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Respuestas a tus preguntas, parte 126

Dr. Michael LaitmanPregunta: ¿Cómo podemos “atraer” la Luz que Reforma si está en reposo absoluto? Después de todo, está dicho, “Porque yo, el Señor, no he cambiado” (Malaquías 3:6). Entonces, todos los cambios y movimientos son en el trasfondo de la Luz, la cual es permanente.

Respuesta: El movimiento es en nuestros deseos, no en pensamientos, es en el anhelo de acercarnos unos a otros y a la Luz absoluta y eterna.

Pregunta: ¿Qué significa estar conectado con los amigos todo el día?

Respuesta: Es mi diálogo interno constante con ellos, no sólo por teléfono y, esta es mi actitud hacia el grupo mundial.
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Seiscientos mil Amantes Leales

Dr. Michael LaitmanBaal HaSulam, “The Arvut (Responsabilidad Mutua)”`: Con esta responsabilidad colectiva, cada miembro de la nación fue liberado de tener que preocuparse por las necesidades de su propio cuerpo y pudo mantener la Mitzvá” Ama a tu prójimo como a tí mismo “en la medida más completa y dar todo lo que tenía a cualquier persona necesitada, en vista de que ya no le importaba la existencia de su propio cuerpo, ya que sabía con certeza que estaba rodeado de seiscientos mil amantes leales, que estaban de pie dispuesto a proveer para él “.

Voy a tener éxito en la consecución de la responsabilidad mutua con la condición de que  sentiré la seguridad personal. Esta seguridad viene del medio ambiente que me muestra que se preocupa por mí tanto que se neutraliza en mí cualquier necesidad de pensar en asegurar mi existencia. Así que yo dependo del medio ambiente. Lo más importante es encontrar un medio ambiente que  me influya  con el poder de la responsabilidad mutua, porque por este medio neutralizan mi ego y me obligan a olvidarme de mí mismo y amar a los demás.

Esto significa que todo se encuentra en manos de la sociedad que me puede transformar en  amante de todas las personas, sólo si lo quiero. Es posible llevar a la persona más cruel y rebelde, y si todos nosotros le rodeamos con la responsabilidad mutua,  se verá obligado a alcanzar el amor por los demás.

Dr. Michael Laitman

Una persona depende del entorno de un cien por ciento. Pero su trabajo es obligar al entorno de influir en él con la ayuda del poder de la responsabilidad mutua. En la medida en que lo hace, en esa medida se vuelve sensible a recibir el poder de la responsabilidad mutua de los demás y de esa manera se alcanza el amor por los demás.

Pero esto es un círculo cerrado. Incluso el mejor medio ambiente no será capaz de transmitir el poder de la responsabilidad mutua a una persona si ésta no tiene sensibilidad. Reconocemos en nosotros mismos cuán insensibles somos a las influencias externas. En la infancia nuestros padres se esforzaron para influir en nosotros, pero nosotros hicimos caso omiso. Así que de su lado, una persona debe influir en la sociedad y en la medida que lo hace, él se vuelve más y más sensible a la influencia de la sociedad.

La influencia debe ser mutua. No podemos tomar  gente común y rodearla con el poder de nuestra responsabilidad mutua,porque se convertirán en  aún mayores egoístas. Debemos educarlos para que comprendan que ésto sólo funciona así: Yo- hacia la sociedad, y la sociedad – hacia mí. Pero si el grupo influye en mí y me trae el poder de la responsabilidad mutua, entonces me cambia y me dirige hacia el amor de los demás.
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De  la 3ra parte de la  Lección Diaria de Cabalá  28/5/14, Escritos de  Baal HaSulam

El grupo de Sochi: ¿Una actividad o una comunidad de personas?

Dr. Michael LaitmanPregunta: Muchas veces usted ha llamado grupo a las personas que se han reunido en Sochi, aunque externamente no se trata de un grupo; más bien es una actividad compuesta por personas que cambian constantemente. ¿Cómo es posible entender mejor qué es un grupo de acuerdo a este ejemplo?

Respuesta: Para mí, Sochi es un grupo. Esta es una comunidad de personas que aún no han alcanzado la unidad, pero que tienen una inclinación hacia esta en todas sus diferentes partes: Ellos se alternan, cambian, y se reemplazan, pero es un grupo.

