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Haaretz: “¡Buenas noticias! Está bien hablar de antisemitismo en EUA!”

En mi columna regular en Haaretz, mi nuevo artículo: “¡Buenas noticias! Está bien hablar de antisemitismo en EUA!

…porque ahora podemos hablar acerca de sus causas y soluciones.

En sólo un poco más de un mes, más de 100 centros comunitarios judíos (CCJ) y sinagogas recibieron amenaza de bomba y fueron forzados a evacuar, tres cementerios judíos fueron vandalizados, hubo disparos sobre una sinagoga cuando había personas dentro y fueron pintadas swastikas en edificios y coches.

“Corrí dos veces del trabajo tras recibir textos diciendo que los niños habían sido evacuados del edificio”, dijo una madre en el medio oeste, que pidió no ser nombrada para no atraer más atención de “quienes sean esas personas trastornadas que están amenazando”.

“Sé que pudo haber sucedido en cualquier lugar, pero el hecho de que las llamadas sucedan en centros comunitarios judíos te pone en constante tensión”, dijo Allison Vitagliano, cuyo hijo de 4 años fue evacuado de su escuela en el CCJ del centro de Nueva Jersey.

“Me doy cuenta de que vivo en una ingenua burbuja porque no entiendo de dónde viene este odio. Sabía que había discriminación contra musulmanes, mexicanos, personas de color, homosexuales, pero me es extraño que esto suceda a judíos. Pensé que habíamos dejado eso atrás y podiamos enfocarnos en apoyar a los otros grupos que están bajo ataque”, dijo Taylor, un ex-miembro de la escuela preescolar en el CCJ en Maitland, Florida.

“Mentiría si dijera que no estábamos asustados”, dijo Alison Levy, quien pidió no nombrar la escuela de su hijo, temiendo que fuera señalada una vez más.

El lunes después de clases, la hija de Honora Gathing, cuando llegó a casa, no saludó como usualmente lo hace. En su lugar dijo, “Tenemos un código negro”.

Los medios presentan esta ole de odio contra judíos como una nueva tendencia en EUA, pero no lo es. Durante la administración Obama, hubo no menos de 7,000 incidentes antisemitas, pero, por razones políticas, en su mayoría no fueron reportados por los medios. Ahora que la administración ha cambiado y los medios ya no están obligados a proteger a la Casa Blanca, finalmente podemos hablar abiertamente de antisemitismo en EUA y reflexionar qué significa para los judíos.

Odio como ningún otro

Primero, no debemos ser ingenuos, como lo expresó Taylor en la cita anterior. El antisemitismo es el odio más antiguo, más tenaz; sobrevivirá a todos los otros odios. Hay una característica especial en el odio a los judíos: no es realmente odio a los judíos, sino más bien, ira contra los judíos.  

La razón de esta ira surge de nuestro origen y propósito. El pueblo judío es diferente a todos los pueblo. Su primera manifestación viene desde hace cerca de 4,000 años, en la antigua Babilonia. En ese tiempo, Abraham, hijo de un sacerdote de Babilonia llamado Teraj, notó que algo malo estaba sucediendo a sus paisanos. A pesar de la abundancia de comida y agua en la tierra, los babilonios se volvieron cada vez más unos contra otros y gradualmente, se vieron con ira y hostilidad, poniendo su próspera civilización en riesgo. El libro Pirkey de Rabí Eliezer describe cómo los constructores de la torre de Babilonia “querían hablar entre sí pero no conocían el lenguaje del otro ¿qué hicieron?” pregunta el libro. “Cada uno tomó su espada y pelearon a muerte entre sí. En realidad, la mitad del mundo fue masacrada ahí y a partir de ahí se dispersaron por todo el mundo”.

Abraham estaba profundamente preocupado por las aflicciones de su pueblo, los babilonios y comenzó a reflexionar acerca de su problema, como Maimónides describe en Mishné Torá (capítulo 1). Finalmente, Abraham cayó en cuenta que el odio que brotaba en todo su país era imparable; era una fuerza de la naturaleza. Abraham también se dió cuenta que el odio de unos por otros, crecería con el tiempo a causa de la envidia incontrolable, innata en la naturaleza humana. La envidia hace, no sólo querer tener suficiente, sino tener más que otros y volvernos superiores a ellos.

Nuestros sabios resumen este rasgo de la naturaleza humana con dos famosos axiomas: 1) “La inclinación del corazón del hombre es malvada desde su juventud” (Gen 8:21) y, 2) “El hombre no abandona el mundo con la mitad de su deseo en su mano. En su lugar, si tiene cien, quiere doscientos y si tiene doscientos, quiere cuatrocientos” (Kohelet Rabá 3:13).  

Entendiendo que no podía detener la intensificación del odio, Abraham buscó la solución en la naturaleza. Observó que en la naturaleza, la fuerza negativa de destrucción está equilibrada por una fuerza igualmente severa, la positiva de conexión. Hoy sabemos que protones y electrones no pueden mantener en equilibrio la estructura del átomo, sin las dos fuerzas de atracción y rechazo equilibrandose entre sí y que este equilibrio, es mantenido en todos los niveles de existencia. La revelación del equilibrio entre fuerzas, inspiró a Abraham a formular un nuevo modo de conducir a la sociedad humana.

En lugar de intentar hacer cumplir leyes que suprimen la naturaleza humana intrínsecamente y egoísta, esfuerzo que invariablemente fracasa a causa de nuestro odio mutuo que siempre crece, Abraham determinó que debemos, en su lugar, reforzar nuestra unidad. En lugar de enfocarse en lo malo, Abraham dijo, enfócate en lo bueno -en misericordia, amor, compasión y unidad. Mientras la naturaleza equilibra la fuerza positiva y la negativa de forma natural, los humanos tienen que hacer esto de forma consciente.

Una noción para todas las naciones

Tan pronto como Abraham supo que había encontrado la clave de la miseria de los babilonios, comenzó a esparcir la noticias en todos los lugares posibles. Pero a su rey, Nimrod, le molestaron las ideas de Abraham. En lugar de adoptar la idea de unidad por encima del odio, Nimrod persiguió a Abraham y lo expulsó de Babilonia.

Pero mientras el expatriado deambulaba hacia Canaán, seguía hablando de su revelación. De acuerdo a Maimónides, “miles y decenas de miles se reunieron a su alrededor y ellos son el pueblo de la casa de Abraham. Él plantó su precepto en sus corazones, escribió libros acerca de ello y enseñó a su hijo Isaac. Isaac enseñó, advirtió e informó a Jacob y lo designó maestro, para sentarse y enseñar…Y Jacob nuestro padre enseñó a todos sus hijos” (Mishné Torá, capítulo 1). Finalmente, una tribu que conocía la ley de unidad fue formada. Después de Abraham se continuó desarrollando su método hasta que finalmente el rey Salomón finalizó con un verso: “El odio agita las disputas, el amor cubre todos los crímenes” (Prov 10:12).

Abraham nunca tuvo intención de que su idea fuera posesión sólo de su grupo. Deseaba ayudar a toda las civilizaciones de babilonia y fue forzado a abandonar su plan sólo porque Nimrod lo arrojó de Babilonia. Los discípulos de Abraham sabían esto e hicieron circular las nuevas ideas a todos los que quisieran escucharlas. Cuando Moisés guió al pueblo de Israel fuera de Egipto, también, quería impartir la noción de unidad por encima del odio. En su comentario acerca de la Torá, Ramjal escribió que “Moisés deseaba completar la corrección del mundo en ese momento. …Sin embargo, no tuvo éxito por las correcciones que ocurrieron en el camino”.

Dado que el mundo no pudo ser corregido en ese momento, a los descendientes de Abraham, Isaac y Jacob se les encomendó el método y se les dio la misión de servir como “luz para las naciones”. La nación de Israel que nació al pie del monte Sinaí se hizo merecedora del título de “nación” sólo después que sus miembros se comprometieron a unirse “como un hombre con un corazón”. Este método único de formar una nación, cimentó su identidad como pueblo, tan fuertemente que a pesar de los esfuerzos por destruirlos, de los imperios babilonio, egipcio, griego y romano, los judíos siguen existiendo, mientras que ellos se desvanecieron en los anales de la historia.

La misión que recibimos, ser “luz para las naciones” es la tarea de esparcir el método de unidad por encima del odio que Abraham descubrió y sus descendientes perfeccionaron. El odio que percibimos como antisemitismo se deriva de nuestra obligación hacia las naciones de entregar este método de conexión, la habilidad de unirse por encima del odio.

Aproximadamente hace 2,000 años, sucumbimos al odio y abandonamos nuestra unidad, pensando que la cultura romana sería más ventajosa para nosotros. En consecuencia, no sólo perdimos nuestra tierra, sino que “ganamos” el odio de las naciones -sin luz para las naciones, no tienen esperanza de cubrir su propio odio mutuo y por lo tanto, están condenadas a guerras sin fin. Por eso antisemitas como Mel Gibson y el general retirado William Boykin nos culpan de todas las guerras del mundo. Sin nuestro ejemplo, se sienten impotentes y dirigen su ira contra nosotros.

