos y se vuelven más nacionalistas.

Es imposible regresar a la prosperidad de hace 30 años, al mundo global mutuamente dependiente con fronteras cerradas ni repetir la próspera industria de Asia en EUA y Europa. La industria ha cambiado enormemente y ya no es rentable. Un trabajador asiático puede vivir con un dólar al día, lo cual no es suficiente para un trabajador occidental promedio. Y así, cuando aparecen nubes oscuras en el horizonte, ¿qué pierde el ciudadano europeo o de EUA? De repente, unirse a un partido nazi para protestar contra las olas de inmigración o expresar una opinión nacionalista e incluso racista en público o contra una cultura extranjera, es visto como un acto normativo. ¿Hasta dónde pueden llegar estos movimientos? ¿qué tan extrema puede ser la situación? Lamentablemente, en estos casos, la crisis económica y los conflictos sociales suelen conducir a una terrible guerra mundial, como la historia nos lo ha demostrado dos veces y entonces … seguramente todos perdemos.

Un nuevo sentido para la humanidad

Debemos darnos cuenta de que nuestra civilización se está hundiendo ante nuestros ojos, es inevitable. El mundo está en la crisis más profunda. La era del capitalismo burdo, basada en nuestra naturaleza egoísta y abusiva, que empezó a crecer en los días de la antigua Babilonia hace unos 3,500 años, terminó. Fue entonces cuando se sentaron las bases para el comercio, el uso del dinero y la tributación y se expandieron por el mundo. Pero hoy el dinero está perdiendo su valor a los ojos de aquellos que buscan el sentido de la vida. Si agregas globalización, tecnología avanzada e impresoras tridimensionales que ocupan el mundo a la ecuación, descubrirás que hay muy poca necesidad de mano de obra para producir lo que necesitamos.

Lo que falta hoy, es la sensación de felicidad y seguridad económica y no unos pocos dólares más en la cuenta bancaria, por lo que todos los intentos de hacer cambios artificiales en la economía global, no ayudarán. La pregunta en la que los líderes mundiales debe comprometerse y que exige una solución inmediata es, qué hacer con millones de desempleados ociosos que día a día se unen a grupos neonazis o a regímenes dictatoriales.

Como hemos visto en el pasado, específicamente los aparentemente ‘puros’, corazones sangrantes, los que previamente se declararon liberales, podrían perder su lado humano y convertirse en los más crueles. Baal HaSulam dijo en 1942 en Los escritos de la última generación que el mundo erróneamente atribuye el nazismo sólo a Alemania, pero en realidad proviene de la democracia … los demócratas también deben rechazar religión, justicia y paz y aquí todas las naciones son iguales. Cuando terminaron las elecciones democráticas en EUA, todos vimos cómo millones de ‘demócratas liberales’ salieron a la calle pisoteando su ideología y oponiéndose al candidato elegido legalmente, dispuestos a romper escaparates, porque no estaban contentos con el resultado de las elecciones. Por otro lado, los partidarios de la extrema derecha están aumentando, extendiendo el odio y el miedo y la nación está más dividida que nunca y teme por su futuro.

Estamos ante una nueva era, una generación que avanza hacia cambios a gran escala, de importancia crucial para su futuro y el futuro de sus hijos. Si no nos apresuramos, nos enfrentaremos a grandes disturbios, especialmente el Estado de Israel, que depende grandemente de Europa y de EUA. Cualquier ligero cambio allí, conducirá de inmediato a la destrucción real en Israel.

Una nueva industria humana

La solución a la crisis que nos acosa, es un plan de recuperación universal. En otras palabras, un programa nacional, social y educativo para unir a la dividida humanidad, que incluya una solución permanente al desempleo, la erosión de la clase media y la desaparición de la clase obrera, un profundo plan empírico múltiple que Incluso intente promulgar leyes y ofrecer principios de conexión como base para sanar a la sociedad humana.