Esto es un grupo. Es un equipo que no sólo estuvo presente aquí, sino que además contó con el apoyo desde lejos. Esto se debe a que hay personas que no estuvieron en Sochi, pero hicieron un esfuerzo para estar dentro de ustedes. Ellas participaron de forma práctica en sus comidas y en los talleres. Ellas saborearon lo que ustedes sintieron aquí y lo que aquellos que no estuvieron aquí no sintieron. A esto le llamo el “grupo de Sochi”.
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De la Convención en Sochi del 08/25/14, Lección 3

Suspendidos entre dos mundos

thumbs_laitman_612Baal HaSulam, “Un mandamiento”: Es inútil esperar un momento en el que se encuentre una solución que le permita a uno comenzar el trabajo del Creador en Lishmá. Como en el pasado, así también en el futuro, cada siervo del Creador debe comenzar el trabajo en Lo Lishmá, y a partir de eso lograr Lishmá.

Y la manera de lograr este grado no está limitada por el tiempo, sino por sus calificadores, y por la medida de control de uno sobre el corazón. Por lo tanto, muchos han caído y caerán, en el campo de trabajo Lo Lishmá, y morirán sin sabiduría. Sin embargo, su recompensa, no obstante, es grande, ya que la mente de uno no puede apreciar el verdadero mérito y el valor de darle contento al Hacedor de uno.

En otras palabras, todos serán egoístas dentro de sus Kelim “rotos”, y a pesar de que el incentivo para descubrir la fuerza única que actúa en la realidad aparece en ellos, a pesar de todo esto, este poder es opuesto a ellos, y ellos necesitan aplicar una transformación en particular. “El camino… no está limitado por el tiempo”, es decir que uno no debe esperar que esto suceda por sí mismo.

En un principio, nosotros aún no hemos salido del ego. Muchos se acercan a esto y no lo terminan. Nos dejan sin haber alcanzado la Luz Superior que se descubre sólo en los Kelim de otorgamiento. Sin embargo, “su recompensa, no obstante es muy grande”, porque, incluso si trabajaban Lo Lishmá, a pesar de todo, hicieron el esfuerzo por alcanzar Lishmá, “dándole contento al Creador de uno”, y a pesar de haberlo hecho de manera inconsciente, esto ya se cuenta como su mérito.

De hecho, todo el mundo actúa por el bien del Creador. Esto es acorde a lo que está escrito: “… aquel que haya sido desterrado no sea arrojado de él” (II Samuel 14:14).

Todo reencarna y avanza gradualmente hacia la corrección, con la ayuda de la Luz que influye cada vez más en el deseo de recibir roto, y a través de sus capas externas, penetra más profundamente. Por lo tanto, el proceso avanza, y es evidente que todos cumplen las órdenes de la Luz. No hay otros participantes en esta acción, en vez de ello, sólo la Luz y el deseo.

Sin embargo, cuando la Luz actúa de esta forma, la persona se somete inconscientemente a su actividad. Ella no tiene conocimiento personal que eso está separado del ego, y es llamado “fe por encima de la razón”. A ella le falta un segundo nivel que se encuentra por encima de su deseo egoísta. Por sobre el conocimiento de la recepción, ella no conoce el otorgamiento. A esto se le llama “sin su conocimiento”, la sustancia del deseo es activada por la Luz. Es así como le sirven todas las personas al Creador (ellas son siervos del Creador), sin entender esto.

Como es habitual, esta etapa está dividida en cuatro pasos. En la primera etapa, la persona comienza a trabajar con el deseo de recibir, deseando elevarse por encima de él. Quiere controlar el deseo, su pensamiento, desde un nivel superior, desde arriba. Ella ya no quiere permanecer más en el deseo de recibir.

Eso no es lo que pasa con nosotros, porque, en nuestras vidas, asumimos erróneamente que, si la persona desarrolla dentro de sí misma un deseo por encima de los deseos anteriores, entonces ella se superará a sí misma. Sin embargo, de hecho, ella simplemente cambia un deseo egoísta por otro deseo egoísta más grande.

Por ejemplo, yo decidí dejar de fumar, puesto que esto es perjudicial para mi salud. Por medio de ello, elevo la importancia de un estilo de vida saludable en relación al tabaquismo. Podría ser que me sienta más sano, y eso es bueno. Sin embargo, en lo que se refiere a la corrección, simplemente he “cambié un burro por una vaca”, es decir que me quedé en el mismo estrato egoísta.