Durante siglos, hemos sido acusados de cada crimen concebible e inconcebible. Hemos sido culpados de controlar los medios, de usura, libelos de sangre en varias formas, envenenar pozos, dominar el tráfico de esclavos, deslealtad hacia los países que nos hospedan, tráfico de órganos y de esparcir el SIDA. A través de los años, los comunistas nos acusaron de capitalistas y los capitalistas de inventar el comunismo. Los cristianos nos acusan de matar a Jesús y el aclamado historiador y filósofo François Voltaire nos acusó de inventar el cristianismo. Hemos sido etiquetados de señores de guerra y de cobardes, racistas y cosmopolitas, sin carácter e inflexibles y un largo etc.

Todo esto nos sucedió porque abandonamos nuestra unidad. Cuando estamos unidos, no sólo somos fuertes, sino que el mundo tiene esperanza, una luz al final del túnel. Cuando estamos separados, ya no somos el pueblo judío, sino la chusma que éramos antes de que Abraham nos uniera en una tribu que conocía el camino de la unidad.

El odio entre nosotros hace que seamos odiados

El antisemitismo de hoy en EUA no es diferente a ningún otro antisemitismo de cualquier época. Es la ira de los estadounidenses no-judíos hacia los judíos por no mostrar el camino de unidad. Mucha gente ya relacionan la creciente fragmentación en la sociedad de EUA con el crecimiento del antisemitismo. Están en lo correcto porque el pueblo que se supone es modelo de unidad a seguir, es modelo de odio tribal. Sólo observen lo que está sucediendo en nuestras comunidades ¡Gente de diferentes opiniones políticas no puede pasar los días festivos junta y algunas veces, incluso ¡hay divorcios a causa de por quién votaron!

El odio entre nosotros provoca que en EUA nos odien incluso más. Terminarán culpando a los judíos por su división y nada que los judíos puedan decir los convencerá de lo contrario.

Si queremos terminar el antisemitismo en EUA, primero, los judíos tenemos que unirnos entre nosotros. Judíos liberales y judíos conservadores deben elevarse a la altura de la ocasión, poner a un lado sus diferencias y unirse para salvarse. De otra manera, el odio que se desarrolle en EUA será tan poderoso o aún más, que el que surgió en Alemania en los años de 1930 y cuyas consecuencias conmemoramos cada año. Ya podemos ver que esto sucede; no debemos esperar a que sea demasiado tarde. Nuestra tarea es unirnos por encima de nuestras diferencias, justo como lo hicieron nuestros ancestros y dejar de lado todo -incluyendo la política.

Unidad en el clima político de hoy puede parecer imposible, pero no es así. En todo el mundo, la gente está entendiendo que la unidad por encima de las diferencias es la clave para su felicidad. Se reúnen para eventos de unidad y descubren el mismo “cemento social” que Abraham descubrió hace cerca de cuatro milenios. El próximo evento en Estados Unidos será del 4 al 7 de mayo, en Nueva Jersey. Cerca de mil personas de todas las religiones, razas y procedencias, asistirán y espero que la calidez que experimenten ahí refuerce su convicción de que la unidad por encima de las diferencias, es la única manera viable de crear una sociedad sustentable y próspera.
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JPost: “La ONU convierte el hambre en una mina de oro”

El Jerusalem Post publicó mi nuevo artículo “La ONU convierte el hambre en una mina de oro

El coordinador de la ONU para asuntos humanitarios: “Más de 20 millones de personas sufren hambre e inanición”, ¿dónde ha estado hasta ahora? atiborrandose con el resto de su parte, a costa de ellos.

Hace menos de una semana, Stephen O’Brien, coordinador de Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios y Alivio de Emergencia, declaró: “Más de 20 millones de personas en cuatro países enfrentan hambre e inanición. Sin esfuerzos globales colectivos y coordinados, la gente simplemente morirá de hambre. Muchos más sufrirán y morirán por enfermedades”. O’Brien también dijo “para julio se necesitarían 4.4 miles de millones de dólares para evitar el desastre”.

Esto es lo que me gustaría saber: O’Brien lleva casi dos años ocupando el cargo, ¿qué ha hecho todo este tiempo? ¿qué ha hecho la ONU? El hambre de veinte millones de personas no ocurre de la noche a la mañana, ¿por qué la ONU no dio la alarma antes? De pronto, internet y las noticias se han inundado con imágenes desgarradoras de niños demacrados, ¿la ONU no dijo al mundo nada de esto cuando sólo eran cinco o diez millones de personas muriendo de hambre? Al parecer, alguien en esa institución exánime calculó que se requiere no menos de veinte millones de personas hambrientas para redimir un rescate de 4.4 miles de millones de dólares en julio.

Los miles de millones de dólares que la organización ya recibe podrían haber curado los problemas del hambre en el mundo varias veces. Podría haber enviado unos pocos millones de los 1,300 millones de toneladas de alimento que se tiran cada año y haber resuelto la crisis, pero no tiene interés en hacerlo. Los niños hambrientos traen donaciones. Alimentarlos hubiera secado el flujo de dinero y cerrado esa mina de oro.

Más que nada, con su declaración, O’Brien está admitiendo que la ONU está podrida hasta el fondo. El único interés de políticos y diplomáticos que sirven ahí, es su cheque de pago y promover su carrera. Por ejemplo, considere esta información proveniente del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). En la página de Preguntas Frecuentes, UNICEF EUA refuta el rumor ‘vicioso’ e infundado de que Caryl M. Stern, presidenta y directora ejecutiva del Fondo de EUA para UNICEF, “gana más de un millón de dólares”. En verdad, la organización proclama, Stern “gana $521,820” Esto es un director ejecutivo modelo de austeridad.

La causa raíz de nuestros problemas

La creciente decadencia de la ONU no debe sorprendernos. Va de la mano con el crecimiento exponencial de la auto-absorción y el narcisismo de la humanidad. Para encontrar una alternativa real al órgano de gobierno de las naciones, debemos empezar por abordar la causa raíz de todos los problemas.

En 1964, Dennis Gabor, ganador del Premio Nobel de Física, escribió: “Hasta ahora el hombre se ha enfrentado a la Naturaleza; pero, en adelante estará en contra de su propia naturaleza”. De hecho, hemos estado en contra de nuestra propia naturaleza desde los tiempos bíblicos, cuando aprendimos que todos nuestros problemas son porque “La inclinación del corazón del hombre es mala desde su juventud” (Génesis 8:21). Sin embargo, hasta hace poco, empezamos a darnos cuenta del gran daño que el excesivo egoísmo inflige al mundo y, obstinadamente tratamos de eludir el problema, en vez de resolverlo.

Por eones, la humanidad ha intentado todas las formas concebibles de gobierno en busca de la forma ideal para equilibrar nuestra necesidad de conexión social con nuestro inherente egoísmo. Esclavitud, feudalismo, capitalismo, liberalismo, fascismo, comunismo y nazismo han sido parte del rastro de sangre y sufrimiento que llamamos “anales de la historia humana”. Aún así, no hemos encontrado una sola forma de gobierno sostenible y que garantice el bienestar de la gente. Y la razón por la que no lo hemos encontrado es que, no sólo somos narcisistas y egoístas hasta el núcleo, aparte ¡esto se incrementa de  forma exponencial! Ahora estamos en un punto de inflexión. Nos hemos vuelto tan apáticos hacia los demás, que si no encontramos un remedio para los males de la naturaleza humana, los medios pronto considerarán que veinte millones de personas que mueren de hambre, no son de interés periodístico.

Para realmente ayudarnos, debemos abordar dos cuestiones. La primera es la provisión de sustento. En un mundo donde se pierde o se desperdicia tanta comida, es inaceptable que seres humanos mueran de hambre. La comida existe. Todo lo que necesitamos es recogerla y enviarla a donde se necesita.

El segundo tema es prevenir. Esto implica un programa a largo plazo que cambie, en última instancia, la forma en que pensamos y sentimos al mundo -de la actitud explotadora actual, a un acercamiento más equilibrado y sostenible.

El secreto de nuestra nación

En una charla en TED en mayo de 2010, Nicholas Christakis, aclamado sociólogo y médico estadounidense, afirmó que los seres humanos forman una especie de súper organismo. Cerca de ochenta años antes, el aclamado comentarista de El libro del Zohar, Rav Yehuda Ashlag, escribió, “Ya hemos llegado a tal grado, que el mundo entero es considerado un conjunto y una sociedad. … En nuestra generación, cuando cada persona es ayudada para su felicidad, por todos los países del mundo … la posibilidad de llevar una vida buena, feliz y pacífica en un país, es inconcebible cuando no en todos los países del mundo”. Ashlag siguió “La gente aún no lo comprende” y enfatizó que es sólo porque “el acto viene antes del entendimiento y sólo las acciones mostrarán y empujarán a la humanidad hacia adelante”. Es decir, no sentiremos que somos un súper organismo (como dijo Christakis) hasta que empecemos a actuarlo.

