entradas en '' categoría

Para el progreso espiritual se necesita aceleración y no velocidad

process_poshel_100_wp[1]Pregunta: ¿Por qué esta escrito que un esfuerzo es algo que sobrepasa la marca de lo habitual?

Respuesta: En el trabajo espiritual siempre hablamos de la aceleración, no de la velocidad. Un conocido principio de la relatividad afirma que si un cuerpo se mueve a una velocidad constante, se considera que no se está moviendo. Si usted estima su posición en relación con otros, entonces tal vez se esté moviendo, pero en relación con usted, está inmóvil. Y en la Cabalá, medimos todos los cambios en relación a la persona misma.

Por ende, si estamos obrando por costumbre y realizando acciones continuas, habituales, que no requieren de un nuevo esfuerzo en cada momento, entonces no cambiamos. Y si no estoy incrementando el esfuerzo, entonces no ascenderé al siguiente nivel y eso significa que no realizo un movimiento espiritual.

Por lo tanto, puede usted verificar su progreso, a pesar de la ausencia de cualquier reacción, en la acumulación del esfuerzo que usted realiza por la corrección, el otorgamiento, la unificación y el estudio. Lo que tiene que comprobar  es lo que usted ha agregado a lo que tenía el día de ayer.

Usted debe habituarse a incrementar el esfuerzo constantemente. Tiene que acostumbrarse a una aceleración incesante. Lo que necesitamos es la aceleración constante, no una velocidad continua. Eso tiene que convertirse en un hábito.

(Extracto de la lección sobre la Carta 38 de Baal HaSulam, correspondiente al 3 de noviembre 2009)

Material Relacionado:

El juego de la luz y la vasija

Todo lo hace la luz

Nuestras intenciones son lo que hace toda la diferencia

Establecer la Paz en el Mundo Superior trae la paz a todos

Laitman_200908_2939_thumb[1]Es imposible entrar en una nueva realidad con el antiguo planteamiento egoísta. Toda clase de iniciativas “verdes” nos llaman a amar la naturaleza y cuidar de ella porque el planeta entero es nuestra casa. Sin embargo, somos incapaces de aceptarlo solamente así. El hombre no puede concebir que el mundo entero le pertenezca y que toda la humanidad se encuentre dentro de él.

El hombre necesita revelar al Creador y recibir fortaleza de Él en la construcción de un nuevo sistema para relacionarse con el mundo que lo rodea por encima de su egoísmo. En otras palabras, el odio de hoy nos divide, pero al trascender por encima de este odio, revelaremos este nuevo sistema de relaciones, un sistema de amor.

Esto lo puede lograr únicamente el Creador a quien atraemos para que Él establezca esta conexión entre nosotros. Él es quien establece la paz en el Mundo Superior y establecerá la paz dentro de nosotros.

¿Quién serás tú, quien monta sobre el asno o el asno?

laitman_2008-12-25_8472_wp[1]El deseo (jómer) es un asno (jamór), que está controlado por el jinete (la intención). En tiempos pasados, los asnos eran utilizados para hacer girar la rueda del molino. Se le colgaba un saco lleno de grano en el hocico y el asno comía mientras caminaba en círculos haciendo girar esta rueda.

Sin el animal no tenía su alimento, no daba un solo paso. De igual forma, nuestra materia egoísta, no puede trabajar sin recibir una recompensa.

La intención, que controla  nuestro “asno” se llama “el hombre”. Él es quien monta sobre el asno y determina hacia dónde irá el animal.

El deseo no entiende de intenciones y gracias a esto podemos controlarlo. ¡Deja que tu deseo disfrute y solo añádele la intención! Por eso está escrito que entre más elevada es una persona, mayor es su deseo egoísta. Sin embargo, él sabe lo que tiene que hacer para que su deseo egoísta disfrute, domarlo, y poder cabalgar sobre él en dirección a la Meta correcta.

(Extracto de la lección sobre el Prefacio a la sabiduría de la Cabalá correspondiente al 2 de noviembre 2009)

Material Relacionado:

De la lección sobre «la sabiduría de la cabalá y su esencia»

Sea como un ladrón astuto que se roba a sí mismo

El libro del zohar- capítulo, “el conductor de asnos” parte I

El invitado y el Anfitrión suben a través de todos los Mundos Espirituales

laitman_2009-08_2936Pregunta: ¿Qué cambia cuando se pasa de un mundo a otro?

Respuesta: El cambio ocurre en el deseo o fuerza que gobierna, el sistema de los valores relativo al Otorgante y el grado de importancia que Él tiene. Esto lo determina todo.