La ley de conexión es realmente un plan del gobierno que encuentre la forma de tener impacto en la sociedad y de crear el ambiente ‘necesario’ para estadounidenses y europeos. Su objetivo es dar herramientas a la gente y establecer un ambiente de apoyo que les ayude a aprender a conectarse entre sí y a ser considerados con los demás. Es un proceso educativo que tendrá impacto en toda la sociedad y por el cual nos conoceremos a nosotros mismos y al medio en el que vivimos y podremos compartir nuestro conocimiento y establecer una conciencia común y el sentimiento de pertenencia al sistema.

Imagínense sentarse en una mesa redonda todos los días y todo el día, aprendiendo sobre el mundo global y la naturaleza humana, hablando sobre cómo estrechar nuestra comunicación interna, conectarse entre sí y dejar que la calidez se propague en nuestras relaciones. El espíritu de unidad será el nuevo producto y la participación en el enorme proyecto educativo que nos preparará, será en realidad el nuevo empleo del hombre. La fuerza positiva de conexión que se producirá entre nosotros, se convertirá en la nueva industria humana y nos proporcionará una existencia, emocional y mental de alegría, felicidad, paz y tranquilidad. En esa sociedad, la gente no se preocupará por comida, ropa, salud, educación, vivienda, transporte, entretenimiento ni ningún servicio social. Todo será proporcionado por el diez por ciento de las mejores personas en cada área, que se turnarán.

Un sistema de clases, rico en contenido, funcionará como parte del programa de educación diaria, con talleres y experiencia práctica como deporte, música, arte, etc., llenarán el tiempo tanto de niños como de adultos y darán herramientas para crear la conexión correcta y para comportarse en una sociedad corregida. El mayor mal entre la gente surge de la ignorancia y del desconocimiento. Rambam escribió en Más Nevojim parte 3, artículo 11; ‘Si la gente supiera la forma humana, se abstendría de infligir daño a sí misma y a otros’ Este proyecto es similar en su alcance al del estudio académico e incluirá conferencias, cursos en línea, talleres experimentales y círculos de discusión, eso aumentará la conciencia de la gente sobre el mundo global en el que vivimos. El estudio incluirá pruebas, cuestionarios y tareas, que permitirán evaluar el progreso en la mejoría de las relación con la sociedad. También, se usarán los medios de comunicación, que divulgarán contenidos que promuevan valores de unidad y se crearán entornos televisivos y digitales que apoyen el proceso.

El proceso: Unidad

Esta iniciativa educativa se basa en las leyes de la naturaleza global que la sabiduría de la Cabalá enseña. La unidad es la estructura subyacente en la naturaleza. La naturaleza aspira a equilibrio, igualdad e integridad y como la gente es parte de la naturaleza, nosotros también tenemos el deber de actuar en igualdad y ser mutuamente considerados. La única diferencia es que nosotros tenemos que hacerlo con consciencia, a través de un proceso educativo. Si establecemos conexiones mutuas, compatibles con la vida en el mundo global que descubrimos hoy, indudablemente estimularemos la fuerza positiva de conexión que existe entre nosotros y así alcanzaremos el entendimiento y el sentimiento que nos ayudará a tomar decisiones correctas y a tener éxito en todo lo que hacemos. Según Baal HaSulam en su artículo La libertad, ‘La unidad social puede ser la fuente de toda nuestra felicidad y éxito’.

El subproducto de esta iniciativa puede ayudar a los líderes mundiales a encontrar una solución para el creciente problema del desempleo y pueden usarlo para crear muchos empleos en el establecimiento de una infraestructura amplia y uniforme que incluya todos los sectores y que opere en una variedad de marcos sociales, incluyendo guarderías, escuelas, universidades, lugares de trabajo, agencias de empleo, medios de comunicación, hospitales y residencias de ancianos. La gente que participe en este programa social-educativo será recompensada con incentivos y beneficios del estado -una medida que pagará económicamente a cualquier líder y ayudará a mantener el orden social.