Esto plantea la pregunta: ¿Cómo puede un mundo tan profundamente dividido operar como un súper organismo? Piensa en este curioso hecho: la única nación que ha sobrevivido desde la antigüedad es la judía. Naciones como Babilonia, Egipto, Grecia y Roma desaparecieron y sólo quedan los judíos. Eruditos, filósofos, filo-semitas y antisemitas, por siglos han reflexionado en, “¿cuál es el secreto de su inmortalidad?”, como Mark Twain preguntó acerca de los judíos.

La respuesta radica en una diferencia fundamental entre judíos y las demás naciones. El secreto de nuestra resistencia es nuestra unidad. Los primeros judíos vinieron de diferentes tribus y culturas. Lo único que los unió fue la idea que Abraham les enseñó: misericordia y amor son la piedra angular para fundar la sociedad. Cada vez que el ego irrumpe, no pelen ni se aparten, mejor cúbranlo con amor. El más sabio de los hombres, el rey Salomón, resumió el principio de Abraham: “El odio agita la contienda y el amor cubre todos los crímenes” (Proverbios 10:12).

Este enfoque, ha mantenido a los judíos unidos durante crisis y guerras por casi 1,500 años, desde el tiempo de Abraham hasta la ruina del Segundo Templo, hace unos dos milenios. Por otra parte, la historia ha demostrado que el “cemento” de la unidad que cubre el egoísmo es tan fuerte que no sólo sostuvo al pueblo judío más tiempo que a cualquier otra nación, sino que también los mantuvo intactos a pesar de innumerables intentos por destruirlos y dispersarlos. Aunque los judíos de hoy han perdido esa unidad especial que los había sostenido por siglos, la fuerza persistente de esta unión es aún muy fuerte, como para mantener la existencia de nuestra nación.

Éxito en la prueba del concepto

El hecho histórico de nuestra supervivencia única es la llave a resolver los problemas del mundo. La unidad sobre el egoísmo es el único modo de gobierno que el mundo aún no ha intentado. Ante el riesgo de otra guerra mundial, hambre masiva, calentamiento global acelerado y contaminación de los recursos naturales, creo que debemos considerar seriamente este enfoque. De entre las personas improbables, fue el famoso antisemita Henry Ford quien escribió: “Los reformadores modernos, que están construyendo sistemas sociales modelo, harían bien en examinar el sistema social bajo el cual los primeros judíos estuvieron organizados”. No podía ser más correcto.

Como Ashlag dijo, “el acto viene antes de la comprensión” Hoy, estamos implementando el principio de Abraham de unidad por encima de enemistad. Después de numerosos eventos exitosos de unidad en todo el mundo, incluidas zonas de conflicto como Israel, con árabes y judíos, estamos seguros de que podemos restaurar el método de nuestros antepasados a gran escala (ejemplo 1, ejemplo 2, ejemplo 3 [este último es en hebreo con opción para subtítulos)

En mi opinión, hasta que abordemos el núcleo del problema -el egoísmo en la naturaleza humana- y lo hagamos, específicamente en la forma en que Abraham legó a sus discípulos, unirse por encima de su animosidad, no encontraremos alivio para nuestros problemas. La noción de que no necesitamos suprimir nuestro ego rebelde, sino sólo unirnos por encima de él, puede ser una idea nueva para algunos, pero en mi opinión, nos hemos quedado sin otra opción. La aplicación del método de Abraham es la única forma de ahorrar a la humanidad muchos años más de tormento innecesario.
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Mis artículos en los medios, febrero de 2017

En inglés

     The Jerusalem Post
          “The Road From Liberalism To Tyranny
          “American Society Headed Toward a Breaking Point
          “Donald Trump vs. ‘Liberalism,’ Round 1

     Haaretz
          “Ruling Elite and Pseudo-Liberalism—an Explosive Combination
          “The Dems Smear Campaign Can Put Us All in Trouble
          “Liberals, Republicans, and the Jews Between Them

     The Huffington Post
          “How Trump Can Tweet His Way Towards American Stability
          “Liberals, Republicans, and the Jews Between Them

     Jewish Business News
          Michael Laitman: “The Road From Liberalism To Tyranny
          Michael Laitman:” Global Peace Event Brings Together Liberals And Conservatives
          Michael Laitman: “Unsettling ‘Liberal’ Behavior Calls For A New Socio-Political Order

     Blogactiv
          “Liberals, Republicans, and the Jews Between Them

En francés

     The Times of Israel
          “Pourquoi le militantisme politique juif conduit-il à l’antisémitisme?
          “Un regard sobre sur l’interdiction d’immigration de Trump et les protestations soulevées

En italiano

     Blogactiv
          “Il vero motivo per cui Aleppo è così importante
          “Trump potrebbe ‘Tweettare’ la sua via per condurre l’America alla stabilità
          “I Liberali, i Repubblicani e gli Ebrei fra di loro
          “Donald Trump contro il ‘Liberalismo’,  primo round
          “Lo sconvolgente comportamento dei “Liberali” richiama un nuovo ordine socio politico
          “La tendenza ultra “liberale” del farsi giustizia da sé, o, come gli Ebrei invocano l’antisemitismo

     The Huffington Post
          “Trump potrebbe ‘twittare’ la sua via per condurre l’America alla stabilità
          “Il vero muro che Trump avrebbe bisogno di abbattere
          “Il primo incarico per Trump: riunire l’America

En español

     Blogactiv
          “Tras la reunión Trump-Netanyahu, hablemos de paz
          “El mundo contra Donald J. Trump

     United with Israel
          “El mundo contra Donald J. Trump

     The Huffington Post
          “Tras la reunión Trump-Netanyahu, hablemos de paz
          “Liberales, Republicanos y los judíos entre ellos
          “Bajo el disfraz del socioliberalismo

En alemán

     Blogactiv
          “Trumps Hauptaufgabe – Überwindung der tiefen Spaltung

     The Huffington Post
          “Hinter der Maske des Liberalismus
          “Der Weg vom Liberalismus zur Tyrannei
[203543]

The Algemeiner: “Cómo puede Purim ayudarnos a navegar en la realidad política actual”

The Algemeiner publicó mi nuevo artículo: “Cómo puede Purim ayudarnos a navegar en la realidad política actual

La división social en EUA aumenta violentamente. El torbellino de acusaciones entre la política de izquierda y de derecha siguen cayendo en espiral. Parece que golpeamos nuevos mínimos cada día.

Entender este panorama político es cada vez más difícil, porque cada lado se niega a comprometerse con el otro. Esta atmósfera general de polarización social, también ha desatado una ola alarmante de actos antisemitas, que llevan a más acusaciones y luchas.

El famoso verso del Libro de Ester – “La ciudad de Shushan está perpleja” – suena justo para EUA de hoy.

Sin embargo, el revestimiento de plata es la confusión e incertidumbre que siempre nos dan oportunidad para reevaluar nuestros valores y prioridades. La división ciega entre izquierda y derecha nos mantiene confinados a nuestros instintos primitivos, pero la confusión podría ser un paso para ayudarnos a encontrar consenso nuevamente.

Ideas de la historia de Purim

La historia de Purim tuvo lugar en la antigua Persia, en un momento en que los judíos se encontraban bajo amenaza existencial.

Hamán sabía que los judíos estaban divididos y que podía usar esto para deshacerse de ellos. La Meguilá nos dice que “hay una nación dispersa entre otras naciones y Hamán dijo que en su opinión, tendrán éxito en deshacerse de los judíos, porque están en estado de separación entre ellos”.

Pero el héroe de la historia, Mordejai, trabajó para corregir esta división y finalmente, eso redimió al pueblo judío: “Los judíos se unieron y por eso fueron salvados”.

La historia antigua de Purim tiene gran significado para los judíos de hoy y para EUA en general. Pero, ¿quién es hoy el nuevo Hamán? ¿quién es el verdadero autor de la división?

Algunos fácilmente culpan al presidente Trump y otros culpan a demócratas y a liberales. Sin embargo, más allá de acusaciones y personificaciones, podemos decir que hoy Hamán, es la mentalidad de división -el deseo de buscar poder a cualquier precio- que nos esclaviza, nos perjudica y no nos deja ver lo que nos estamos haciendo unos a otros.

Cambio de rumbo

En medio de esta turbulencia social, debemos encontrar la voz dentro de nosotros que pide un propósito compartido y conexión, porque esto es lo que acercará a EUA y al mundo a la paz y a la armonía.

Cada vez que los judíos fueron amenazados con el exterminio, nuestro compromiso fue unirnos y eso nos permitió prevalecer y sobrevivir. Hoy, los judíos deben recordar esta historia y dar un ejemplo positivo para todos.

Y mientras que los judíos tienen la principal responsabilidad, de ser un modelo para elegir la conexión sobre la división, los estadounidenses, de todas los bandos, deben elegir este curso de acción antes de que sea demasiado tarde. Nuestro destino está en nuestras manos.