El ascenso comienza cuando yo actúo en concordancia con el “punto en el corazón”, y con su ayuda empiezo a organizarme internamente. Junto con esto, mi intención sigue siendo Lo Lishmá, pero ya he dado un paso hacia adelante.

Esta etapa también está dividida en varios niveles que se dividen según el grado de confianza. Yo podría creer en el Creador en un uno por ciento o más, o en todo el cien por ciento. Así es cómo me organizo de acuerdo a la intención Lo Lishmá, que se eleva un poco por encima de mí mismo, que se ha fortalecido dentro del grupo, suspendida entre los dos mundos de vez en cuando, inclinándose hacia un lado o hacia el otro lado en ondas de ascenso y descenso, pero a pesar de todo esto, yo ya me encuentro en un estado intermedio y me elevo a él a través de muchos pasos.

Mientras tanto, nuestro libre albedrío es característico de estos estados, y después de eso, pasamos a través del ocultamiento y la elección de los niveles más altos, después del Majsom, pero ya en una forma diferente. Aquí ya hay trabajo con Klipot y Kedushá.

En general, todo lo que está por encima de lo “inconsciente” ya está trabajando con la ayuda de las Luces y Kelim espirituales en todo tipo de posibilidades, y la persona que hace esto, tiene que mantener un pensamiento puro. Está prohibido que él piense cuándo llegará a la intención de Lishmá. Es cierto que ahora ella se encuentra en el ego, pero necesita pensar sólo en una cosa: ¿Cómo hago mi mejor esfuerzo con lo que se me ha dado, en el estado actual que he recibido del Creador? Incluso si ella permaneciera en este estado de Lo Lishmá hasta el final de sus días, en tanto que el estado es insoportable para ella, a pesar de todo esto, ella construye su actitud de acuerdo a aquello que le dará más placer al Creador.

Por lo tanto, la persona aclara la intención egoísta actual, y a pesar de todo esto, alcanza Lishmá precisamente a condición de que valore el estado actual de Lo Lishmá como perfección si esto le satisfacción al Creador. Precisamente en este punto, la intención de Lo Lishmá se aclara gradualmente como el nivel de Lishmá.

Pregunta: ¿Cómo es posible dar satisfacción al Creador dentro de la intención de Lo Lishmá?

Respuesta: El niño le da mucha satisfacción a sus padres, aunque él sólo les sonría. El Creador no necesita nuestro intelecto, comprensión, o una profunda emoción, independientemente de la edad. Él necesita lealtad, aceptación, en la medida de nuestras posibilidades. El niño está ligado a su madre y a su padre de una manera natural y esto es suficiente. Por su cuenta, él añade sólo un poco de sonrisa, y esto lo vale todo en el mundo.

(117439 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 9/22/13, Escritos de Baal HaSulam)

Trabajando por la revelación práctica del Creador

Dr. Michael LaitmanSi la persona está buscando una manera de conectarse con el Rey, de aparecer ante Él, a ella se le envía esta oportunidad. Nosotros tenemos el honor de llevar a cabo tal difusión a las grandes masas que nos encontramos en la necesidad de establecer contacto con el Creador, sintiendo nuestra dependencia de Él.

El mundo entero se siente dependiente de algo que no está claro. Cada día hay una creciente sensación de impotencia e incertidumbre de lo que sucederá mañana. Pero nosotros hemos elegido el desarrollo espiritual como meta de nuestra vida y merecemos la oportunidad de realizar acciones materiales hacia este. Este trabajo nos lleva a una conclusión acerca de nuestra propia impotencia en relación a la meta.

Entendemos que necesitamos al Creador, Su ayuda. Nos falta la motivación, la importancia de la meta, la persistencia y la estabilidad en el progreso hacia ella, y preguntarnos por qué hacemos esto y quién lo necesita. Todo esto nos obliga a buscar la conexión con el Creador, a pedirle ayuda, y a conectar todo nuestro éxito con Él.

Cuantos más esfuerzos que hacemos, más valiosa se vuelve la meta en la que hemos invertido y más necesitamos al Creador. Y aquel que no quiere invertir mucho esfuerzo, no aprecia mucho la meta, y por lo tanto no necesita mucho al Creador. Resulta que la contribución física a la difusión, al trabajo con el público, es el medio que nos acerca al Creador porque debido a ello, sentimos cada vez más nuestra dependencia de Él.