Otra ventaja para los líderes es que se dejarán de producir productos inútiles sólo para mantener vivo el consumo. Las buenas relaciones crearán un ambiente social positivo que reducirá la tasa de delincuencia y violencia y, por lo tanto, disminuirá la necesidad de organizaciones como policía, tribunales y prisiones. El estado ahorrará millones. Al promover la ideología de la unidad, ‘todas las guerras desaparecerán del mundo ya que todos se preocuparán, no sólo por su bienestar, sino por el bienestar de los demás’, como escribe Baal HaSulam en La última generación, el estado se convertirá en una gran comunidad familiar, los problemas nacionales e individuales se solucionarán gradualmente y la fuerza de conexión sanará a los estados lesionados y los unirá de nuevo. Entonces, ¿quién de los líderes mundiales es el más peligroso para nuestro mundo? El último en implementar este método en su país …
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Ynet: “Europa estimulada por Trump”  1/dic/16

Ynet: “¿Existe un futuro para el capitalismo?”

De mi columna en Ynet: “¿Existe un futuro para el capitalismo?”

En Europa y los Estados Unidos los movimientos de derecha están volviéndose más fuertes, en Asia el islam fundamentalista está creciendo, el nazismo está permeando Rusia.

Aparte de eso, millones de personas están sin trabajo, esta tendencia continúa para volverse más fuerte, y el mundo se dirige hacia una guerra. ¿Qué tanto va a deteriorarse el mundo? El Rav Laitman responde en el espíritu de la sabiduría de la Cabalá.

Una última convulsión antes de la muerte del capitalismo de hoy en día, está floreciendo y prosperando, pero debajo de la superficie, está muriendo. El anuncio ya está en el muro: el poder de compra y la capacidad de venta están disminuyendo, la movilidad social está congelada, la tecnología es liderada por la robótica, la nanotecnología y las impresoras tridimensionales controlan el mercado laboral, y el signo más distintivo de todos es el desempleo cada vez mayor. La organización internacional del trabajo en la ONU estima que el desempleo mundial crecerá hasta al menos otros once millones de personas en los próximos tres años- y esto es sin considerar los datos del desempleo oculto y el desempleo en los jóvenes en todo el mundo, el cual está rompiendo nuevos récords y distorsiona el método de medición.

Está claro que una carencia de trabajos acompañado por bajos salarios incrementará la desigualdad, la cual es probable que fuerce a los jóvenes a posponer el establecer una familia, comprar una casa, y criar hijos e impulsará la migración hacia las naciones desarrolladas. La caída económica causará necesariamente la expansión de la epidemia de depresión y un incremento en el uso de drogas y podría llevar a cientos de miles a salir a las calles en demanda de justicia social- una tendencia global que está creciendo ante nosotros.

En un mundo que continúa cambiando y está en una incertidumbre económica, la pregunta puede ser hecha: ¿Es posible prevenir el éxodo masivo hacia las enormes protestas violentas? ¿Quién proporcionará trabajo para los millones de desempleados? ¿Y hacia dónde se está deteriorando la economía del mundo?

El canto de cisne del capitalismo

La presunción fundamental de la economía es que las personas aspiran al máximo beneficio con la mínima inversión (la presunción de expectativas racionales) con motivos egoístas. Aun así las personas que se ganan la vida el uno del otro no pueden existir separados de otros individuos en la sociedad. A través de la historia, el desarrollo humano refleja el desarrollo de las conexiones y la interdependencia entre las personas. Es decir, la economía es sólo una copia del sistema de conexiones y relaciones entre nosotros.

De acuerdo a la sabiduría de la Cabalá, esas relaciones entre las personas son una expresión más profunda de la naturaleza egoísta de la humanidad- el deseo de recibir máximo placer y disfrute incluso si son a expensas de otros. La naturaleza egoísta comenzó a crecer incluso en los días del antiguo reino de Babilonia hace alrededor de 3500 años. Entonces las bases para los métodos del comercio y el uso de dinero e impuestos fueron establecidas por primera vez,  la agricultura moderna comenzó a tomar forma y, junto con ello, los métodos de gobierno y control y los procesos clásicos de orden y manejo fueron descubiertos por primera vez.