Feliz Purim a todos.
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Haaretz: “Un adiós a la política en Estados Unidos”

En mi columna regular en Haaretz, mi nuevo artículo: “Un adiós a la política en Estados Unidos

Aún podemos prevenir que suceda una catástrofe de horrible magnitud a los judíos de Estados Unidos, pero la elección recae directamente en los judíos.

El 23 de febrero, Jonathan Martin y Alexander Burns de The New York Times escribieron acerca de “un encolerizado ejército de liberales exigiendo no menos que la guerra total en contra del presidente Trump”. Después vinieron los violentos choques durante las manifestaciones a favor de Trump del 4 de marzo y, el mismo día, el video de instigación de la ex-procuradora general de la administración de Obama, Loretta Lynch, para que las “personas comunes” peleen (si es necesario) a muerte en contra de la administración Trump. Incluso peor, su video fue “publicado en la página de facebook de los senadores demócratas y pregonado como ‘palabras inspiradoras’”.

Estamos atestiguando el final de la política en Estados Unidos. Los códigos de conducta que han dominado la diplomacia hasta el 8 de noviembre de 2016 han sido tirados tan pronto como llegaron los resultados de la elección. Ahora podemos ver quiénes son la verdadera “canasta de deplorables”. En EUA de hoy, los fanáticos liberales detestan, denigran, golpean y como acabamos de ver, han declarado una guerra abierta a cualquiera que no esté de acuerdo con ellos. Cuando una ex-procuradora general declara que está justificado matar a cualquier persona por sus puntos de vista políticos, califica como nazismo. Y aquellos que apoyan su declaración son, por definición, también nazis.

Del narcisismo al nazismo

Existe una línea muy clara que lleva de la auto-absorción extrema a cualquier tipo de extremismo, incluyendo el nazismo. En las pasadas décadas, el predominio de las tendencias narcisistas en gente de todos los niveles socioeconómicos se ha incrementado de forma exponencial. Existe una buena razón por la que The New York Times habló con entusiasmo del libro The Narcissism Epidemic: Living in the Age of Entitlement, afirmando que “La evidencia que Twenge y Campbell [los autores] compilaron es irresistible y apabullante”. Nos abrió los ojos a muchos de nosotros.

Cuidar de uno mismo no es narcisismo. Está grabado en nuestros genes como un medio de garantizar nuestra supervivencia. Aun así, desde el principio de la revolución industrial, gradualmente hemos cambiado del modo de supervivencia al modo de auto-indulgencia. Nuestra creciente habilidad para asegurar nuestro ingreso nos ha llevado a ocuparnos en toda clase de entretenimientos y exploración de nosotros mismos y del mundo. El problema es que con el tiempo, nos hemos vuelto tan preocupados por nuestros propios sentimientos que los jóvenes hoy, apenas pueden ver más allá de sus propias necesidades.  

En la arena política, los liberales, como el resto de nosotros, se han vuelto cada vez más narcisistas. La ideología liberal surgió como una respuesta contra el fascismo que asumió en control de la la mayor parte de Europa y eventualmente provocó el comienzo de la segunda guerra mundial. Su intención inicial era buena: garantizar la libertad de pensamiento a cada persona y prevenir la discriminación. Pero hoy en día, las ideas nobles del pluralismo se han visto distorsionadas en una ideología de “Mi opinión es la única opinión legítima y si piensas de otra manera entonces eres retrógrado, fascista, fanático y una amenaza para la sociedad. O eres como yo o no eres en absoluto”. Este moralismo extremo es precisamente el fundamento del nazismo.

Resulta que hoy, los peores enemigos del liberalismo son precisamente las personas que afirman hablar en su nombre. Si una mujer de 73 años de edad se divorcia de su esposo de 22 años sólo porque él votó por Trump y siente que con su voto la “traicionó”, claramente, esto no puede ser definido como liberalismo, y ciertamente no es pluralismo. Esto es despotismo.

Dónde encajamos los judíos en todo esto

En medio de toda esta perplejidad, los judíos juegan un papel prominente. En ambos lados de la arena política, son notorios, dominantes y activos. Cuando se desate el infierno, ellos se convertirán en las primeras víctimas.

Los judíos son grandes conectores. Socializamos, nos mezclamos y creamos conexiones que pavimentan nuestro camino a la cima, donde abastecemos  los intereses de nuestras cohortes. Cuando las cosas vayan mal, tendrá perfecto sentido culparnos por ello. Este no es un escenario ficticio; ha sucedido incontables veces en la historia y no hay razón para que no suceda en EUA, como ya nos indica el aumento del antisemitismo.  

Pero no es demasiado tarde para prevenir que, en Estados Unidos, suceda una catástrofe de la magnitud del holocausto o la inquisición española y, la elección de evitar el desastre cae directamente en los judíos. Los judíos son grandes conectores por una razón. Esta capacidad es nuestra única y más importante cualidad, la raíz de nuestra idiosincrasia como pueblo y precisamente la cualidad que debemos introducir en nuestro mundo fragmentado y lleno de odio.

Midrash Rabá, Maimónides, Pirkey de Rabí Eliezer y muchas otras fuentes nos hablan de que nuestra nación comenzó como una colección de proscritos y parias que descubrieron en Abraham a un maestro y líder que les enseñó que el odio que encontraron en sus tribus originales, debía ser cubierto con amor. Él les enseñó cómo unirse por encima de sus animosidades y alienación y los “capacitó” para reforzar sus lazos.

El ego y el odio mutuo de nuestros ancestros crecieron justo como nuestros egos están creciendo hoy. Pero en lugar de aislarse de la sociedad y dispersarse, los hebreos trataron su ego de la misma forma que un fisicoculturista levanta pesos cada vez mayores, para reforzar sus músculos. Así, los antiguos hebreos se convirtieron en “constructores de sociedades”, “sujetando lazos de forma tan estrecha entre ellos que pudieron comprometerse a ser “como un hombre con un corazón”. En el momento que hicieron este compromiso, también se convirtieron en la primera y única nación en la historia que han construido sólo en base al amor de otros, en lugar de proximidad geográfica o afinidad biológica. En esto, hasta el día de hoy, la nación judía es única.  

Cuando las cosas se ponen difíciles…

Como podemos ver, hoy las afinidades biológicas y las proximidades geográficas ya no tienen sentido. Las naciones están derrumbándose en todo el mundo y el odio se está derramando tanto dentro como entre los países. En tales circunstancias, el único tipo de conexión que puede unir, una vez más a la sociedad, en una estructura cohesiva y estable es el método de conexión que usaron nuestros ancestros; conexión por encima del odio, usando el ego como “peso” para reforzar los “músculos sociales”.

Cuando nos convertimos por primera vez en una nación, inmediatamente se nos dio la tarea de ser “una luz para las naciones”. A través de los siglos, los judíos han reflexionado acerca de esta tarea. Hoy, pienso que es claro como el agua que ser “una luz para las naciones” significa introducir este método único de conexión que une a las personas donde todos los métodos fracasan.

La única trampa en este diseño es que nosotros mismos hemos olvidado completamente el significado y propósito de la conexión. Como hice notar antes. Podemos conectarnos sólo cuando y donde se ajusta a nuestros intereses. Pero cuando debemos conectarnos con el fin de reforzar a la sociedad, la sociedad entera, olvídenlo. Estamos usando la cualidad que hemos desarrollado con el propósito de ofrecerla como un remedio a los males del mundo, para beneficiarnos a expensas de los demás. La gente lo siente en sus entrañas incluso si no puede expresarlo en palabras. Siente que nosotros, los judíos, les debemos algo, que de alguna manera, somos culpables de todas las guerras. En otras palabras, con su antisemitismo, están admitiendo que podemos prevenir las guerras, pero que no lo hacemos. Esto pone la elección de hacerlo directamente en nuestras manos.

Un ejercicio en unidad

No necesitamos enseñar al mundo el método que nosotros mismos hemos olvidado. Debemos simplemente acercarnos y conectarnos con nuestros propios hermanos. Sé cuán difícil es para personas con puntos de vista políticos opuestos, acercarse e incluso, intentar conectarse. Conozco el odio mutuo que existe. Pero también sé que este reto es nuestro gimnasio. El odio que sentimos es el peso que tenemos que esforzarnos para levantar con el fin de reforzar nuestros “músculos” de conexión.

Rav Kuk escribió que “La gran regla acerca de la guerra de puntos de vista, en la que cada punto de vista llega a contradecir a otro, es que no necesitamos contradecirlo, sino en su lugar, construir por encima de él y de esa manera ascender” (Cartas del Raiá). De la misma manera, el libro Likutey Etzot (Consejos varios) escribe, “La esencia de la paz es conectar dos opuestos. Por lo tanto, no se alarmen si ven a una persona cuyos puntos de vista son completamente opuestos a los suyos y piensen que nunca serán capaces de hacer la paz”. Todo lo que tenemos que hacer para lograr la paz es seguir al más sabio de todos los hombres, el rey Salomón, quien dijo, “El odio agita las disputas y el amor cubre todos los crímenes” (Prov 10:12).