Nosotros podemos desarrollar esta sensación de dependencia de la fuerza superior en los talleres que hacemos en el grupo. Y si somos perezosos en esto, el Creador tiene que añadir un poco de problemas, sufrimientos. De repente, hay enemigos, personas que desean el mal, y nos sentiremos más dependientes del Creador.

Es aquí donde yace el corte entre el camino del sufrimiento y el camino de la Luz. Si tratamos de aferrarnos al Creador cuando la vida es buena, avanzamos por el camino de la Luz. Y si se nos olvidamos y somos un poco perezosos, entonces inmediatamente vemos cómo nos volvemos menos exitosos y tenemos cada vez más enemigos. El Creador nos corrige de esta forma, como si estuviera apuntando un misil contra el objetivo, corrigiendo su trayectoria a derecha e izquierda, y devolviéndolo al camino correcto. Por lo tanto, tenemos que seguir adelante a fin de alcanzar la meta. Todo el proceso se revelará en este trabajo.

Es bueno que cada vez que llegamos a una empresa, cárcel, escuela, a organizar conferencias, talleres y mesas redondas, nos sintamos cansados y carentes de toda fuerza, sin ninguna motivación. ¡Entonces tenemos la necesidad de volvernos hacia el Creador una vez más! De esta manera, somos renovados constantemente. Esto nos obliga a ser renovados. Y aquellos que no lo hacen, no sienten la necesidad de recurrir al Creador; no hay razón para ello.

Así elevamos una oración para pedir ayuda, MAN, porque vemos que el Creador debe estar al comienzo de todas nuestras acciones. Y sólo a fin de complacerlo a Él, voy de cada misión. En cada acción yo debo verme realizando esta misión y a las personas que conozco como representantes del Creador. El Creador las envió a mí para que a través del contacto con estas personas, yo revele al Creador en la práctica, entre nosotros, en la conexión de las vasijas rotas.

Al final, tenemos que llegar al estado en el que cancelamos nuestro ego; éste permanece abajo y nosotros nos conectamos por encima de él, como se nos ha dicho: “El amor cubre todas las transgresiones”. Alcanzamos el amor por el Creador a través del amor por los seres creados; uno de ellos es la luz y el otro es la vasija. Así avanzaremos.

Se nos dice: “Aquel que se sienta en su casa no es como el que está parado ante el Rey”. Si nosotros estamos dispuestos a salir de nuestra casa y a estar parados ante el rey, entonces salgamos a difundir. Así, cada segundo tenemos la oportunidad de ponernos en contacto con el Creador, y la necesidad de este contacto, porque de lo contrario no podemos hacer ningún esfuerzo.

Sólo tenemos que entender que nuestra debilidad es un ángel especial que quita nuestro poder para obligarnos a volvernos hacia el Creador. No hay descuido; todas ellas son fuerzas especiales que trabajan específicamente con nosotros. Nada sucede por casualidad, como si nada. ¡No existe la casualidad!
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De la preparación para la Lección diaria de Cabalá del 8/23/13

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Cargando el aire de la Convención

Dr.Michael LaitmanRabash “Shlavei HaSulam”, artículo 17, “La Orden de la Asamblea”: En la multitud del pueblo está la gloria del rey, se deduce que cuanto mayor sea el número del colectivo, más eficaz es el poder del colectivo. En otras palabras, ellos producen una fuerte atmósfera de grandeza e importancia del Creador. En ese momento, el cuerpo de cada persona siente que considera cualquier cosa que quiera hacer por la santidad, es decir otorgarle al Creador, como una gran fortuna, que ha tenido el privilegio de estar entre personas que han sido premiadas con el servicio del rey. En ese momento, cada pequeña cosa que hace la llena de alegría y placer, que ahora ella tiene algo con que servirle al rey.

Esta debería ser la atmósfera de la Convención en San Petersburgo. Y nosotros debemos prepararnos para ello. Ningún “mecanismo” trabajará para nosotros. Son las personas que se reúnen en la convención las que se deben formar, generar el estado deseado, “calentar el aire”, y sentir que está “cargado” con nuestras intenciones. La realización de la grandeza y la importancia del trabajo, el foco de los esfuerzos conjuntos dependen de nosotros.