La civilización, la cual había sido conducida como una sola familia, fue derrocada en un instante. El ego, el cual impulsó a los babilonios a desarrollarse, los transformó y los volvió más centrados en sí mismos y los separó. Los cambios sociales provocaron el nacimiento de la disparidad de clases entre la población y comenzó el fenómeno de la explotación de otros.

Eso creó periodos de esclavitud y feudalismo uno tras otro, basados en la agricultura, y eso dividió a la sociedad en dos clases en la Edad Media, los nobles prominentes y lo siervos. La naturaleza egoísta intensificó la búsqueda de retorcidas maneras de obtener más ganancias, y las personas comenzaron a desarrollar nuevas medidas que trajeron cambios de largo alcance, conocidos como la Revolución Industrial.

En vísperas de la revolución, al final del siglo XVIII en Inglaterra, fue inventada la máquina de vapor. Para la industria, este fue un trampolín hacia el mundo moderno. La mecanización e industrialización continuó desarrollándose a un ritmo vertiginoso y causó que las masas abandonaran sus villas rurales y se mudaran a las grandes ciudades en Inglaterra, Francia, y más tarde, los Estados Unidos- ciudades que se desarrollaron alrededor de la industria moderna.

El error de Marx

La revolución industrial gradualmente cambió la naturaleza de la sociedad. Esto provocó el desarrollo de dos nuevas clases urbanas: los burgueses- los financieros, que eran los líderes de las empresas, los bancos, y el comercio, y la clase trabajadora (el proletariado)- simples campesinos que llegaron a la ciudad sin ninguna educación, trabajaban duro para los ricos y sufrían de condiciones de trabajo alienantes y explotadoras.

Karl Marx, el padre de la doctrina del socialismo, quien se vio expuesto de primera mano a este fenómeno, lo describió de esta manera: “Toda la historia de la sociedad existente hasta ahora es la historia de la lucha de clases.

“Hombre libre y esclavo, patricio y plebeyo, señor y siervo, capitán y marinero, en una palabra, opresor y oprimido, están en constante oposición entre sí, llevados por una pelea ininterrumpida, a veces oculta, a veces abierta, una pelea que cada vez termina, ya sea en una reconstitución revolucionaria de la sociedad en general, o en la ruina común de las clases en contienda” (El manifiesto comunista).

El proceso de desarrollo del egoísmo no se detuvo, y a mediados del siglo XIX llegó a la cima de su prosperidad y estaba vistiendo el nuevo nombre socioeconómico de capitalismo. Los capitalistas demandaban su propia propiedad privada y comercio de libre mercado. Ellos colocaron al individuo al centro y formaron una posición liberal para justificar su estatus más alto. Su afirmación de que cuando el ingreso se incrementara y sus impuestos fueran reducidos, la riqueza gotearía hacia abajo y le proporcionaría beneficios a los estratos menos establecidos, se ha convertido en una ficción. Marx creía que cuando la generación de masas trabajadora entendiera que su situación era muy mala, se unirían, harían una revolución violenta en contra del régimen burgués y traerían una nueva sociedad igualitaria. Pero estaba equivocado acerca de este punto de quiebre…

Hace cien años, Baal HaSulam escribió que: “Sin embargo, este último punto, donde nos promete que tras la ruina del actual gobierno burgués, inmediatamente será instalado un gobierno proletario, aquí está el defecto en su método: La nueva realidad ante nosotros lo niega. Él pensó que el gobierno del proletariado sería el paso siguiente después del gobierno burgués, y por lo tanto determinó que mediante negar al gobierno burgués, un gobierno del proletariado sería establecido instantáneamente. Pero, la realidad prueba que el paso que sigue a la ruina del gobierno presente es el de los nazis y fascistas. Evidentemente, aún estamos en las etapas intermedias del desarrollo humano. La humanidad aún no ha llegado al nivel más elevado de la escalera de evolución.

¿Quién puede asumir cuántos ríos de sangre aún están por ser derramados antes de que la humanidad llegue al nivel deseado?” (Baal HaSulam, el diario, La Nación).