El mundo espera nuestro ejemplo. Henry Ford, en uno de sus ensayos más antisemitas jamás escritos –El judío internacional: el principal problema del mundo- escribió específicamente que el mundo necesita el ejemplo de los judíos. En sus palabras: “Los reformadores modernos, que están construyendo modelos de sistemas sociales, harían bien en observar el sistema social bajo el cual los primeros judíos estaban organizados”.

Pero los reformadores modernos no serán capaces de emular ese sistema a menos que establezcamos un ejemplo para ellos. Los judíos, que son tan prominentes en ambos lados del mapa político de EUA, están en una posición única para cambiar el curso de su política, de su sociedad y del mundo entero. Todo lo que necesitamos para lograrlo es atrevernos a dar un pequeño paso, el uno hacia el otro.

Y el resto del mundo puede ayudarnos a hacer justo eso. Si el mundo entiende la verdadera tarea de los judíos y nos incita (o, Dios no lo quiera, nos obliga) a hacerlo, entonces seguro nos uniremos. Precisamente a causa de que los judíos tenemos dentro de nosotros, una sensación innata de que estamos en deuda con el mundo, estamos también más atentos a la crítica de las naciones, que cualquier otra nación. Si el mundo le dice a los judíos: “¡Unanse!” Se los cumpliremos. Hemos llegado a entender que el antisemitismo es la manera que tiene el mundo de decirnos que nos unamos. No vendrá con maneras más placenteras ni explícitas, sino mucho más agresivas.

Ahora que todas las modalidades de cercanía están colapsando y las sociedades se están desintegrando, sólo un método que nos eleve sobre nuestro odio y nos una a todos por encima de ese odio, puede tener éxito. Este método es nuestra herencia judía y nuestro deber es entregarlo como legado  a la humanidad.
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JPost: “Por qué Loretta Lynch está incitando a la gente a Lynch (linchar)”

Jerusalem Post publicó mi nuevo artículo “Por qué Loretta Lynch está incitando a la gente a Lynch (linchar)”

Cuando la democracia estadounidense colapse, los judíos arderán, como siempre ha pasado. Pero aún hay tiempo para evadir la agitación y la decisión de hacerlo, está en los judíos estadounidense.

El 4 de marzo, día de las manifestaciones pro Trump, Loretta Lynch pidió a la gente que luchara (si fuera necesario) hasta la muerte contra el presidente legal y democráticamente electo Donald Trump. En sus palabras: ‘la gente común … ha sangrado y sí, algunos murieran. … ya lo hemos hecho antes. Podemos hacerlo de nuevo’. A la luz del ‘ejército indignado de liberales exigiendo nada menos que la guerra total contra el presidente Trump’, como Jonathan Martin y Alexander Burns se refirieron a las turbas liberales en The New York Times, no es de extrañar que el senado demócrata alabara su discurso como ‘palabras de inspiración’.

Narcisismo y la “cesta de deplorables”

Vivimos en una era narcisista. Por eso The New York Times se entusiasmó con el libro The Narcissism Epidemic: Living in the Age of Entitlement, declarando que ‘las pruebas que Twenge y Campbell [autores] compilaron son convincentes y espantosas’. Desde fines de la década de 1970, la gente ha hablado de ‘la cultura del narcisismo’, creada por nuestra creciente auto absorción y egoísmo. El liberalismo, que se extendió por el mundo occidental, como reacción contra el fascismo que se apoderó de gran parte de Europa y que llevó al estallido de la Segunda Guerra Mundial, se impregnó con un sentido de derecho. Puesto que los liberales se consideran a sí mismos guardianes de la libertad de expresión y consideran a cualquiera fuera de su campo como enemigo de la libertad de expresión y lo etiquetan de fascistas, racistas y amenaza para la sociedad. Resulta que al deslegitimar cualquier otra opinión diferente a la suya, los liberales se han convertido en nazis. En tales circunstancias, es fácil ver cómo un ex procurador general podría racionalizar que alentar a los civiles a matar a otros civiles por sus opiniones políticas, constituye una declaración legítima y no una incitación al asesinato.

Lo que presenciamos hoy es la desaparición de la política de EUA. Los códigos de conducta que dominaron la diplomacia hasta el 8 de noviembre de 2016, fueron desechados tan pronto como llegaron los resultados de la elección. Ahora podemos ver quiénes son la verdadera ‘cesta de deplorables’.

Judíos: los grandes conectores

Cuando el infierno se rompe y la democracia estadounidense colapse, no habrá Loretta Lynch ni ningún ‘progresista’ de ideas afines que sufra. Serán los judíos. Los judíos juegan un papel prominente en ambos lados del pasillo político; son conspicuos, dominantes y activos. Cuando las cosas salgan mal, se convertirán en las primeras víctimas, como ha pasado a lo largo de la historia cuando se produce un trastorno. Aún hay tiempo para prevenir la catástrofe inminente y la elección para evitar el desastre está en los judíos estadounidenses, pero no deben demorar porque el tiempo se agota.

Los judíos somos grandes conectores. Conversamos, nos mezclamos y creamos conexiones que pavimentan nuestro camino a la cima, donde cuidamos los intereses de nuestras cohortes. Sin embargo, la creación de redes para obtener influencia política no es la razón por la que se nos dio esta aptitud única. Esta habilidad emerge de la raíz de nuestra personalidad y es nuestra razón de ser. Esta es precisamente la calidad que debemos introducir en el mundo fragmentado y odioso de hoy.

Midrash Rabbah, Maimónides, Pirkei de Rabi Eliezer y muchas otras fuentes nos dicen que nuestra nación comenzó como una colección de parias que descubrieron en Abraham a un maestro y un líder que les enseñó a cubrir el odio que encontraron en sus tribus indígenas con amor. Les enseñó a unirse por encima de su animosidad y los ‘entrenó’ en el fortalecimiento de sus vínculos. Mishneh Torá (capítulo 1) describe cómo ‘miles y decenas de miles se reunieron alrededor de Abraham, que plantó el principio [unidad por encima de la enemistad] en sus corazones’.

Así, en lugar de darse la espalda unos a otros y dispersarse, ‘la gente de la casa de Abraham’, como Maimónides se refiere a los hebreos, trató su ego igual que un atleta trata sus músculos. Para hacerse más fuerte, levanta peso cada vez más grande. Del mismo modo, los antiguos hebreos trataron su ego como ‘peso’ que había que levantar. Mientras más crecía su ego, más duro trabajaban para fortalecer su unidad por encima.

Eventualmente, nuestros antepasados se convirtieron en ‘constructores de la sociedad’, atando, entre ellos, lazos tan estrechos que pudieron comprometerse a ser ‘como un sólo hombre con un sólo corazón’. Y tan pronto como hicieron este compromiso, se convirtieron en la primera y única nación en la historia que se erigió, sólo con base en unidad y amor a los demás, en lugar de la proximidad geográfica o la afinidad biológica.

Un ejercicio de unidad

En un mundo donde las naciones se están desmoronando por dondequiera y el odio está desintegrando países desde dentro y desde fuera, sólo un tipo de conexión puede unir de nuevo a la sociedad en un conjunto estable y cohesivo: el método de conexión que usaron nuestros antepasados –conexión por encima del odio al usar al ego como ‘peso’ para fortalecer nuestros ‘músculos sociales’. Por consiguiente, tan pronto como nos convertimos en nación, se nos encargó ser “luz para las naciones”. A través del tiempo, los judíos han meditado en el significado de esta tarea. Hoy, creo que es evidente que ser ‘luz para las naciones’ significa introducir este método único de conexión, que une a la gente donde todos los demás métodos no pueden.

Hay, sin embargo, un inconveniente: nosotros mismos hemos olvidado el significado y el propósito de la conexión. Nos conectamos sólo cuándo y dónde se adapte a nuestro interés egoísta. Usamos la cualidad que nuestros antepasados desarrollaron como remedio para los males del mundo, para beneficiarnos a expensas de los demás. La gente lo siente aunque no pueda articularlo. Siente que los judíos les debemos algo, que de alguna manera, somos culpables de sus problemas. En otras palabras, con su antisemitismo, están admitiendo que tenemos la llave de su bienestar, pero no la compartimos. Por eso, como dije antes, la elección para evitar el desastre está directamente sobre nosotros.

Una lección aprendida de Henry Ford

No necesitamos enseñar al mundo el método que hemos olvidado desde hace mucho. Sólo debemos lograr conexión con nuestros propios hermanos y por lo tanto, servir como ejemplo. Este desafío es nuestro ‘gimnasio’. Nuestro odio mutuo es el peso que tenemos que cargar para elevar y fortalecer nuestros ‘músculos’ de conexión. Esta es la implementación de nuestra tarea de ser ‘luz para las naciones’.