Lo único que existe en todo el universo es el deseo de disfrutar, que puede seguir dos principios: el beneficio propio o el beneficio del Otorgante. Como en el ejemplo del invitado y el Anfitrión, en donde el estado del invitado se llama Atzilut, Beriá Yetzirá o Asiá, dependiendo de la reacción del invitado al Anfitrión. Por ejemplo:

–          Si se encuentra en el Mundo de Asiá, consume todo el banquete.

–          Si se encuentra en el Mundo Yetzirá, duda si debe comer y en qué cantidad.

–          Si se encuentra en el Mundo de Beriá hace un cálculo y sabe que no se equivocará; podrá mostrar al Anfitrión que él Le da placer.

–          Si se encuentra en el Mundo de Atzilut consume todo como en el Mundo de Asiá, pero está seguro de que lo hace solamente por el Anfitrión. Después de todo, se han fundido el uno en el otro sin ninguna distinción entre ellos.

Y todo esto habla solamente sobre el estado interior de la persona.

(Extracto de la lección sobre El prefacio a la sabiduría de la Cabalá, correspondiente al 2 de noviembre 2009)

Material Relacionado:

 De la lección sobre «prefacio a la sabiduría de la cabalá», 02/11/2009

 Ascender hacia el creador a lo largo de los grados del deseo

Prefacio a la ciencia de la cabalá – puntos 13 al 16

La revelación del Creador es un llamado de la época

laitman_2009-05-28_0041_w[1]El mundo ha llegado a un estado tal, que la gente no se sentirá bien a menos que se acerque al Creador aplicando el método de Cabalá. El Creador tiene que ser revelado: ese es el llamado de nuestra época.

Si nos acercamos a Él, entonces nos sentiremos bien. De otra forma nos sentiremos mal. Así lo determinan las fuerzas de la Naturaleza o la ley global, a la cual tenemos que asemejarnos ya que existimos dentro de un sistema único. Y no importa si lo llamamos Naturaleza o el Creador, el sistema global o el alma única.

(Extracto de la lección sobre el articulo “La sabiduría de la Cabalá y su esencia, correspondiente al 4 de noviembre 2009)

Material Relacionado:

De la lección del artículo «La sabiduría  de la cabalá y su esencia, 04/11/2009

La revelación del creador esta sucediendo aquí y ahora

La crisis pondrá todo en su lugar

Nadie saldrá de la crisis por sí mismo

Un niño pregunta: ¿Por qué necesitamos el egoísmo?

child[1]Pregunta: ¿Por qué el Creador nos dio el egoísmo si nos tenemos que unir y eliminarlo tarde o temprano?

Respuesta: Las personas aprenden sobre el mundo al comparar los opuestos, como caliente y frío, negro y blanco, etc. Sentimos una cosa teniendo como fondo otra. Si todo fuera blanco o negro, no podríamos sentir nada. Siempre necesitamos el contraste, como en la diferencia que existe entre los colores, las sensaciones o los lugares. Lo que en realidad sentimos es la brecha entre las cosas y no cada cosa por sí misma.

El Creador es el atributo puro de otorgamiento. Sin embargo, no puedo sentir este atributo de otorgamiento a menos que me encuentre opuesto a él. Entonces tendré dos “habitantes” viviendo dentro de mi: un monstruo llamado la Inclinación Mala, y su opuesto: el Hermoso Creador, la Inclinación Buena. La oposición interior entre ellos me permitirá diferenciarlos.

 Antes de descubrir la mala inclinación dentro de mí, solamente puedo tener una ligera sensación de este mundo, una sensación muy pequeña. Pero, al revelar esta inclinación, también puedo descubrir al Creador que es opuesto a mi egoísmo.

Por eso necesitamos del egoísmo, para que sea nuestro “ayudante” del lado opuesto. Debido a que es opuesto al Creador, nos ayuda a alcanzarlo a y a percibirlo.

5 minutos de luz- ¿Qué es lo que Él quiere decirme?

Que la vida no pase así nada más como algo que sucede porque sí, sino que no dejemos escapar ni un solo instante sin sacar algún provecho de éste; atribuirlo al Creador, y discernir qué es lo que Él quiere decirme en cada momento. Porque toda nuestra vida es un diálogo, es una conversación con nosotros… y nosotros no escuchamos…

¿Qué es lo que nos falta para poder sentirlo?
(De la Preparación)

Intentar volvernos más sensibles, con mayor receptividad al hecho de que existe la Voz de Dios y que se dirige a nosotros, esa fuerza que quiere revelarse, que “golpea nuestro corazón”, como decimos, y que aún no somos capaces de sentirla. Está aquí pero no la percibimos…..

(Extracto de la lección diaria de Cabalá 02.11.2009)