La fuerza negativa de la naturaleza egoísta está operando como de costumbre, y si no la contenemos, nos llevará hacia la unión dentro de movimientos neonazis y fascistas, una tendencia que está teniendo lugar en estos días en Europa y los Estados Unidos. Si bien la economía nos ayuda a vivir, no es la vida en sí. Debemos ver cómo construimos una nueva sociedad de acuerdo al proceso de desarrollo a través del cual la humanidad se está moviendo, y así como cambia la sociedad- la economía cambia.

Mientras los economistas y los que hacen las políticas piensan en cómo dar marcha atrás al ciclo y regresar al capitalismo a su era dorada, aprendemos de la sabiduría de la Cabalá que esto es algo que es imposible. El capitalismo hizo sus propias leyes, y las leyes de la naturaleza están haciéndonos avanzar hacia un nuevo modelo socioeconómico, y es bueno que así sea.

Una nueva industria humana

Hay un interés cada vez mayor en el modelo del ingreso universal, a través del cual un país paga a cada ciudadano una asignación para su subsistencia básica sin ninguna conexión con su estatus laboral; la separación del pago y la labor, no es accidental. Refleja los titubeantes intentos por prepararnos para una era en la cual no habrá trabajo, sino que la provisión será en abundancia gracias a la robótica avanzada. Pero el fracaso de un referéndum nacional para asegurar un ingreso en Suiza a principios del año y la oposición del nuevo modelo a través de todo el mundo refleja una falta de madurez o incluso una negación del hecho de que todo el mercado laboral está ante cambios dramáticos que probablemente pueden socavar todo el orden socio-político-económico, y nos concierne prepararnos por adelantado para evitar conmociones y mucho sufrimiento humano.

¿Cómo hacemos esto? Justo como hoy, somos todos el producto de un sistema educativo formal e informal, que a través de conferencias y la memorización de principios nos prepara para la vida en un sistema capitalista, tanto que este acaba por parecernos natural. Así tenemos simplemente que ajustar las relaciones entre nosotros, las cuales son la base de todo sistema económico, para la nueva realidad y retos del siglo XXI. Tal ajuste puede ser llevado a cabo sólo mediante los medios de educación masivos. El sistema escolar público fue establecido con el surgimiento de la revolución industrial en el siglo XIX con el fin de capacitar trabajadores para el trabajo en las líneas de producción de las fábricas. Entonces depende precisamente de nosotros generar una revolución educativa sin precedentes en el siglo XXI, hacia la formación de la nueva sociedad.

Imaginen que cada mañana saldremos hacia el lugar de trabajo donde trabajábamos en el pasado o hacia un centro comunitario cercano a nuestras casas, y a través de todo el día nos sentamos en una mesa redonda aprendiendo acerca del mundo global y la naturaleza humana y discutimos cómo reforzar las relaciones positivas entre nosotros. El poder positivo de conexión que es creado y estabilizado entre nosotros equilibrará la fuerza negativa del egoísmo y le proporcionará vida a cada persona, emocional y psicológicamente, en la forma de felicidad, alegría, serenidad y paz. “La unidad social…puede ser la fuente de toda alegría y éxito” es lo que escribió Baal HaSulam en el artículo, “La libertad”.

Con la ayuda de promover una ideología que haga un llamado a la unidad, ponemos un fin al problema del incremento del desempleo: serán creados muchos puestos de trabajo, como ya he especificado aquí ampliamente, cuyo propósito por entero será generar el poder de la conexión positiva. Los ciudadanos no estarán preocupados en absoluto por comida, ropa, salud, educación, casa, carros, entretenimiento o cualquier servicio social adicional. La nación se convertirá en una gran comunidad familiar; los problemas del nacionalismo y la privacía serán resueltos gradualmente, y el poder de conexión sanará a la agonizante sociedad humana hasta su completa recuperación. La nueva economía social finalmente nos liberará de la constante preocupación acerca de ganarse la vida, ocuparnos en el excesivo materialismo y liberará nuestro tiempo para el desarrollo personal, social y espiritual.
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Ynet: “¿Existe un futuro para el capitalismo?” 6/dic/16