Nosotros somos especiales; estamos haciendo una acción especial de establecer un contacto, incluso el más pequeño con la Fuerza superior. Éste nos estructura, nos ayuda, nos acerca por medio de obstáculos, y con el tiempo nos empuja hacia la meta.
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De la 3º parte de la Lección diaria de Cabalá del 7/3/13, “No existe nadie más aparte de Él”

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Cómo recibir con el propósito de otorgar

thumbs_laitman_206Pregunta: ¿Por qué está escrito que la ascensión de un peldaño espiritual al siguiente sucede a través del espesor (Aviut) de la pantalla, si el Aviut es una característica de la vasija (Kli) y no de la pantalla?


Respuesta: La pantalla es la vasija spiritual. Después de la primera restricción (Tzimtzum Álef), el deseo de recibir no puede actuar como una vasija. La vasija espiritual, el Kli, es aquello con lo que puedo pagar.


Si entro en un restaurant y digo que tengo hambre, no van a mirar mi deseo de comer, van a mirar cuánto dinero traigo, en otras palabras, a mi pantalla. Esto quiere decir que me van a medir conforme al espesor (Aviut) de mi pantalla, a mi capacidad de recibir con el propósito de otorgar, al poder de mi intención y qué cantidad de mi antiguo deseo egoísta soy capaz de incluir en mi pantalla anti egoísta y a la intención de otorgar.


Con una pantalla que no tenga espesor, no se puede recibir nada; es sencillamente una restricción. Una restricción es una pantalla con un espesor cero, lo cual significa que no deseo recibir nada para mí mismo y no sé cómo recibir con el fin de otorgar.


¿Cuánto puedo recibir para otorgar? Puedo recibir la cantidad equivalente al espesor de mi pantalla. Si el poder de mi pantalla es 20 gramos, podré recibir exactamente esta cantidad con el propósito de otorgar. Ambas acciones deben unirse en la pantalla: como la recepción, así el otorgamiento. Cuando estén unidas, será para el otorgamiento.


(Extracto de la segunda parte de la lección diaria de Cabalá del 23 de junio 2010, el artículo Prefacio al comentario de la escalera)

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thumbs_Laitman_733Recibí una pregunta: ¿Qué son las tres líneas?

Mi respuesta: La línea de la izquierda es el deseo sin corregir, el cual primero debe ser restringido (Tzimtzum Aleph). La línea derecha es la fuerza de otorgamiento, la fuerza de la Luz. Y la línea media es el resultado de la labor de combinar y conectar ambas líneas.

Nuestro trabajo conjunto se encuentra en la línea media, y todos los materiales de la Cabalá hablan de esto. La línea derecha y la línea izquierda se nos dan desde lo Alto, es decir, desde la naturaleza o el Creador. Si no trabajamos en la línea media, nos quedamos como los animales, actuando por la fuerza de estas dos riendas: la línea derecha y la izquierda. Sin embargo, cuando recibimos la primera chispa de la línea del medio, llamada el punto en el corazón, es una oportunidad, una invitación para obtener el control sobre nuestras vidas y dejar de moverse como un caballo, maniobrado por dos riendas desde arriba. .

Tenemos que llevar esas riendas y llegar a ser “humano.” El punto en el corazón es el comienzo de lo humano dentro de nosotros, el cual controla a su animal, y avanza hacia la semejanza con el Creador. El trabajo espiritual consiste únicamente en la conducción de uno mismo, desde el punto en el corazón, hacia la fusión con todos los demás.

Entonces, nos relacionamos con todas nuestras cualidades como condiciones dadas desde el cielo y, ya no nos identificamos ni con nuestro cuerpo y sus cualidades intrínsecas, ni con la luz, dada a nosotros para corregir dicho cuerpo. Es decir, nos relacionamos con estas dos líneas, la derecha y la izquierda, como la perfección creada por el Creador, como una invitación que nos hace Él para que empecemos a construir por nosotros mismos.

Ya no me preocupo, ni me regocijo o me angustio por las líneas derecha o izquierda; en lugar de eso, me centro en los estados que me han dado la oportunidad de combinar adecuadamente estas dos líneas y seguir adelante, conduciendo mi animal y apuntando directamente a la meta .

En todo momento, mi animal se lanza de una forma u otra, en una dirección desconocida para mí y, tengo que imaginarme la meta: el Creador, la fusión con Él, y ser igual a Él en propiedades. Debo imaginármelo tanto como pueda. Tengo que intentar ver mi medio ambiente como un sistema perfecto, equilibrado, vinculado e interconectado con todas las partes de igualdad y en garantía mutua, a fin de ser llenado por la Luz Superior.