Rav Kook escribió, ‘Gran regla de la guerra de opiniones, cuando una opinión está contra otra, no debemos contradecirla, sino construir sobre ella y así, ascender’ (Cartas del Raiah). Del mismo modo, en el libro Likutey Etzot (Consejos varios) está escrito: ‘La esencia de la paz es conectar dos opuestos. Por lo tanto, no te alarmes si ves a una persona cuya opinión es completamente opuesta a la tuya y piensas que nunca podrán hacer la paz‘ Todo lo que tenemos que hacer para lograr la paz es seguir el consejo del más sabio de los hombres, el rey Salomón: ‘El odio agita la contienda y el amor cubre todos los crímenes’ (Proverbios 10:12).

El mundo espera nuestro ejemplo. Henry Ford, en una de las composiciones más antisemitas jamás escritas –El judío internacional: el principal problema del mundo– escribió específicamente que el mundo necesita el ejemplo de los judíos. En sus palabras: “Los reformadores modernos, que construyen sistemas sociales modelo, harían bien en examinar el sistema social bajo el cual los primeros judíos fueron organizados’.

Sin embargo, los reformadores modernos no podrán emular ese sistema, a menos que les demos el ejemplo. Los judíos, que son prominentes en ambos lados del mapa político en EUA, están en una posición única para cambiar el curso de la política, de la sociedad estadunidense y del mundo entero. Todo lo que necesitamos para lograrlo es atrevernos a unirnos unos con otros.

Y, precisamente, el resto del mundo puede ayudarnos a hacerlo. Si el mundo entiende la verdadera tarea de los judíos y nos exhorta (o, Dios no lo quiera, nos obliga) a hacerlo, de seguro nos uniremos. Precisamente porque los judíos tenemos dentro de nosotros el sentido innato de que estamos en deuda con el mundo, también somos más atentos a las críticas de las naciones que cualquier otra nación. Si el mundo le dice a los judíos: ‘¡Únanse!’ o los obligaremos. De hecho, ya nos está diciendo que lo hagamos. El antisemitismo es la forma del mundo de decirnos que nos unamos. Y debemos apresurarnos porque el mundo no nos ‘hablará’ de modo más agradable ni explícito, sino con más agresión.

Ahora que los otros modos de cercanía están colapsando y las sociedades se están desintegrando, sólo un método que nos eleve sobre nuestro odio y nos una por encima de él, puede tener éxito. Este método es nuestra herencia judía y nuestro deber es legar este método a la humanidad.
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Mis pensamientos en Twitter, 10/mar/17

“Las acciones más egoístas engendran las naciones Amón y Moab, de donde surgen el reino de Judea y el rey Mashíaj”. El #Zohar, Vaera.

¡Es notable cómo el gobierno perfecto de la naturaleza es deformado por nuestro comportamiento egoísta y produce un resultado opuesto y horrible! #EGOÍSTA

Cabalá explica el sistema de la creación, el programa mundial de desarrollo y las fuerzas gobernantes. El objetivo (y nuestro #destino) es la perfección.

Los Antisemitas (#Hamán) son los mensajeros del Creador (ángeles) – obligan a los judíos a unirse, a corregir el mundo y a elevarlo al Creador.

‘Sólo un gobierno global puede salvar a la humanidad’ Stephen #Hawking. ¡Correcto! Porque debe estar unida por definición.

¡Jóvenes judíos de EUA! Los antisemitas no los dejaran vivir en paz hasta que se unan por encima de sus diferencias y erradiquen la raíz de esas diferencias. @CAMERAonCAMPUS

Michael Laitman: Adiós a la política estadounidense.
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Desde Twitter, 3/10/17

Material relacionado:
Mis pensamientos en Twitter, 9/mar/17
Mis pensamientos en Twitter, 8/mar/17
Mis pensamientos en Twitter, 6/mar/17

Jewish Business News: “Porque los judíos son la clave de la unidad, a la que Trump se refirió en su discurso en el Congreso”

En mi columna regular en Jewish Business News, mi nuevo artículo: “Porque los judíos son la clave de la unidad, a la que Trump se refirió en su discurso en el Congreso

Los judíos están nuevamente en el centro de los acontecimientos y no es coincidencia. Ellos tienen la clave de la unidad y estabilidad de la sociedad estadounidense.

Como Trump mencionó en la apertura de su discurso en el Congreso, de la costa este a la oeste de Estados Unidos, los judíos están preocupados y angustiados por las amenazas de bomba y vandalismo en los cementerios judíos. Curiosamente, nadie sabe quién está detrás de esta ola de incidentes y sin embargo, con demasiada facilidad, los dedos apuntan a Trump y a su administración, como la causa raíz, esperando que también proporcionen las soluciones.

Primero, debemos abrir los ojos y reconocer que el antisemitismo ha estado en ascenso en el mundo desde hace varios años, mucho antes de las recientes elecciones. aún más, ha sido omnipresente tanto en la derecha como en la izquierda.

Las universidades de EUA se han convertido en caldo de cultivo para los sentimientos antisemitas. Un estudio del 2014 sobre el antisemitismo en los campus de Estados Unidos, hecho por el Centro Louis D. Brandies en Connecticut dió una medida cuantitativa del grado de antisemitismo encontrado en universidades e instituciones afiliadas y también recopiló impresiones cualitativas de estudiantes judíos como está: “La campaña de desinversión y otras campañas contra Israel están entrelazadas con un antisemitismo desenfrenado”. En 2015, la Liga Anti-Difamación reportó 90 incidentes antisemitas en los campus de Estados Unidos, el doble que el año anterior.

En democracias liberales como Suecia y Francia, los judíos están viviendo con temor, frente a cantos de muerte y crímenes de odio. Los partidos laboristas y demócratas del mundo occidental han exhibido alarmantes niveles de antisemitismo. Por lo tanto, indicando que la aparición de partidos políticos de la derecha como la causa del antisemitismo, es sencillamente infundada.

La elección estadounidenses ciertamente sacó a la luz muchos de los males sociales en EUA, desde su persistente degradación de la industria y las ciudades del Rust Belt, hasta las profundas desigualdades socioeconómicas y la polarización social, así como las corrientes antisemitas que han estado creciendo en USA durante años.

De hecho, el antisemitismo ha existido durante milenios, trascendiendo política, religión y cultura.

Los judíos están divididos peligrosamente

En ese clima de temor y amenaza, lo que más me preocupa es la creciente división entre los judíos mismos. Los judíos liberales y los judíos conservadores se han alejado tanto unos de otros, que cada parte siente que la otra se comporta contra los intereses del pueblo judío y contra sus valores fundamentales. Irónicamente, el mayor de los valores judíos es la unidad por encima de las diferencias, como se afirma en la ley más importante de la Torá: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”.

La incapacidad de los judíos para elevarse por encima de su diferencia de opinión muestra cuán distantes estamos de nuestra verdadera herencia. Esto debe ser enmendado rápidamente, no sólo porque es nuestro verdadero objetivo como pueblo, sino porque ahora nos pone en grave peligro. Podemos tener diferentes opiniones políticas, pero somos judíos y para los antisemitas, eso es suficiente.

En lugar de permitir que la política nos divida, como lo hace tan bien, los judíos deben unirse. Esto no es sólo un mecanismo para defenderse de las amenazas en el mundo natural, históricamente, ha demostrado que salvaguarda a nuestro pueblo. Está escrito en el libro Maor VaShemesh que “la principal defensa contra la calamidad es amor y unidad. Cuando hay amor, unidad y amistad dentro de Israel, ninguna calamidad puede llegarles”.

Que tienen los judíos que EUA desesperadamente necesita

Si bien, la salvaguarda de las comunidades judías es una buena razón para unirnos, hay una razón aún más profunda para que la unidad judía sea nuestra primera prioridad. La sabiduría de la Cabalá explica que es el propósito histórico de los judíos demostrar unidad y mostrar relaciones sociales corregidas a los otros. No es casualidad que famosos antisemitas como Henry Ford lo supieran. En su libro El judío internacional El principal problema del mundo, escribió que “Los reformadores modernos, que están construyendo sistemas sociales modelo, harían bien en examinar el sistema social bajo el cual los primeros judíos fueron organizados”.

Aunque ya olvidado, los judíos alguna vez vivieron bajo principios de verdadera igualdad y afecto mutuo. Nos convertimos en nación al pie del Monte Sinaí, cuando cada persona presente aceptó la condición de ser “como un hombre con un sólo corazón”. En los siglos siguientes, los judíos practicaron el método que les permitía elevarse por encima de sus diferencias para aumentar una cohesión social y un desarrollo humano sin precedentes. Fue hasta después de la destrucción del Templo, en el largo exilio que siguió, que esta unidad fue olvidada.

Mientras los judíos se dispersaron por el mundo, contribuyeron al desarrollo social, económico y cultural de cada sociedad a la que llegaron. Sin embargo, este desarrollo no estaba dirigido por los principios unificadores capaces de equilibrar y armonizar esas sociedades y empeoraron las diferencias y divisiones entre la gente, la culpa y el odio siempre apareció y los judíos fueron expulsados.

Hoy, como el antisemitismo crece una vez más, los judíos deben finalmente proporcionar el modelo de cohesión social que sólo ellos tienen. Nuestro llamado antiguo se ha vuelto muy urgente y relevante, ignorarlo tendrá consecuencias peligrosas.

La actual ola de amenazas contra los judíos no se trata de Trump, sino de un cambio imperativo que debe suceder y que los judíos deben iniciar y desempeñar un papel determinante. Debemos ver que nuestro verdadero poder judío, tanto para proteger a nuestras comunidades como para contribuir con el mundo, radica en nuestra capacidad de unirnos por encima de todas las diferencias y que esta sabiduría está profundamente arraigada en nuestra herencia.

Los judíos deben ser los que, según las palabras de Trump, ayuden a “construir puentes de cooperación y confianza, no conducir a la desunión ni a la división”.
[203170]

Israel, Israel Hoy, Naciones del mundo, Noticias

En mi columna regular en The Jerusalem Post, mi nuevo artículo: “El camino del liberalismo a la tiranía

El neoliberalismo no sirve a los intereses de la sociedad estadounidense.

La conclusión es la siguiente: bajo un disfraz de libertad de expresión, Estados Unidos se ha convertido en un país fascista, donde sólo se permite una visión.

El jueves pasado, Jonathan Martin escribió en The New York Times “el proyecto ya ha sido elegido por el [Partido Demócrata] –por un ejército de liberales encolerizados que exigen nada menos que guerra total contra el presidente [Donald] Trump” Junte esto con las historias deformadas o maquilladas de los medios que pretenden probar la incompetencia del presidente, y el ejército de agitadores que Organizando para la Acción de Obama ha enviado a través de EUA para sabotear las reuniones en las alcaldías, parece que el presidente está luchando en múltiples frentes.

¿Por qué la guerra? Trump no es parte de la élite que ha gobernado y explotado a EUA durante décadas y para quien Obama y Clinton fueron ejecutores, cubriendo sus acciones detrás de una falsa agenda humanista de cuidar a los inmigrantes.

Después de la Segunda Guerra Mundial, numerosos países occidentales adoptaron el liberalismo como una “vacuna” contra el fascismo y el nazismo. Pero una sociedad no puede ser vital a menos que las diversas visiones chocan dentro de ella y en el proceso se pulan y refinen. Cuando todas las partes entienden que la diversidad de opiniones crea vitalidad, fortalecen su sociedad y aumentan su capacidad para hacer frente a los cambios.

Nuestra propia tradición judía fomenta la diversidad y el debate como medio para mejorar la cohesión social. El rabino Abraham Isaac Kook escribió que “La gran regla sobre la guerra de opiniones, cuando cada opinión contradice a otra, no debemos contradecirla, sino construir sobre ella y así ascender” (Cartas del Raiah). Martin Buber escribió también en Nation and World: “No es neutralidad lo que necesitamos, sino cohesión, la cohesión de la responsabilidad mutua. No estamos obligados a borrar las fronteras entre las facciones, círculos y partidos, sino a compartir el reconocimiento de la realidad común y compartir la prueba de responsabilidad mutua”.

Como lo expresó Buber, el problema es que la sociedad estadounidense actual niega la legitimidad de “otros partidos”,  El liberal MP Sir John Dalberg-Acton dijo, “El poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente” En lugar de crear una vibrante arena de opiniones que se vigorizan, los liberales han ahogado a cualquiera que no está de acuerdo con ellos. Si el CEO de Under Armour, Kevin Plank, se ve obligado a disculparse por declarar sus puntos de vista ligeramente conservadores por temor a poner en riesgo su negocio, ya no es liberalismo y ciertamente no pluralismo. Est tiranía.

“La inclinación del corazón del hombre es mala desde su juventud” (Génesis 8:21) no es simplemente un versículo en la Biblia. Es realmente lo que todos somos. Esta es la razón por la cual los gobernantes necesitan medios de comunicación vigilantes que los supervisen y por lo que los medios deben mantenerse genuinamente libres y pluralistas.

Sin embargo, esta no es la situación en EUA. El neoliberalismo ha sido la agenda dominante durante décadas. No sirve a los intereses de toda la sociedad, sino que atiende a los intereses del pequeño grupo de magnates que controlan su economía, los medios y, por lo tanto, el gobierno. Ellos determinan lo que se informa y lo que no, quién es difamado y quién es glorificado. Al controlar los medios, han dominado el discurso público y evitado críticas. Esto es ingenioso, pero mortal para la sociedad.

Por esta razón, considero la victoria de Trump como una señal de que la sociedad de EUA sigue viva y pateando. Me da esperanza de que también será capaz de pasar porel desmoronamiento necesario sin derramamiento de sangre y sin arrastrar al mundo a otra guerra. Si Clinton hubiera sido elegida, no hay duda de que una guerra mundial habría estallado. Ahora, al menos hay una oportunidad para la paz y la corrección de la sociedad.

Pero para corregir a la sociedad, las partes necesitarán aprender de la tradición judía -“el amor cubre todos los crímenes” (Proverbios 10:12). El rabino Yehuda Ashlag, autor del comentario de Sulam (Escalera) del Zohar, escribió en su ensayo La Libertad: “Las contradicciones y la oposición entre las personas deben permanecer para siempre, para asegurar para siempre el progreso de la sociedad libre”. Los liberales harían bien en escuchar a su propio “co-religioso” Nicholas Kristof del New York Times que escribió,  “Los progresistas podíamos tomar un breve descanso y no atacar al otro lado y, más ampliamente, incorporar valores que supuestamente apreciamos – como la diversidad– en nuestros propios dominios.”

Por el bien de EUA y por el bien del mundo, oro para que esta gran nación se despierte y entienda el valor de la diversidad, El beneficio de perfeccionar opiniones a través de un debate abierto y la poderosa cohesión alcanzada cuando ese debate aporta soluciones que contribuyen a la vitalidad de la sociedad en su conjunto.
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Haaretz: “La campaña de difamación de los demócratas nos puede poner a todos en problemas”

En mi columna regular en Haaretz, mi nuevo artículo: “La campaña de difamación de los demócratas nos puede poner a todos en problemas

No podemos abolir el conservadurismo ni librarnos del liberalismo. En cambio, ¡sólo necesitamos encontrar nuestra unidad por encima de ellos!

¿Donald Trump atacó al ‘supuesto juez’? Obama lo hizo antes. ¿Donald Trump firmó una prohibición de inmigración? Obama también lo hizo y por el doble de tiempo. ¿Donald Trump quiere construir un muro? Obama también lo hizo antes. Pero ninguno de los medios convencionales traen estos paralelos a nuestra atención. En algunos casos, incluso han clasificado esa información como ‘noticias falsas’ para alejarnos de los hechos

¿Por qué sucede todo esto? Porque a diferencia de cualquier otro momento en la historia de EUA, el partido derrotado en las elecciones presidenciales se niega a aceptar que perdió y aún trata de encontrar algún camino de regreso a la Casa Blanca. Los medios más destacados que apoyan a Barack Obama y a su partido han lanzado una campaña de difamación tan absurda que sólo se puede describir como ‘noticias falsas’, con el objetivo de difamar, deslegitimizar y en última instancia, acusar al presidente. Sobre el terreno, la Organización para la Acción de Barack Obama está utilizando una red expansiva de organizaciones izquierdistas para construir el camino de los progresistas a la Oficina Oval mucho antes que 2020.

Pero están jugando con fuego. La mitad del país votó por Trump. Esa mitad no quiere la agenda progresista, que le roba empleos, valores, creencias y finalmente, su país. Los antepasados de esta parte conservadora de EUA hicieron de su país, un líder mundial. Son duros, creen en sus valores y en su Dios y han visto suficiente de lo que los expertos del Nuevo Orden Mundial tienen que ofrecer. Ellos no lo quieren. Si Trump se ve obligado a renunciar, lo más probable es que su sucesor hará que los demócratas recuerden con cariño al sonido del nombre de Trump.

De vuelta a Babilonia

La respuesta reaccionaria al movimiento progresista es un fenómeno natural que ocurre al final de cada etapa del desarrollo humano. La era liberal está terminando. Ya no es liberal; es la política de un pequeño grupo de élite que está enfrentando al público contra cualquiera que se atreva a desafiarla. Usando la ‘corrección política’, aparentemente con el fin de no ofender a las minorías, la élite dominante prohíbe la libertad de expresión y de pensamiento y destroza a la sociedad bajo el disfraz de individualismo. A medida que sucumbimos al aislamiento y a la alienación, el narcisismo vulgar donde la seudo-masturbación de las estrellas pop en el escenario, se consideran arte, estamos perdiendo nuestro activo más preciado –la conexión humana. Cuando no podemos cuidar a los demás y ellos no pueden cuidarnos, perdemos la fuerza vital necesaria para nuestra salud mental y física.

Los medios, que nos dicen que la individualidad y el pensamiento libre son todo lo que cuenta, mientras que al mismo tiempo ahogar nuestra capacidad de pensar por nosotros mismos y realizar nuestro potencial, nos confunde y frustra. En consecuencia, igual que nuestros antepasados en la tierra de bilbul (confusión), a.k.a., Babilonia, cuya mentalidad se convirtió en su homónimo, estamos desesperados y perdidos, llenos de odio y solos. Y así, muchos, aún niegan peligrosamente esta situación.