Una vez aclarado el objetivo, tengo que corregir a mi animal, así como orientarlo en la dirección correcta, a través de las dos riendas. Este trabajo no se detiene ni un segundo. En cada momento imagino la meta espiritual más clara y con mayor detalle, y, en consecuencia, con una mayor confusión porque, la luz es conocida sólo desde la oscuridad. Tengo siempre que esforzarme por alcanzar esta meta, es decir, situarme yo misma en el sistema general, como su componente inseparable.

Por lo tanto, cuando leo El Zohar tengo que actuar como un conductor de coche, es decir, empujar el pedal del acelerador, mirando la carretera, la dirección de la rueda, y sintiendo los frenos; todo al mismo tiempo.

Del mismo modo, cuando escucho aquello de lo que El Zohar habla, quiero imaginarme todo eso antes que yo. Aunque esté girando, intento moverme junto con El Zohar y participar en él.

En otras palabras, quiero saber qué es lo que estudio, para conectarme a este material, para estar en este proceso. Porque conocer es integrar, como está escrito: “Y Adán conoció a Eva (su deseo corregido).”

(De la primera parte de la lección diaria de Cabalá del 1/06/10. El Zohar)

El punto crucial de la creación

laitman_2009-05-27_8216_w[1]Pregunta: ¿No está claro, como de un lado puedo realizar el deseo de recibir el placer y de otro lado desear identificarme con el Creador? Porque uno se contradice a otro…

Respuesta: Antes de todo, mi juego con el deseo de disfrutar procede de dos atributos: del otorgamiento y de la recepción.

Porque si me encuentro sólo en un atributo, entonces soy un esclavo. Con un atributo incluso no entiendo que hago, sólo realizo mis deseos, como cualquier otro  individuo “de la calle”.

Él sigue a sus deseos y le parece que son propios. Y esto  dura toda su vida hasta su muerte. Por eso, con él no hacen cálculos ni en este mundo, ni en el mundo por venir.

Simplemente, el deseo del Creador se realiza todo el tiempo hasta que llega a tal estado, cuando dentro de este deseo se despierta otro deseo, el deseo de otorgar.  Entonces la criatura empieza a sentir a su Creador.

También nosotros en este ciclo empezamos a sentir que además de la misma acción existe uno que actúa dentro de nosotros.

De estas dos sensaciones empiezo a distinguir que todo lo que deseo, realmente no soy yo el que desea, sino Él que puso su mano en mí y cada vez hace diferentes cambios dentro de mí, y yo por obligación y al pie de la letra lo cumplo todo.

Entonces empiezo a relacionarme con mi estado actual desde dos puntos:

1. Él actúa en mí y esto se denomina mi naturaleza.

2. ¿Cuál es su intención? ¿Qué quiere Él con esto? ¿Por qué lo hace?

Esto significa que en el fin de la etapa “álef” (1) empieza a despertarse la sensación del Creador de esta etapa, de la etapa “shóresh” (0). Y entonces la etapa “álef” quiere convertirse en etapa “bet” (2): ser otorgante.

Precisamente en este estado estamos ahora: en la transición de la etapa “álef” a la etapa “bet”.  Todo depende de cuánto vamos a distinguir las acciones del Creador dentro de nosotros.

Desde este momento y en seguida, cada deseo que llega a mí debo percibirlo cómo si no fuera mío. “¡Quiero beber! ¡Es mentira! ¡Esto no soy yo!”.

Esto significará que en cada estado me elevo por encima del deseo, es decir uno con el Creador que está en este deseo. Me elevo por encima del deseo y empiezo a aclarar que  quiere Él de mí.

Después puedes hacer con tus deseos todo lo que quieras, pero sólo después que compruebas, veas, recibas la decisión y sigas adelante.

(La sensación de que es el Creador quien pone dentro de mí los deseos y yo automáticamente los cumplo, ya procede de la percepción que Él existe, Él pone en mí,…. Él también cumple. ¿Y dónde estoy yo?

De este modo el ser humano percibe su vida en su conclusión y comprende que no existe para él  un juicio, ni una recompensa, ni el infierno, ni el paraíso, nada…).

(Extracto de la lección sobre una carta de Baal HaSulam, correspondiente al 12 de marzo 2010).

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