El Midrash (Beresheet Rabah) nos dice que en tiempo de Babilonia, dos fuerzas lucharon por la preeminencia. El pionero, si se quiere, de la fuerza fue Nimrod, rey de Babilonia y, el elegido de la fuerza fue Abraham. Generalizando con el propósito de esta columna (para más detalles, lea Como un paquete de cañas), podríamos decir que tanto Abraham como Nimrod entendieron la naturaleza y particularmente la naturaleza humana. Sabían que la realidad opera de acuerdo con la interacción equilibrada entre positivo y negativo, dos fuerzas opuestas que se complementan para crear un todo más grande, al que llamamos realidad. La realidad no puede consistir sólo en fuerza negativa o positiva. Tiene ambas, requiere ambas y sólo cuando los dos trabajan en armonía puede prosperar la naturaleza.

Los dos líderes también sabían que la naturaleza humana es una excepción a la regla general de la naturaleza. Desde entonces, hace miles de años, no estábamos en sincronía con la naturaleza. No éramos tan opuestos a ella como somos ahora, pero el predominio de la fuerza negativa en la psique de nuestros antepasados bastó para desintegrar gradualmente la sociedad babilónica. El libro Pirkey de Rabbi Eliezer (capítulo Rabi Eliezer) describe la alienación entre los babilonios. En el capítulo 24, describe cómo los constructores de la Torre de Babilonia ‘empujaban los ladrillos [para construir la torre] desde el este, luego descendían por el oeste. Si un hombre caía y moría, no les importaba. Pero si caía un ladrillo, se sentaban y gemían: ‘¡Ay de nosotros! ¿cuándo vendrá otro en su lugar?’ Abraham, hijo de Tera, pasó y los vio construir la ciudad. Los maldijo diciendo: ‘Que el Señor se trague su lengua’ “.

A medida que la alienación de la gente de Abraham se profundizó, su maldición se volvió realidad y lo inevitable ocurrió. El capítulo 24 detalla cómo los babilonios ‘querían hablar entre sí, pero no conocían el idioma del otro. ¿Que hicieron? Cada uno tomó su espada y lucharon entre sí hasta la muerte. De hecho, la mitad del mundo fue sacrificado allí y de allí se esparcieron por todo el mundo’

Tratar con la Ley de la Naturaleza

La maldición de Abraham simbolizaba su ideología. Sostuvo que la forma de superar la alienación es esforzarse por conectarse por encima de ella. Comprendía que la alienación e incluso el odio eran manifestaciones naturales de la fuerza negativa. Sin eso, no habría manera de activar la fuerza positiva de la conexión.

Hoy sabemos que los átomos existen en el equilibrio de estas dos fuerzas, que mantienen a los electrones a distancia relativa y constante del núcleo. Si alguna de estas fuerzas estuviera ausente, no habría átomos y nuestro universo no existiría. Este mismo equilibrio existe entre los átomos que componen las moléculas, los órganos que forman los organismos y así, a través de la cadena de la existencia, hasta su enlace final.

La psique humana se diferencia del resto de la naturaleza en que ‘la inclinación en el corazón del hombre es mala desde su juventud’ (Gn 8:21). Nos falta el equilibrio natural y nos conducimos cojeando sólo en la fuerza negativa, como si sólo tuviéramos una pierna. ¿Es de extrañar que la sociedad humana sea coja?

Abraham sostuvo que si lo que nos falta es la fuerza positiva, entonces debemos activarla por nosotros mismos. Se dio cuenta de que los sentimientos negativos en sí mismos no son una maldición, sino la base necesaria sobre la cual añadir la fuerza positiva y crear el mismo equilibrio que existe en toda la naturaleza. Abraham maldijo a los constructores de la torre, no porque no se quisieran entre ellos, sino porque no hicieron ningún esfuerzo para conectarse por encima de su alienación. Cuando vio esto, supo que no había esperanza para Babilonia.

Nimrod se negó a seguir el camino de Abraham. Eligió el camino fácil aparentemente, diciendo: ‘Si no nos llevamos bien, sigamos nuestros caminos separados’ Nimrod era el rey y su ideología prevaleció. Con el tiempo, Babilonia se dispersó y la gran civilización se hundió.

No hay a donde ir

Hoy estamos de nuevo en Babilonia: confundidos y alienados. Pero a diferencia de la antigua Babilonia, no tenemos a dónde ir. Hemos llenado el mundo con millones de personas, que no pueden entenderse ni soportarse mutuamente. Hemos intentado construir una moderna torre de Babilonia, pensando que la ciencia y la tecnología pueden hacernos felices. Pero la ciencia no puede cambiar la naturaleza humana, la causa de nuestra miseria. Como resultado, nuestras dos opciones ahora son las mismas que las de los constructores de la torre: cada uno puede tomar la espada y luchar hasta la muerte o ‘convertir las espadas en arados y las lanzas en podaderas’ (Isaías 2:4) y trabajar juntos para construir una humanidad nueva y unida.

Si escogemos tomar el camino de la unidad, entonces como con Abraham, las espadas y las lanzas -nuestro odio mutuo- serán nuestras herramientas para construir nuestra cohesión. No podemos abolir el conservadurismo ni librarnos del liberalismo. Por el contrario, nuestro individualismo crecerá y hará que la sociedad sea aún más diversa y fraccionada. Pero, si tomamos el camino de Abraham, estas nuevas perspectivas fortalecerán y enriquecerán a nuestra sociedad, haciendo que la opinión de cada uno sea más completa.

Diferencia entre derecho y ego

La semana pasada, vimos lo que sucede cuando un ego saludable se convierte en el monstruo conocido como, derecho. La profesora de NYU pensó que era justificado usar palabras profanas y lenguaje abusivo y casi atacó físicamente a policías de Nueva York, cuyo único ‘crimen’ fue proteger a los pacíficos manifestantes republicanos de la psicosis de ‘liberales progresistas’ como ella. Cuando una persona siente que sólo su camino es el camino correcto y su ego desea aniquilar todas las otras formas, es cuando un ego saludable se convierte en narcisista.

Una opinión, cualquier opinión, no es la única opinión. Se pretende que sea un bloque de construcción en la estructura que crea lo que llamamos ‘humanidad’. Todos somos parte de ella. Si alguno falta, no es igual; no está completa. Nos convertimos en humanidad cuando unimos las diferentes opiniones en un todo complementario. Si no lo hacemos, somos sólo una colección de egos que compiten por control y poder. Por eso, cuando nos unimos por encima del ego, nos sentimos íntegros y felices y cuando peleamos, nos sentimos inseguros y deprimidos.

Mi maestro, RABASH (Rav Baruch Ashlag), escribió en un cuaderno especial titulado Shamati (Escuché) lo que había oído de su padre, Rav Yehuda Ashlag, el gran comentarista de El libro del Zohar. El artículo (o quizás debería ser llamado extracto) 82, describe a Abraham pensando en cómo revelar la fuerza positiva. Rav Ashlag explicó que Abraham se dio cuenta de lo que ocurriría revelando su propio egoísmo y elevándose por encima y que sólo cuando Abraham se dio cuenta de que tenía un ego por encima del cual escalar, estuvo satisfecho y confiado en su éxito.

Esta es la esencia de la enseñanza de Abraham. Por eso el rey Salomón dijo: ‘El amor cubre todos los crímenes’ (Proverbios 10:12). El libro Shem Mi Shmuel dice que ‘La corrección del odio comenzó en la generación de Babilonia, cuando hubo separación en la humanidad. Es decir, la corrección de reunir a la gente comenzó con Abraham y sus discípulos … y el fin de la corrección será cuando todos se conviertan en un paquete’. A este respecto, el gran Rav Kook escribió (Cartas del Raiah), ‘La gran regla sobre la guerra de opiniones cuando cada opinión contradice a la otro, es que no debemos contradecirla, sino construir sobre ella y por lo tanto ascender’

Tiempo de actuar

El ‘truco’ de elevarse por encima de las diferencias para crear un todo más elevado es único para los descendientes de Abraham. Es también la clave de nuestra felicidad. Para unir el enredo en la sociedad de EUA, se deben tomar medidas y ¡unirse por encima de las diferencias! No tiene sentido tirar tierra al otro lado o tratar de probar su justicia y la maldad del otro lado. Cualquier cosa que promueva la separación es inherentemente malvada. Así que ahora, todos los lados están equivocados.

Ahora depende de EUA tomar el legado de los antepasados comunes, el método de unión por encima de diferencias y aplicarlo entre todos los descendientes de Abraham: judíos, cristianos y musulmanes. Si EUA quiere ser grande de nuevo, ésta es la única forma de hacerlo. El camino para convertir el auto-beneficio en un ego saludable que contribuya a una sociedad sana no es por separación, sino por unión por encima de nuestra individualidad única, tal como lo hicieron los estudiantes de Abraham en los días de Babilonia.
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